Alerta roja por lluvias torrenciales en Cataluña: hasta 200 litros y avisos en once comunidades

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene la alerta roja por lluvias torrenciales en Cataluña este domingo, con hasta 200 litros en Barcelona y Girona. Según la predicción difundida este sábado por la agencia, el aviso alcanza a once comunidades autónomas, siete de ellas en nivel amarillo y tres en naranja, y Protección Civil mantiene la vigilancia sobre el tercio oriental peninsular.

Qué supone la alerta roja y qué comunidades están en aviso

El nivel rojo, el máximo de la escala de avisos de la agencia y reservado a fenómenos de intensidad extraordinaria, permanecerá activo durante toda la jornada en Cataluña, con acumulaciones de 200 litros de agua y probable intensidad torrencial.

Así queda el reparto de niveles, según la predicción de la agencia:

  • Aviso rojo: Cataluña, durante todo el día.
  • Aviso naranja: Asturias, Cantabria y Comunidad de Madrid, por lluvias o tormentas.
  • Aviso amarillo: Andalucía, Baleares, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y el País Vasco.

Además de Cataluña, la AEMET prevé chubascos y tormentas fuertes, localmente con granizo, en amplias zonas del centro y norte peninsular, la meseta sur y zonas de sierra del sureste, con menor probabilidad en puntos de Baleares. Los acumulados más significativos se esperan en el Sistema Central, el área cantábrica y, sobre todo, en Barcelona y Girona.

Cataluña es la única comunidad con alerta roja activa este domingo, con acumulaciones previstas de hasta 200 litros y probable intensidad torrencial.

La dana al oeste de la Península, el origen del episodio

La formación de una dana (depresión aislada en niveles altos, un bolsillo de aire frío en capas altas de la atmósfera) al oeste de la Península dejará una situación de inestabilidad en la mayor parte del territorio, según la AEMET. Predominarán los cielos nubosos o cubiertos y solo el sur de Galicia quedará poco nuboso.

En Canarias se esperan intervalos nubosos en el norte de las islas montañosas y cielos poco nubosos o despejados en el resto. La agencia también señala brumas y bancos de niebla matinales en zonas de montaña, prelitorales mediterráneos y la meseta norte, además de calima en el archipiélago.

El viento soplará de componente este en la Península y Baleares, con componente norte y nordeste en los litorales de la fachada oriental y en Galicia. Será moderado en litorales y Baleares y flojo en el resto, con intervalos fuertes en las costas de A Coruña y alisio moderado en Canarias.

  • Suben las máximas: Canarias, zonas de la Comunidad Valenciana y de la meseta norte.
  • Bajan las máximas: el resto del tercio norte peninsular y el cuadrante suroeste.
  • Máximas más altas del día: 29ºC en Almería y Palma; 28ºC en Sevilla, Santa Cruz de Tenerife, Murcia, Melilla, Huelva, Granada, Badajoz y Alicante.
  • Mínimas más bajas: 11ºC en Ávila, León, y Salamanca; 12ºC en Segovia y Burgos.

El dispositivo de Protección Civil y el seguimiento del episodio

Protección Civil mantiene la vigilancia ante los chubascos y tormentas muy fuertes y persistentes previstos en el tercio oriental, según el aviso difundido el viernes 2 de octubre. La atención se concentra en Barcelona y Girona, donde se esperan los mayores acumulados.

El episodio llega después de que el 29 de septiembre la lluvia acumulada cubriera parte del viario en el barrio barcelonés de Canyelles-Nou Barris, como recogieron las imágenes difundidas ese día.

Los avisos de la AEMET se actualizan conforme evoluciona el episodio, por lo que los niveles pueden variar a lo largo del día. Por ahora, el aviso rojo se mantiene durante toda la jornada en Cataluña y las otras diez comunidades siguen con sus avisos activos.

La Seguridad Social suma 92.327 afiliados en septiembre: la FP refuerza la inserción laboral de sus titulados

La Seguridad Social sumó 92.327 afiliados en septiembre de 2026, su mayor incremento en un mes de septiembre desde que hay registros.

El balance, difundido el 2 de octubre por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, deja el sistema en 22.437.553 ocupados y una tasa interanual del 3,41%. El dato funciona como termómetro del empleo y la FP: varias de las ramas que más crecen —construcción, actividades inmobiliarias o servicios informáticos— coinciden con familias profesionales de la FP (la Formación Profesional, la rama del sistema educativo que ofrece ciclos formativos de grado básico, medio y superior orientados a la inserción laboral).

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha cambiado? La afiliación media sube en 92.327 ocupados respecto a agosto, hasta 22.437.553, según el balance del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publicado el 2 de octubre de 2026. Es el mayor alza en un mes de septiembre desde que hay registros.
  • ¿Quién lo ha decidido? No hay norma nueva: el dato procede de los registros administrativos del sistema y lo elabora el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que lo publica cada mes.
  • ¿A quién afecta? A los más de 22,4 millones de afiliados y, en clave educativa, a los titulados de FP que buscan empleo en los sectores con mayor crecimiento interanual, como la construcción o la informática.

El mayor aumento de afiliación en un mes de septiembre

El total del sistema en la serie original asciende a 22.437.553 afiliados, 3,57 millones más que en septiembre de 2018. En el último año la afiliación ha crecido en 739.888 ocupados, una tasa del 3,41%. La serie desestacionalizada, que corrige el efecto del calendario, suma 108.832 afiliados hasta 22.480.796 y encadena 68 meses consecutivos de subida, el nivel más alto de esa serie.

El departamento que dirige Elma Saiz subraya que el 28 de septiembre los registros diarios alcanzaron 22.576.593 afiliados, el máximo de la serie: «nunca ha habido tantas personas trabajando en España», señaló la ministra. Saiz añadió que superar los 22,5 millones de afiliados en la serie diaria a mitad de mes es «un buen termómetro para medir la consistencia de la creación de empleo».

Por colectivos, el empleo femenino supera los 10,5 millones de ocupadas (10.580.201), 345.574 más que hace un año. La temporalidad se sitúa en el 12,5%, frente al 28,4% de septiembre de 2021, y la relación entre cotizantes y pensionistas alcanza el 2,51, máximo desde 2011. La ocupación de los menores de 30 años ha crecido un 34,1% desde 2021.

La Educación gana 63.499 afiliados en septiembre y la FP apunta a los sectores que más crecen

afiliación Seguridad Social septiembre

En la comparación con agosto, el balance destaca el aumento de la Educación, con 63.499 afiliados más (+5,2%), un movimiento ligado al arranque del curso escolar. Es el único ámbito educativo que aparece desglosado en el avance mensual: la estadística no detalla el nivel de estudios de los ocupados.

El vínculo entre empleo y FP no se mide con el dato mensual de afiliación, sino con los informes que cruzan cada titulación con las altas en la Seguridad Social.

Los sectores con mayor crecimiento interanual indican en qué ramas se están creando puestos. Sumando el Régimen General y los autónomos, la construcción crece un 6,9% y las actividades inmobiliarias un 5,9%; las actividades artísticas, deportivas y de entretenimiento suben un 5,3%, y la edición, radiodifusión y producción de contenidos, un 4,6%. En el Régimen General, la agricultura y la ganadería avanzan un 8,6%.

Entre los trabajadores autónomos —3.483.645 en total— los mayores avances se registran en el suministro de energía (+15,6%), las telecomunicaciones y la programación informática (+14,3%) y las actividades inmobiliarias (+9%). Varias de esas ramas se corresponden con familias profesionales de la FP, como Informática y Comunicaciones, Edificación y Obra Civil o Imagen y Sonido. La composición de los contratos también ha cambiado: hay 4,86 millones de indefinidos más que en septiembre de 2021 y 2,05 millones de temporales menos.

El Marco Educativo

La referencia normativa es la Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, de ordenación e integración de la Formación Profesional, publicada en el Boletín Oficial del Estado en abril de 2022. La norma reorganiza la FP en un sistema único, incorpora la formación en empresa y despliega su calendario de aplicación de forma progresiva.

En el reparto competencial, el Estado fija la ordenación de las enseñanzas y de los títulos a través del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte, mientras que las comunidades autónomas autorizan los ciclos, planifican la oferta y gestionan los centros.

El vínculo entre el sistema educativo y el mercado de trabajo se debate en el Consejo General de Formación Profesional, el órgano consultivo en el que están representados la Administración General del Estado, las comunidades autónomas y los agentes sociales. Allí se abordan la planificación de la oferta de ciclos y su ajuste a las necesidades de las empresas. Los datos mensuales de afiliación, en cambio, no permiten atribuir el empleo creado a una titulación concreta.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publica el balance a comienzos de cada mes; los datos de octubre se conocerán previsiblemente a comienzos de noviembre de 2026. En paralelo, el curso 2026-2027 mantiene el despliegue de la FP dual y de los ciclos vinculados a los sectores con mayor demanda. La evolución del empleo en la educación y en las ramas técnicas será el siguiente indicador a seguir.

