Valencia lleva al pleno su último presupuesto municipal de 1.361 millones con Catalá pendiente de Badenas y Herrero

Las cuentas de 2027 saldrán adelante con los votos del PP y de Vox, pero cada moción del resto del mandato exige negociar con los dos ediles expulsados del partido de Abascal.

Valencia aprueba este viernes su último presupuesto municipal del mandato: 1.361 millones y la estabilidad de Catalá en juego.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El pleno del Ayuntamiento de Valencia vota este viernes un presupuesto de 1.361 millones para 2027, un 8,8% más.
  • ¿Quién está detrás? El gobierno de María José Catalá (PP), con Vox y la incógnita de los no adscritos Badenas y Herrero.
  • ¿Qué impacto tiene? Las cuentas saldrán, pero cada moción del mandato exige negociar a dos bandas.

Los 1.361 millones, partida a partida: qué crece y qué es solo un gesto

El pleno del Ayuntamiento de Valencia despeja este viernes 30 de octubre el trámite que nadie discute: el presupuesto de 2027, el último del mandato, con 1.361 millones de euros y un 8,8% más de gasto. Vivienda y urbanismo crecen un 23,6% hasta 142,4 millones.

Hay 14 millones para regenerar el eje de San Agustín y la Avenida del Oeste y para reformar viviendas en Virgen del Carmen, Beteró, Tendentes y Virgen de los Desamparados. El Parque de Desembocadura, uno de los proyectos que siguen sin fecha, se lleva 1,45 millones.

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Seguridad, tráfico, y prevención y extinción de incendios suman 243,5 millones, un 5,56% más, con 11 millones para los cañones anti incendios de la Devesa del Saler. Para el canal de acceso figuran los 37,4 millones de la parte municipal. Y hay 200.000 euros para el soterramiento de Serrería que son, sobre todo, un gesto: el Ministerio de Transportes no prevé acometer la obra en 2027.

Fallas sube un 7,5% hasta 8,97 millones; el resto de fiestas, un 20,2% hasta 3,49. Cultura se queda con 9,3 millones (bono de lectura infantil, la Casa del Relojero como Centro de Interpretación del Santo Cáliz, el auditorio de Benicalap) y movilidad urbana con 18,29, incluida la transferencia a la EMT para autobuses.

Doce concejales, dos socios fieles y dos incógnitas llamadas Badenas y Herrero

El presupuesto sale. Otra cosa es el resto. María José Catalá gobierna con doce concejales y necesita cuatro votos más para cada votación, y ahí hay dos puertas: los dos ediles de Vox, José Vicente Gozálbez y Mónica Gil, en la Junta de Gobierno y en sintonía con el PP, y los dos expulsados que hoy son No Adscritos, Juanma Badenas y Cecilia Herrero. La aritmética manda.

El presupuesto saldrá adelante; lo que Catalá no puede firmar es la tranquilidad del resto del mandato.

Badenas fue apartado de Vox tras un expediente disciplinario por unos contratos que su partido consideró bajo sospecha. Anunció su marcha y Cecilia Herrero siguió sus pasos. En su primer pleno como no adscritos, su abstención permitió aprobar dos mociones de Compromís y el PSPV: una exigía al Valencia CF firmar un convenio y otra fiscalizar las obras del Nou Mestalla.

Catalá les retiró la condición de teniente de alcalde y las delegaciones, y después les encomendó Patrimonio y Responsabilidad Patrimonial, con sueldo superior al de un no adscrito. La estabilidad parecía resuelta. En mayo de 2025, una moción de Compromís sobre la derogación de la Ley Trans por el gobierno que entonces presidía Carlos Mazón la dejó otra vez en minoría: los dos ediles entraron al hemiciclo con la votación empezada. Entre marzo y mayo le hicieron perder tres votaciones.

El Escenario Valenciano

La lectura valenciana tiene dos planos. En el Ayuntamiento de Valencia, el PP sostiene el presupuesto con Vox pero no puede dar por hecha ninguna otra moción, y el precedente del Nou Mestalla marca el tono. En la Generalitat, el pacto entre el PP y Vox que preside Juanfran Pérez Llorca sigue firme, lo que da aire político a la alcaldesa sin resolverle la aritmética del hemiciclo municipal.

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Hay una dimensión nacional que pesa. Valencia es la tercera ciudad de España y Catalá es cabeza de lista del PP al Congreso por Valencia, así que cada votación perdida tiene recorrido estatal. También hay dependencia del Gobierno central: el soterramiento de Serrería, con 200.000 euros simbólicos, depende del Ministerio de Transportes. La próxima cita es el siguiente pleno, con la ejecución de las cuentas de 2027 como termómetro.

Ficha del Caso

  • El caso: El Ayuntamiento de Valencia somete a pleno su último presupuesto del mandato, con la mayoría de Catalá pendiente de Vox y de los dos ediles no adscritos.
  • Datos importantes: 1.361 millones para 2027 (+8,8%); 142,4 millones en vivienda y urbanismo (+23,6%); 243,5 millones en seguridad (+5,56%); 8,97 millones en Fallas (+7,5%).
  • Resumen: Las cuentas saldrán adelante, pero la estabilidad del resto del mandato depende de Badenas y Herrero, que ya han hecho perder votaciones a la alcaldesa.