4Qué cubre y qué no: solo actualizaciones de seguridad, no nuevas funciones ni soporte técnico general
El programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) no devuelve Windows 10 al soporte ordinario: entrega solo los parches que el Microsoft Security Response Center clasifica como críticos e importantes para equipos con la versión 22H2 en ediciones Home, Professional, Pro Education y Workstations. Llegan por Windows Update, con el mismo mecanismo de siempre, y cubren desde el 15 de octubre de 2026 —un día después del fin del soporte— hasta el 12 de octubre de 2027, fecha que Microsoft amplió en junio sin anuncio previo y que añade un año al calendario que había comunicado en 2026. Quien ya estaba inscrito mantiene la cobertura de forma automática, sin trámite ni pago extra, y las altas siguen abiertas hasta el final del programa. El precio de referencia son 30 dólares o su equivalente en moneda local más impuestos, y una misma licencia puede aplicarse a hasta diez equipos vinculados a la misma cuenta de Microsoft.
Lo que no entra es tan relevante como lo que sí. La propia documentación de Microsoft lo dice sin rodeos: el ESU no incluye funciones nuevas, mejoras de producto, cambios de diseño ni correcciones que no sean de seguridad, y tampoco soporte técnico. Pagar, por tanto, no compra asistencia ni un Windows 10 remozado, solo tiempo. Tampoco vale para todos: quedan fuera los equipos unidos a Active Directory o a Microsoft Entra, los gestionados por MDM o en modo quiosco y las ediciones Enterprise y Education, que deben acogerse al programa comercial, con 61 dólares por dispositivo el primer año, 122 el segundo y 244 el tercero (427 en total). Y hay un matiz de letra pequeña: la vía gratuita europea exige iniciar sesión con la cuenta de Microsoft al menos cada 60 días, algo que no ocurre si se paga.

