EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Ejército ha desplegado tanquetas y más efectivos en la frontera de Ceuta con Marruecos ante el riesgo de un nuevo asalto masivo.
- ¿Quién está detrás? El Ministerio de Defensa, con el respaldo del Gobierno central, mientras las autoridades marroquíes refuerzan su lado de la línea.
- ¿Qué impacto tiene? Un dispositivo de contención adicional dos semanas después de que al menos 72.000 personas entraran de forma coordinada a finales de julio.
El Ejército ha desplegado tanquetas en la frontera de Ceuta ante el riesgo de un nuevo asalto masivo de inmigrantes. La movilización responde a una convocatoria difundida en redes sociales tras la entrada multitudinaria de finales de julio.
El refuerzo, según ha publicado Aragón Digital, añade vehículos blindados y numerosos efectivos al perímetro que separa la ciudad autónoma de de Marruecos. La convocatoria circulaba para este fin de semana y mantenía en vilo a los mandos desde hace días. Hace dos semanas, al menos 72.000 personas cruzaron la frontera de forma coordinada y consiguieron entrar en España.
Del lado marroquí, el dispositivo no es menor. Furgones con agentes han llegado a la zona y cientos de inmigrantes subsaharianos ocupan desde esta mañana las laderas de los montes de Castillejos, vigilados de cerca. Marruecos intenta ahora que los grupos no se acerquen a la alambrada. Suelen permanecer ocultos en zonas arboladas hasta que buscan el salto.
La tensión política ya se ha movido en el Congreso. El PP cuestiona las prioridades del Ministerio del Interior: 33.600 policías destinados al eclipse y 60 para Ceuta, según el recuento difundido por los populares. La crítica llega mientras Ceuta sigue conmocionada por el episodio de julio.
El Ministerio de Defensa, con la ministra de Defensa, Margarita Robles, al frente, ha reafirmado el apoyo militar a la ciudad autónoma. «Ni a Ceuta ni a Melilla se les toca», declaró. El mensaje quiere sonar a cierre de filas, pero el despliegue de blindados habla por sí solo.
La frontera de Ceuta vive esta semana un ensayo de contención: tanquetas al sur y cientos de miradas pendientes de las laderas de Castillejos.
Un refuerzo militar tras la convocatoria en redes
El despliegue no es una exhibición simbólica. Las tanquetas se han situado en puntos clave del perímetro y el Ejército comparte la vigilancia con la Policía Nacional y la Guardia Civil. La cita que circulaba por canales de mensajería convocaba a repetir el salto en grupo. Dos semanas después de aquella entrada masiva, nadie en Ceuta asume que el peligro haya desaparecido.
La ciudad autónoma, gobernada por Juan Vivas del PP desde 2001, arrastra una presión migratoria estructural. La frontera que comparte con Marruecos es un punto caliente de la política española. La seguridad exterior depende del Estado, no de la Asamblea ceutí de 25 escaños.
Marruecos blinda Castillejos y el PP eleva la presión
Al otro lado de la alambrada, Marruecos ha desplegado desde hace dos días un fuerte dispositivo. Cientos de agentes se reparten por Castillejos (la antigua Fnideq) para impedir que los migrantes se acerquen a la línea divisoria. Las laderas de la localidad marroquí concentran esta mañana a cientos de personas.
En el plano político, el PP aprieta a Interior. «33.600 policías para el eclipse y 60 para Ceuta», denuncian los populares. La comparación, difundida en plena crisis, busca subrayar la diferencia entre el despliegue por el fenómeno astronómico y los recursos en la frontera.
Mientras tanto, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha elevado el tono. Su mensaje de apoyo a Ceuta y Melilla evita la ambigüedad. El despliegue militar, no obstante, responde a una orden que va más allá de las palabras.
El Pulso Territorial
La Ciudad Autónoma de Ceuta cuenta con una Asamblea de 25 escaños, un presidente, Juan Vivas, del PP, y una dependencia casi total de la política estatal para la seguridad de su frontera. La comparación con Melilla es inevitable: ambas comparten línea terrestre con Marruecos y ambas saben que su estabilidad cotiza al ritmo de la relación bilateral.
El precedente de mayo de 2021 sigue presente en la memoria colectiva. Entonces, miles de personas entraron por la frontera de Ceuta en cuestión de días y la crisis diplomática tardó meses en cerrarse. La amenaza actual es distinta, pero el eco del asalto de julio la amplifica.
Lo que viene ahora se decidirá en las próximas horas. Las autoridades marroquíes contienen por el momento a los grupos, pero la convocatoria sigue viva en redes. Si el salto vuelve a producirse, el despliegue militar pasará de preventivo a crítico. No hay plazo declarado para levantar el dispositivo.
Ficha Autonómica
- El caso: Ceuta, ciudad autónoma española en el norte de África, blindada por el Ejército ante un llamamiento a un nuevo salto masivo desde Marruecos.
- Datos importantes: 72.000 personas entraron en julio; vehículos blindados y efectivos desplegados ahora; 33.600 policías movilizados para el eclipse y 60 para Ceuta, según el PP.
- Resumen: El dispositivo militar y el refuerzo marroquí evitan de momento un nuevo salto masivo. La convocatoria de este fin de semana mantiene la alerta en la frontera.
