El consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, atribuye a la ‘izquierda abertzale’ no deslegitimar la violencia en Euskadi. Lo sostiene en un análisis publicado en su blog personal, casi una semana después de los incidentes de Deusto.
En su texto, el consejero —biólogo y ex rector— señala que la ‘mayoría de la (autodenominada) izquierda abertzale‘, esto es, la izquierda independentista vasca, no deslegitima ‘política y socialmente el ejercicio de la violencia’. De ahí procede, añade, el ‘veneno’ que reciben los jóvenes que todavía consideran la violencia ‘un modo de hacer política’.
La tesis del consejero sobre la violencia política
Bajo el título ‘Una vía de agua en el sistema democrático’, el texto advierte de que, si ese tipo de ‘tumultos violentos’ se reproduce o, ‘peor aún, se cronifica’, las consecuencias ‘para nuestra comunidad pueden ser devastadoras’. El consejero pide que lo ocurrido se tome ‘muy en serio’.
El análisis señala también a los portavoces de EH Bildu, a quienes atribuye el intento de minimizar los incidentes y de vincularlos con sectores alejados de su ideario político. El foco del escrito, no obstante, no está en la autoría de los altercados, sino en el discurso político que, a su juicio, los hace posibles.
Hay además un ‘sector amplio’ de la sociedad vasca que, según el consejero, ‘sigue considerando que la violencia puede tener justificación —sea esta la que sea—’, le asigna un significado y ‘le otorga un valor’. Esa premisa mantiene abierta, a su juicio, ‘una vía de agua en el sistema democrático’ por la que la violencia ‘puede llegar a anegar, de nuevo, nuestras calles y plazas’.
Pérez Iglesias constata que lo ocurrido fue ‘muy grave’ y que la Ertzaintza lo interpretó como un intento de grupos organizados de provocar enfrentamientos que perjudicaran incluso a los vecinos del barrio. Advierte, además, de las ‘veleidades proto-terroristas de esa minoría que añora los años negros de plomo y bomba lapa’, un escenario que, a su juicio, ‘se puede hacer realidad’.
El consejero sostiene que la violencia política conserva ‘valor’ para un sector de la sociedad vasca y avisa de que los incidentes pueden enquistarse si no se deslegitiman.
Los incidentes del 26 de octubre en Deusto
Los hechos se remontan al lunes 26 de octubre, cuando miles de jóvenes protestaron en Bilbao por la presencia de Vito Quiles. Después, decenas de encapuchados arremetieron contra la Policía Local y se dirigieron a la comisaría de Deusto cargados de piedras y botellas , según el relato recogido por el propio consejero.
La Universidad de Deusto suspendió las clases ese mismo lunes tras la convocatoria. Pérez Iglesias rechazó públicamente esa decisión en su momento y ahora extiende su reflexión al ámbito político, con una advertencia sobre el riesgo de que los incidentes callejeros se consoliden en Euskadi.
El marco institucional y la investigación abierta
El Gobierno Vasco aprobó el martes 27 de octubre una declaración institucional leída por la consejera de Autogobierno, María Ubarretxena, en la que se expresa una ‘rotunda condena’ de los hechos: ‘Ninguna causa, ideología o pretexto legitima el uso de la violencia. Quien recurre a ella, o la ampara, se sitúa fuera de los cauces democráticos’. El texto fue consensuado por PNV y PSE-EE.
Frente a ese comunicado, el análisis sitúa el foco en el discurso político y no solo en los autores de los altercados. La investigación de la Ertzaintza sobre lo ocurrido continúa abierta. No consta que el Consejo de Gobierno haya aprobado una nueva declaración ni que haya asumido como posición oficial el texto del consejero.
El Ejecutivo vasco está integrado por PNV y PSE-EE, los dos partidos que consensuaron la declaración del 27 de octubre. El análisis se publica a título personal del consejero y no consta que su departamento haya emitido una valoración institucional al respecto.
Pérez Iglesias (Salamanca, 1960) es catedrático de Biología y fue rector universitario antes de asumir la consejería. Es uno de los pocos miembros del Ejecutivo vasco que volverá a su actividad profesional al concluir su etapa política. El texto permanece, por ahora, como una entrada de su blog personal.

