Fenacore ha trasladado a los partidos que concurren a las elecciones del 29 de noviembre un Pacto de Estado del Agua y la ejecución de las infraestructuras hidráulicas pendientes. La federación de regantes plantea ambas medidas como un paquete único, con el regadío como eje del planteamiento.
La petición se ha remitido en forma de comunicado a las formaciones que se presentan a los comicios, según la nota difundida por la propia organización. Detrás está Fenacore, la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España, que agrupa a las entidades que gestionan de forma compartida el agua de riego de los agricultores.
Qué pide Fenacore a los partidos que concurren al 29N
El escrito se apoya en dos demandas que la federación plantea de forma conjunta. La primera es el Pacto de Estado del Agua, es decir, un marco de acuerdo entre administraciones y partidos para que la política hidráulica tenga continuidad más allá de una legislatura. La segunda es la ejecución de las infraestructuras pendientes: obras que están sobre el papel y que los regantes no ven materializarse.
- Pacto de Estado del Agua: un marco estable que fije prioridades y plazos, sin reabrir el debate con cada cambio de Gobierno.
- Infraestructuras hidráulicas: ejecución de las obras pendientes, con el regadío como referencia de todo el paquete.
- Regadío: eje del planteamiento, según la propia federación.
La nota difundida no concreta el listado de obras ni el presupuesto asociado a cada una. Sí fija el destinatario, los partidos que concurren a los comicios, y la cita temporal: las elecciones del 29 de noviembre.
Por qué los regantes piden un pacto y no un plan más
La razón está en cómo se decide el agua en España. Las confederaciones hidrográficas (los organismos públicos que gestionan el agua de una cuenca fluvial) dependen del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, mientras que buena parte de las competencias sobre regadío y agricultura están en manos de las comunidades autónomas.
Para los regantes, ese reparto tiene un coste que se mide en campañas. Un plan hidrológico de cuenca (el documento que regula los usos del agua de un territorio durante varios años) tarda años en cerrarse, y en ese tiempo las explotaciones deciden qué sembrar sin saber con cuánta agua van a contar.
El regante no pide más agua por decreto: pide saber con cuánta cuenta antes de sembrar.
Un pacto de Estado requeriría el concurso del Gobierno central, de las comunidades autónomas y de los grupos parlamentarios que deben sostenerlo con votos. Es, por definición, un acuerdo lento. Y ahí está la paradoja: la federación reclama estabilidad a largo plazo a unos partidos que en cuatro semanas se juegan el Gobierno.
A quién afecta en el territorio: el regadío que depende de esas obras
El impacto es territorial antes que político. Donde falta una infraestructura, la superficie que puede regarse queda condicionada por lo que ya existe: canales antiguos, balsas pequeñas, o bombeos que encarecen cada metro cúbico. El regadío (el cultivo que se riega de forma artificial mediante canales o sistemas de riego) sostiene buena parte del empleo agrario y de la industria agroalimentaria asociada en esas comarcas.
En el comunicado no hay cifras nuevas de hectáreas ni ampliaciones concretas. La petición es de marco: un acuerdo que fije prioridades y que se cumpla. Para los municipios del interior, la diferencia entre que una obra se ejecute o se quede en el cajón se mide en si hay campaña al año siguiente y en cuánta gente sigue viviendo de ella.
Qué puede pasar después del 29 de noviembre
Con el resultado en la mano, la propuesta puede entrar en un acuerdo de investidura, quedarse en una declaración de intenciones o desaparecer del debate hasta la siguiente campaña. La federación ha hecho su parte: dejar la petición por escrito y en manos de quien gobierne. El resto depende de la aritmética parlamentaria y de la prisa de cada formación.
La ejecución de las infraestructuras no depende solo de un pacto entre partidos. Depende de partidas presupuestarias, de licitaciones y de plazos de obra que se cuentan en años. Un acuerdo político no pone una sola piedra. Puede, eso sí, fijar en qué orden se ponen.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: Fenacore ha pedido a los partidos del 29N un Pacto de Estado del Agua y la ejecución de las obras pendientes.
- 👥 A quién afecta: A las comunidades de regantes y a las comarcas de regadío que dependen de esas infraestructuras.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Sin acuerdo y sin obras, la incertidumbre se traslada a cada campaña de riego.

