El Banco de la República ha subido los tipos al 12,25% en Colombia. Y lo ha hecho con Santander y BBVA en el punto de mira. Es el dinero más caro del país desde marzo de 2024, a un solo punto del máximo histórico del siglo.
La Junta Directiva del emisor aprobó un alza de 25 puntos básicos en la primera reunión de política monetaria en la que se sentó el ministro de Hacienda, Miguel Gómez. Cuatro consejeros votaron a favor, dos prefirieron dejar la tasa quieta y uno reclamó un incremento de 50 puntos. La tasa de intervención —el precio al que el banco central presta a las entidades y que sirve de referencia a todo el crédito— regresa a su cota más restrictiva en más de dos años.
Qué ha decidido el Banco de la República y por qué lo hace ahora
La inflación colombiana sigue por encima del 6% y las expectativas de los analistas para diciembre volvieron a repuntar hasta el 6,8%. La actividad, en cambio, se desacelera: la economía creció un 1,1% en julio. Con ese cuadro, la cúpula del banco prefirió mandar una señal de firmeza antes que aguardar más datos.
El gerente general del emisor, Leonardo Villar, admitió que las expectativas a dos años bajaron al 4%. El mercado no esperaba este movimiento: la encuesta de Citi de septiembre mostró que 18 de las 23 instituciones consultadas daban por hecho que la tasa seguiría en el 12%. Solo dos, Anif y Banco Popular, acertaron con la subida de un cuarto de punto.
A la decisión se sumó otro número que aprieta el bolsillo de las familias: la Superintendencia Financiera fijó la tasa de usura —el interés máximo legal que puede cobrarse en un crédito— en el 28,59%, 0,65 puntos menos que en septiembre. Todavía no refleja el alza del emisor, porque se calcula con los desembolsos de creditos de las últimas semanas.
Y sobrevuela un factor que puede cambiarlo todo: el fenómeno de El Niño. Los cálculos de Anif apuntan a que puede añadir entre 60 y 70 puntos básicos a la inflación del año, lo que alejaría todavía más al país de la meta del 3% que persigue el banco central.
Cuatro votos a favor, dos en contra y uno que pedía doblar la apuesta: el emisor colombiano eligió apretar antes de que El Niño pase factura.
Por qué esta subida llega directa a Santander y BBVA
Aquí está la conexión con España. Cuando el emisor colombiano encarece el dinero, las entidades que operan en el país revisan al alza los intereses de los créditos de consumo, vivienda y empresa. Santander y BBVA cuentan con filiales consolidadas en Colombia desde hace tres décadas, y su resultado depende del margen que logren mantener entre lo que pagan por captar ahorro y lo que cobran por prestarlo.

La subida tiene dos caras para esas filiales. Por un lado, encarece la financiación y enfría la demanda de crédito, justo cuando la economía solo avanza al 1,1%. Por otro, ensancha el diferencial entre el precio del pasivo y el del activo, lo que históricamente ha protegido los márgenes de la banca en fases de tipos altos.
La decisión llega, además, en un momento de divergencia monetaria. Mientras el Banco Central Europeo mantiene una senda de tipos más bajos en la eurozona, América Latina vuelve a apretar. Esa brecha condiciona el tipo de cambio y encarece el crédito en pesos, y obliga a las matrices españolas a mirar con lupa la aportación de sus negocios latinoamericanos a las cuentas consolidadas.
De 2023 a 2026: el precedente que conviene recordar
Esta película ya se vio. Entre abril y diciembre de 2023, la tasa colombiana se mantuvo clavada en el 13,25%, su máximo del siglo. Entonces el crédito se enfrió, las provisiones subieron y la banca tuvo que elegir entre defender el margen o sostener el volumen. Ahora el emisor se sitúa a un punto de aquel techo y el mercado apunta a más subidas si se confirman los riesgos inflacionarios.
Conviene recordar que la banca española desembarcó en Colombia a mediados de los años noventa, cuando vendió parte de su red en Europa para comprar entidades locales. Tres décadas después, esas filiales son una pieza fija del beneficio de los grupos y un termómetro de la salud del negocio latinoamericano. Una subida como esta no tumba el ejercicio, pero obliga a revisar previsiones de crédito y coste del riesgo.
El contexto macroeconómico tampoco ayuda. Entre enero y agosto, las remesas que entraron al país alcanzaron los 8.897 millones de dólares y la inversión extranjera directa se quedó en 5.788 millones. Son flujos que sostienen el consumo y, con él, la presión sobre los precios, mientras el banco central aprieta justo para frenarlos.
Lo que viene depende de tres variables: la inflación de las próximas semanas, el ancla de las expectativas y la intensidad de El Niño. Si el cuadro se confirma, la Junta tiene argumentos para seguir subiendo y acercarse al techo de 2023. Y conviene vigilar cómo lo reflejan Santander y BBVA en sus cuentas del último trimestre: ahí se verá si el precio del dinero en Colombia suma o resta.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El Banco de la República de Colombia eleva la tasa de política monetaria al 12,25%, su nivel más alto desde marzo de 2024, para contener una inflación que sigue por encima del 6%.
- Datos importantes: Alza de 25 puntos básicos aprobada con cuatro votos a favor; expectativas de inflación del 6,8% para diciembre; tasa de usura del 28,59%; máximo del siglo en el 13,25%.
- Resumen: El encarecimiento del dinero en Colombia tensiona las filiales de Santander y BBVA, dos piezas clave de la presencia financiera española en Latinoamérica.

