El Consello de la Xunta ha autorizado este lunes una inversión de 48 millones de euros para adquirir terapias de precisión contra el cáncer de mama y ovario en los hospitales del Servizo Galego de Saúde (Sergas), una decisión que sitúa a la sanidad pública gallega entre las más avanzadas de España en oncología personalizada.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Xunta ha aprobado 48 millones de euros para comprar anticuerpos monoclonales e inhibidores de polimerasa, fármacos de última generación contra el cáncer de mama y ovario.
- ¿Quién está detrás? El Consello de la Xunta, presidido por Alfonso Rueda, y el Sergas, que centralizará la adquisición y distribución de los medicamentos.
- ¿Qué impacto tiene? Galicia incorpora tratamientos menos agresivos y más eficaces que la quimioterapia convencional, consolidando su modelo de compra centralizada y su apuesta por la medicina de precisión.
Una inversión de 48 millones en dos líneas de fármacos
La partida, desglosada en dos contratos, destina 35,9 millones de euros a anticuerpos monoclonales y conjugados para el cáncer de mama y otros 11,8 millones a inhibidores de la polimerasa para cáncer de ovario y determinados tumores mamarios. Entre los primeros destacan Trastuzumab emtansina, Trastuzumab deruxtecán, Pertuzumab y Sacituzumab govitecán, indicados especialmente en tumores con expresión HER2 o en cáncer de mama triple negativo avanzado.
En el segundo grupo figuran Olaparib, Niraparib y Rucaparib, inhibidores de la polimerasa que explotan alteraciones en los genes BRCA1 y BRCA2 para impedir que las células cancerosas reparen su ADN. La elección de uno u otro fármaco dependerá del perfil genético del tumor, lo que permite personalizar la terapia y aumentar las posibilidades de éxito. La medicina de precisión deja atrás la quimioterapia indiscriminada y abre una etapa en la que cada paciente recibe el tratamiento que mejor se ajusta a su biología tumoral.
El cáncer de mama, el tumor más frecuente entre las gallegas
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, subrayó este lunes que la inversión forma parte del compromiso del Gobierno gallego por mantener la sanidad pública “a la vanguardia” y calificó estas terapias de “menos agresivas y más eficaces”. Los datos del Registro Gallego de Tumores (Regat) avalan la urgencia de la medida: en 2023 se diagnosticaron 2.396 nuevos casos de cáncer de mama —el tumor más frecuente entre las mujeres gallegas— y 220 de cáncer de ovario, el décimo con mayor incidencia.
Con 2.396 nuevos diagnósticos de cáncer de mama cada año en Galicia, estos tratamientos dirigidos suponen un cambio de paradigma que acerca la sanidad pública a la medicina personalizada.
Ambos contratos, con una duración inicial de un año y posibilidad de prórroga, se enmarcan en el plan del Sergas para centralizar la compra de medicamentos hospitalarios e incorporar de forma acelerada las innovaciones terapéuticas. La centralización de compras permite a Galicia negociar precios más competitivos y garantizar el acceso homogéneo de los tratamientos en los siete hospitales del sistema público, desde Vigo hasta A Coruña, pasando por Santiago de Compostela y Ferrol.
El Laboratorio Gallego
La sanidad pública gallega funciona, a menudo, como un laboratorio de gestión que el PP exhibe a nivel nacional. Alberto Núñez Feijóo ha reivindicado en reiteradas ocasiones el modelo del Sergas —centralización de compras, apuesta por la tecnología y contención del gasto— como un ejemplo exportable al conjunto de España. Esta inversión de 48 millones, centrada en terapias dirigidas, refuerza ese discurso en un momento en que el sistema nacional de salud debate cómo financiar los medicamentos de alto coste.
En el plano autonómico, la decisión no ha suscitado oposición frontal. El BNG y el PSdeG suelen centrar sus críticas en las listas de espera o en la falta de personal, pero avances farmacológicos como éste reciben un respaldo tácito. La proyección para los próximos meses pasa por la firma efectiva de los contratos y la incorporación de los fármacos a la práctica clínica, un proceso que el Sergas espera completar antes de que finalice el verano. Galicia se convierte así en una de las primeras comunidades en ofrecer de forma generalizada inhibidores de polimerasa y conjugados anticuerpo-fármaco para tumores femeninos avanzados.
La lectura nacional de este movimiento es doble: por un lado, muestra que una comunidad con recursos limitados puede apostar por la medicina de precisión si centraliza la compra y negocia con la industria; por otro, alimenta el argumentario del PP de Feijóo, que insiste en que la gestión sanitaria gallega es un modelo de eficiencia frente a los problemas de financiación y esperas que aquejan a otras regiones.
Ficha del Caso
- El caso: La Xunta autoriza una inversión de 48 millones para terapias de precisión contra el cáncer de mama y ovario, en lo que supone el mayor salto tecnológico en oncología gallega en años.
- Datos importantes: 35,9 millones para anticuerpos monoclonales, 11,8 millones para inhibidores de polimerasa; 2.396 casos de cáncer de mama y 220 de ovario en 2023; contratos de un año prorrogables.
- Resumen: Galicia da un paso decisivo hacia la medicina personalizada con fármacos de última generación, una estrategia que refuerza la imagen de su sanidad pública como referente y que el PP nacional utiliza como ejemplo de gestión eficiente.

