Ryanair endurece el control del equipaje de mano en puerta: estas son las nuevas medidas y multas

2
Cuánto cuesta pasarse: la tarifa de puerta y por qué es la más cara de todas

La tarifa de puerta es la vía más cara de todas para resolver un equipaje que no cumple las medidas. Si la bolsa no entra en el medidor, Ryanair la etiqueta, la baja a la bodega y cobra en el mismo embarque la tarifa de facturación, un importe que las fuentes sitúan entre 70 y 75 euros (o libras, según el mercado). Es el peor momento posible para pagar: ya no hay margen para comparar ni para contratar por internet, y el viajero decide con el avión a punto de despegar. La aerolínea lo resume sin matices: si cabe en el medidor, entra gratis; si no, se paga. Y avisa de que el medidor es más grande que las dimensiones oficiales, de modo que un bulto que no encaje ahí es, a su juicio, claramente superior al límite permitido.

El contraste con las alternativas es enorme. Añadir en la reserva la opción de embarque prioritario, que permite una pieza de hasta 10 kilos y 55x40x20 centímetros, arranca en torno a 6 euros, y facturar una maleta por la web con antelación sale bastante más barato que hacerlo en el aeropuerto. Hay además un detalle que multiplica el problema: las puertas de embarque son cashless, así que la tarifa solo se puede abonar con tarjeta, y quien no la lleve puede ver cómo le rechazan la bolsa aunque esté dispuesto a pagar. Para apretar el control, Ryanair ha confirmado que subirá la prima a su personal por detectar bultos fuera de medida, de 1,50 a 2,50 euros desde noviembre, y eliminará el tope mensual de 80 euros en bonificaciones. La facturación auxiliar, que incluye estos recargos, creció un 7% hasta casi 1.400 millones.