Robles comparecerá el 18 de agosto en el Senado por la crisis de Ceuta tras la petición del PP

La ministra de Defensa rompe el silencio gubernamental en la Cámara Alta tras semanas de presión del Grupo Parlamentario Popular. El GPP ya trabaja para que le sigan los titulares de Interior y Exteriores, que aún evitan el Senado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha confirmado que comparecerá en el Senado el próximo 18 de agosto para explicar la intervención de las Fuerzas Armadas durante la crisis migratoria de Ceuta.
  • ¿Quién está detrás? La convocatoria ha sido impulsada por el Grupo Parlamentario Popular (GPP) del Senado, que presiona desde hace semanas para que varios ministros den la cara ante la Cámara Alta.
  • ¿Qué impacto tiene? La comparecencia evidencia que la mayoría absoluta del PP en el Senado es una palanca de control efectiva frente a un Gobierno que hasta ahora había esquivado dar explicaciones por los cruces masivos de más de 72.000 personas.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha comunicado este lunes al presidente del Senado, el popular Pedro Rollán, que comparecerá el próximo 18 de agosto ante la Cámara Alta por la crisis migratoria que desbordó Ceuta. Según ha informado el PP en un comunicado, Robles detallará la misión encomendada a las Fuerzas Armadas durante el cruce irregular de más de 72.000 inmigrantes. La decisión llega después de que el Grupo Parlamentario Popular del Senado registrara una solicitud formal de comparecencia y redoblara la presión institucional sobre un Ejecutivo que, hasta el momento, había evitado que sus ministros rindieran cuentas fuera del Congreso.

La victoria parlamentaria de Génova no es menor. La mayoría absoluta del PP en la Cámara territorial —120 senadores— le permite forzar comparecencias, vetar leyes e impulsar comisiones de investigación con un margen que el Gobierno no puede bloquear. La de Robles es la primera de una serie de comparecencias que el GPP persigue también para los titulares de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Exteriores, José Manuel Albares. Fuentes del GPP del Senado consultadas por Moncloa.com señalan que la presión se mantendrá hasta lograr que ambos ministros expliquen sus respectivas gestiones de la crisis.

Cómo el GPP del Senado forzó la comparecencia de Robles

El Grupo Parlamentario Popular en el Senado registró hace tres semanas una petición formal al amparo del artículo 182 del Reglamento de la Cámara, que permite a cualquier grupo parlamentario recabar la comparecencia de un miembro del Gobierno. La solicitud fue calificada por la Mesa del Senado —presidida por Rollán y con mayoría popular— y, tras el preceptivo paso por la Junta de Portavoces, se trasladó a la ministra. Robles, señala el comunicado del PP, comunicó personalmente al presidente del Senado su «voluntad» de acudir.

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El movimiento del GPP responde a una estrategia de control parlamentario que Génova ha intensificado en en el último trimestre. «Usamos la mayoría absoluta del Senado no como un altavoz, sino como un instrumento de exigencia de cuentas», ha explicado a este medio un alto cargo del grupo popular. La comparecencia de Robles, de hecho, se produce después de que el PP en el Senado haya aprobado ya tres vetos a proyectos legislativos del Gobierno y esté tramitando una comisión de investigación sobre la gestión de fondos europeos. La crisis de Ceuta, con su enorme coste humano y de seguridad, se ha convertido en un nuevo campo de batalla institucional.

Robles, Marlaska y Albares: a quién más presiona el PP

La portavoz del GPP en el Senado, que responde directamente a la secretaria general Cuca Gamarra, ha dejado claro que la comparecencia de Defensa no cierra el expediente. «Este Gobierno lleva años eludiendo al Senado. Vamos a seguir exigiendo que Marlaska y Albares expliquen por qué se permitió un asalto de esas dimensiones a la frontera sur de Europa», advierten fuentes del grupo popular. The Objective ha adelantado este lunes que el GPP ya ha reactivado las solicitudes para que el ministro del Interior y el de Exteriores acudan a la Cámara Alta este mismo mes.

El choque con Albares es especialmente delicado. El ministro de Exteriores ha responsabilizado al Ejecutivo marroquí y ha enviado un mensaje duro: «Serán devueltos». Pero el PP reclama que explique en sede parlamentaria si hubo dejación de funciones diplomáticas en las horas previas a la avalancha. Marlaska, por su parte, acumula ya varios intentos fallidos del GPP de llevarlo al Senado; la última vez, en mayo, Excusó su presencia alegando motivos de agenda. Ahora el PP vuelve a la carga con un calendario que aprieta: la Diputación Permanente sigue activa durante agosto.

La mayoría absoluta del PP en la Cámara alta obliga al Gobierno a medir cada paso: 120 senadores no solo votan leyes, sino que pueden forzar la agenda política.

El Eje del Poder Popular

La comparecencia de Margarita Robles en el Senado no es solo un gesto parlamentario. Revela el pulso que el Partido Popular libra desde su fortaleza en la Cámara Alta contra un Ejecutivo que ha hecho del Congreso su único escenario de control. Génova, con Alberto Núñez Feijóo al frente, ha dado instrucciones claras al GPP del Senado para que utilice su mayoría absoluta como un contrapeso diario a la acción del Gobierno. «No vamos a permitir que el Senado sea una cámara decorativa», dijo Feijóo en el último Comité de Dirección celebrado antes del paréntesis estival. La de Robles será la primera prueba de fuego de esa estrategia en un tema —las crisis migratorias— que además golpea directamente a varios territorios gobernados por el PP.

Los presidentes autonómicos populares, con Juanma Moreno (Andalucía) y Carlos Mazón (Comunidad Valenciana) a la cabeza, llevan meses alertando sobre la presión que soportan sus servicios en las fronteras marítimas. Ceuta, aunque no es una comunidad autónoma, es un territorio que el PP siente como propio en el debate migratorio, frente a un Gobierno que, según Génova, «siempre reacciona tarde y mal». El hecho de que Robles vaya a explicar la misión de las Fuerzas Armadas permite al PP poner el foco en la descoordinación que ya denunció en las crisis de Canarias y de la valla de Melilla. La lectura estratégica, comparten fuentes de la cúpula popular, es doble: exhibir músculo institucional y colocar a la opinión pública ante la imagen de ministros que reculan cuando el Senado aprieta.

El riesgo para el Gobierno no es menor. Si Robles da explicaciones que no satisfagan al GPP, Génova ya tiene preparada una batería de iniciativas, incluida la posibilidad de una comisión de investigación sobre la crisis de Ceuta, que podría aprobarse en septiembre con los únicos votos del PP. Mientras, el calendario juega a favor del partido: la comparecencia del día 18 permite que el debate migratorio domine la actualidad en pleno mes de agosto, justo cuando la presión migratoria suele repuntar en el Estrecho. El PP confía en que Marlaska y Albares no tarden en seguir el camino de Robles. Si no lo hacen, el GPP ya ha advertido que elevará el tono desde la tribuna de la Cámara Alta.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Control institucional: el PP usa su mayoría en el Senado para obligar al Gobierno a rendir cuentas sobre una crisis que Moncloa preferiría ocultar.
  • Protagonista: Pedro Rollán (presidente del Senado) y la portavoz del GPP en el Senado.
  • Próximo hito: Comparecencia de Margarita Robles el 18 de agosto; previsible reactivación de las solicitudes para Marlaska y Albares este mismo mes.