El BNG acusa a la Xunta de Rueda de allanar la entrada de universidades privadas en Galicia

El BNG acusa a la Xunta de Alfonso Rueda de reformar la ley universitaria para abrir la puerta a los centros privados.

De la alfombra roja al ajuste técnico: qué cambia la reforma

El diputado del BNG Daniel Castro sostiene que la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) está alfombrando el camino a la implantación de nuevas universidades privadas en la comunidad. Su argumento parte de la propuesta de reforma de la ley universitaria que el conselleiro de Educación presentó la semana pasada a los tres rectores de las universidades públicas, y que suprime el artículo 16 de la Lei 6/2013 do Sistema Universitario de Galicia (el SUG, el paraguas normativo que ordena las tres universidades públicas gallegas).

Ese artículo es el que hasta ahora obligaba a cualquier centro foráneo a pasar por la Administración autonómica: “Las universidades y centros que no pertenezcan al Sistema Universitario Galego requerirán […] la autorización de la consellería competente en materia de universidades”. Suprimirlo, según Castro, equivale a terminar con “la protección que tenía el SUG para decidir o no la implantación de universidades foráneas”.

La Consellería de Educación rechaza el diagnóstico. En un escrito remitido a los medios, el departamento que dirige Román Rodríguez asegura que los cambios son “fundamentalmente técnicos” y responden “a la necesidad de ajustar la legislación gallega, que es anterior, al marco estatal”. Sobre el artículo 16 sostiene que “son otros los apartados específicos los que regulan” la creación de universidades privadas, y remite al capítulo III, el dedicado a la adscripción de centros.

Castro no comparte esa lectura. “Esta operación demuestra un gran oscurantismo del PP. Quiere cambiar la ley por la puerta de atrás”, afirma, para “seguir beneficiando la implantación de la privada en Galicia”. El diputado recuerda la “alfombra roja” que el Gobierno gallego desplegó ante Abanca.

La reforma viajará en la ley de acompañamiento de los Orzamentos de 2027, un vehículo que permite cambiar el mapa universitario sin un debate propio en el Parlamento.

El precedente que cita el BNG es concreto. En los estertores de los mandatos de Alberto Núñez Feijóo, Abanca impulsó la primera universidad privada de la comunidad, la Universidad Intercontinental de la Empresa (UIE), que su sucesor, Alfonso Rueda, autorizó definitivamente en agosto de 2022. Tres años después, la Xunta se desentendió de otra iniciativa, la del Cesuga, vinculado a la Universidad San Jorge de Zaragoza, que decayó tras un informe desfavorable del ministerio y la inacción del Ejecutivo autonómico.

El mapa de la privada: de la UIE al interés de la Alfonso X El Sabio

BNG Xunta universidades

La Xunta insiste en que “en este momento no existe ninguna solicitud de apertura de una universidad privada en el Sistema Universitario de Galicia”. Y añade un argumento de jerarquía normativa: existe una “normativa estatal exhaustiva” que prevalece sobre la gallega, reformada en varias ocasiones por el Gobierno de coalición de Pedro Sánchez para endurecer los requisitos de apertura de nuevos centros privados.

El contexto, sin embargo, invita a pensar en movimientos a medio plazo. La prensa gallega publicó en mayo el interés de la Universidad Alfonso X El Sabio —propiedad del fondo británico de capital riesgo Cinven, también dueño de Burger King en España— por adquirir el Cesuga, que intentó transformarse en universidad el año pasado. Fuentes del sector público confirman ese interés e incluso aventuran que el objetivo serían grados del ámbito sanitario, con demanda alta y plazas limitadas en las públicas.

Abanca, mientras tanto, ya tiene su propia hoja de ruta. La universidad que impulsó tramita un grado de Derecho con luz verde de la Xunta y con la oposición de las facultades públicas, que rechazan que se impartan titulaciones ya cubiertas por el sistema público. El calendario también juega.

La vía elegida tampoco rebaja la temperatura política. La reforma no llegará como ley propia, sino dentro de la ley de acompañamiento de los Orzamentos de 2027, un texto ómnibus que el PPdeG (el Partido Popular de Galicia, en el Gobierno autonómico con mayorías absolutas desde 2009) puede aprobar en el Parlamento de Galicia (la cámara unicameral gallega, con 75 deputados) sin abrir un debate específico sobre el modelo universitario.

El Laboratorio Gallego

El PPdeG lleva años convirtiendo Galicia en un banco de pruebas. La ley universitaria vigente, la Lei 6/2013, se aprobó bajo los gobiernos de Feijóo; ahora Rueda la retoca por la vía presupuestaria. El BNG (o Bloque Nacionalista Galego, el partido nacionalista gallego y primera fuerza de la oposición) ha hecho de la educación superior uno de sus escaparates, mientras el PSdeG (la federación gallega del PSOE) mantiene un perfil bajo en este asunto. Sin una oposición que fuerce el debate, el trámite se decidirá en los despachos.

