Crisis de gobierno en Alcalá de Henares: PP retira la confianza a Vox por los presupuestos

La alcaldesa Judith Piquet despoja de la tenencia de alcaldía a Víctor Acosta tras votar en contra de una modificación de crédito de 68 millones. Vox mantiene sus otras concejalías, pero el pacto de gobierno se tambalea.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los 200.000 vecinos de Alcalá de Henares y a los servicios que dependen de los presupuestos municipales.
  • ¿Cuándo ocurre? La crisis estalló en el pleno de esta semana; el portavoz de Vox, Víctor Acosta, ha convocado a los medios este lunes 22 de junio para dar explicaciones.
  • ¿Qué cambia hoy? La modificación de crédito de 68 millones de euros queda bloqueada. Acosta pierde la tenencia de alcaldía, pero conserva otras responsabilidades.

El gobierno de coalición en Alcalá de Henares se ha roto de facto. La alcaldesa Judith Piquet (PP) retiró ayer la confianza al portavoz de Vox, Víctor Acosta, y le despojó de la tenencia de alcaldía. El detonante fue su voto en contra de una modificación presupuestaria por valor de 68 millones de euros, una operación que para el PP era clave para desbloquear inversiones en los últimos meses antes de las elecciones de mayo de 2027.

Desde diciembre, Vox mantenía paralizada la negociación del nuevo presupuesto de 2026. La ciudad funciona con las cuentas prorrogadas de 2025. El equipo de Gobierno intentó salvar el bloqueo con esta modificación de crédito, que Vox respaldó inicialmente en comisión, pero que acabó tumbando en el pleno junto a la izquierda.

La modificación de 68 millones que detonó la crisis

La modificación presupuestaria equivalía a cerca de un tercio del presupuesto anual. Según el PP, era indispensable para acometer inversiones en barrios y garantizar servicios públicos. Vox, en cambio, denunció que se presentó «por vía de urgencia y de espaldas al socio de gobierno» y que el equipo de Piquet se negaba a dar acceso directo a la contabilidad municipal.

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El Ayuntamiento defiende que ese acceso directo no lo tiene ningún concejal, ni siquiera la alcaldesa, y que el procedimiento habitual ha sido avalado por los técnicos municipales y por el Consejo de Transparencia de la Comunidad de Madrid. En la práctica, la falta de acuerdo deja a Alcalá sin la posibilidad de aprobar el presupuesto de 2026 y sin la modificación que pretendía desatascar inversiones.

A esta crisis se suma la denuncia por presuntos delitos de acoso laboral y sexual presentada a finales de mayo contra Víctor Acosta. Ese contexto judicial añade presión sobre la continuidad del portavoz de Vox en el gobierno.

La ruptura de facto ya está aquí: sin presupuestos de 2026 y con la confianza rota, el gobierno de Alcalá afronta un año electoral en minoría.

Vox ha reaccionado acusando al PP de «mantener bloqueadas las cuentas del Organismo Autónomo Ciudad Deportiva» y de retirar a Acosta de Proyectos Estratégicos. Sin embargo, los otros dos concejales de la formación —Esther de Andrés en Economía y Alcalá Desarrollo, y Pablo Colomo en Juventud e Infancia— conservan sus carteras. Acosta, además, mantiene la presidencia del organismo deportivo y la del Distrito II.

Las acusaciones cruzadas y la pérdida de confianza

El PP justifica la decisión en que Acosta «cuestionó la honorabilidad del equipo de Gobierno» en una nota de prensa tras el pleno, sugiriendo posibles irregularidades sin aportar pruebas. «No resulta coherente mantener la tenencia de alcaldía a quien manifiesta públicamente que no confía en el Gobierno del que forma parte», indican fuentes próximas a la alcaldesa.

Desde el entorno de Piquet insisten en que la decisión es «la consecuencia institucional» de un voto «unilateral» y que el diálogo con Vox sigue abierto. Pero la pérdida de confianza es mutua y deja al ejecutivo municipal en una situación de minoría funcional a menos de un año de las elecciones.

Lo que está en juego para los vecinos y el pulso político hasta 2027

La parálisis presupuestaria tiene consecuencias directas sobre servicios como el mantenimiento de calles, limpieza o ayudas sociales. Sin una modificación de crédito o un nuevo presupuesto, las inversiones previstas para los barrios quedan en el aire. En un municipio de 200.000 habitantes, la incertidumbre financiera se traduce en retrasos que los vecinos notan en su día a día.

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No es la primera crisis de una coalición PP-Vox en la Comunidad de Madrid. En municipios como Móstoles o Alcorcón, las tensiones por el control de las cuentas también pusieron a prueba los pactos. En Alcalá, sin embargo, la particularidad es la cercanía de las urnas y el desgaste que puede provocar gobernar en minoría con un socio que ya ha demostrado que puede tumbar medidas clave.

El lunes, Acosta comparecerá ante los medios. La pregunta ahora es si la fractura se limita a una crisis de confianza o si Vox dará un paso más y abandonará el gobierno. La alcaldesa, de momento, ha optado por un castigo selectivo que no rompe el pacto, pero que lo debilita hasta casi hacerlo inservible.