Hay iniciativas que reúnen mayoría suficiente para salir adelante y, sin embargo, no llegan ni a votarse. No caen en el hemiciclo: se quedan quietas en una sala de reuniones y con una firma. La Mesa del Congreso amplía una y otra vez el plazo para presentar enmiendas —el artículo 91 del Reglamento se lo permite— y la ley se enfría mientras nadie vota en contra. Esta lista reúne las cinco leyes estrella atrapadas en ese veto silencioso, elegidas por su recorrido parlamentario, por las prórrogas acumuladas y por su peso político.
Cada caso se mide con los mismos datos: días en comisión, prórrogas firmadas y último acuerdo de la Mesa, más el mapa de quién bloquea qué, que no obedece a un veto único, sino a una aritmética de sillones (tres del PSOE, dos de Sumar y cuatro del PP). El texto más antiguo es la rebaja del IVA de peluquerías, barberías y estética, que el Senado tomó en consideración el 7 de noviembre de 2023 con el apoyo de todos los grupos salvo el PSOE. La serie se compara con las tres legislaturas previas y con las leyes que esos mismos socios sí dejaron avanzar.
5El contraste que desmonta la coartada: las leyes que los mismos socios sí dejaron avanzar
El contraste más nítido lo ofrece la ley ELA. El texto llegó al Pleno del 10 de octubre de 2024 con 344 votos a favor, ninguno en contra y ninguna abstención, después de que PP, PSOE, Sumar y Junts refundieran sus tres proposiciones en una sola y que la tramitación se hiciera por vía de urgencia; entró en vigor el 1 de noviembre. En la legislatura anterior, esa misma reivindicación había acumulado casi medio centenar de prórrogas del plazo de enmiendas. La amnistía es el otro espejo: registrada en noviembre de 2023, se aprobó el 30 de mayo de 2024 con 177 votos —los justos para levantar el veto del Senado— y se publicó como Ley Orgánica 1/2024, de 10 de junio. Algo más de seis meses para completar todo el recorrido, con una oposición frontal y sin que la Mesa considerara necesario ampliar ni un día el calendario.
El patrón se repite en el balance global. El propio Grupo Socialista cifraba en 36 las leyes ya publicadas en el BOE a 27 de junio de 2025, entre ellas la de paridad (Ley Orgánica 2/2024, de 1 de agosto), la de enseñanzas artísticas, la de derecho a la defensa, la de donantes vivos y la reforma del artículo 49 de la Constitución. Frente a esa producción, el recuento que maneja la oposición situaba en mayo de 2026 en 166 las iniciativas congeladas: más de 40 proposiciones remitidas por el Senado, 31 decretos leyes que el Gobierno se comprometió a convertir en ley —algunos con hasta 67 prórrogas— y tres iniciativas legislativas populares con más de medio millón de firmas cada una. El criterio que separa un bloque del otro no es el procedimiento ni la falta de tiempo: la Mesa cierra el plazo cuando tiene los votos contados y lo mantiene abierto cuando no. Ni siquiera la autoría protege del congelador: la proposición de Junts para liberar del IAE a pymes y autónomos acumulaba 24 aplazamientos.