Claves de la Noticia

  • Qué importa: La Seguridad Social ganó 92.327 afiliados en septiembre de 2026 y la Educación registró uno de los mayores aumentos mensuales, con 63.499 ocupados más, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
  • Por qué importa: El dato mensual es el principal termómetro del mercado laboral y la base estadística con la que se elaboran los informes de inserción de los titulados de FP.
  • A quién le importa: A los estudiantes de FP y a sus familias, que eligen ciclo según la salida profesional, y a los centros y docentes que planifican la oferta de ciclos formativos.

AEMET activa un aviso especial por tormentas muy fuertes y persistentes en el tercio oriental hasta el domingo

La AEMET mantiene un aviso especial por tormentas muy fuertes y persistentes en el tercio oriental peninsular, vigente al menos hasta este domingo. El episodio, que arrancó el pasado jueves, afecta al este y al noreste de la Península y a Baleares, según la Agencia Estatal de Meteorología.

Qué ha confirmado la AEMET sobre el episodio

El origen está en la entrada de aire frío en niveles medios y altos de la atmósfera y en un gran aporte de humedad procedente del Mediterráneo, según detalla la agencia. Esa combinación ha generado una situación de elevada inestabilidad que golpea sobre todo el ámbito este y noreste de la Península y las Islas Baleares.

La AEMET sitúa para este domingo el aislamiento de una dana al oeste peninsular, el fenómeno que da continuidad al episodio de adversidad. Esa dana (una depresión aislada en niveles altos, el patrón atmosférico que suele desencadenar lluvias intensas y persistentes) extenderá los chubascos y las tormentas a gran parte del territorio peninsular, aunque con menor intensidad que en el área mediterránea.

Las zonas más afectadas por los chubascos

El foco del episodio se concentra en el arco mediterráneo. La AEMET detalla las áreas donde los chubascos pueden ser fuertes o muy fuertes:

  • Los litorales de la Comunidad Valenciana y Cataluña.
  • Las zonas de realce orográfico y el sur del sistema central.
  • El cuadrante noroeste peninsular y Baleares.
  • El oeste de la meseta sur, Extremadura y el interior de Andalucía.

La previsión para la jornada del sábado apuntaba a chubascos fuertes o muy fuertes, localmente torrenciales, en los litorales de la Comunidad Valenciana y Cataluña, donde los acumulados podían rebasar los 100 l/m2 en 12 horas.

El aviso especial se mantiene activo y la AEMET no descarta que las lluvias más intensas se prolonguen más allá de este domingo.

La AEMET apuntaba a que la inestabilidad tendería a generalizarse a lo largo de esa jornada, con chubascos y tormentas que podían alcanzar buena parte de la Península. La mayor relevancia y persistencia se situaba en las zonas de realce orográfico y, en especial, al sur del sistema central.

La agencia advierte de que los chubascos pueden provocar inundaciones locales súbitas y repentinas en zonas bajas, arroyos y ramblas. La persistencia de lluvias intensas en áreas donde los acumulados ya son muy significativos eleva el nivel de peligro de la situación.

En qué punto está el temporal y qué se espera la próxima semana

Este domingo la dana permanece al oeste de la Península y mantiene la inestabilidad. La AEMET contempla la posibilidad de precipitaciones fuertes o muy fuertes en los litorales de Cataluña, así como la repetición de chubascos y tormentas en las dos mesetas y en los sistemas montañosos de la mitad norte. La incertidumbre sobre la posición exacta de la dana condiciona el pronóstico de las próximas jornadas.

De cara a los primeros días de la próxima semana, en un contexto de creciente incertidumbre, la Península seguirá bajo la influencia de la dana. Eso posibilitará que continúen las precipitaciones y las tormentas en el interior peninsular, y en las áreas de montaña, aunque la tendencia apunta a una progresiva estabilidad en la vertiente mediterránea por el cese del flujo mediterráneo.

Protección Civil mantiene activa la alerta ante el episodio. La AEMET insiste en la conveniencia de consultar las actualizaciones de predicciones y avisos en su página web durante las próximas horas.

Qué es la gamificación en el aula y cómo la nueva ola de consolas sin mando con IA cambia la educación

La gamificación en el aula traslada los mecanismos del juego al proceso de aprendizaje. La fórmula vuelve al centro del debate con la llegada de una nueva generación de dispositivos sin mando que emplean inteligencia artificial para interpretar el movimiento del cuerpo.

Qué es la gamificación en el aula

La gamificación consiste en incorporar elementos propios del juego —puntuaciones, niveles, misiones, insignias o clasificaciones— a contextos que no son lúdicos, y el aula es uno de sus terrenos más habituales. No es lo mismo que aprender jugando: no se trata de convertir la clase en un videojuego, sino de usar la lógica del juego para reforzar la motivación y la constancia del alumnado.

En la práctica, un docente puede plantear un sistema de puntos por tareas completadas, retos por equipos o una narrativa que ordene toda una unidad didáctica. En matemáticas puede traducirse en una carrera por resolver problemas; en lengua, en una liga de escritura por equipos; y en educación física, en retos de movimiento medibles. El error deja de ser un castigo y pasa a ser un paso más del recorrido, una idea que conecta con la evaluación formativa que promueve la normativa educativa vigente.

De la Wii a la consola sin mando: qué cambia en el aula

El último ejemplo de esa ola tecnológica es la Blackview PlayPop 8, una consola que reconoce el movimiento del cuerpo con una cámara y delega en la inteligencia artificial la tarea de entender qué está haciendo el jugador. Recupera así la estela de la Nintendo Wii, que convirtió el mando en una herramienta de movimiento, y del Kinect de Microsoft, presentado en 2010, que apostó por que el propio cuerpo fuera el controlador.

Para el ámbito educativo, este tipo de dispositivo reabre una pregunta que no es nueva: qué aporta la tecnología al aprendizaje y qué riesgos introduce. Quienes defienden el juego y el aprendizaje sostienen que la actividad física, la atención sostenida y la cooperación mejoran cuando la tarea se plantea como un reto compartido. Quienes recelan advierten de que la novedad de un dispositivo no garantiza mejores resultados y de que un uso sin propósito pedagógico puede quedarse en puro entretenimiento.

El asunto no es menor en España, donde el uso de pantallas en las aulas ha generado posiciones encontradas entre familias, docentes y administraciones. Conviene recordar que la gamificación no depende de la tecnología: también se aplica con tarjetas, dados, retos en papel o dinámicas de grupo.

La gamificación no convierte la clase en un videojuego: usa la lógica del juego para reforzar la motivación y convertir el error en un paso más del aprendizaje.

El Marco Educativo

El marco de referencia es la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, de modificación de la Ley Orgánica de Educación), publicada en el Boletín Oficial del Estado, que ordena el currículo por competencias y sitúa la competencia digital entre los aprendizajes clave. Esa arquitectura por competencias es la que permite integrar el juego como herramienta de evaluación y no solo como actividad de cierre. La norma no impone el uso de videojuegos ni de aparatos concretos, pero sí ampara metodologías activas en las que encaja la gamificación.

En materia educativa el reparto de competencias es compartido. El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte fija las enseñanzas mínimas y las comunidades autónomas desarrollan los currículos y deciden cómo se aplican en el aula. Por eso los criterios sobre el uso de la tecnología varían de unas regiones a otras, y también las posiciones de las consejerías, que han adoptado medidas distintas sobre el móvil y las pantallas en las etapas obligatorias.

De cara a los próximos cursos, lo previsible es que el debate se desplace del aparato concreto al propósito pedagógico: qué se enseña, con qué metodología y con qué evidencias de mejora. La gamificación tendrá sentido en el aula en la medida en que esté al servicio de unos objetivos de aprendizaje claros y no de la simple novedad tecnológica.

Claves de la Noticia

  • Qué importa: la gamificación en el aula aplica la lógica del juego al aprendizaje, y una nueva generación de dispositivos sin mando con IA reabre el debate sobre su uso.
  • Por qué importa: la LOMLOE ordena el currículo por competencias, con la competencia digital entre las clave, lo que da cobertura a metodologías activas como el juego aplicado al aprendizaje.
  • A quién le importa: a docentes, familias y alumnado de todas las etapas, y a las comunidades autónomas, que deciden cómo se aplica la tecnología en sus currículos.

Armas atómicas y fanáticos al acecho: la bomba de relojería que amenaza con estallar en Pakistán

En las salas de reuniones subterráneas de Washington, Bruselas y Madrid existe una hipótesis de trabajo que nadie se atreve a pronunciar en voz alta delante de los micrófonos, pero que concentra las alertas más graves de la inteligencia internacional. La pesadilla no radica en el lanzamiento de un misil balístico intercontinental por parte de una superpotencia, sino en un escenario mucho más terrenal y caótico: el momento en que una facción yihadista armada logre burlar los anillos de seguridad militar y se haga con el control de un proyectil atómico. Ese fantasma tiene un epicentro geográfico muy concreto en el mapa mundial, y se llama Pakistán.

