La crisis de Ceuta, trinchera de PP y Vox: el Ministerio de Infancia de Sira Rego emerge como contrapunto

El PP bloquea en la comisión técnica de Infancia el debate sobre los menores de Ceuta y Vox boicotea la reunión. Sira Rego, ministra de IU, intentará el 27 de agosto que las comunidades asuman su responsabilidad.

La crisis de Ceuta se ha convertido en la primera trinchera del nuevo curso político. A tres semanas del arribo masivo del 30 de julio, PP y Vox han elegido la ciudad autónoma para tensar su relato contra el Gobierno, y el Ministerio de Juventud e Infancia de Sira Rego (Izquierda Unida) emerge como el contrapunto de la vía de la acogida.

La estrategia del PP quedó resumida en las palabras de Alma Ezcurra, vicesecretaria popular, durante su visita al enclave: «Ceuta es la gota que colma el vaso de la capacidad de los españoles de soportar el sanchismo. Si Pedro Sánchez no quiere o no puede por razones inconfesables solucionar esta situación, él y su pésimo gobierno tienen que dimitir inmediatamente».

Sin embargo, la novedad de esta semana no ha sido la retórica, sino el boicot a un espacio administrativo que rara vez aparece en el debate público. La comisión técnica preparatoria de la Conferencia Sectorial de Infancia, presidida por el número dos del Ministerio, se reunió el pasado jueves, y se saldó con el rechazo tajante de los cargos del PP a incorporar al orden del día un punto informativo y de debate sobre la atención a los menores en Ceuta.

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El rechazo no es menor: la Conferencia Sectorial está convocada para el próximo 27 de agosto y la ministra, que ejerce de presidenta, volverá a proponer el punto al inicio de la reunión para que sea votado. Sobre la mesa está también el aporte extraordinario de 25 millones de euros para apoyar al gobierno ceutí, cuyo presidente es del PP.

Pero el movimiento más revelador llegó por abajo: ninguna comunidad gobernada por Vox en el área de infancia —Aragón, Extremadura y Castilla y León— envió representantes a la reunión técnica. Las cartas de los consejeros de Vox llegaron el mismo día, en un intento de golpe de efecto mediático. Santiago Abascal había publicado en esos días un mensaje contra el Gobierno: para Vox no se trataba de gestión, sino de escenificación.

La reunión técnica de Infancia se convirtió en campo de batalla antes de empezar: PP y Vox eligieron bloquear antes que debatir.

La respuesta de Sira Rego no se hizo esperar. «El PP se niega a debatir sobre la situación de Ceuta y los menores que están solos en la ciudad autónoma. Vox ni está, ni se le espera», escribió en sus redes sociales. La ministra añadió que el 27 de agosto volverá a intentar que las comunidades colaboren y recordó que en Ceuta hay aún 1.342 menores no acompañados tras el arribo de miles el 30 de julio.

El contexto autonómico añade una arista relevante. El PNV, a través de una columna de Nerea Melgosa, ha marcado posiciones: Euskadi no aceptará más derivaciones de menores impuestas y sin garantías. No es un matiz: es la constatación de que la crisis de Ceuta está forzando a otros socios a revisar su discurso.

Una reunión técnica convertida en proyector político

Lo que el equipo de Rego describe como una reunión «de las tantas» adquirió otra dimensión por la decisión del PP de utilizarla como escaparate de oposición. El boicot de Vox, de hecho, no es nuevo: en la última sectorial de julio ya no asistieron los consejeros de extrema derecha, en aquella ocasión para debatir proyectos de protección de menores víctimas de violencia sexual.

La paradoja es difícil de ignorar. Mientras Génova difundía un mensaje apocalíptico, sus propios cargos técnicos rechazaban siquiera debatir un punto sobre Ceuta. Las tres comunidades con competencias de infancia en manos de Vox no acudieron, y el PP bloqueó el debate en las que sí gobierna solo.

