Moreno defiende el pacto PP-Vox en Andalucía: «Los acuerdos no gustan al 100%»

El presidente andaluz evita mencionar a su nuevo socio en su discurso de toma de posesión, pero reconoce que los pactos requieren cesiones. Vox asume la vicepresidencia y la consejería de Turismo, marcando un hito en la ruptura del cordón sanitario.

El presidente andaluz, Juanma Moreno, defendió el pasado domingo el pacto de gobierno entre PP y Vox en Andalucía durante su toma de posesión, con un discurso en el que asumió que ‘los acuerdos no gustan al 100%’ y reivindicó la ‘vía andaluza’ como ejemplo de diálogo.

La ceremonia, celebrada en el Palacio de San Telmo sin la presencia de ningún ministro del Gobierno de Pedro Sánchez ni del líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, escenificó la nueva realidad política en la comunidad: un Ejecutivo de coalición con una vicepresidencia y una consejería para Vox.

Vox se estrena en el gobierno andaluz con una vicepresidencia y la cartera de Turismo

El acuerdo de gobierno otorga a Vox la vicepresidencia y la Consejería de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, que asumirá el portavoz parlamentario y futuro vicepresidente, Manuel Gavira. La formación de Santiago Abascal tendrá así capacidad de decisión sobre un departamento clave para la economía andaluza, y gestionará áreas como la justicia y la simplificación administrativa.

Publicidad

‘Se acabaron las mariscadas’, afirmó Gavira el pasado viernes al anunciar el pacto, en una declaración que resume la voluntad de Vox de imprimir un giro a las políticas públicas hacia la austeridad y la eficiencia. La entrada en el Ejecutivo de la tercera fuerza del Parlamento andaluz rompe, además, el cordón sanitario que desde la izquierda se había tratado de imponer a la formación, y normaliza su presencia institucional.

Moreno justifica el pacto sin citar a Vox: ‘Los acuerdos no gustan al 100%’

En su discurso de toma de posesión, Moreno evitó mencionar explícitamente a su socio de gobierno, pero dedicó buena parte de sus palabras a defender la legitimidad de los acuerdos políticos. ‘Los acuerdos no gustan al 100% ni a las partes que lo firman por dejarte cosas en el camino’, señaló, en un reconocimiento implícito de las cesiones mutuas. El presidente andaluz apeló a la ‘vía andaluza’ del diálogo y subrayó que ‘Andalucía siempre ha sido contraria a los cordones sanitarios’, en alusión a quienes intentan excluir a Vox de la normalidad democrática.

La defensa de la ‘vía andaluza’ es el intento de Moreno de normalizar un gobierno de coalición que sitúa a Vox en el centro de la política andaluza.

El acto, menos ostentoso que el de 2022, contó con la presencia del expresidente Mariano Rajoy y de las exministras Soraya Sáenz de Santamaría y Fátima Báñez, pero no asistió ningún miembro del Gobierno central ni el líder popular nacional. Tampoco acudió ningún otro presidente autonómico del PP, lo que evidencia la delicada posición de Moreno ante un pacto que no es del agrado de amplios sectores de su partido.

Una victoria estratégica para Vox que marca el camino a seguir

El acuerdo en Andalucía consolida la estrategia de Vox de condicionar los gobiernos del PP y romper el aislamiento al que el conjunto de la izquierda y algunos sectores del PP han querido someterlo. Con 15 escaños en el Parlamento andaluz, el partido de Abascal ha conseguido un puesto de gobierno que le permitirá influir en políticas clave, en un momento en que el debate nacional gira en torno a la inmigración, la fiscalidad y las leyes de igualdad y memoria.

Para el PP, el pacto supone aceptar una alianza incómoda que suscita dudas en su electorado más moderado. Sin embargo, la ‘vía andaluza’ que defiende Moreno es, en la práctica, el reconocimiento de que sin Vox no podía gobernar. La formación de Abascal se consolida como socio preferente para futuras investiduras en otras comunidades y, eventualmente, a nivel nacional.