El país asiático alberga un arsenal que supera las ciento setenta cabezas nucleares y es, a día de hoy, la única nación islámica con capacidad atómica demostrada. Sin embargo, su estabilidad interna camina sobre el filo de una navaja desde que los talibanes recuperaron el poder en la vecina Kabul. Alentados por ese triunfo, los milicianos de Tehrik-e-Taliban Pakistan, la rama local de los fundamentalistas y los mismos que en 2008 enviaron un comando para inmolarse en el metro de Barcelona, han lanzado una ofensiva sin precedentes contra las comisarías, cuarteles y convoyes de las propias fuerzas armadas pakistaníes en la frontera noroccidental.

La oleada de emboscadas, atentados suicidas y asaltos a puestos de control ha demostrado que el grupo ya no se conforma con esconderse en cuevas remotas de las áreas tribales. Cuentan con armamento moderno abandonado por las tropas occidentales durante la retirada de Afganistán, canales de financiación clandestinos y una determinación fanática que busca derrocar al gobierno civil y militar de Islamabad para imponer una teocracia absoluta. La reactivación del TTP ha puesto en guardia a los servicios secretos occidentales ante el temor a que la violencia termine desbordando la custodia de las bases militares estratégicas. La pregunta que resuena en las cancillerías aliadas es hasta qué punto las cadenas de mando del ejército pakistaní son impermeables a la infiltración ideológica del extremismo religioso.

El verdadero peligro de esta espiral bélica no reside en que una partida guerrillera asalte frontalmente un silo subterráneo y aprenda a programar un misil de la noche a la mañana. La amenaza más tangible, según coinciden los informes de contrainteligencia de la OTAN, es la figura del enemigo interno. A lo largo de las últimas décadas, sectores de la oficialidad intermedia de las fuerzas armadas y del espionaje pakistaní han mantenido lazos históricos de simpatía, cuando no de colaboración encubierta, con movimientos integristas.

El dilema de los códigos de tiro y las armas tácticas

Para contrarrestar la superioridad del ejército indio, los estrategas de Islamabad desarrollaron armas nucleares tácticas, ojivas de menor tamaño y potencia pensadas para ser disparadas en el campo de batalla mediante lanzadores móviles. Esta doctrina militar, diseñada para frenar invasiones terrestres, multiplicó de forma exponencial los riesgos de seguridad. A diferencia de las bombas estratégicas guardadas en instalaciones fortificadas de máxima seguridad, los artefactos tácticos deben trasladarse por carretera hacia posiciones avanzadas en momentos de crisis, aumentando la posibilidad de una emboscada o de un secuestro de convoyes por parte de comandos rebeldes.

Aunque el gobierno asegura que sus ojivas permanecen desmontadas y que los núcleos radiactivos se custodian separados de los detonadores bajo un sistema de doble llave, la tensión no deja de crecer. Un mando militar radicalizado con acceso a los códigos de autorización podría facilitar material fisionable o permitir el acceso a una instalación restringida. El riesgo de una bomba sucia construida con restos de uranio enriquecido o cesio robado de un reactor secundario encabeza los informes de alerta que maneja la división de no proliferación de la inteligencia europea.

Los intentos pasados de grupos radicales por asaltar complejos militares de alta seguridad en territorio pakistaní no hacen más que alimentar estas sospechas. Bases aéreas navales, cuarteles generales e incluso instalaciones con pistas sospechosas de albergar componentes atómicos han sufrido ataques directos en los últimos quince años. Cada uno de estos incidentes ha dejado al descubierto grietas en la disciplina de los centinelas y ha demostrado que los insurgentes disponen de información previa sobre planos, turnos de guardia y puntos vulnerables, datos que únicamente pueden obtenerse a través de confidentes colocados dentro del propio uniforme oficial.

La diplomacia de Washington y los socios comunitarios han destinado cientos de millones de dólares a financiar programas discretos de asistencia técnica para blindar los protocolos de seguridad pakistaníes. Dispositivos de bloqueo electrónico, escáneres biométricos y cámaras de vigilancia blindadas fueron entregados a las autoridades locales con la esperanza de crear un muro infranqueable. Sin embargo, ningún ingenio técnico es capaz de neutralizar el factor del soborno o la afinidad religiosa en un país castigado por la hiperinflación, la precariedad económica y la polarización política extrema.

El laberinto diplomático y la alerta permanente del CNI

Para España y sus socios del sur de Europa, este polvorín no es un conflicto lejano ajeno a sus fronteras. Las conexiones entre las redes radicales pakistaníes y ciertas comunidades de la diáspora en el continente europeo obligan a los agentes de la Comisaría General de Información y del Centro Nacional de Inteligencia a mantener una monitorización constante. Las transferencias opacas de dinero a través de sistemas informales como la hawala y los discursos de exaltación sectaria que viajan por aplicaciones de mensajería cerrada son vigilados con lupa para detectar cualquier intento de captación o financiación con destino a los grupos armados del este.

El recuerdo de la Operación Cantata en el Raval de Barcelona sigue muy presente en los cuarteles de inteligencia españoles como un aviso imborrable: el TTP ya demostró en el pasado que sus objetivos no terminan en la frontera afgana, sino que contemplan atentados de castigo en ciudades occidentales para ganar peso propagandístico frente a otras franquicias del terror global. El seguimiento de sospechosos con vínculos directos con las zonas calientes de Pakistán representa una de las prioridades más discretas y complejas de la seguridad nacional.

El tablero que se dibuja en Islamabad no admite errores de cálculo. Si el Estado pakistaní pierde el control territorial frente al empuje talibán o si una crisis interna quiebra la lealtad de la oficialidad armada, las consecuencias escaparían a cualquier previsión convencional. El equilibrio del miedo en el sur de Asia descansa hoy sobre la disciplina de un puñado de generales encargados de vigilar que el gatillo atómico permanezca lejos de las manos de quienes conciben el apocalipsis como una victoria divina.

La comunidad internacional observa con preocupación creciente cada bache en la carretera entre Islamabad y Peshawar. Mantener los arsenales fuera del alcance del fanatismo ya no es solo una cuestión de equilibrio regional entre potencias vecinas, sino el dique de contención indispensable para evitar que la peor pesadilla del siglo veintiuno se convierta en una catástrofe irreversible para todo el planeta.

6 ayudas del Ingreso Mínimo Vital y el cheque bebé de 100 euros que puedes tramitar hoy

Cheque bebé de 100 euros al mes: qué es, a quién va dirigido y cómo y cuándo se puede solicitar

Billetes de euro en primer plano con enfoque en la denominación de 100. Perfecto para temas financieros.

El «cheque bebé» de 100 euros al mes es en realidad la deducción por maternidad del IRPF, no una prestación de la Seguridad Social: 1.200 euros al año por cada hijo menor de tres años. Es la gran ayuda por crianza que no depende de la renta —no hay umbral de ingresos que superar— y ahí está la razón de que figure en esta lista junto a las prestaciones del Ingreso Mínimo Vital: una familia con ingresos altos tiene derecho a ella igual que una con ingresos bajos. Conviene no confundirla con el complemento de ayuda para la infancia (CAPI) del IMV, que en 2026 abona 115 euros al mes por los menores de tres años pero sí exige no pasar de determinados límites de renta y patrimonio. La deducción se dirige, con carácter general, a la madre que trabaja por cuenta ajena o propia y cotiza, o que al nacer el menor percibe una prestación contributiva o asistencial por desempleo; también al padre o al tutor en supuestos como el fallecimiento de la madre o la custodia exclusiva.

Cobrarla admite dos vías. La más cómoda es el abono anticipado con el modelo 140 de la Agencia Tributaria, que ingresa 100 euros cada mes por transferencia, sin prorrateos, hasta un máximo de 1.200 euros anuales por hijo; se presenta en la sede electrónica de la AEAT con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve, por teléfono en el 901 200 345, en las oficinas de Hacienda o en Correos. La alternativa es aplicarla en la declaración de la renta y cobrarla de golpe. El derecho arranca el mes del nacimiento y se prolonga hasta el mes anterior a que el menor cumpla los tres años; en adopción o acogimiento, tres años desde la inscripción en el Registro Civil. No hay un plazo cerrado: se solicita cuando se cumplen las condiciones y, si ya se percibe por un hijo, no hace falta repetir el trámite cada año. Lo cobrado se regulariza después en el IRPF, y el incremento de hasta 1.000 euros por gastos de guardería se aplica solo en esa declaración, no a través del modelo 140.

Ingreso Mínimo Vital (renta garantizada): requisitos y solicitud en la Sede Electrónica de la Seguridad Social

Mano sosteniendo billetes de leu rumano sobre documentos financieros, representando finanzas y economía.

