Galicia ha empezado a tramitar la ley de educación digital, pionera en regular la inteligencia artificial en las aulas. El conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP —el cargo autonómico equivalente a un ministro—, Román Rodríguez, presentó el texto este martes en el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados).
Seis ámbitos, cerca de 900 aportaciones y pantallas según la edad
Rodríguez sostuvo ante el hemiciclo que el debate ya no debe centrarse en si la tecnología tiene que estar en las aulas, sino en cómo debe utilizarse. A su juicio, la norma permitirá fijar derechos, garantías y reglas claras ante una realidad que hasta ahora no contaba con un marco jurídico propio. La transformación digital, defendió, es una oportunidad para mejorar la calidad educativa y la igualdad de oportunidades.
La elaboración acumuló cerca de 900 aportaciones y la participación del Consello Escolar de Galicia, y representantes de los sectores de la comunidad educativa. El texto se ordena en seis grandes ámbitos: el uso educativo de la tecnología, la seguridad y la protección digital, los derechos y deberes de la comunidad educativa, el papel del profesorado y la organización de los centros, la participación de las familias y la inteligencia artificial.
El uso de dispositivos se escalona por edad y madurez del alumnado, tomando como referencia las evidencias científicas. En Educación Infantil y en los dos primeros ciclos de Primaria, los aparatos solo podrán utilizarse de forma colectiva. El uso individual arrancará en 5º de Primaria y crecerá de forma progresiva conforme avance el desarrollo psicosocial de los estudiantes. Todo quedará bajo supervisión del profesorado y del Plan Digital de cada centro, con participación de las familias.
En Secundaria Obligatoria y en el resto de etapas, la tecnología deberá desarrollar competencias digitales y fomentar el pensamiento crítico ante la desinformación. La igualdad de oportunidades y la inclusión se incorporan como principios transversales, con atención al alumnado que precise recursos específicos.
Galicia legisla donde casi nadie legisla: el móvil, la inteligencia artificial y las pantallas dejan de ser una cuestión de estilo y pasan a ser una cuestión de derecho.
La IA no sustituirá al profesorado y el móvil espera a 3º de la ESO
La norma dedica un apartado específico a la inteligencia artificial con un principio tajante: la IA no podrá sustituir al profesorado ni adoptar decisiones que afecten al alumnado. Sí funcionará como herramienta auxiliar, por ejemplo para adaptar materiales. La Xunta quiere además aplicar sus posibilidades en la gestión educativa mediante EdugalIA, con un expediente académico electrónico único para convertir los datos del sistema en información útil contra el abandono educativo.
En seguridad, el texto contempla una identidad digital corporativa y refuerza los canales entre centros y familias con aplicaciones como Abalar. Las herramientas digitales usadas en las aulas deberán contar con autorización de la Consellería, el departamento autonómico equivalente a un ministerio. En derechos, la ley reconoce por primera vez la desconexión digital fuera del horario lectivo y limita la grabación de clases y tutorías sin autorización expresa; los exámenes quedan protegidos frente a su difusión sin permiso.

El móvil mantiene su sitio fuera del aula. La propuesta conserva la prohibición de los teléfonos en los centros y permite su uso pedagógico a partir de 3º de ESO. Cada centro dispondrá de un protocolo específico para la retirada temporal y la custodia de los dispositivos. Aquí se ensaya lo que luego escala.
El profesorado gana blindaje. La Oficina de Apoyo al Profesorado ofrecerá asesoramiento y apoyo jurídico ante el acoso o la violencia digital, y la formación digital podrá valorarse como mérito en el ingreso en la función pública docente. Las familias tendrán su papel: además del Contrato de Vida Digital, ya en marcha, la ley permitirá programas de formación para madres y padres sobre Internet, redes sociales y ciberacoso.
La tramitación arranca, eso sí, con el foco en el proceso. Las críticas de la oposición en el hemiciclo se han dirigido al cómo más que al qué de la norma. El PPdeG, que gobierna Galicia con mayoría absoluta desde 2009, presenta el texto como un marco de garantías donde antes había vacío legal y lo sitúa como pionero en España.
El Laboratorio Gallego
En Galicia, el PPdeG gobierna con mayoría absoluta desde 2009 y el texto llega a un Parlamento de 75 deputados donde el BNG ejerce como primera fuerza de la oposición y el PSdeG ocupa el espacio socialista. Ninguno parte de cero: la comunidad arrastra años de debate sobre el móvil, las pantallas y la formación docente, y Abalar lleva más de una década en los centros. Lo que cambia ahora es el instrumento: de recomendación pasa a norma con rango de ley.
La lectura nacional es inevitable. Galicia se convierte en el primer territorio que pone por escrito los límites del móvil y de la inteligencia artificial en el aula, y eso se leerá en Madrid como un ensayo. Si el modelo funciona en los centros gallegos, tendrá defensores fuera. La conexión no es nueva: Alberto Núñez Feijóo construyó su perfil de gestor en la Xunta y el modelo educativo gallego forma parte de ese relato.
Quedan incógnitas. La primera es la supervisión real en el aula: cómo se concreta cada Plan Digital, quién autoriza las herramientas y hasta qué punto la formación del profesorado acompaña a la norma. La segunda es el calendario: la norma aún tiene que completar su tramitación en la Cámara antes de publicarse en el Diario Oficial de Galicia. La tercera, la brecha: una ley que reparte pantallas por edades tendrá que explicar qué ocurre en las casas donde no hay ninguna.
Ficha del Caso
- El caso: La Xunta inicia en el Parlamento la tramitación de la ley de educación digital, la primera norma gallega que fija reglas para la tecnología y la IA en los centros.
- Datos importantes: Seis ámbitos, cerca de 900 aportaciones en la elaboración, uso individual de dispositivos desde 5º de Primaria y móvil reservado a fines pedagógicos desde 3º de ESO.
- Resumen: Galicia se coloca como territorio pionero en la regulación de la IA educativa y abre un precedente que el conjunto de España seguirá con atención.
