Milei vuelve a tensar la relación con España: presume de tener ‘enemigos muy pesados’ y su gira europea pasa de largo por Madrid. El presidente argentino cerró la semana con un discurso ante Naciones Unidas en el que despachó al organismo como inútil y negó, casi al mismo tiempo, que su país esté en recesión.
Lo que Milei dijo en la ONU y el eco que llega a Madrid
El detonante llegó en Nueva York. Ante la Asamblea General, Javier Milei reivindicó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y arremetió contra la propia institución que le daba la palabra. La Asamblea General reconoció en 1965 que existía una disputa con el Reino Unido y pidió negociar. El problema de fondo es otro: Londres tiene asiento permanente y derecho de veto en el Consejo de Seguridad, que lleva casi seis décadas ignorando ese mandato.
Ya el domingo, en una entrevista en LN+, el presidente argentino resumió su situación con una frase que se ha convertido en titular: ‘Tengo algunos enemigos muy pesados acá y en el mundo’. No distinguió entre adversarios internos y externos. En el mismo espacio negó la recesión y puso en duda la lectura de los datos oficiales: ‘Los indicadores están arrojando cualquier cosa’, dijo sobre el EMAE, el estimador mensual de actividad que publica el Indec.
Traducido a clave diplomática: un presidente que gobierna a golpe de enemistad no necesita nombrar a España para dañar la relación con España. Desde mayo de 2024, cuando llamó corrupta a Begoña Gómez en un acto de Vox en Madrid, España retiró a su embajadora y la relación bilateral entró en el congelador. Dos años y medio después sigue ahí, sin rectificación pública ni agenda de alto nivel.
Milei ha mirado hacia otro lado: hacia París. Este martes 29 de septiembre inicia un viaje a la capital francesa con una comitiva extensa para presidir la semana argentina en Francia, una cita con objetivos económicos y diplomáticos. Madrid no aparece en el itinerario conocido. Y busca capital europeo en el país que más ha frenado el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur, el tratado con más expectativas entre los exportadores españoles.
El pulso no es nuevo. En mayo de 2024, la crisis diplomática llegó al punto de que Exteriores exigió una rectificación pública que nunca se produjo. Desde entonces, ministerios y embajadas sostienen la relación por vía técnica, con expedientes y contactos de bajo nivel. Es un vínculo funcional, pero sin alma política.
Mientras París recibe a Milei con comitiva y alfombra, la relación con España sigue atascada en la vía técnica y sin horizonte de arreglo.
Por qué el ruido político golpea a las empresas españolas
Para el tejido empresarial español, el ruido no es anecdótico. Argentina es un mercado con décadas de inversión nacional a sus espaldas. Repsol opera en el petróleo y el gas de Vaca Muerta, BBVA y Santander mantienen filiales bancarias históricas y Mapfre figura entre las aseguradoras de referencia. Un país que cambia de reglas al ritmo de una comparecencia encarece la financiación y retrasa decisiones de inversión.
Además, el Ibex tiene en América Latina una parte relevante de su cuenta de resultados. Cuando el riesgo político sube, las matrices recalculan provisiones, aplazan desinversiones y revisan contratos. No es una hipótesis: la región ya ha demostrado cómo un giro presidencial puede convertir al inversor extranjero en moneda de cambio. Y las filiales argentinas, con plantillas y proveedores locales, son las primeras que notan el enfriamiento.

La duda razonable es hasta dónde llega la estrategia del choque. Los últimos datos de actividad y el deterioro de la confianza en la palabra oficial apuntan a un desgaste que el Ejecutivo atribuye a la herencia recibida. El oficialismo reconoce diferencias internas, como las que han aflorado con Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en el Senado.
De la expropiación de YPF al pulso de hoy
Conviene retroceder un momento. En 2012, Argentina expropió a Repsol el 51% de YPF, una decisión que rompió la confianza inversora y que solo se cerró dos años después con un acuerdo de compensación. Aquel episodio dejó una lección que el empresariado español no ha olvidado: en Argentina la seguridad jurídica va unida al ciclo político, y el inversor extranjero puede acabar siendo pieza de cambio.
La comparación con 2024 es inevitable. La crisis de entonces no detuvo los flujos comerciales, pero enfrió proyectos y obligó a las compañías a cubrirse ante la volatilidad regulatoria. Ningún cambio de tono arregla ese fondo de desconfianza, y el discurso del domingo no apunta precisamente a un giro moderado.
Con Milei instalado en la confrontación permanente, los consejos de administración no se preguntan si habrá ruido, sino cuánto costará. Los próximos pasos son medibles: el viaje a París de este martes, la composición de la comitiva y la evolución de la ratificación del acuerdo entre la UE y el Mercosur, todavía pendiente en Bruselas.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El presidente argentino reivindicó las Malvinas ante la ONU y presumió de ‘enemigos muy pesados’ mientras su gira europea evita Madrid.
- Datos importantes: El viaje a París arranca el 29 de septiembre de 2026; la crisis bilateral con España se desató en mayo de 2024 y el acuerdo UE-Mercosur sigue pendiente.
- Resumen: La confrontación permanente de Milei mantiene congelada la relación con España y añade volatilidad a las filiales del Ibex en Argentina.
