El lehendakari Imanol Pradales (PNV) y el consejero de Vivienda, Denis Itxaso (PSE-EE), han presentado este lunes el Fondo Social de Vivienda, el instrumento financiero con el que el Gobierno Vasco prevé promover 10.000 alquileres en ocho años. Los pisos, de unos 70 metros cuadrados, se ofrecerán a precios de entre 634 y 680 euros mensuales.
La operación aspira a captar 2.000 millones de euros y combina capital público y privado. Según la información facilitada por el Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco, la primera cartera se construirá en nueve municipios vascos y suma 2.075 viviendas, con una inversión estimada de 452 millones de euros.
Qué es el Fondo Social de Vivienda y a quién se dirige
El fondo abre la promoción pública de vivienda a rentas medias que hasta ahora quedaban fuera de la política pública vasca. Los inquilinos con ingresos anuales inferiores a 35.000 euros abonarán 634 euros al mes; a partir de ese umbral, el precio se eleva hasta los 680 euros, incluso para quienes superen los 65.000 euros de renta anual.
Durante la presentación, Itxaso señaló que la demanda ha superado a la Administración y que los instrumentos habituales ya no resultan suficientes. El alquiler medio en Euskadi ronda los 1.000 euros, por encima del doble del precio previsto en el nuevo fondo.
El Fondo Social de Vivienda toma como referencia la tasa de esfuerzo de los hogares. Casi la mitad de las familias vascas se mueve en las franjas de ingresos cubiertas, que hasta ahora no accedían a los pisos de promoción pública del Gobierno Vasco.
El fondo combina dos tercios de capital privado con aportación pública y prevé construir 10.000 viviendas entre 2026 y 2034.
Itxaso defendió el encaje del proyecto en el mercado laboral vasco. ‘Hoy nuestras ciudades expulsan también a quienes tienen trabajo, formación y dos nóminas. Cuando quienes sostienen nuestros servicios y nuestra industria no pueden vivir donde trabajan, ya no es solo un problema social: es un problema de país’, afirmó.
Los 2.000 millones, los socios privados y el calendario
Dos tercios del fondo corresponden a capital privado. Entre los inversores previstos figuran las fundaciones bancarias vascas, las EPSV (Entidades de Previsión Social Voluntaria), entidades financieras locales y accionistas individuales, además de constructores. El Gobierno Vasco decidirá en diciembre qué accionistas entran en el vehículo.
El diseño sitúa la mayoría del capital en manos privadas, mientras la iniciativa y la definición del precio corresponden al Departamento de Vivienda. El fondo se suma a otras operaciones de colaboración público-privada en las que participan las fundaciones bancarias vascas, activas en proyectos industriales como Talgo o Ayesa.
Los socios no solo aportarán los 2.000 millones: también asumirán el coste de la deuda asociada a la construcción. El calendario fija el desarrollo de las promociones entre 2026 y 2034, en línea con el anuncio que el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, realizó tras reunirse con Pradales en la Presidencia del Gobierno vasco.
Dónde se construirán las viviendas y el precedente público
La primera tanda del Fondo Social de Vivienda se reparte entre nueve municipios. Vitoria-Gasteiz concentra 653 pisos y Bilbao, 540. Les siguen Sestao (400), Oiartzun (200), Azkoitia (111), Bermeo (52), Errenteria (45), Portugalete (32) y Santurtzi (32). La capital guipuzcoana, Donostia-San Sebastián, no figura en esta primera cartera.
Estas 10.000 viviendas se complementarán con las 7.000 que promociona Visesa con fondos públicos, según explicó el consejero. El conjunto eleva el volumen de promoción pública previsto en Euskadi para la próxima década.
El Fondo Social de Vivienda se apoya en la experiencia del Gobierno Vasco en la colaboración público-privada. Visesa, la sociedad pública de vivienda dependiente del departamento, gestiona miles de alquileres protegidos, pero su capacidad se ha visto limitada por la evolución del mercado. El alquiler medio en Euskadi, en torno a los 1.000 euros, supera el doble del precio previsto en el nuevo fondo.
La vivienda protegida en el País Vasco se rige por cuotas que reservan suelo para promoción pública, un sistema que el nuevo instrumento amplía a rentas medias. El Ejecutivo autonómico deberá concretar en los próximos meses el reparto de accionistas y el encaje del fondo en el marco presupuestario. El siguiente hito será la configuración definitiva del vehículo financiero antes de que finalice el año.