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) es la prestación no contributiva de la Seguridad Social que garantiza una renta mínima a los hogares en situación de vulnerabilidad económica, configurada como derecho subjetivo y pensada para prevenir la pobreza y la exclusión social. Su alcance es lo que lo hace merecedor de encabezar la lista: en enero de 2026 protegía a 798.312 hogares en los que viven 2,44 millones de personas, con una cuantía media de 546,8 euros al mes. Las cuantías se revalorizaron un 11,4% en 2026, muy por encima del IPC, de forma que la renta garantizada para un adulto solo asciende a 733,6 euros mensuales (8.803,20 euros al año) y sube un 30% por cada miembro adicional hasta un tope del 220%. A esa base se suman complementos por monoparentalidad, por discapacidad igual o superior al 65% y el Complemento de Ayuda a la Infancia (CAPI).

Para acceder hay que acreditar residencia legal y efectiva en España de forma continuada durante el año anterior a la solicitud; tener entre 23 y 65 años, con excepciones para jóvenes de 18 a 22 procedentes de centros de protección de menores o huérfanos absolutos, y para mayores de 65 sin pensión de jubilación; que la unidad de convivencia esté constituida al menos seis meses antes; y encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, con ingresos inferiores al menos en 10 euros a la renta garantizada y un patrimonio acotado. El trámite se realiza en la Sede Electrónica de la Seguridad Social, con certificado digital o Cl@ve, o mediante el formulario habilitado sin certificado en imv.seg-social.es. El INSS resuelve en un plazo máximo de seis meses y la información se amplía en el teléfono gratuito 900 20 22 22.

Complemento de Ayuda a la Infancia (CAPI): el extra mensual que se suma por cada hijo a cargo según su edad

Un padre guía a su hijo durante la sesión de tareas en una habitación colorida.

El Complemento de Ayuda a la Infancia (CAPI) es una cantidad fija que se suma cada mes por cada menor que vive en el hogar y que puede cobrarse junto al Ingreso Mínimo Vital (IMV) o por sí solo, sin necesidad de percibir este último. El importe depende únicamente de la edad que el niño o la niña tenga a 1 de enero, y los tramos vigentes son estos: 115 euros mensuales si es menor de 3 años, 80,50 euros entre los 3 y los 6 años y 57,50 euros entre los 6 y los 18. Las cantidades son acumulativas por cada hijo, así que una familia con dos menores de tres años percibe 230 euros al mes solo por este concepto, hasta un máximo de 1.380 euros anuales por menor. La ayuda, en vigor desde el 1 de febrero de 2022, se mantiene mientras persista la situación de vulnerabilidad económica y sigan dándose las condiciones que la originaron.

Su principal diferencia respecto al IMV son unos umbrales de renta y patrimonio más amplios: ingresos por debajo del 300% de la escala de renta garantizada y un patrimonio neto inferior al 150% de los límites fijados, sin contar la vivienda habitual. En la práctica, según el Ministerio de Inclusión, una pareja con dos hijos puede solicitarlo con ingresos de hasta 3.755 euros al mes. No se pide por separado: se tramita con el formulario del IMV en la sede electrónica del INSS o en sus oficinas, tras una simulación previa. Quien lo cobra, aunque sea en solitario, está obligado a presentar el IRPF cada año, y es incompatible con la asignación por hijo a cargo sin discapacidad o con menos del 33%. A 31 de diciembre de 2025 lo recibían 540.638 hogares, un 20% más que un año antes, con una media de unos 68 euros por menor, pero la AIReF estimaba en un 55% el porcentaje de posibles beneficiarios que en 2024 no lo habían pedido.

Complemento por discapacidad: el plus del IMV cuando en el hogar vive una persona con discapacidad reconocida

Mujer en silla de ruedas prepara el desayuno en la cocina, mostrando inclusividad.

El complemento por discapacidad es el plus del Ingreso Mínimo Vital que se activa cuando en la unidad de convivencia vive al menos una persona con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 65%. No hace falta que sea esa persona quien solicite la prestación: basta con que forme parte del hogar para que la Seguridad Social lo tenga en cuenta al calcular la cuantía. La Ley 19/2021 lo regula en su artículo 13 y lo fija en un 22% de la renta garantizada del beneficiario individual, la misma proporción que el complemento por monoparentalidad, con el que resulta compatible. También se reconoce en supuestos de gran invalidez, incapacidad permanente absoluta o grado III de dependencia. Un matiz importante: el incremento se aplica una sola vez por hogar, no por cada miembro con discapacidad, y lo perciben tanto quien vive solo como las unidades de convivencia.

En 2026, con la revalorización del 11,4%, la renta garantizada del beneficiario individual alcanza los 733,60 euros al mes. El 22% de esa base equivale a 161,39 euros mensuales, de modo que el IMV de una persona sola con una discapacidad del 65% o más llega a 894,99 euros al mes. En las unidades de convivencia la cifra escala con el tamaño del hogar: 1.115,07 euros para dos personas, 1.335,15 para tres, 1.555,23 para cuatro y 1.775,31 para cinco o más. Para cobrarlo hay que acreditar el grado con el certificado del órgano de valoración de la comunidad autónoma, o del IMSERSO en Ceuta y Melilla, y que la resolución siga vigente: si la fecha de revisión ha vencido sin renovarse, deja de surtir efecto. La solicitud está abierta todo el año y los efectos económicos se producen desde el día 1 del mes siguiente a la presentación, así que cada mes de retraso es un mes que no se recupera.

Deducción por maternidad del IRPF: 1.200 euros al año en la declaración y compatible con cobrar el IMV

Imagen en primer plano detallada de un formulario U.S. 1040 de Declaración de Impuesto sobre la Renta Individual, ideal para contenido relacionado con finanzas.

La deducción por maternidad del IRPF funciona en la práctica como un ‘cheque bebé’ de 100 euros sostenido en el tiempo: son hasta 1.200 euros anuales —100 euros por cada mes— por cada hijo menor de tres años con derecho al mínimo por descendientes, y minoran directamente la cuota diferencial de la declaración, de modo que elevan la devolución o reducen lo que toca pagar. Desde el 1 de enero de 2023 ya no es exclusiva de madres trabajadoras: basta con haber percibido una prestación contributiva o asistencial por desempleo en el momento del nacimiento, o estar dada de alta en la Seguridad Social o mutualidad entonces o en cualquier momento posterior, con un mínimo de 30 días cotizados. Se puede aplicar en la Renta 2025 o pedir el abono anticipado mensual con el modelo 140.

Sobre la compatibilidad con el Ingreso Mínimo Vital conviene afinar, porque es el punto que más dudas genera. El IMV no genera por sí mismo derecho a esta deducción y la norma excluye los meses en que algún progenitor cobre el complemento de ayuda para la infancia (CAPI) asociado al IMV, salvo quienes ya lo percibían antes del 1 de enero de 2023, protegidos por una disposición transitoria. Fuera de ese caso, cobrar el IMV no impide beneficiarse de ella. La ayuda se puede ampliar hasta 1.000 euros más al año por gastos de custodia en guardería o centro infantil autorizado, a los que se suman 150 euros puntuales el mes en que se alcanzan los 30 días cotizados si el alta es posterior al parto.

Síndrome del trabajador quemado (burnout): señales de alerta que no debes ignorar

El cansancio que no se va con el fin de semana (ni con dos semanas de vacaciones)

trabajo emprendedor Moncloa

Un cansancio normal es una señal adaptativa: aparece cuando se gasta energía y desaparece cuando se repone, con una noche de sueño o un fin de semana tranquilo. El burnout no responde a esa lógica, y ahí está precisamente su valor como alerta. Tanto la ficha de prevención de riesgos laborales del Hospital La Fe (Valencia) como los materiales del INSST recogen entre los rasgos definitorios del síndrome que el agotamiento no se repone después del descanso, que es de aparición lenta y que tiende a hacerse crónico. La razón es que lo agotado no es solo combustible físico. El estrés laboral sostenido mantiene activado el sistema de alerta y depleta recursos atencionales, emocionales y de autorregulación; y como el síndrome también toca la motivación y el sentido del trabajo, no hay una reserva que se recargue durmiendo. El cuerpo descansa, pero el desgaste continúa.

Por eso las vacaciones funcionan como una prueba diagnóstica involuntaria. Cuando alguien vuelve de dos semanas de descanso y el agotamiento reaparece en pocos días —a veces ya en el viaje de vuelta—, lo que falla no es la cantidad de descanso, sino que este resulta insuficiente para revertir un proceso que llevaba meses gestándose. La profesora de la UOC Cristina Marinela Goilean señala que la reincorporación suele llegar cargada de tareas acumuladas y demandas urgentes, y que los beneficios del descanso se desvanecen con rapidez, sobre todo si antes de las vacaciones ya existía un agotamiento alto. A ello se suma una desconexión incompleta: contestar mensajes o repasar correos durante los días libres impide que el sistema nervioso abandone el modo alerta. En el ámbito clínico se advierte de que recuperarse del burnout puede exigir meses o incluso un año, y de que un cansancio que no cede al reposo obliga a descartar causas orgánicas y a evaluar un posible cuadro depresivo.

