El maíz aragonés perderá 200.000 toneladas y 40 millones de euros en la campaña de 2026, según las estimaciones de ASAJA Aragón y ASAJA Huesca. Las dos organizaciones han hecho públicas sus previsiones de cierre con la primera cosecha ya avanzada y la segunda recién comenzada, y sostienen que el cultivo está abocado a desaparecer en la comunidad si no se adoptan medidas urgentes.
La estimación parte de la superficie sembrada, de los rendimientos que se están registrando en las parcelas y del peso de una plaga que ha golpeado con fuerza este año. La campaña de 2026 será, con esos mimbres, la más corta de los últimos ejercicios en un territorio que figura entre las grandes zonas productoras de maíz de España.
Las cifras de la campaña: 92.000 hectáreas y hasta 200.000 toneladas menos
En 2025 se sembraron en Aragón alrededor de 97.000 hectáreas de maíz, con una producción de 1.150.000 toneladas destinadas a alimentación humana, fabricación de piensos e industria cosmética. En 2026 la superficie se queda en torno a 92.000 hectáreas —unas 45.000 de primera cosecha y 47.000 de segunda—, lo que supone un 4,2% menos, siempre según los datos de la organización agraria.
Las previsiones de producción se sitúan entre 920.000 y 960.000 toneladas: entre 180.000 y 200.000 menos que el año pasado. El desglose que hace ASAJA es la clave de todo. Solo entre 40.000 y 50.000 toneladas se explican por la menor superficie sembrada; las aproximadamente 140.000 toneladas restantes proceden de la caída de los rendimientos, es decir, de que cada hectárea produce menos grano que antes.
El impacto económico se estima en 40 millones de euros menos de ingresos para los agricultores. La cifra deja a muchos productores sin margen de beneficio en un contexto de costes altos y de incertidumbre sobre lo que ocurrirá en las próximas campañas.
La araña roja y el coste de producir: las dos razones de la caída
La araña roja (un ácaro que se alimenta de la hoja del maíz y merma el grano) es el factor que más pesa en la pérdida de rendimientos de este año según la organización agraria. A la plaga se suma un problema de fondo: los elevados costes de producción, que estrechan el margen de cada hectárea hasta dejarlo casi en nada.
Dos tercios de la caída de producción no vienen de sembrar menos, sino de que cada hectárea rinde menos grano.

ASAJA reclama el acceso a herramientas fitosanitarias eficaces contra la plaga y, en concreto, la autorización de la abamectina (una materia activa de uso fitosanitario que la organización pide para controlar el ácaro). Sostiene que sin medios para proteger la cosecha no hay forma de producir con garantías.
La lista de peticiones incluye también el abaratamiento de las materias primas, y de los costes de producción, y la disponibilidad de semillas más productivas y adaptadas a las necesidades de las explotaciones. Los productores, dice la organización, necesitan soluciones reales para afrontar las próximas campañas con garantías.
Las tres peticiones de ASAJA a las administraciones
Las demandas de ASAJA Aragón y ASAJA Huesca se dirigen a las administraciones competentes. El comunicado no reparte responsabilidades entre ellas, pero apunta a decisiones que se adoptan en el ámbito europeo y estatal —autorización de fitosanitarios y registro de variedades— y a la política autonómica de apoyo al sector, con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como autoridad estatal de referencia. Son estas:
- Costes: abaratamiento de las materias primas y de los costes de producción.
- Fitosanitarios: autorización de la abamectina para combatir la araña roja.
- Semillas: desarrollo y disponibilidad de variedades más productivas y adaptadas.
El comunicado no detalla un calendario de contactos con la administración ni anuncia movilizaciones. De momento, el aviso se apoya en los números de la campaña y en una advertencia: sin rentabilidad, la superficie seguirá bajando.
A quién afecta en el territorio: Huesca, el Valle del Ebro y la cadena del maíz
Las explotaciones de regadío (los cultivos que se riegan mediante canales o sistemas artificiales) del Valle del Ebro son las primeras afectadas, y en particular las de la provincia de Huesca, que junto al Valle del Ebro y la provincia de León forma parte de las principales zonas productoras de maíz de España, según recuerda la organización. El cultivo no es un adorno del paisaje: alimenta la industria de piensos, la alimentación humana y hasta la cosmética.
A la caída de ingresos de los agricultores le sigue un efecto en cadena sobre las industrias que compran el grano y sobre el empleo del medio rural. Menos hectáreas significan también menos actividad para los servicios auxiliares que trabajan en campaña, en comarcas que ya cuentan con poco margen.
El presidente de ASAJA Huesca, Fernando Luna, resume el escenario: «Si no se adoptan medidas urgentes que permitan producir con garantías y obtener una rentabilidad digna, el maíz en Aragón está abocado a no sembrarse».
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: ASAJA Aragón y ASAJA Huesca calculan 200.000 toneladas y 40 millones de euros menos en el maíz de 2026.
- 👥 A quién afecta: A los agricultores de regadío de Huesca y el Valle del Ebro y a la industria que compra el grano.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Menos superficie sembrada en las próximas campañas y pérdida de actividad en el medio rural aragonés.

