Las hipotecas en España marcan máximos de 14 meses por la guerra en Irán y el alza del euríbor

El tipo medio de los nuevos créditos alcanzó el 2,80% en abril, el nivel más alto desde febrero de 2025. La tensión geopolítica y las expectativas de subidas del BCE empujan al alza el euríbor, que ya supera el 2,81%.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El tipo de interés medio de las nuevas hipotecas para compra de vivienda subió al 2,80% en abril, el nivel más alto en 14 meses, según el Banco de España.
  • ¿Quién está detrás? La guerra en Irán y la escalada del euríbor a 12 meses, que ha rebasado el 2,81% en junio, anticipando subidas de tipos del BCE.
  • ¿Qué impacto tiene? Encara un encarecimiento del crédito mientras la contratación hipotecaria se mantiene en niveles de 2008, con más de 27.600 millones concedidos en el primer cuatrimestre.

La tensión bélica en Oriente Próximo ya se refleja en el bolsillo de los hipotecados españoles. El coste de los nuevos préstamos para vivienda escaló en abril hasta el 2,80%, el dato más alto desde febrero de 2025, rompiendo una racha de contención que los bancos habían mantenido en marzo a la espera de un conflicto breve.

El euríbor se acelera por la guerra y las apuestas de tipos

Los datos oficiales del Banco de España confirman que la banca ajustó al alza sus ofertas en abril después de que en marzo el tipo medio se estancara en el 2,75%. La expectativa de una guerra de corta duración había llevado a las entidades a congelar condiciones, pero la prolongación del conflicto y el nuevo escenario de tipos de interés en la zona euro han forzado un cambio de rumbo.

El euríbor a 12 meses, referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España, encadenó tres subidas consecutivas entre marzo y mayo, y ha vuelto a situarse en niveles no vistos desde septiembre de 2024. En la primera quincena de junio, el índice alcanza ya el 2,81%, por encima del nivel de abril, lo que anticipa nuevas subidas del tipo medio hipotecario en los próximos meses.

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El mercado descuenta que el Banco Central Europeo (BCE), que celebra su reunión este jueves, incrementará el precio del dinero un cuarto de punto, hasta el 2,25%, y contempla dos alzas adicionales a lo largo del verano. Estos movimientos se traducen directamente en el euríbor y, por tanto, en el precio al que los bancos españoles prestan para la compra de vivienda.

A la espera de nuevas estadísticas oficiales, los analistas dan por hecho que la tendencia alcista continuó en mayo y se prolongará en junio si la situación geopolítica no mejora. No obstante, los costes de las mejores ofertas hipotecarias se mantienen en niveles competitivos, lo que sigue alimentando la contratación.

El encarecimiento del crédito hipotecario no ha frenado aún la demanda: el primer cuatrimestre suma 27.665 millones de euros en nuevas operaciones, un ritmo que evoca el año previo a la burbuja inmobiliaria.

La contratación hipotecaria aguanta el tirón pese a la desaceleración de las ventas

euríbor junio 2026

En abril, el volumen de las nuevas operaciones hipotecarias alcanzaron los 7.275 millones de euros, por debajo de los 7.856 millones de marzo, el máximo mensual del año. A pesar de esa ligera caída intermensual, el acumulado del primer cuatrimestre asciende a 27.665 millones de euros, un 4,2% más que en el mismo período de 2025.

De mantenerse el ritmo, 2026 podría superar los 80.000 millones en nueva financiación hipotecaria, una cota que ya se rebasó en 2025 y que no se veía desde 2008, cuando se prestaron 87.082 millones. Son niveles de actividad que retrotraen a los años del boom inmobiliario, aunque con una diferencia fundamental: ahora la concesión se produce en un entorno de tipos al alza y precios de la vivienda disparados.

Los expertos alertan, no obstante, de que este dinamismo crediticio convive con un enfriamiento de las compraventas. Los datos del Colegio de Registradores reflejan en abril un descenso interanual del 3,2%, el cuarto mes consecutivo a la baja. La escalada de precios —un 12,9% en el primer trimestre, el mayor avance desde 2007. La presión sobre los compradores es evidente y anticipa una ralentización en la demanda de hipotecas en los próximos meses, a medida que el encarecimiento del crédito se suma al de la vivienda.

El Eje del Poder Europeo

La subida del euríbor y el posible giro del BCE colocan a España en una posición delicada dentro de la eurozona. El mercado hipotecario español, con un peso elevado de los préstamos a tipo variable (aunque en retroceso), es especialmente sensible a las decisiones de Fráncfort. A diferencia de otros países del sur como Italia o Portugal, donde la contratación a tipo fijo predomina, cualquier repunte del euríbor se traduce de forma casi automática en cuotas más altas para miles de familias.

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La guerra en Irán ha añadido una prima de riesgo geopolítico que presiona al alza el precio del petróleo y, por ende, las expectativas de inflación en la eurozona. El BCE, que se reúne el jueves, se enfrenta al dilema de contener los precios sin estrangular el crecimiento. Una subida de tipos este jueves, la primera en meses, podría enfriar la demanda interna en España justo cuando el sector inmobiliario empezaba a mostrar signos de agotamiento en las compraventas.

Para Moncloa, el encarecimiento hipotecario no es un dato aislado. El Gobierno observa con preocupación cómo la combinación de tipos más altos, inflación persistente y precios de la vivienda desbocados erosiona el poder adquisitivo de los hogares justo cuando se aproxima un ciclo electoral europeo. Mientras tanto, la banca española, que ha visto crecer su cartera hipotecaria a niveles de hace dos décadas, defiende sus márgenes ajustando las ofertas. La pregunta es si la demanda seguirá resistiendo o si, como anticipan los registradores, las caídas en las ventas terminarán por frenar el boom del crédito.