Los Mossos investigan seis secuestros exprés vinculados al narcotráfico en Cataluña en el último mes y medio

Los Mossos circunscriben los hechos a ajustes de cuentas entre bandas de narcotráfico y descartan que se dirijan contra la ciudadanía. La policía frustró en Sabadell un nuevo rapto de un grupo armado con un fusil AK-47.

Los Mossos investigan seis secuestros exprés ocurridos en Cataluña en el último mes y medio, vinculados a ajustes de cuentas entre narcotraficantes. Te cuento lo que la policía autonómica ha confirmado hasta ahora: la investigación sigue abierta y no constan detenciones por esos seis casos.

Qué han confirmado los Mossos sobre los seis secuestros exprés

Los Mossos d’Esquadra circunscriben esta dinámica al crimen organizado, que dirime sus conflictos mediante acciones de este tipo. La cadencia es casi semanal: un secuestro exprés por semana durante el último mes y medio, según las fuentes policiales consultadas. Los investigadores sostienen que no son acciones dirigidas contra la ciudadanía ni contra las familias de las víctimas.

El Código Penal tipifica estos hechos como detención ilegal (la privación de libertad de una persona sin amparo legal) cuando la privación de libertad no va acompañada de una exigencia de rescate. El grueso de los casos responde a drogas: el 90% son ajustes de cuentas por pérdida de mercancía o con clientes que no han abonado una partida. Un 7% se vincula a deudas y el resto, a otros motivos. Son datos de los Mossos.

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El frustrado rapto de Sabadell: un AK-47 y bridas en la furgoneta

Un vecino avisó a la policía de que un grupo de encapuchados merodeaba por la calle Tetuan de Sabadell en la madrugada del pasado miércoles. Varias patrullas, junto a agentes de la brigada móvil que realizaban tareas de refuerzo nocturno, acudieron a la zona y encontraron a un hombre en actitud sospechosa junto a una furgoneta. Al percatarse de la presencia policial, arrancó el vehículo y huyó hasta un aparcamiento subterráneo.

La furgoneta apareció sin ocupantes. En su interior había una pistola Glock, un fusil AK-47 y una pistola eléctrica, además de varios pasamontañas y bridas. El conductor y los tres acompañantes se habían escondido bajo vehículos estacionados y fueron localizados y detenidos en el aparcamiento. El intento no llegó a consumarse.

Los Mossos sospechan que el grupo detenido en Sabadell planeaba un nuevo secuestro exprés y que llegaron a tiempo de evitarlo.

Los investigadores sospechan que esas cuatro personas se disponían a perpetrar un rapto relámpago contra algún miembro de una organización rival. De haberse consumado, habría sido el undécimo caso del año en Cataluña, una cifra que sitúa al territorio como uno de los escenarios donde las bandas asentadas dirimen sus disputas.

Santa Coloma, la Cerdanya y el precedente de la AP-7

Los dos últimos episodios consumados se produjeron el domingo 18 de octubre. El primero, en la calle Còrdova de Santa Coloma de Gramenet: cuatro encapuchados interceptaron a un hombre en plena vía pública y lo obligaron a subir por la fuerza a un vehículo. Su esposa llamó al teléfono de emergencias y explicó el origen del conflicto. Su marido había pedido un préstamo de 1.000 euros y los prestamistas le reclamaban 4.000 con los intereses acumulados. Esa noche había quedado con ellos para renegociar la deuda.

El segundo se registró ese mismo día en la Cerdanya. Un testigo alertó de que un hombre acababa de ser introducido por la fuerza en un coche. Horas después, los Mossos localizaron el vehículo en Fontanals de Cerdanya; la víctima estaba en el interior, maniatada con bridas y con signos de haber sufrido una agresión.

La alarma social se disparó el 20 de septiembre, cuando un conductor grabó cómo cinco hombres disfrazados de policías cortaban el paso a un vehículo en la AP-7 y se llevaban por la fuerza a uno de sus ocupantes. La víctima apareció horas después en Salt con signos de violencia y se negó a colaborar con los investigadores.

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En qué punto está la investigación

La comisaria jefa Sílvia Catà reconoció en una entrevista en TV3 que estos episodios generan preocupación, pero insistió en su origen. «Son conflictos puntuales entre grupos criminales para marcar territorio», afirmó, y negó que se trate de «acciones dirigidas contra la ciudadanía o contra las familias». «Que nadie piense que alguien va a detener a su hijo en la AP-7 y se lo va a llevar», añadió.

Los Mossos mantienen abierta la línea de investigación centrada en las organizaciones de narcotráfico asentadas en Cataluña y, por ahora, no han confirmado detenciones relacionadas con los seis secuestros exprés analizados. Tampoco han trascendido datos oficiales sobre el estado de las víctimas de los dos últimos raptos consumados. La investigación sigue abierta.