La Junta de Andalucía autoriza definitivamente las 700 viviendas del Distrito Portuario de Sevilla

La modificación del PGOU desbloquea suelo industrial en la avenida de las Razas y permitirá construir 700 viviendas protegidas, zonas verdes y equipamientos. Las obras arrancarán en 2027.

La Junta de Andalucía ha dado este mes el paso definitivo para desbloquear las 700 viviendas previstas en el Distrito Portuario de Sevilla, uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de la capital hispalense en décadas. La firma de la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) por parte de la consejera de Fomento, Rocío Díaz, despeja el camino para transformar 165.698 metros cuadrados de naves y almacenes sin uso en la avenida de las Razas.

El suelo, propiedad del Puerto de Sevilla, llevaba años esperando una ordenación que le diera uso residencial. La Junta ha colaborado estrechamente con el Ayuntamiento de Sevilla y la Autoridad Portuaria para conseguir el visto bueno definitivo. De hecho, el Plan Especial del Distrito Urbano Portuario ya fue aprobado por la administración autonómica el pasado febrero, dejando todo listo para esta modificación del PGOU. La resolución se publicará en el BOJA en los próximos días.

“Estamos hablando de una integración del puerto y el río con la ciudad, abriéndose además a nuevos desarrollos residenciales”, ha subrayado Rocío Díaz. La consejera, que se encuentra en funciones tras la reciente remodelación del Gobierno andaluz, ha destacado el apoyo de todas las administraciones para “recuperar una zona de la ciudad que se encontraba infrautilizada”.

Publicidad

Una modificación clave del PGOU para integrar puerto y ciudad

El cambio aprobado afecta al área de reforma interior DBP-08 Avenida de Las Razas, una franja de dos kilómetros jalonada por naves y almacenes, muchos de ellos vacíos desde hace años. Con la nueva ordenación, la edificabilidad del suelo se reducirá en torno a un 30%, pasando de los 137.000 metros cuadrados de techo previstos originalmente a 98.000 metros cuadrados. Además, se modifica la calificación del ámbito, que hasta ahora solo permitía servicios avanzados y pasa a admitir usos residenciales y terciarios.

Esta rebaja de la edificabilidad, negociada entre el Ayuntamiento de Sevilla y la Autoridad Portuaria, tiene un doble objetivo: eliminar el efecto barrera que suponían las naves a lo largo de la avenida de las Razas y favorecer la permeabilidad visual y peatonal entre la ciudad y la dársena. Eso incluye también la apertura del campus universitario de Reina Mercedes hacia esta vía, una demanda histórica de la comunidad universitaria sevillana.

“Esto es una prueba más del proyecto de transformación y avance de la ciudad por el que apuesta este equipo de gobierno”, ha afirmado el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz. El regidor ha puesto el foco en el incremento de las zonas verdes, los paseos y el arbolado que acompañarán la operación, subrayando que la vivienda es “la mayor preocupación de los sevillanos”.

La vivienda es la principal preocupación de los sevillanos, y esta operación en la avenida de las Razas supone un soplo de aire fresco para un mercado inmobiliario que no da tregua en Sevilla.

700 viviendas protegidas, zonas verdes y menos edificabilidad: las claves del nuevo barrio

Las obras podrán comenzar en 2027. De las 700 viviendas que se levantarán en la zona, una parte significativa será de protección oficial y se comercializará a precios asequibles, según confirman fuentes de la Junta. El proyecto reserva además suelos para equipamientos públicos, zonas verdes y espacios terciarios, todo ello con un diseño que respeta las naves originales de 1929 —que formaron parte de la Exposición Iberoamericana, cuyo centenario se conmemora ahora— y los tinglados portuarios.

El presidente de la Autoridad Portuaria, Rafael Carmona, ha celebrado el fin de la tramitación y ha confirmado que las obras se iniciarán en 2027. “Nos permitirá transformar y revitalizar un ámbito hoy ocupado por naves y almacenes”, ha explicado. Hasta que lleguen las máquinas, el suelo mantendrá su estado actual, pero la seguridad jurídica que aporta el visto bueno de la Junta de Andalucía ya activa la fase final de los estudios de detalle y la búsqueda de promotores interesados en invertir en Sevilla.

Junta de Andalucía

Publicidad

La Lectura Andaluza

La operación del Distrito Portuario de Sevilla no es solo una operación urbanística más: es la respuesta institucional a un mercado de la vivienda que en la capital hispalense ha tensionado precios y ha disparado la demanda hasta hacer casi imposible el acceso para muchas familias. La Junta de Andalucía, que tiene las competencias exclusivas en ordenación del territorio y vivienda, ha apostado por desbloquear suelo en lugar de intervenir directamente en los precios, una estrategia que ya ha puesto en marcha en otras ciudades como Málaga o Córdoba.

En Sevilla, la puesta en carga de estos terrenos portuarios supondrá incorporar al parque residencial 700 viviendas nuevas en un horizonte de cinco a siete años, un volumen que, sin ser la panacea, alivia la presión sobre los barrios del sur y permite coser la ciudad con su frente fluvial. El proyecto, además, demuestra la capacidad de la colaboración entre administraciones —algo no tan frecuente en la comunidad— para desatascar planes que llevaban lustros en el cajón.

De cara al futuro, el comienzo de las obras en 2027 y la llegada de los primeros vecinos previsiblemente a principios de la próxima década marcarán un punto de inflexión. Hasta entonces, el verdadero termómetro será la respuesta de los promotores y, sobre todo, la agilidad con la que el Ayuntamiento de Sevilla tramite las licencias. La lectura es clara: Sevilla quiere dejar de mirar de espaldas a su río y el Guadalquivir está a punto de recibir la mejor noticia inmobiliaria en años.