Un terremoto de magnitud 5 con epicentro en Alhendín, en la provincia de Granada, ha activado esta madrugada la fase de emergencia del Plan ante el Riesgo Sísmico de Andalucía. La Junta de Andalucía ha elevado la situación operativa a nivel 1 tras un seísmo que se ha sentido en buena parte de la comunidad sin causar, hasta el momento, daños personales.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un terremoto de magnitud 5 con epicentro en Alhendín (Granada) se registró a la 1:04 horas de este sábado y activó la fase de emergencia sísmica autonómica.
- ¿Dónde y quién? El 112 Andalucía ha gestionado más de 200 llamadas y los bomberos y policías locales inspeccionan los daños, coordinados por la Junta de Andalucía.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? No hay heridos, pero se recomienda evitar las zonas con grietas, cornisas caídas o cascotes y respetar los balizamientos de seguridad.
El seísmo y la activación del plan de emergencia autonómico
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, confirmó la activación del plan en fase de emergencia, situación operativa 1, tras el movimiento registrado a las 1:04 horas de la madrugada. «Esta activación nos permite reforzar el seguimiento de la situación y coordinar los recursos necesarios», ha explicado el vicepresidente primero.
El teléfono 112 Andalucía ha recibido más de 200 llamadas relacionadas con el temblor. La mayoría proceden de la provincia de Granada, aunque también se han registrado avisos desde todas las provincias andaluzas excepto Huelva y Cádiz.
Entre las localidades de la provincia granadina desde las que se ha alertado figuran Alhendín, Churriana de la Vega, Ogíjares, Padul, Almuñécar, Gójar, Dílar, Guadix, La Zubia, Pinos Puente, Granada, Armilla, Motril o Cenes, entre otras.
También se han atendido llamadas desde Almería, Sevilla, Málaga, Torrox, Vélez-Málaga, Fuengirola, Algarrobo o Rincón de la Victoria, así como desde Córdoba, Almodóvar del Río, Bujalance, Linares, Andújar o La Carolina.
Parte de los ciudadanos que han contactado con el servicio de emergencias ha descrito grietas en viviendas, caída de cornisas, cascotes y muros, además de desperfectos en algunos edificios.
El temblor se sintió en todas las provincias salvo Huelva y Cádiz, y deja en Granada la tarea inmediata de evaluar cientos de viviendas dañadas.
El consejero ha detallado: «Hemos activado al GAVE, el Grupo de Arquitectos Voluntarios de Andalucía, para evaluar y cuantificar los posibles daños en los edificios. Mantenemos, además, contacto permanente con el Instituto Andaluz de Geofísica para seguir la evolución de la actividad sísmica y el CSIC».
Inspecciones y recomendaciones a la ciudadanía en Granada
Las inspecciones se centran en inmuebles de Alhendín, Ogíjares, Churriana de la Vega o La Zubia, donde se han reportado caídas de cascotes y grietas visibles. Los equipos municipales trabajan junto al servicio de emergencias para balizar aceras, fachadas y zonas de riesgo.
El propio consejero ha insistido en la necesidad de no acercarse a las zonas afectadas. «Los bomberos y la Policía están inspeccionando y balizando los puntos en los que se han registrado daños para impedir el tránsito por sus inmediaciones y evitar nuevos riesgos. Pedimos a la ciudadanía que respete estas señalizaciones», ha explicado.

La Lectura Andaluza
El seísmo de esta madrugada no es un episodio aislado en la provincia de Granada. La comarca de la Vega de Granada concentra una de las mayores actividades sísmicas de la península ibérica por la cercanía de fallas activas, y en los últimos años se han producido enjambres sísmicos que activaron los mismos protocolos autonómicos. La activación del plan en su fase de emergencia, situación operativa 1, permite movilizar de forma inmediata a los equipos de evaluación sin esperar a que se consolide un recuento preliminar de daños.
Para los vecinos de localidades como Alhendín, la prioridad inmediata es la revisión de fachadas y elementos caídos, sobre todo en edificios antiguos y calles estrechas. La coordinación entre el 112 Andalucía, los bomberos y los ayuntamientos debe traducirse en una delimitación clara de las zonas afectadas. No se trata solo de retirar cascotes: se trata de evitar que una réplica convierta un susto en un accidente.
La próxima lectura llegará con el informe del GAVE y del Instituto Andaluz de Geofísica, que permitirá cuantificar el alcance de las lesiones estructurales y definir si es necesario activar ayudas o reforzar los servicios de inspección urbanística. De momento, Granada vuelve a demostrar que su red de emergencias responde con rapidez, y que la cultura sísmica de la provincia salva vidas.
