La terapeuta de la familia Andic habría ordenado a su ayudante señalar a Jonathan Andic los puntos peligrosos de la ruta, según la causa. La instrucción (la fase del proceso penal en la que el juez investiga los hechos) consta en un audio incorporado al procedimiento que dirige la jueza Raquel Nieto por la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, en esa misma ruta de Montserrat. Los Mossos d’Esquadra analizan los mensajes desde el pasado mes de mayo.
Qué recoge el audio que la terapeuta envió a su colaboradora
El audio lo remitió Maria Julia Lüderwaldt a Johanna, profesora de inglés y colaboradora suya, antes del recorrido que esta última hizo junto a Jonathan Andic. En el mensaje, la terapeuta insistía en una instrucción concreta: mostrar al paciente los puntos de peligro identificados días antes en el camino y señalar dónde estaban los barrancos. Repitió el aviso en dos ocasiones, según la información incorporada a la causa.
Ambas mujeres habían recorrido el Camí de les Feixades de Collbató el 1 de diciembre de 2024. El objetivo inicial era localizar un itinerario con barrancos para una terapia de confrontación dirigida a otro paciente, un hombre diagnosticado de esquizofrenia. Durante la caminata, Lüderwaldt anotó los puntos que le señalaba la profesora: si el tramo permitía agarrarse o si quedaba demasiado lejos del inicio.
Al terminar la excursión, la terapeuta comentó a su colaboradora que aquella ruta podía servir también para otro paciente, Jonathan Andic, a quien atribuyó problemas con la gestión del dinero. Según su relato, quería conocer un itinerario de montaña para recorrerlo con una sobrina y practicar inglés, y Johanna era la persona más adecuada para acompañarle.
Seis días después, el 7 de diciembre, la profesora y el hijo del fundador de Mango recorrieron juntos el mismo camino. Ese mensaje previo es uno de los que obran en poder de los Mossos d’Esquadra, que investigan el presunto homicidio de Isak Andic.
El audio, según la causa, situaría a Jonathan Andic al tanto de los tramos de riesgo del camino antes de la muerte de su padre.
La declaración de la profesora de inglés ante los Mossos
Johanna acudió a a una comisaría el 29 de mayo para declarar. Lo hizo por iniciativa propia y por sorpresa, según su versión, porque llevaba un año y medio sin dormir y necesitaba contar lo que sabía. En una comparecencia posterior entregó su teléfono móvil para que los técnicos volcaran los mensajes intercambiados con la terapeuta, con Jonathan Andic y con otras personas de interés.
La testigo aseguró a los investigadores que desconocía por qué tenía que enseñar los barrancos a Jonathan Andic. Su relato supuso un punto de inflexión en la instrucción. Lüderwaldt también autorizó el análisis de su terminal cuando declaró como testigo en los juzgados de Martorell, el pasado 30 de junio, ante la jueza Raquel Nieto.
La defensa del investigado (la persona sobre la que recaen indicios en la causa) todavía no dispone de la declaración de Johanna, y la testigo no ha sido citada a declarar en sede judicial. Fuentes consultadas sostienen que esa circunstancia podría responder a diligencias que afectarían a la terapeuta, practicadas en una pieza secreta (la parte del procedimiento declarada reservada).
En uno de sus autos (resoluciones que deciden sobre el proceso sin ponerle fin), la jueza aludió a ‘terceras personas’ que ‘podrían haber participado en los hechos’. Hasta la fecha, no consta oficialmente que la situación procesal de Lüderwaldt haya cambiado.
La instrucción sigue abierta.

El viaje a Quito de marzo de 2025 y el proyecto editorial
Jonathan Andic viajó en marzo de 2025 a Quito y denunció allí el robo de su teléfono móvil en una plaza de la capital ecuatoriana. El desplazamiento duró apenas 48 horas. La jueza instructora sospecha que pudo aprovechar la estancia para desprenderse del terminal que llevaba el día de la muerte de su padre y borrar así conversaciones con terceras personas, según los indicios que maneja la causa.
El motivo del viaje apenas había trascendido. La terapeuta de la familia aparece de nuevo vinculada al episodio: Jonathan acudió al país natal de Lüderwaldt para mantener reuniones sobre un proyecto editorial.
Se trataba de la publicación de un libro sobre las ‘siete cronologías’, un método creado por ella sin evidencia científica conocida que divide la vida en siete etapas. El propio investigado explicó que el plan lo habían ideado inicialmente su padre y la terapeuta y que, tras la muerte de Isak Andic, ella decidió reactivarlo con él.
La defensa emitió el 18 de septiembre un comunicado en el que negó que su cliente se hubiera interesado por la terapia descrita por la profesora de inglés: ‘Jonathan Andic niega que conociera o que se interesara por terapias de simulación de caída en la montaña’.
El caso continúa en los juzgados de Martorell. Jonathan Andic mantiene su condición de investigado por el presunto homicidio de su padre, sin condena firme, mientras la línea de investigación sobre el papel de la terapeuta no se ha abandonado.