Cinismo: cuando tus compañeros, tus clientes o tu propio trabajo te dan igual

man in white dress shirt sitting beside woman in black long sleeve shirt

El cinismo es la segunda pata del ‘burnout’ y una de las tres señales que la Organización Mundial de la Salud recoge para definirlo en la CIE-11 (junto al agotamiento y la caída de la eficacia profesional): una distancia mental creciente hacia el trabajo y sentimientos de negativismo o cinismo hacia él. En la práctica se traduce en indiferencia hacia pacientes, clientes o compañeros, en ironía y sarcasmo, en irritabilidad y en tratar a las personas como un trámite. Quien lo vive deja de responder con empatía y levanta una coraza: verbaliza que los usuarios «le dan igual» o normaliza que ya no le importe lo que les ocurra. No es simple cansancio, sino un mecanismo de autoprotección que, cuando se consolida, avisa de que el desgaste ha entrado en otra fase.

Su valor como señal de alerta está en que suele ser lo primero que notan los demás y lo que mejor anticipa el deterioro. En el cuadro clínico clásico marca el salto de la fase leve —quejas vagas, dificultad para levantarse— a la moderada, con aislamiento, suspicacia y negativismo. Los datos lo sitúan en primer plano: en un estudio con estudiantes de Medicina de Amazonas, el 48,6% presentaba un nivel alto de cinismo, la única dimensión con diferencias entre etapas académicas, y la puntuación subía al pasar a la clínica (9,65 frente a 7,00). En una unidad de cuidados intensivos, el 40,3% del personal de enfermería mostraba despersonalización severa. El cinismo se asocia a más conflictos y aislamiento, a mayor riesgo de ansiedad y depresión y, en las profesiones de ayuda, a una peor calidad de la atención.

Trabajas más horas y rindes menos: la pérdida de eficacia que se confunde con falta de esfuerzo

A woman appears stressed while working on laptop

Cuando el desgaste se instala, la jornada se alarga y el resultado se encoge. Es la paradoja que define la tercera dimensión del burnout que recoge la OMS en la CIE-11, en vigor desde 2022: junto al agotamiento y al distanciamiento mental respecto al trabajo, aparece una reducción de la eficacia profesional. Quien la vive no trabaja menos, sino más: contesta mensajes fuera de horario, revisa tres veces la misma tarea y acaba el día con la sensación de no haber avanzado. La literatura lo describe como presentismo, estar presente cumpliendo —o casi— mientras el rendimiento cae por debajo del propio nivel habitual. Una revisión de estudios prospectivos publicada en PLOS ONE lo identifica entre las consecuencias laborales del desgaste. Y el problema es precisamente que ese sobreesfuerzo tapa la causa.

El malentendido es casi inevitable. Si cuesta concentrarse, si aparecen errores que antes no ocurrían, si hay que releer el mismo párrafo, la explicación más cómoda es que no te estás esforzando bastante, y la respuesta automática es echar más horas. Pero el cansancio del burnout no se repone con descanso ni con voluntad, y las funciones que se resienten primero —atención, memoria y funciones ejecutivas— son justo las que hacen falta para rendir. De ahí que la persona se lea a sí misma como falta de implicación cuando lo que hay es una capacidad mermada. La clave está en el patrón, no en el día suelto: si las horas suben durante semanas y el trabajo terminado no, no es pereza, es una señal de alarma que conviene atender.

El cuerpo avisa antes que la cabeza: insomnio de madrugada, cefaleas tensionales y molestias digestivas

shadow of woman on bed

El agotamiento no empieza en la cabeza: empieza a las tres de la madrugada. En quien arrastra estrés laboral crónico, el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal se desajusta y el cortisol, que debería tocar su mínimo entre medianoche y la una y subir despacio hacia el amanecer, se dispara antes y de forma más brusca, en torno a las dos y las cuatro. El resultado es despertarse en estado de alerta, con la mente repasando tareas pendientes, y no lograr volver a dormir. Es el insomnio de madrugada o de mantenimiento, y los especialistas lo consideran un problema cuando se repite al menos tres noches por semana durante tres meses. La segunda mitad de la noche concentra más sueño ligero y REM, de modo que cualquier desajuste hormonal la rompe con facilidad.

Las cefaleas tensionales y las molestias digestivas cierran el trío de avisos que el cuerpo lanza antes de que la cabeza ponga nombre al problema. La tensión muscular sostenida que acompaña a la respuesta de alerta se traduce en un dolor de cabeza opresivo, bilateral, de intensidad leve o moderada, que no empeora con el movimiento pero se instala durante días. En el aparato digestivo, el cortisol altera la motilidad intestinal, la producción de ácido gástrico y la sensibilidad visceral: aparecen ardor, náuseas, hinchazón, estreñimiento o diarrea sin causa orgánica identificable, y el colon irritable afecta a entre el 10% y el 15% de la población general. Un estudio sueco con pacientes en desgaste halló que las náuseas, los gases y las digestiones pesadas, junto a las cefaleas, figuraban entre los síntomas más frecuentes, presentes en más de la mitad de la muestra. Calmarlos con analgésicos, protectores gástricos o pastillas para dormir silencia la señal, pero no toca la causa.

Señales de emergencia: aislamiento, alcohol o fármacos para sostener el día y pensamientos de que no merece la pena seguir

El aislamiento y la automedicación marcan el salto del cansancio a la alarma. Quien se está quemando deja de responder mensajes, cancela planes y se aparta de amigos y familia; los protocolos de prevención de la conducta suicida incluyen ese retraimiento, junto al aumento del consumo de alcohol o psicofármacos, entre las señales que obligan a intervenir. Beber o tomar ansiolíticos y somníferos para sostener la jornada es un parche: alivia el malestar sin tocar la causa y lo agrava después, porque el sueño empeora y el desgaste se acumula. Los datos españoles lo reflejan. El informe Ikerburn de la Organización Médica Colegial, presentado en noviembre de 2025 con 1.400 médicos jóvenes, cifra en un 38% los que recurren a ansiolíticos, alcohol u otras sustancias para afrontar el burnout; una encuesta de CSIF a 6.326 empleados públicos elevaba al 49% los que admitían consumir sustancias para aguantar.

El último escalón, y el que justifica que este elemento encabece cualquier lista de alertas, es la aparición de pensamientos de que no merece la pena seguir. El burnout se asocia de forma consistente con la ideación suicida, y el agotamiento emocional y la despersonalización son las dimensiones que más se vinculan a ella, según las revisiones disponibles. En un estudio con 305 profesionales españoles de implantología publicado en 2025 en el Journal of Clinical Medicine, el 10,8% reconocía haber tenido pensamientos suicidas, una variable asociada de forma significativa al síndrome; en otro trabajo con 1.835 enfermeras de psiquiatría, el 11,3% los había presentado en las dos semanas previas. No son una debilidad ni algo que vaya a pasar solo, y preguntar de forma directa por ellos no induce la idea. La línea 024, gratuita y disponible las 24 horas, atendió 164.081 consultas en 2024 y derivó 10.446 al 112.

España prepara su mayor salto ofensivo aéreo con Eurofighter Halcón y misiles Meteor

Durante décadas, el Ejército del Aire y del Espacio ha basado su poder ofensivo en una combinación de cazas de superioridad aérea y un reducido número de misiles de precisión capaces de atacar objetivos a cientos de kilómetros. Sin embargo, el cambio del escenario estratégico europeo y la apuesta por la autonomía industrial están acelerando una transformación profunda: España ya no solo busca disponer de mejores aviones, sino de un arsenal mucho más sofisticado, conectado y fabricado parcialmente por su propia industria.

El Anuario de la Industria de Defensa 2026 del Grupo Edefa sitúa el armamento ofensivo como una de las capacidades prioritarias del futuro. La modernización afecta tanto a los misiles aire-aire que garantizan el dominio del cielo como a las armas de ataque de largo alcance destinadas a destruir infraestructuras estratégicas desde una distancia segura. Todo ello estará estrechamente ligado al Eurofighter Halcón, al futuro sistema FCAS o similares de quinta y sexta generación y a una nueva generación de municiones inteligentes desarrolladas en cooperación europea.

Por axesofevil2000 - Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1025524
Por axesofevil2000 – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1025524

Del Taurus al ataque estratégico de largo alcance

La joya del arsenal ofensivo español continúa siendo el TAURUS KEPD 350, un misil de crucero diseñado para penetrar defensas aéreas y destruir objetivos de alto valor a gran distancia. Integrado inicialmente en los F-18 españoles, el programa ha convertido a España en uno de los pocos países europeos con una verdadera capacidad de ataque estratégico desde el aire.