La dimensión nacional es difícil de esquivar. La primera universidad privada gallega nació en la etapa final de Feijóo al frente de la Xunta y su sucesor la remató en agosto de 2022. Si la reforma sale adelante, el PPdeG habrá completado el ciclo normativo que el sector privado necesitaba para consolidarse, y lo hará sin una ley específica y sin debate parlamentario propio. Feijóo no ha hecho de este asunto una bandera en Madrid, pero el precedente queda ahí: lo que Galicia aprueba tiende a aparecer después en el discurso universitario del PP nacional. La Xunta, además, reforma la norma mientras alega que la legislación de Sánchez es la que manda, una contradicción que el BNG explotará en cada comparecencia.

Quedan dos incógnitas. La primera, si el PPdeG mantiene la supresión del artículo 16 en el texto que llegue al Parlamento, porque los proyectos de acompañamiento cambian entre el anteproyecto y el dictamen. La segunda, si alguna de las tres universidades públicas recurre ante el TSXG (el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el máximo órgano judicial autonómico) o si la autorización de nuevos centros choca con la normativa estatal. Cuando el texto se publique en el DOG (el Diario Oficial de Galicia) se sabrá si la puerta se abre de par en par o solo se entorna. Los Orzamentos de 2027 marcan el reloj.

Ficha del Caso

  • El caso: El BNG denuncia que la Xunta reforma la ley universitaria para facilitar la entrada de centros privados en Galicia. Educación lo niega y habla de ajustes técnicos.
  • Datos importantes: Se suprime el artículo 16 de la Lei 6/2013 do SUG. La vía es la ley de acompañamiento de los Orzamentos de 2027. La primera universidad privada gallega, la UIE, se autorizó en agosto de 2022.
  • Resumen: La pugna por el mapa universitario gallego se traslada al trámite presupuestario, con Abanca y el fondo Cinven en el foco y la mirada puesta en el marco estatal.

Hegseth firma un memorando para acelerar los sistemas antidrón sobre el espacio aéreo de EE. UU.

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EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El secretario de Defensa, Pete Hegseth, firmó el lunes el memorando que ordena acelerar los sistemas antidrón sobre el espacio aéreo de EE. UU. y eliminar duplicidades burocráticas. El departamento no lo hizo público hasta el viernes.
  • ¿Quién está detrás? La Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta 401 coordina el esfuerzo, apoyada en Project Agincourt, la estructura provisional que debe desembocar en un nuevo mando combatiente, el futuro AutoWarCom.
  • ¿Qué impacto tiene? Consolida una doctrina de capas —intercepción, guerra electrónica y láseres— que la OTAN y la Unión Europea replican en su proyecto de ‘muro’ de drones, con las bases españolas de Rota y Morón en el mapa.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, firmó el lunes un memorando para acelerar los sistemas antidrón sobre el espacio aéreo de EE. UU.

El título oficial es largo y muy del estilo del Pentágono: ‘Accelerating Employment of Counter-Unmanned Aircraft Systems to Protect American Airspace Sovereignty’. Vendría a decir que se trata de acelerar el despliegue de sistemas antidrón para proteger la soberanía del cielo americano. Se firmó el lunes y el Departamento de Defensa no lo difundió hasta el viernes, según ha adelantado el Washington Examiner.

Dentro hay un diagnóstico que no es nuevo en los pasillos del departamento, pero que rara vez se escribe con esta claridad. ‘Nuestros adversarios despliegan sistemas no tripulados a escala, a velocidad y a bajo coste. Los usan para vigilar, para perturbar y para atacar’, sostiene Hegseth, que llega a definir los drones como ‘la amenaza definitoria de nuestro tiempo’. Y remata: ‘No vamos a responder a una amenaza que se mueve rápido con una burocracia que se mueve despacio’. La amenaza es barata.

Qué cambia el memorando y dónde estaba el cuello de botella

El primer objetivo es la redundancia. Ninguna rama repetirá la revisión de seguridad de un mismo sistema, configuración y caso de uso salvo que un cambio material genere un riesgo nuevo. Y ningún componente del departamento evaluará sistemas comunes sin documentar el riesgo concreto que impide confiar en la aprobación ya existente.

El segundo objetivo es el tiempo de decisión. Los comandantes deben tener listas sus autoridades de aprobación antes de que llegue el ataque, porque, en palabras del texto, ‘en muchos casos el gran riesgo es no hacer nada’. Quien deniegue el uso de un sistema antidrón tendrá que explicarlo por escrito a la JIATF 401, la fuerza de tarea interagencial que coordina la defensa antidrón del territorio nacional. La orden pide riesgos prudentes, pero ningún atajo en materia legal o de seguridad, y deja la decisión en en el comandante sobre el terreno, no en un comité de Washington.

