PP y Vox exigen al Gobierno la devolución de los menores de Ceuta pese al rechazo de los expertos. La petición se produce en plena crisis migratoria en la ciudad autónoma.
La exigencia de Vox: devolución integral y control de fronteras
Santiago Abascal ha situado la devolución de los menores en el centro de su discurso. ‘No queremos violadores, los queremos deportados’, proclamó en Ceuta, sin distinguir entre menores y adultos. El líder de Vox ha defendido además una intervención directa para frenar lo que denomina ‘la invasión migratoria promovida por Pedro Sánchez’.
En la misma línea, la dirección de Vox reclama activar el retorno de todos los migrantes irregulares que entraron en la ciudad autónoma, incluidos los menores no acompañados. La formación justifica su posición en la presión asistencial y de seguridad que, a su juicio, soporta Ceuta desde la entrada masiva de finales de julio. Abascal ha asegurado que la corrupción socialista ‘mata’ y que la inmigración irregular ‘arruina, mata y trae crimen’.
La propuesta de fondo de Vox pasa por militarizar la frontera y cerrar el paso entre España y Marruecos ‘de forma permanente’. El partido sostiene que solo un despliegue armado devolvería la capacidad de control a las autoridades españolas. No es una consigna aislada: en las últimas semanas, Vox ha reiterado esa exigencia como condición para cualquier gestión de la crisis.
El marco legal y la reacción del Gobierno
La viabilidad jurídica es el punto más discutido de la propuesta. Expertos consultados recuerdan que la normativa española y comunitaria obliga a la acogida de los menores no acompañados, y que una devolución en bloque no tiene encaje legal. La protección del interés superior del menor impide, según esos especialistas, una expulsión masiva como la que plantean PP y Vox.
La exigencia de retorno de los menores no es solo una respuesta a la crisis: es la línea sobre la que Vox ha decidido medir al PP y condicionar sus próximos pactos.
El Gobierno ha cerrado la puerta a la deportación. La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, calificó de ‘barbaridad’ hablar de deportar a niñas y niños. Fuentes del Ejecutivo insisten en que las comunidades autónomas deben asumir su parte en la acogida de los 500 menores no acompañados que se pretende trasladar a la península, una distribución que PP y Vox rechazan en los territorios donde comparten gobierno.
La estrategia de Vox: marcar al PP por la derecha
La crisis de Ceuta se ha convertido en una trinchera estratégica para Vox. El partido de Abascal presiona al PP por la derecha en un asunto que divide a las autonomías gobernadas por ambas formaciones. El precedente es claro: en 2024, Vox rompió los primeros gobiernos autonómicos compartidos con el PP precisamente por la acogida de menores migrantes.
Ahora la dirección del partido utiliza la misma llave: impedir que el PP se presente como alternativa moderada sin asumir sus condiciones en inmigración. Si el PP acepta el marco de retorno y militarización, la presión sobre el Gobierno se amplificará. Si no lo hace, el pulso entre ambas formaciones quedará abierto en vísperas del próximo ciclo electoral. La gestión de la crisis condicionará, por tanto, la futura relación de fuerzas entre ambos partidos.
