El mercado inmobiliario andaluz empieza a mostrar signos de agotamiento. La compraventa de vivienda en Andalucía registró 12.111 operaciones en junio, un 1,7% más que en el mismo mes de 2025, pero con un ritmo de crecimiento que se desacelera respecto a mayo, según los datos publicados este martes por el INE.
La compraventa de vivienda en Andalucía da señales de agotamiento
La cifra de operaciones es la segunda mejor de la serie histórica para un mes de junio, pero el crecimiento interanual se ha ralentizado. En mayo, la variación fue superior –en menos de medio punto–, y ésa es la clave: hay más compras, sí, pero cada vez suben menos. Es la segunda señal de debilidad en lo que va de 2026, tras el repunte del 2,5% en febrero, que también perdió fuelle frente al 4,5% de enero.
El avance en junio es modesto, especialmente si se compara con los descensos que ya se vivieron en marzo (-6,5%) y abril (-3%), aunque esos retrocesos se explican por la estacionalidad que suaviza las operaciones en primavera. La novedad es que junio, un mes tradicionalmente alcista, crece a menor ritmo. Algo se está frenando.
De las 12.111 compraventas, 11.239 fueron de vivienda libre y solo 872 de protección oficial, un desequilibrio que ilustra la escasez de oferta asequible. Por antigüedad, 3.257 correspondieron a inmuebles nuevos y 8.854 a usados. La vivienda de segunda mano sigue siendo el motor de un mercado que, además de compraventas, sumó 3.464 herencias, 332 donaciones y 17 permutas en junio.
Los precios suben a dos dígitos en siete de las ocho capitales
El enfriamiento de las operaciones convive con una escalada de precios que no da tregua. El Barómetro de Mercado Residencial de Andalucía, elaborado por la consultora Gloval, revela que siete capitales han cerrado el segundo trimestre con subidas interanuales de dos dígitos. Huelva lidera el encarecimiento con un 16,5%, seguida de Jaén (+15,3%), Córdoba (+13,2%), Almería (+12,9%), Málaga (+12,5%), Sevilla (+11%) y Granada (+10,8%). Solo Cádiz se mantiene por debajo, con un 7%, una moderación relativa porque ya partía de niveles muy altos.
La capital más cara sigue siendo Málaga, con un precio medio de 3.530 euros por metro cuadrado, seguida de Cádiz (3.103 €), Sevilla (2.692 €), Granada (2.467 €), Córdoba (1.769 €), Almería (1.697 €), Huelva (1.642 €) y Jaén (1.456 €).
El metro cuadrado en Málaga supera los 3.500 euros, el doble que en Almería, y la tensión de precios ya desborda hacia periferias como el Aljarafe sevillano.
Esa presión ha disparado los precios en las coronas metropolitanas. En el Aljarafe sevillano, comprar una vivienda en Tomares es ahora un 24% más caro que hace un año; en Alcalá de Guadaíra, un 22,5% más, y en Camas, un 21,7%. La escalada duplica con creces el incremento de la capital hispalense, del 11%. En otras áreas metropolitanas de Andalucía se observa una dinámica similar.
La Lectura Andaluza
La ralentización de las compraventas y el alza de precios dibujan un mercado cada vez más tensionado, en el que la falta de oferta, especialmente de vivienda asequible, expulsa a los compradores. El Banco de España lleva meses advirtiendo de un déficit que no se resolverá a corto plazo. En Andalucía, donde el sector de la construcción se ha reactivado pero aún está lejos de cubrir la demanda, la accesibilidad se convierte en el principal reto.
Para una familia media andaluza, el esfuerzo económico para adquirir una vivienda se ha disparado. En Sevilla, con el metro cuadrado a 2.692 euros, una vivienda de 90 metros supera los 242.000 euros, sin contar gastos e impuestos. En Málaga, la factura ronda los 318.000 euros. La respuesta de muchas parejas jóvenes es desplazarse a municipios del entorno, donde los precios aún permiten la compra, pero esa migración hacia las periferias tambien encarece esas zonas y genera nuevos problemas de movilidad y servicios.
La Junta de Andalucía ha incluido la vivienda como uno de los ejes de su acción de gobierno, con planes para promover la construcción de inmuebles de protección oficial y la rehabilitación de viviendas en los cascos históricos. No obstante, los expertos advierten de que el ajuste entre oferta y demanda llevará tiempo, mientras los tipos de interés –que han bajado ligeramente en 2026– dan un respiro a los hipotecados pero no frenan la escalada de precios.
El horizonte inmediato pasa por confirmar si la tendencia a la desaceleración se consolida en los próximos meses. Las cifras de julio y agosto, meses turísticos y de menor actividad inmobiliaria, probablemente no ofrecerán una foto definitiva, pero bastará observar si el ritmo de crecimiento sigue cayendo. De ser así, el mercado andaluz –uno de los más dinámicos del país– podría estar entrando en una nueva fase. La pregunta no es si se comprarán más o menos casas, sino si los precios permitirán que quienes quieren vivir aquí puedan hacerlo.