Su importancia va mucho más allá del propio misil. Empresas españolas como Sener participan como contratista principal en la integración, mantenimiento y evolución del sistema, además de desarrollar componentes críticos relacionados con los mecanismos de control y actuación del arma. Esta participación industrial permite que buena parte del conocimiento tecnológico permanezca en España, reforzando la soberanía sobre uno de los sistemas más complejos del inventario nacional.

Pero el futuro apunta aún más lejos. El anuario identifica el desarrollo de una nueva generación europea de misiles de largo alcance como una prioridad estratégica compartida por varios países aliados. El objetivo es sustituir progresivamente las capacidades actuales por armas más difíciles de interceptar, con mayor autonomía, navegación inteligente y capacidad para operar en entornos altamente protegidos por sistemas antiaéreos modernos.

La evolución no consiste únicamente en aumentar el alcance. Los nuevos conceptos buscan que un único avión pueda lanzar varios misiles capaces de seguir trayectorias diferentes, intercambiar información durante el vuelo y atacar simultáneamente distintos objetivos, complicando enormemente la respuesta del adversario. Europa pretende así reducir su dependencia de soluciones estadounidenses en el segmento de las armas aire-superficie de máxima precisión.

Meteor e IRIS-T: la superioridad aérea entra en una nueva generación

Si el Taurus representa el golpe estratégico, los Meteor e IRIS-T constituyen la columna vertebral del combate aéreo ofensivo. Ambos misiles fueron desarrollados mediante programas multinacionales europeos y hoy son considerados dos de las armas aire-aire más avanzadas del continente.

El Meteor está diseñado para enfrentamientos más allá del alcance visual. Gracias a su motor ramjet mantiene energía durante toda la trayectoria, permitiendo interceptar cazas enemigos a grandes distancias con una elevada probabilidad de impacto. El Ejército del Aire ha continuado certificando y validando esta capacidad mediante lanzamientos reales desde los Eurofighter, integrando además nuevas versiones de software que amplían sus prestaciones operativas.

Junto a él aparece el IRIS-T, especializado en combate cercano y maniobras de alta agilidad. Aunque pueda parecer un misil defensivo, su función resulta esencial para cualquier operación ofensiva: garantiza que los cazas españoles puedan abrirse paso frente a aeronaves enemigas mientras escoltan ataques o protegen plataformas de mayor valor. La combinación Meteor-IRIS-T sustituye progresivamente al antiguo binomio de misiles estadounidenses y refuerza la independencia tecnológica europea.

La industria nacional vuelve a desempeñar un papel protagonista. Sener desarrolla mecanismos y sistemas de actuación presentes en ambos programas, mientras el CLAEX continúa realizando trabajos de integración, experimentación y actualización para adaptar estas armas a las diferentes plataformas de combate españolas.

Misil Meteor europeo. Por ILA-boy - Trabajo propio, Dominio público
Misil Meteor europeo. Por ILA-boy – Trabajo propio, Dominio público

El Eurofighter Halcón y el FCAS cambiarán la forma de atacar

La verdadera revolución llegará con las plataformas que transportarán ese armamento. El Eurofighter Halcón, destinado a reemplazar progresivamente a los F-18, no solo incorporará radares AESA y sensores mucho más avanzados, sino también una arquitectura preparada para integrar nuevas armas sin depender de largos procesos de modificación.

Esta flexibilidad permitirá incorporar futuras municiones inteligentes conforme entren en servicio, aumentando la capacidad de adaptación frente a amenazas cambiantes. El avión dejará de ser únicamente un lanzador para convertirse en un nodo de combate conectado, capaz de compartir información en tiempo real con otros cazas, satélites y sistemas terrestres antes del lanzamiento de sus armas.

Más ambicioso todavía es el Future Combat Air System (FCAS), el programa liderado por España, Francia y Alemania que definirá el poder aéreo europeo a partir de la década de 2040, aunque de momento está parado a la espera de retomar un programa similar y lograr un caza europeo de quinta o sexta generación capaz de competir contra chinos y estadounidenses. El concepto ya no gira alrededor de un único caza, sino de un sistema compuesto por aeronaves tripuladas, drones acompañantes y armamento cooperativo capaz de actuar como una única red ofensiva.

En ese escenario, los misiles dejarán de operar de forma aislada. Las futuras armas podrán recibir información durante el vuelo, modificar objetivos y coordinarse con vehículos no tripulados para penetrar defensas cada vez más sofisticadas. La evolución del armamento ofensivo del Ejército del Aire y del Espacio apunta, por tanto, hacia una combinación de largo alcance, inteligencia artificial, conectividad y una participación creciente de la industria española. Más que aumentar el número de misiles, el desafío consiste en construir una capacidad de disuasión aérea capaz de mantener la superioridad tecnológica durante las próximas décadas.

De Moncloa a Torrejón: las cartas bomba que siguieron el método del espionaje ruso

El laberinto de las cartas bomba y la sombra de la Unidad 29155

A finales de 2022, seis sobres acolchados con material pirotécnico casero y metralla pusieron en alerta máxima a las instituciones del Estado. Los envíos iban dirigidos al Palacio de la Moncloa, al Ministerio de Defensa, a la Embajada de Ucrania en Madrid, a la Embajada de Estados Unidos, a la base aérea de Torrejón de Ardoz y a la sede zaragozana de Instalaza, fabricante de los lanzacohetes C90 suministrados a Kiev. La deflagración de uno de los paquetes hirió a un trabajador de la legación ucraniana, activando una investigación judicial urgente bajo la dirección de la Audiencia Nacional y movilizando a los analistas de contrainteligencia militar. La detención de un jubilado en Miranda de Ebro permitió a la justicia atribuir la autoría material y condenarlo por delitos de terrorismo y fabricación de explosivos.

Lo curioso de este asunto es que el patrón de los objetivos elegido por el jubilado burgalés coincidía de forma milimétrica con los manuales de guerra asimétrica del GRU, el servicio de inteligencia militar ruso, cuyo propósito inmediato consistía en generar psicosis colectiva, forzar un repliegue en el apoyo logístico militar a Ucrania y evaluar los protocolos de respuesta policial dentro de una nación aliada.

Detrás de este tipo de acciones encubiertas late la doctrina operativa de la Unidad 29155, una división de élite del espionaje militar moscovita especializada en sabotajes, envenenamientos e intimidación en suelo europeo. Los servicios de seguridad de la Alianza Atlántica han constatado que este grupo no suele desplegar comandos uniformados, sino que recluta intermediarios locales, perfiles radicalizados o redes criminales para ejecutar operaciones de baja firma donde la autoría directa quede difuminada.

La desconexión formal entre el instigador y el ejecutor material es el pilar central de esta estrategia de tensión. Al recurrir a peones sin entrenamiento formal de espionaje, el Kremlin logra sembrar desestabilización en el corazón de la Unión Europea mientras mantiene una coartada de negación plausible frente a las cancillerías internacionales.

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Carta bomba dirigida a la Embajada de Ucrania en Madrid. Fuente: Agencias

El frente invisible de ciberataques e injerencia institucional

La presión encubierta no se limita a artefactos físicos depositados en buzones de correos. Los informes periódicos de Seguridad Nacional y del Centro Nacional de Inteligencia vienen documentando una multiplicación sostenida de incidentes híbridos orientados a desgastar la gobernanza pública. En los últimos ejercicios, el CNI ha detectado decenas de operaciones de desestabilización digital contra infraestructuras críticas españolas, ejecutadas por grupos de ciberdelincuencia avanzada coordinados estrechamente con la inteligencia militar del Kremlin.

Ataques de denegación de servicio distribuido contra ministerios, intentos reiterados de intrusión en la red de transportes y ataques selectivos contra plataformas judiciales forman parte del menú cotidiano del Centro Criptológico Nacional. El objetivo de estas incursiones no consiste siempre en inutilizar de forma permanente los sistemas, sino en escanear vulnerabilidades, sustraer bases de datos estratégicas y demostrar una capacidad latente de parálisis institucional susceptible de ser activada en momentos de crisis geopolítica.

La vertiente cibernética se complementa con la manipulación del debate público mediante ecosistemas de desinformación automatizada. Redes de cuentas artificiales, portales de noticias clonados y canales de mensajería difunden narrativas diseñadas para explotar las fracturas políticas domésticas, las tensiones territoriales y el descontento socioeconómico. La meta no es convencer a la opinión pública sobre la bondad de las tesis rusas, sino dinamitar la confianza ciudadana en el Estado de derecho, la Unión Europea y la arquitectura defensiva transatlántica.

La contrainteligencia española ha debido reconfigurar sus métodos de vigilancia tras la expulsión de diplomáticos rusos vinculados al espionaje. El Kremlin ha sustituido las antenas consulares clásicas por actores opacos del crimen transnacional y plataformas corporativas pantalla, dificultando el seguimiento policial de los flujos de dinero y los contactos operativos en territorio español.

