Cuando una persona se dispone a iniciar una dieta de adelgazamiento, es habitual que tienda a obsesionarse con el peso, lo que puede llevar a comprobar a diario el mismo en la báscula los «kilos» perdidos.
A pesar de que se piense que es una buena manera para llevar un buen control del proceso, la realidad es que este hábito tiene una serie de inconvenientes que debes conocer. Además, debes ser conscientes que con una vida sana, basada en ejercicio físico y una dieta equilibrada, no te debería importar la cifra marcada por la báscula, más allá de una guía puntual. Te contamos por qué no te debes pesar todos los días.
6EL PESO NO LO ES TODO EN UNA DIETA
Hay que tener en cuenta que, cuando se trata de adelgazar, el peso no lo es todo. Lo importante no debe ser fijarse en el peso total, sino en la composición del cuerpo.
El cuerpo se encuentra constituido por la masa libre de grasa (masa muscular, masa ósea, proteínas y agua corporal) y la masa grasa. Una clave al seguir una dieta es evitar la pérdida de masa muscular.
Lo importante es que el peso baje porque la masa grasa esté disminuyendo, pero no a costa de perder la masa muscular.