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El movimiento del PP contiene una contradicción añadida: pide la dimisión del Gobierno por la crisis, pero bloquea el foro donde podría fiscalizar la respuesta del Ministerio. Ese desajuste es, precisamente, lo que convierte la reunión en un escenario político de primer orden.

Sira Rego y la vía de la acogida en clave IU

Para Izquierda Unida, el episodio tiene una lectura interna tan relevante como la parlamentaria. La firmeza de Rego no solo desafía a la derecha; también confirma que IU puede ocupar un espacio propio dentro de Sumar sin romper la coalición con el PSOE. La ministra defiende la acogida como obligación legal y política, y lo hace con un perfil que refuerza a su formación en una de las pocas carteras con fuerte visibilidad social.

Esa posición no está exenta de tensiones. El Gobierno de coalición se mueve entre la necesidad de dar una respuesta humanitaria y la presión de un debate migratorio que ya ha empujado incluso al PNV a pedir «retornos con garantías». Mientras, en el plano autonómico, Navarra ha respaldado la derivación, pero Euskadi ha reclamado priorizar el retorno a las familias. La vía de la acogida no es unánime ni dentro del bloque que sostiene al Ejecutivo.

La lectura que se hace en el espacio de Sumar es doble. De un lado, la crisis de Ceuta permite a IU exhibir un perfil propio sin pagar el coste de la confrontación directa con el PSOE. Del otro, obliga a la coalición a comprobar si su respuesta a la crisis estará a la altura del relato que la propia Rego ha construido.

La Dinámica de Coalición

La ofensiva de PP y Vox coloca al Ejecutivo ante su primera gran prueba del curso, y la posición de Rego funciona como un espejo de los equilibrios internos de Sumar. La ministra de IU mantiene un discurso firme y humanitario, pero su margen de maniobra depende de que los gobiernos autonómicos, incluidos los del PP, acepten colaborar. Ese es el punto débil: sin acuerdo territorial, la vía de la acogida pierde capacidad de gestión y queda expuesta al relato apocalíptico de la derecha.

La dimensión coalicional se mueve entre dos fuerzas. El PSOE no quiere regalar el debate migratorio a la derecha, pero tampoco desea que el Ministerio de Juventud e Infancia marque un paso que otros socios, como el PNV, ya han empezado a cuestionar. Sumar, por su parte, necesita que la firmeza de Rego no se convierta en una fricción con Moncloa justo cuando se reinicia el curso político.

La proyección inmediata es clara. El próximo 27 de agosto se celebrará la Conferencia Sectorial; a finales de mes, los ministros implicados comparecerán en el Congreso. Ambas citas definirán si la vía de la acogida logra traducirse en medidas concretas o si, como temen en el espacio, la crisis de Ceuta queda atrapada en la lógica de la trinchera.

Ficha del Caso

  • El caso: La crisis migratoria de Ceuta, tras el arribo masivo del 30 de julio, se ha convertido en la primera trinchera de PP y Vox contra el Gobierno. La ministra Sira Rego (IU) defiende la vía de la acogida y el reparto de menores, mientras la derecha bloquea el debate en la Conferencia Sectorial de Infancia.
  • Datos importantes: 1.342 menores no acompañados siguen en Ceuta, según el Ministerio. El Gobierno propone un aporte extraordinario de 25 millones de euros. La Conferencia Sectorial será el 27 de agosto; a finales de mes comparecerán en el Congreso los ministros implicados. Aragón, Extremadura y Castilla y León, con competencias de infancia en manos de Vox, boicotearon la reunión técnica previa.
  • Resumen: El bloqueo del PP y de Vox en la reunión técnica pone en riesgo la colaboración autonómica necesaria para atender a los menores. La firmeza de Rego refuerza el perfil de IU dentro de Sumar, pero la crisis también expone las tensiones de la coalición con el PSOE y con socios como el PNV.