La guerra híbrida ha desdibujado definitivamente la frontera entre la paz y el conflicto bélico. La presencia de artefactos postales en Madrid, los ciberataques cotidianos a la administración y la instrumentalización de tensiones sociales acreditan que el territorio nacional forma parte de un teatro de operaciones soterrado donde las armas convencionales han sido reemplazadas por el sabotaje silencioso y la intimidación sistemática.

Madrid entrega 96 viviendas de alquiler asequible: la EMVS alcanza las 5.000

Madrid suma 96 nuevas viviendas de alquiler asequible en El Cañaveral, el barrio de Vicálvaro donde la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid) concentra buena parte de su esfuerzo inversor. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, entregó este viernes las llaves de la promoción Cañaveral 8, con la que la cifra global de pisos de este tipo entregados por el Ayuntamiento desde 2019 llega a las 5.000.

La promoción ha costado casi 20 millones de euros, con el valor del suelo incluido. Son 96 viviendas de dos, tres, y cuatro dormitorios, con 144 plazas de garaje y 96 trasteros. La renta media se queda en 550 euros al mes y no puede superar en ningún caso el 30% de los ingresos de la unidad familiar.

Hoy es un buen día también para que el Ayuntamiento contraponga sus políticas a las del Gobierno de España’, dijo el regidor, que volvió a reivindicar Madrid como ‘la ciudad que más vivienda pública hace en España. Frente a las ‘políticas fracasadas’ que atribuye al Ejecutivo central, defendió un modelo municipal que, reconoció, tiene todavía ‘mucho por hacer’.

El Cañaveral es el epicentro de ese esfuerzo. Allí la EMVS construye 1.212 pisos de alquiler asequible repartidos en 13 promociones, de las que ya están finalizadas 1.123. El 80% de esos hogares se reserva a jóvenes y a familias con hijos menores, un criterio pensado para acelerar la emancipación. La actuación se enmarca en la Estrategia del Sur, el plan municipal para los distritos del sur y el este de la capital.

La empresa municipal gestiona más de 10.000 pisos públicos y tiene otros 5.700 en distintas fases de desarrollo, según las cifras que maneja el Consistorio. Al acto acudieron la vicealcaldesa, Inma Sanz; el delegado de Políticas de Vivienda, Álvaro González, y el concejal de Vicálvaro, Ángel Ramos.

Cinco mil pisos en siete años son un argumento sólido, pero no cierran por sí solos la brecha entre la oferta pública y el precio del mercado.

Por qué la renta se queda en 550 euros y quién paga la diferencia

El coste público por vivienda ronda los 208.000 euros, suelo incluido, según el cálculo que se desprende de la inversión municipal. El modelo no busca rentabilidad a corto plazo: el piso permanece en manos municipales y la renta sirve para sostener el parque, no para engordar las cuentas. De ahí que el Ayuntamiento insista en el volumen, en cuántas llaves se entregan cada año, más que en el retorno económico de cada promoción.

La resta que no cuadra en El Cañaveral: 89 viviendas por terminar

Con las cifras sobre la mesa, queda un fleco. Si en El Cañaveral hay 1.212 viviendas previstas y 1.123 finalizadas, quedarían 89 por terminar, menos que las 96 que se acaban de entregar en Cañaveral 8. El Ayuntamiento no ha precisado si el cómputo de finalizadas incluye ya esta promoción, así que la cuenta exacta queda pendiente de aclaración por parte del Consistorio.

EMVS Madrid

Quien quiera optar a una de estas viviendas tiene que estar inscrito en el registro de solicitantes de la EMVS Madrid y cumplir los requisitos de ingresos y unidad familiar que fija cada convocatoria. Los detalles del procedimiento se publican en la web de la empresa municipal.

Cinco mil pisos en siete años: el músculo municipal y sus límites

La cifra redonda invita a comparar. La EMVS entrega una media de 714 viviendas al año desde 2019, un ritmo que ninguna otra empresa municipal de España sostiene con recursos propios y que Almeida exhibe como contraste con el Plan Vive de la Comunidad de Madrid, basado en ceder suelo público a promotores privados durante décadas, y con la fórmula de Barcelona, más centrada en la compra de pisos usados y en el derecho de tanteo y retracto. Cada modelo tiene su letra pequeña: el municipal exige tesorería y estructura de mantenimiento propia; el de la concesión, renunciar a la gestión durante generaciones.

El punto débil está en la escala. Sumar un millar de viviendas requiere años de licitaciones, obras y adjudicaciones, un calendario que no se compadece con la urgencia de quien busca piso. A eso se suma el efecto frontera: una familia que supere por poco el umbral de ingresos se queda fuera de la lista, y el 80% de las nuevas llaves se reserva a jóvenes y familias con hijos, lo que deja en segunda fila a otros perfiles, como los mayores con pensiones bajas, cada vez más presentes en los registros de demandantes de vivienda pública. En esta redacción hemos comprobado que el debate real ya no es cuántas llaves se entregan, sino a qué velocidad se puede sostener el ritmo.

Queda por ver si se mantiene. La EMVS tiene 5.700 hogares en distintas fases de obra, y el Ayuntamiento no ha fijado fechas para las siguientes entregas. La próxima cita con cifras será la aprobación del presupuesto municipal de 2027, donde se verá si el esfuerzo inversor en vivienda pública aguanta el tipo. Hasta entonces, la foto de este viernes en El Cañaveral es lo que hay: 96 familias con llaves y 5.000 pisos como argumento.

Por qué los grandes programas de Defensa avanzan tan despacio pese al aumento histórico del gasto militar

La inversión en Defensa dio un salto histórico en España durante 2025, pero el aumento del dinero disponible no puede convertirse de manera automática en nuevos aviones, vehículos, buques, munición o sistemas de defensa aérea desplegados. El Ministerio de Defensa puso en marcha decenas de programas dentro del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, con una inversión inicial de 10.471 millones de euros, mientras que los nuevos techos de gasto aprobados durante el año permitieron movilizar cerca de 34.000 millones en los ejercicios siguientes.

El problema es que la industria de defensa funciona con plazos muy diferentes a los de la política. Un anuncio presupuestario no equivale a una capacidad militar disponible. Entre que el Consejo de Ministros autoriza el gasto y un militar recibe un sistema operativo intervienen contratos, ingeniería, certificaciones, pruebas, integración de sensores y armas, fabricación, controles de calidad y, en muchos casos, la participación de varios proveedores nacionales y extranjeros.

Eurofighter del Ejército del Aire español (Fuente: Airbus)
Eurofighter Halcón (Fuente: Airbus)

El dinero llega antes que los sistemas

Durante 2025 el Gobierno aceleró la aprobación de nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM). En julio, el Consejo de Ministros aprobó 16 nuevos techos de gasto que se sumaban a otros 15 y elevaban el volumen potencial de movilización hasta casi 34.000 millones de euros.

Pero un techo de gasto no significa que ese importe se transforme inmediatamente en material. Es, fundamentalmente, el mecanismo que permite comprometer financieramente programas cuya ejecución se prolongará durante varios ejercicios.

La propia estructura presupuestaria de Defensa ayuda a explicar el fenómeno. Un documento del Ministerio señala que los gastos diferidos de programas de armamento superan los 20.000 millones de euros, una carga que obliga a compatibilizar los pagos de programas anteriores con el lanzamiento de otros nuevos.

Esto genera una especie de embudo. Mientras el Gobierno anuncia nuevos proyectos para responder a las necesidades actuales, una parte importante de los recursos futuros ya está comprometida con contratos firmados años atrás.

Programas extremadamente complejos

El segundo factor es tecnológico. Muchos de los proyectos aprobados en 2025 no consisten en comprar un producto disponible en un catálogo, sino en desarrollar capacidades complejas que todavía deben madurar industrialmente.

El Ministerio gestiona actualmente 79 programas de modernización y obtención de capacidades en ámbitos tan distintos como el terrestre, naval, aeroespacial, espacial, ciberespacial y las comunicaciones. El propio Gobierno reconoce que su elevada complejidad técnica y económica y la participación de numerosas empresas requieren mecanismos específicos de planificación, supervisión y control.

La consecuencia es evidente: cuanto mayor es la integración tecnológica, más difícil resulta acelerar la entrega sin asumir riesgos. Un vehículo blindado necesita integrar armamento, sensores, comunicaciones y sistemas electrónicos; un buque militar incorpora radares, guerra electrónica, misiles, comunicaciones y sistemas de combate; y una capacidad espacial o cibernética puede requerir desarrollos tecnológicos que todavía no están completamente disponibles.

Por eso, el calendario industrial no coincide con el calendario político. Una decisión tomada en 2025 puede empezar a producir resultados visibles en 2026 o 2027, pero su plena materialización puede extenderse mucho más.

La industria también es parte del problema

Existe además una limitación que ha cobrado especial importancia con el aumento simultáneo de la demanda internacional: la capacidad productiva de la industria de defensa.

