El bono de EEUU a 10 años marca máximo desde 2002 y encarece la deuda española

La subida del rendimiento estadounidense arrastra al alza el Bund alemán y el bono francés, y ese movimiento se traslada al coste de financiación del Tesoro y al euríbor de las hipotecas variables. El petróleo cerca de los 100 dólares añade presión inflacionaria sobre una economí

El bono de EEUU a 10 años toca el 5,34%, máximo desde 2002, y ya encarece la deuda española.

La venta masiva de deuda pública estadounidense elevó este jueves el rendimiento del bono a diez años hasta el 5,3402%, un nivel que no se veía en 24 años, y el de treinta años hasta el 5,6807%. Traducido: prestar dinero a los Estados se ha vuelto mucho más caro, y los mercados lo están descontando en tiempo real.

El detonante está en la energía. El barril de Brent subía un 1,57%, hasta 99,57 dólares, y el West Texas Intermediate un 1,91%, hasta 92,15 dólares, con la incertidumbre instalada sobre el futuro del estrecho de Ormuz, la ruta marítima por la que transita buena parte del crudo mundial.

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Qué ha pasado con el bono de EEUU a 10 años

La cadena es sencilla de seguir. El petróleo caro empuja al alza el precio de todo lo demás, los inversores temen que la inflación se recomponga y dan por hecho que los bancos centrales responderán endureciendo el crédito. Cuando eso ocurre, la deuda antigua pierde atractivo, se vende y su rendimiento sube. Y sube para todos, porque el bono estadounidense es la referencia mundial del precio del dinero.

Al otro lado del Atlántico, la ola llegó el mismo día. El interés del bono francés a diez años escaló al 4,94%, récord también desde 2002, en coincidencia con la presentación del proyecto de presupuesto para 2027, que contempla un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros. El bono alemán, el Bund, se colocaba en el 3,62%.

Con el Bund al 3,62% y el bono francés al 4,94%, la eurozona vuelve a financiarse a precios que no veía desde 2002.

Por qué el euríbor y la deuda española notan el golpe

España no emite en el vacío. El coste de su deuda se construye con dos piezas: el tipo libre de riesgo europeo, que marca Alemania, y la prima de riesgo, el sobreprecio que exigen los inversores por prestar a un país concreto. Si la primera pieza sube, la factura española sube aunque la prima no se mueva. Y el Tesoro acude al mercado cada mes para refinanciar vencimientos y cubrir el déficit.

El segundo canal es más doméstico. El euríbor, el índice al que están referenciadas millones de hipotecas variables en España, se mueve al compás de lo que hacen los bancos europeos entre ellos y de lo que esperan del Banco Central Europeo. Cuando el mercado empieza a descontar tipos más altos durante más tiempo, ese índice deja de bajar y las cuotas hipotecarias dejan de aliviarse.

euríbor

Hay un tercer frente, y es el que más duele en la cuenta de resultados de las empresas: la factura energética. España importa prácticamente todo el crudo que consume, de manera que un barril pegado a los 100 dólares se traslada en semanas al transporte, a la industria y a la cesta de la compra. Es inflación importada.

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El precedente que conviene recordar: cuando el petróleo marca el paso

Ya ha ocurrido antes, y no hace tanto. En 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, el crudo se disparó por encima de los 120 dólares, la inflación española llegó a tasas de dos dígitos y el Banco Central Europeo pasó de tipos negativos a subirlos con rapidez.

El euríbor a doce meses, que había estado en terreno negativo, superó el 4% a lo largo de 2023 y encareció la cuota de cientos de miles de hipotecas. La diferencia con este episodio está en el origen: antes el choque venía de una guerra en Europa; ahora llega por el riesgo en una ruta marítima y por el desequilibrio fiscal de la primera economía del mundo. El patrón, sin embargo, se repite.

Conviene mirar además al otro lado de los Pirineos. Francia afronta su presupuesto de 2027 con un ajuste de 54.000 millones de euros y un bono al 4,94%; si su prima se deteriora, el contagio hacia la deuda periférica es el riesgo que Bruselas vigila desde la crisis de 2010-2012.

Para España el calendario que importa es doble: los mensajes que salgan de Fráncfort sobre tipos y las subastas del Tesoro, que irán fijando el precio real de la financiación. Ahí se sabrá si esto es un susto de una semana o el comienzo de una etapa más cara.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: Una venta masiva de deuda pública en Estados Unidos ha llevado el bono a diez años a su máximo en 24 años, con el petróleo cerca de los 100 dólares como telón de fondo.
  • Datos importantes: El bono estadounidense a diez años marcó el 5,3402% y el de treinta años el 5,6807%. El Bund alemán se situó en el 3,62% y el bono francés en el 4,94%, récord desde 2002.
  • Resumen: España financia su deuda sobre la referencia alemana y el euríbor sigue esos movimientos, de modo que un crédito más caro encarece hipotecas y empresas.