En el departamento nadie cree en una bala de plata. Los mandos militares hablan de capas: intercepción física, guerra electrónica para cortar el enlace con el operador, y láseres de alta potencia, capaces de abatir un dron barato sin gastar un misil de seis cifras. Es la tesis que el almirante Daryl Caudle, jefe de Operaciones Navales, expuso al Washington Examiner: láseres a bordo para reservar los misiles caros a los blancos que lo merecen.

El Pentágono ya no compra plataformas: compra velocidad de decisión. Y quien firma un retraso, firma su explicación por escrito.

El contexto aprieta. En los últimos años se han detectado drones no autorizados sobrevolando bases militares en Estados Unidos, y varias instalaciones americanas en Oriente Próximo han sufrido daños por ataques aéreos. El mes pasado, el secretario de Marina en funciones, Hung Cao, reconoció que las fuerzas iraníes ‘volaron por los aires Bahréin’, la base que alberga la Quinta Flota. En la frontera sur, las tropas ya usan láseres para interceptar drones de los cárteles mexicanos.

Eso lo cambia todo.

España, el muro de drones europeo y las bases compartidas

memorando Hegseth antidrón

La lógica que Hegseth pone por escrito no es solo americana. La Unión Europea y la OTAN desarrollan un proyecto de ‘muro’ de drones: una red de sensores, inhibidores e interceptores para vigilar el flanco este de la Alianza. La arquitectura es idéntica —capas, no balas de plata— y el problema también: Europa fabrica sensores excelentes y volúmenes insuficientes.

Para España, el asunto tiene dos caras. Las bases de Rota y Morón, compartidas con las Fuerzas Armadas estadounidenses por convenio bilateral, son infraestructuras críticas del dispositivo americano en el sur de Europa y objetivos potenciales de esa misma amenaza. En lo industrial, compañías como Indra comercializan sistemas de detección e inhibición de drones, y el Ministerio de Defensa ha ido incorporando la defensa antidrón a sus programas. Madrid llega con menos músculo financiero que Alemania o Francia, pero con una posición geográfica que en Bruselas se considera clave.

Nadie dijo que fuera gratis.

La Lógica de Washington

Lo que Washington intenta resolver no es un problema militar clásico, sino un problema de incentivos. El adversario compra drones por miles de euros; el defensor responde con misiles de cientos de miles. Cuando esa asimetría se repite cien veces al año, la burocracia deja de ser una molestia administrativa y se convierte en vulnerabilidad estratégica. Por eso el memorando no habla de comprar más, sino de decidir antes.

El reflejo tiene precedente. En 1986, la reforma Goldwater-Nichols reorganizó la cadena de mando americana y creó los mandos combatientes tal y como los conocemos; costó años de resistencia interna y hoy nadie discute su utilidad. Hay otro mucho más antiguo que el propio departamento invoca: en 1415, en Agincourt, los arqueros galeses, baratos y numerosos, deshicieron a la caballería pesada francesa. El programa que ahora canaliza los esfuerzos antidrón se llama, precisamente, Project Agincourt, y lo dirige Owen West, exdirector de la DIU (la unidad de innovación del Pentágono).

La coalición que sostiene la doctrina es amplia: en defensa, Partido Republicano y Partido Demócrata comparten la preocupación por la brecha tecnológica con China, aunque discrepen en presupuesto y controles.

Hegseth necesita al Congreso para el paso definitivo: legislar la creación de AutoWarCom, un mando combatiente de cuatro estrellas dedicado a la guerra autónoma. Hasta entonces, Project Agincourt cubre el hueco, con fecha límite el 1 de octubre de 2027.

El riesgo está en la letra pequeña. ‘Aceptar riesgos prudentes’ es una autorización amplia, y cada error de intercepción sobre cielo propio tiene coste jurídico y político. La incógnita no es si el Pentágono acelerará, sino si el Congreso acompaña con dinero y con leyes.

El reloj ya corre.

Ficha del Caso

  • El caso: El secretario de Defensa firma un memorando para acelerar los sistemas antidrón, eliminar revisiones duplicadas y fijar con claridad quién autoriza cada intercepción sobre el espacio aéreo de EE. UU.
  • Datos clave: Memorando firmado el lunes y difundido el viernes; arquitectura de capas (intercepción física, guerra electrónica y láseres); JIATF 401 como oficina coordinadora; fecha límite del 1 de octubre de 2027 para el tránsito hacia el mando AutoWarCom.
  • Para España: Refuerza la doctrina que la UE y la OTAN aplican en su ‘muro’ de drones; las bases de Rota y Morón son infraestructuras sensibles, y empresas como Indra compiten en el segmento antidrón.