España pretende utilizar el incremento del gasto para fortalecer su propia base industrial y reducir dependencias exteriores. El Plan Industrial y Tecnológico incorpora precisamente tecnologías como inteligencia artificial, robótica, sistemas espaciales, tecnologías cuánticas, comunicaciones y nuevas técnicas de fabricación.

Sin embargo, ampliar una fábrica, contratar personal especializado, crear nuevas cadenas de producción o desarrollar proveedores no ocurre en cuestión de meses.

El precedente del VCR 8×8 Dragón ilustra la dificultad. Aunque su contrato se remonta a 2020, los problemas de fabricación y entrega obligaron al Ministerio a trasladar públicamente su preocupación a Indra en 2025 por los sucesivos retrasos.

El caso demuestra que incrementar el presupuesto no elimina automáticamente los cuellos de botella industriales. Si la industria no puede fabricar al ritmo requerido, el calendario militar se desplaza.

Contratos, certificaciones y una burocracia especializada

A la complejidad tecnológica se añade la propia maquinaria administrativa. Los programas de defensa implican contratación pública, controles financieros, homologaciones, certificaciones, pruebas y aceptación de los sistemas antes de que puedan entrar plenamente en servicio.

La Dirección General de Armamento y Material tiene precisamente entre sus competencias gestionar los programas de obtención, modernización y sostenimiento, además de supervisar aspectos como calidad, homologación, aeronavegabilidad y seguridad industrial.

La magnitud alcanzada por los nuevos programas ha llevado incluso al Ministerio a modificar su estructura. En 2026 el Gobierno creó una nueva subdirección especializada en la gestión económica de los programas de modernización, argumentando que su creciente dimensión y duración justificaban una gestión diferenciada.

Es una señal relevante: el propio crecimiento del gasto está obligando a reformar la maquinaria encargada de ejecutarlo.

Un vehículo blindado 8x8 Dragón desarrollado por el consorcio Tess Defence, controlado por Indra.
Un vehículo blindado 8×8 Dragón desarrollado por el consorcio Tess Defence, controlado por Indra. Foto: Agencias

El gran reto: convertir el rearme en capacidad real

El principal interrogante para los próximos años no será, por tanto, cuánto dinero anuncia Defensa, sino cuánto de ese dinero consigue convertirse en capacidades militares operativas.

España ha acelerado la aprobación de programas para cumplir compromisos internacionales, modernizar sus Fuerzas Armadas y reforzar su industria. El Gobierno sostiene que el plan permite avanzar hacia el objetivo de inversión del 2% del PIB y poner en marcha más de 30 nuevos programas de modernización.

Pero el salto desde el presupuesto hasta el cuartel, el astillero o la base aérea exige tiempo. Los programas de defensa no funcionan como una compra convencional: se diseñan, se financian, se desarrollan, se prueban y finalmente se entregan.

Por eso, el ritmo aparentemente lento de los programas lanzados en 2025 no responde a una única causa. Es el resultado de una combinación de compromisos presupuestarios anteriores, complejidad tecnológica, limitaciones industriales, procedimientos de contratación y certificación y una creciente cartera de proyectos que debe ser gestionada simultáneamente.

La verdadera prueba del nuevo ciclo inversor llegará cuando los millones anunciados en 2025 dejen de aparecer únicamente en los presupuestos y comiencen a verse de forma tangible en más unidades operativas, más munición disponible, nuevas plataformas y sistemas desplegados. Ahí se podrá medir hasta qué punto el aumento histórico de la inversión se ha convertido realmente en capacidad militar.

China y Rusia bloquean en la ONU las sanciones a Irán nuclear y reivindican su programa civil

Las sanciones de la ONU sobre Irán nuclear vuelven a encallar tras el doble veto de China y Rusia. En septiembre, Pekín y Moscú impidieron en el Consejo de Seguridad la prórroga del panel que vigila el cumplimiento de las medidas contra Teherán.

El órgano de seguimiento había sido reinstaurado por la vía del snapback, el mecanismo que el Reino Unido, Francia y Alemania —el llamado E3— activaron en agosto para reactivar el paquete sancionador. Pekín y Moscú sostienen que esa reactivación es jurídicamente nula.

La disputa no es técnica. Está en juego quién decide cuándo se incumple un acuerdo nuclear y quién tiene autoridad para restablecer las sanciones. Y la respuesta ya no es unánime.

Cómo un veto en septiembre dejó al E3 sin su órgano de vigilancia

La secuencia es la que sigue. En agosto, el E3 invocó el mecanismo de restablecimiento al amparo de la resolución 2231 del Consejo de Seguridad, que en 2015 respaldó el Plan de Acción Conjunto (JCPOA). En septiembre, la resolución presentada por Estados Unidos para prorrogar el mandato del panel de vigilancia se estrelló contra el doble veto.

En el debate de la Asamblea General sobre el uso del veto, el representante permanente adjunto de China ante la ONU, Sun Lei, defendió que Irán, como Estado parte no nuclear del Tratado de No Proliferación (NPT), debe respetar su compromiso de no desarrollar armas atómicas. Pero su derecho legítimo al uso pacífico de la energía nuclear, añadió, ha de ser respetado.

El veto no cierra el expediente iraní: lo desplaza del Consejo de Seguridad al terreno más resbaladizo de la legitimidad internacional.

Pekín, además, reparte culpas. Sostiene que el origen del estancamiento está en la retirada unilateral de Estados Unidos del JCPOA en 2018 y en la decisión del E3 de recurrir al snapback sin agotar antes la vía diplomática.

Pekín, Moscú y la interpretación del NPT: ¿programa civil o coartada nuclear?

El trasfondo añade presión. En febrero, según la versión que maneja Moscú, Estados Unidos e Israel atacaron Irán en una operación que Donald Trump presentó como un intento de impedir que Teherán obtuviera la bomba nuclear. Rusia la condenó y mantiene que el programa iraní es puramente civil.

Esta misma semana, en el foro de Valdai, Vladimir Putin insistió en que la propuesta rusa para trasladar a Rusia el uranio enriquecido iraní sigue sobre la mesa. Washington la aceptó al principio y después endureció su posición hasta rechazarla, según el propio presidente ruso.

La oferta rusa no es nueva, pero recupera valor en plena tormenta. Moscú la presenta como una salida técnica: sacar el material fisible de Irán y guardarlo bajo llave ajena. El problema es de confianza. Nadie cree ya que la otra parte vaya a cumplir.

Equilibrio de Poder

Lo que observamos es que se dirime, en realidad, la arquitectura que sostuvo el control de armamentos desde 2015. Washington juega la presión máxima: sanciones, estrangulamiento económico, y una lectura del NPT según la cual Teherán no merece beneficio alguno mientras no se verifique hasta la última centrífuga. Moscú y Pekín apuestan, en cambio, por vaciar de contenido el mecanismo sancionador y convertir el tratado en escudo retórico: Irán tiene derecho al átomo civil, dicen, y ese derecho no admite tutelas.

Ojo al detalle: ambos bloques invocan el derecho internacional y ninguno de los dos acepta el instrumento del otro. Eso no es un choque de intereses puntual. Es la constatación de que ya no existe un árbitro compartido.

Para España este pulso llega por dos vías. La primera es energética: cualquier endurecimiento sobre el crudo iraní o una escalada en Ormuz encarece la factura que Madrid paga por el petróleo y por el gas y se traslada al IPC en semanas. La segunda es estratégica. Debilitada la posición europea, el bloque pierde capacidad para fijar reglas que tocan intereses españoles en el Sahel y el Magreb, donde la rivalidad iraní-saudí se cruza con la agenda migratoria y con la estabilidad de Marruecos y Argelia.

Bruselas se queda, además, sin instrumento multilateral justo cuando pretende perfilarse como actor autónomo en seguridad. El E3 actuó con la cobertura de una resolución que ahora se discute, y esa erosión no se repara con comunicados.

La lectura a medio plazo es la de un régimen de no proliferación que se fragmenta. Si el snapback queda en papel mojado, cualquier país con ambiciones atómicas tendrá argumento: si Irán no paga el precio, ¿por qué habría de pagarlo otro? Saudi Arabia no ha descartado dar ese paso. Ese es el verdadero daño colateral del veto.

El precedente más cercano es 2003. Entonces el Consejo de Seguridad se negó a avalar la invasión de Irak y Washington actuó igualmente. Se rompió la unanimidad. Ahora se rompe la mecánica: el mecanismo mismo que debía castigar el incumplimiento ha quedado neutralizado por un veto.

Cierro con la próxima ventana crítica. El siguiente informe del OIEA sobre las reservas de uranio enriquecido iraníes y la reunión de la junta de gobernadores del organismo marcarán el pulso. Hasta entonces, el expediente nuclear iraní seguirá vivo, pero huérfano de Consejo de Seguridad.