Córdoba bate su récord de exportaciones con 2.310 millones hasta julio, por encima de la media andaluza y nacional

El superávit comercial de la provincia asciende a 907,9 millones de euros, frente a los 583,5 de hace un año. El cobre impulsa el 37% de las ventas y la alimentación retrocede un 8,8%.

Las empresas de Córdoba exportan 2.310 millones de euros hasta julio, un 7% más que un año antes. La cifra marca un nuevo récord para esos siete meses y avanza por encima de la media andaluza (4,7%) y de la nacional (2,2%), según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

El comercio exterior de la provincia vuelve a resistir donde otras economías se frenan, y lo hace con una concentración que explica a la vez su fortaleza y su fragilidad: dos sectores, el industrial y el agroalimentario, reúnen más del 73% de las ventas al extranjero. Un equilibrio cómodo cuando ambos tiran, arriesgado cuando uno falla.

Un récord de 2.310 millones con el cobre como motor

Las semimanufacturas no químicas, con el cobre en el centro de la producción, lideran las ventas al exterior con 862 millones de euros entre enero y julio. Son el 37% del total provincial y crecen un 22% respecto al mismo periodo del año anterior, el mayor empujón de toda la estadística cordobesa.

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El peso del cobre no es casual. La industria de transformación metálica asentada en la provincia lleva años ganando cuota en los mercados europeos, y ese tipo de producto semielaborado, con valor añadido incorporado, resiste mejor los vaivenes de la demanda que la venta de materia prima sin tratar.

La alimentación, bebidas y tabaco ocupa el segundo puesto con 831,7 millones de euros. Eso sí, el dato llega con signo negativo: el sector retrocede un 8,8% y se convierte en el único freno visible de la balanza cordobesa.

Julio, el último mes contabilizado, moderó el ritmo general. La provincia vendió al exterior 355,7 millones de euros, un 5% más que hace un año. Las semimanufacturas no químicas subieron un 12% hasta 133,7 millones, y los alimentos contuvieron su caída en el 1% para cerrar con 131,5 millones.

Córdoba vende al mundo más de lo que compra: 907,9 millones de superávit en siete meses, mientras Andalucía y España cierran en rojo.

Las importaciones dibujan la otra mitad del cuadro. Las empresas cordobesas compraron fuera de España por 1.402 millones de euros hasta julio, un 11% menos, lo que deja un superávit comercial de 907,9 millones frente a los 583,5 del mismo periodo de 2025.

Menos compras y más ventas. Sobre el papel, la combinación perfecta. En la práctica, viene a decir que la industria de Córdoba coloca producto transformado fuera de España mientras se enfría el consumo de bienes importados.

Córdoba crece mientras Andalucía y España acumulan déficit

récord exportador Andalucía

El contraste con el entorno es lo que debería hacer levantar la vista. Andalucía exportó 25.698 millones de euros entre enero y julio, un 4,7% más, pero sus importaciones crecieron un 11,4% hasta los 26.358 millones y dejaron a la comunidad con un déficit comercial de 660 millones de euros. La alimentación sigue siendo el primer sector exportador andaluz, con 10.336 millones y un avance anual de apenas el 0,5%; el aceite de oliva, las hortalizas y las conservas sostienen el grueso de esas ventas.

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España tampoco escapa a esa tendencia. El país exportó 236.587 millones de euros, un 2,2% más, mientras las importaciones subieron un 5,3% hasta 274.592 millones. El resultado fue un déficit comercial de 38.005 millones, más de cincuenta veces el desequilibrio andaluz, según las series de comercio exterior que recoge el INE.

La razón del comportamiento cordobés está en su especialización. La provincia vende al mundo semimanufacturas metálicas y productos agroalimentarios, mientras buena parte de la factura exterior andaluza y española se explica por las compras de energía y de bienes de equipo. Es la diferencia entre exportar lo que se transforma y comprar lo que se quema.

La Lectura Andaluza

Andalucía exporta más que nunca, pero sigue comprando más de lo que vende. Ese es el marco en el que hay que leer el récord de Córdoba: una provincia de interior, sin litoral ni gran puerto, ha construido una balanza positiva a base de transformar lo que produce. En ese camino pesa el respaldo público a la internacionalización que canaliza la Junta de Andalucía, el gobierno autonómico con sede en Sevilla, con líneas de ayuda para las pymes exportadoras que se publican en el BOJA.

El valor de proximidad tiene nombre propio en el campo cordobés. La caída del 8,8% en alimentación y bebidas es el dato que más debería preocupar en los municipios de la Campiña de Córdoba y del sur de la provincia, donde el olivar y la industria agroalimentaria sostienen miles de empleos directos e indirectos. Un mal año de ventas de aceite se nota antes en la nómina del jornalero y en la caja de la cooperativa que en cualquier estadística oficial.

La próxima campaña del olivar, que arranca este otoño, será la primera prueba de fuego para el sector agroalimentario. Y las estadísticas mensuales del Ministerio, previsiblemente a lo largo de las próximas semanas, dirán si el ritmo del 7% se mantiene en el segundo semestre del año. Si agosto y septiembre acompañan, Córdoba encarrila un nuevo máximo anual y consolida un modelo exportador que ya no depende solo de la cosecha. De momento, los números dicen que sí.