3Qué ha cambiado tras el paso de ‘Adam’ para que los meteorólogos lancen el aviso urgente
El paso de Adam no terminó cuando dejó de llover. La dana descargó más de 700 litros por metro cuadrado en puntos del litoral sur de Valencia y del norte de Alicante, desbordó cauces como el río Girona a su paso por Beniarbeig y dejó el terreno, los barrancos y el alcantarillado sin margen: con el suelo saturado, el agua que antes se infiltraba corre ahora por la superficie. Ese es el cambio que explica el tono del nuevo aviso de la Aemet, que ya no habla de lluvias torrenciales pero sí advierte de que «la situación meteorológica sigue siendo adversa», mientras Emergencias mantiene la preemergencia hidrológica en varias cuencas. El balance del episodio —más de 1.800 incidencias gestionadas en la Comunitat Valenciana entre el sábado y el martes, más de un centenar de municipios confinados y varios fallecidos, con recuentos que llegan a cinco— pesa en cada decisión posterior.
La nueva predicción es, en principio, mucho más modesta: los avisos bajan a amarillo. El martes abarcan el litoral sur de la provincia de Valencia y toda la costa de Alicante, con hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora y 60 en doce; el miércoles quedan restringidos a la costa sur de Valencia y al norte de Alicante, la zona más castigada por Adam, con 20 litros en una hora y 60 en doce horas. La inestabilidad se prolonga hasta las 18.00 del miércoles, acompañada de bajada de temperaturas, nieve en las montañas y heladas de hasta 4,3 grados bajo cero en el interior. El grueso de la precipitación caerá sobre el mar, frente a Castellón y Cataluña, pero los meteorólogos avisan de que los chubascos pueden ser muy fuertes y persistentes en el litoral catalán y en Baleares. Con el terreno como está, y con cauces que aún bajan cargados, basta poco para que vuelva a haber inundaciones.

