La subasta del Pazo de Meirás en Madrid: retratos de Franco y una foto de Juan Carlos I dedicada al dictador

La sala Magna Art Auctions puja este martes por 689 bienes que el Estado no ha reclamado, con salidas de 20 a 5.000 euros. El Ministerio de Cultura no aclara si ejercerá el derecho de tanteo y la Xunta se limita a estar "atenta".

La subasta de 689 objetos retirados del Pazo de Meirás se celebra este martes en Madrid con precios de salida que van de los 20 a los 5.000 euros. En el catálogo hay retratos de Franco, una fotografía de Juan Carlos I dedicada al dictador y un despliegue de menaje doméstico.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La sala Magna Art Auctions de Madrid subasta este martes, a las 17.00 horas, 689 bienes retirados del Pazo de Meirás por encargo de la familia Martínez-Bordiú y Franco.
  • ¿Quién está detrás? La casa que dirige José Miguel Carrillo de Albornoz, que asegura haber actuado con supervisión de la Abogacía del Estado y de la Xunta; enfrente, el Ministerio de Cultura, la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica de A Coruña y el Ayuntamiento.
  • ¿Qué impacto tiene? El Estado no aclara si ejercerá el derecho de tanteo y la Xunta dice estar «atenta»: el episodio devuelve al primer plano el debate sobre patrimonio y memoria histórica.

De un Luis Tristán por 5.000 euros a una lámpara por 20 euros

El lote más caro del catálogo no tiene nada que ver con el dictador. Es ‘San Francisco orante ante el crucifijo junto a la calavera’, del círculo de Luis Tristán, que sale con un mínimo de 5.000 euros. Le siguen tres piezas a 4.500: un bargueño astur-leonés, ‘Madre mirando con sus hijos que dan de comer al gallo’ de Gaetano Chierici y ‘Amanecer rosado’ del argentino Benito Quinquela.

Los retratos del dictador se mueven en otra escala. Una fotografía familiar junto a Carmen Polo y Carmen Franco sale por 80 euros; un grabado en calcografía, por 100; un tercer retrato, por 300. Ningún lote de Franco se acerca al precio de una consola, y ese es el dato que mejor mide la operación.

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La pieza que más atención ha concitado es una fotografía con marco de plata de Juan Carlos I y dedicatoria manuscrita: «Al Excelentísimo Franco, con mucho cariño y mucho respeto. Juan Carlos, 1970». Junto a ella aparecen maquetas náuticas —entre ellas un galeón español de gran formato por 350 euros—, ocho espingardas procedentes de Marruecos por 2.500 y dos armaduras toledanas incompletas por 500.

El grueso del catálogo, sin embargo, es menaje. Parejas de lámparas desde 20 euros, mesas auxiliares por 30, candelabros y juegos de café por 50, vajillas, cuberterías, porcelanas, alfombras y juegos de sábanas bordadas en algunos casos con símbolos vinculados a Franco. Son 689 lotes que caben en una mudanza y que se venden como recuerdos familiares.

La subasta no discute la memoria: le pone precio. Y el precio, en la vitrina de los 20 euros, explica mejor que cualquier libro de qué estaba hecha aquella casa.

La puja arranca a las 17.00 horas en la sala de Magna Art Auctions y podrá seguirse también en streaming. Al día siguiente, la casa continuará con su subasta de otoño. El encargo lo ha formalizado la familia Martínez-Bordiú y Franco, y su responsable lo resume con una frase: «Son recuerdos. Todo lo importante se ha quedado en el Pazo de Meirás».

El Estado no reclama y la Xunta vigila

El Ministerio de Cultura precisa que los bienes subastados son aquellos que el Estado no ha reclamado. Sobre el derecho de tanteo, el departamento guarda silencio: sostiene que pronunciarse podría alterar el mercado. La Administración que no habla es la misma que podría comprar, y esa ambigüedad forma parte del guion.

Carrillo de Albornoz defiende que la operación se ha hecho con «garantías absolutas» y bajo supervisión de la Abogacía del Estado y de la Xunta de Galicia, el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela. En A Coruña, la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica ha pedido a ambas administraciones que inspeccionen los bienes para comprobar si alguno es de dominio público o está sujeto a otro régimen de protección.

La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, calificó a la familia de «sinvergüenzas». El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos —el equivalente gallego de un consejero ministerial—, aseguró que los dirigentes de la Xunta estarán «atentos» para determinar «si hay algún elemento de interés» sobre el que los técnicos puedan aconsejar «hacerse con la propiedad».

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objetos Franco subasta

El Laboratorio Gallego

Meirás no es un asunto de anticuario. Es la piedra donde el PPdeG y el BNG llevan años midiéndose. Desde que la Justicia reconociera en 2020 la titularidad pública del pazo, Galicia convirtió aquel litigio en un test de coherencia: el PPdeG gobierna con 40 de los 75 escaños del Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral gallega, y administra con Alfonso Rueda al frente de la Xunta; el BNG, hoy primera fuerza de la oposición, ha usado cada comparecencia sobre el pazo para exigir gestos; y el PSdeG se ha movido entre la prudencia institucional y la demanda de transparencia.

La lectura nacional es la de siempre. La Xunta no dice si comprará ni si considera las piezas patrimonio público gallego; dice que está «atenta». Ese verbo, el verbo de la política gallega cuando no quiere comprometerse, es el mismo tono que el PP ha trasladado al debate nacional sobre memoria histórica: prudencia, respeto a los técnicos, ninguna confrontación frontal. El Ministerio de Cultura, del PSOE, hace lo simétrico por la vía del silencio de mercado. Nadie queda retratado.

Queda la proyección inmediata. La puja de este martes se resolverá en una tarde; cualquier reclamación posterior deberá pasar por los técnicos de la Consellería y, si hay recorrido, por la vía parlamentaria. La incógnita es incómoda: la Xunta supervisó, según el subastador, una operación que ahora revisa. Esa contradicción, y no la fotografía de 1970, es lo que de verdad se dirime en Madrid.

Ficha del Caso

  • El caso: La familia Martínez-Bordiú y Franco subasta en Madrid 689 bienes retirados del Pazo de Meirás, entre ellos retratos del dictador y una foto de Juan Carlos I dedicada a Franco.
  • Datos importantes: Precios de salida de 20 a 5.000 euros; el lote más caro es un Luis Tristán del círculo del pintor toledano; puja este martes a las 17.00 horas.
  • Resumen: El Estado no aclara si ejercerá el tanteo y la Xunta se declara «atenta», mientras el Ayuntamiento de A Coruña y la CRMH exigen inspecciones.