La Xunta autoriza por excepción la verbena de San Xaquín y Santa Ana en la isla de Ons tras la presión vecinal

La Xunta recula ante la presión de los vecinos y del Concello de Bueu y permite la verbena con condiciones de horario y volumen. La fiesta de San Xaquín y Santa Ana reivindica una tradición de más de dos siglos en el Parque Nacional de las Illas Atlánticas.

La Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) ha autorizado la verbena de San Xaquín y Santa Ana en la isla de Ons como una excepción “extraordinaria y puntual”. La decisión llega tras días de movilización vecinal y acerca a la isla a su fiesta patronal de este sábado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Xunta autoriza por excepción la verbena de San Xaquín y Santa Ana en Ons tras prohibirla inicialmente.
  • ¿Quién está detrás? La decisión responde a la presión de los vecinos de Ons y del Concello de Bueu.
  • ¿Qué impacto tiene? La fiesta se celebrará este sábado con límites de horario y volumen, sin cambiar el régimen general del parque.

Una rectificación con más de dos siglos de historia

La isla de Ons forma parte del Parque Nacional de las Illas Atlánticas, el único espacio de estas características en Galicia. Administrativamente depende del Concello de Bueu, el ayuntamiento pontevedrés situado en la comarca de O Morrazo. Ese doble estatus —espacio protegido y núcleo habitado— ha marcado la fricción de los últimos días. La prohibición inicial de la fiesta patronal había encendido a una población que ve en San Xaquín y Santa Ana mucho más que una celebración: es una tradición que supera los dos siglos de antigüedad.

El giro de la Xunta se produce tras la presión simultánea de los vecinos y de la corporación municipal de Bueu. Las quejas no se limitaban al derecho a la fiesta, sino que incluían la reivindicación de los usos tradicionales dentro del parque. Los habitantes de la isla consideraban la prohibición un nuevo recorte de sus derechos, en un territorio donde la vida diaria ya está condicionada por las normas de conservación.

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La autorización no es una carta blanca. La Xunta define la medida como “extraordinaria y puntual” e impone limitaciones de horario, y de volumen para la música. Esa fórmula deja poco margen a interpretaciones: se autoriza la verbena prevista para este sábado, no se modifica el régimen general de celebración en el parque. Cualquier otra fiesta futura deberá superar de nuevo el filtro autonómico.

El pulso entre Bueu, los vecinos y la Xunta

El Concello de Bueu ha defendido la fiesta como parte del patrimonio inmaterial de la isla. Y no es una cuestión menor. Galicia concentra un buen número de festas parroquiais y patronales que sobreviven en espacios rurales o protegidos, y Ons es un caso especialmente simbólico por su condición insular y su dependencia del barco.

La controversia se enmarca, además, en un debate más amplio sobre la conciliación entre protección ambiental y vida local en los parques nacionales. En Galicia, esa tensión tiene nombre propio: las islas atlánticas. Lo que ocurre en Ons no parece una anécdota administrativa, sino un medidor de hasta dónde llega la sensibilidad institucional con las comunidades que viven dentro de los perímetros protegidos.

La autorización extraordinaria para la fiesta de Ons no cambia la norma del parque, pero sí deja constancia de que la presión vecinal organizada puede forzar rectificaciones en la Xunta.

El Laboratorio Gallego

En la política gallega, la gestión de los parques nacionales y de los usos tradicionales del rural tiene una carga especialmente sensible. El departamento autonómico con competencias en medio ambiente, dependiente de la Xunta, administra un territorio donde conviven núcleos habitados y figuras de protección estatal. La rectificación de Ons se ha producido sin modificar la normativa del parque y sin abrir un debate formal en el Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral gallega. Eso la convierte en una decisión administrativa, pero con un trazado político evidente.

La lectura nacional tampoco es menor. Los conflictos entre conservación ambiental y derechos de los residentes no son exclusivos de Galicia; en otras comunidades con espacios protegidos, las restricciones a celebraciones y usos tradicionales han generado fricciones con los ayuntamientos. La diferencia en este caso es que la Xunta dispone de competencias amplias en ordenación del territorio y conservación, lo que convierte cada excepción en un espejo para el resto de España. La tradición de más de doscientos años ha funcionado como argumento de peso, y el resultado refuerza la idea de que la Administración autonómica puede modular sus decisiones cuando la presión local se organiza.

El siguiente termómetro será la propia verbena del sábado: si se cumplen las condiciones y si el dispositivo de seguimiento evita incidencias. Después, quedará por ver si el precedente de Ons se invoca en otros núcleos del parque, como Cíes o Sálvora. El riesgo, como suele ocurrir con las excepciones, es que la autorización extraordinaria se convierta en un precedente de facto. Y en política local, los precedentes pesan más que los comunicados.

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Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta rectifica la prohibición inicial y autoriza la verbena de San Xaquín y Santa Ana en la isla de Ons como excepción puntual tras la presión vecinal y de Bueu.
  • Datos importantes: La fiesta se celebra este sábado con límites de horario y volumen; la tradición supera los dos siglos de historia y Ons pertenece al Parque Nacional de las Illas Atlánticas.
  • Resumen: La Xunta evita un choque mayor con la población local, pero deja claro que no renuncia al control sobre los usos en el espacio protegido.