El paro en Extremadura sube en septiembre: 1.120 desempleados más y 4.800 cotizantes menos

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Extremadura cierra septiembre con 1.120 desempleados más (+1,85%), hasta los 61.807 parados, y 4.826 cotizantes menos (-1,12%), hasta los 427.062 afiliados.
  • ¿Quién está detrás? Los datos los publican los ministerios de Trabajo y Economía Social y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones; el revés se explica por el final de la campaña estival y el peso del sector servicios.
  • ¿Qué impacto tiene? La región rompe la tónica nacional, que anotó en septiembre el mayor incremento de afiliación para ese mes, con 92.327 ocupados más en toda España.

El mercado laboral extremeño cierra septiembre con 1.120 desempleados más y 4.826 cotizantes menos, en la dirección contraria al récord nacional de afiliación.

El final del verano deja 1.120 parados más y 4.826 cotizantes menos

La cifra total de parados en la región se eleva hasta los 61.807, un 1,85% más que en agosto, según los datos publicados este viernes por los ministerios de Trabajo y de Seguridad Social. El final del periodo estival deja al descubierto la dependencia extremeña del empleo de temporada: de los 1.120 nuevos parados, 1.093 se registraron en el sector servicios. Eso sí, la foto interanual sigue siendo positiva, con 3.370 desempleados menos que en septiembre de 2025.

En paralelo, la afiliación a la Seguridad Social retrocedió en 4.826 cotizantes, un 1,12% menos que en agosto, y deja el total de ocupados en 427.062. Extremadura es la nota discordante en un septiembre histórico para el conjunto del país: España sumó 92.327 afiliados más, el mayor incremento para ese mes jamás registrado. Cabe recordar que la afiliación cuenta cotizantes y el paro registrado mide personas apuntadas al SEPE, el Servicio Público de Empleo Estatal: son dos termómetros distintos del mismo mercado.

El repunte fue generalizado por provincias. Badajoz sumó 660 parados y Cáceres, 460. La primera cierra con 40.380 desempleados (+1,66%) y la segunda con 21.427 (+2,19%). La mirada interanual corrige el susto: Badajoz registra 2.579 parados menos (-6%) y Cáceres, 791 menos (-3,56%).

Del total de 61.807 parados, 39.764 son mujeres y 22.043 hombres. Entre los menores de 25 años la cifra se queda en 4.984, repartidos casi al cincuenta por ciento. El dato que más crece es el de los trabajadores extranjeros: 3.836 desempleados, un 7,33% más que en agosto y un 33,57% más que hace un año.

Extremadura no pierde empleo porque le falte actividad en septiembre: lo pierde porque su mercado sigue atado al calendario del verano.

Servicios, campo y una contratación que repunta a medias

Por sectores, servicios concentró 1.093 parados más, agricultura 183 e industria 154. Solo dos colectivos escaparon en en el repunte: las personas sin empleo anterior, con 283 desempleados menos, y la construcción, que restó 27. El peso del campo extremeño no es anecdótico: el Sistema Especial Agrario reúne a 47.848 afiliados, algo más de una décima parte de los cotizantes de la región.

La contratación, en cambio, repuntó: se firmaron 40.919 contratos, 7.277 más que en agosto (+21,63%). De ellos, 28.374 fueron temporales y 11.462 indefinidos. En el desglose de la Seguridad Social, 345.306 afiliados se inscribieron en el sistema general —293.431 en el Régimen General, 47.848 en el Sistema Especial Agrario y 4.027 en el Sistema Especial de Hogar—, a los que se suman 81.756 trabajadores por cuenta propia. En afiliación, Badajoz perdió 2.916 cotizantes y Cáceres, 1.910.

afiliación Extremadura

El Pulso Territorial

Extremadura gobierna con el PP en solitario desde 2023. María Guardiola preside la Junta de Extremadura con el respaldo externo de Vox en la investidura, un equilibrio que condiciona cada debate económico en la Asamblea de Extremadura (el parlamento unicameral de la comunidad, con 65 escaños). La oposición socialista ha convertido los datos de empleo en su principal ariete; el PP responde con la serie interanual, donde la región acumula meses de descenso del paro. Las próximas elecciones autonómicas, previstas para la primavera de 2027, marcan el calendario de todo lo que se decida este curso.

La comparación interna deja una lectura incómoda: Extremadura sigue instalada en la parte alta del paro registrado nacional, un puesto que comparte con Ceuta, Melilla y Castilla-La Mancha. Su mercado laboral depende del calendario agrícola y turístico más que el de casi cualquier otra comunidad del interior, y el patrón se repite cada septiembre desde hace más de una década. Ni los planes autonómicos de empleo ni los fondos europeos han logrado romperlo.

El Gobierno de Extremadura tiene por delante el proyecto de presupuestos para 2027, que debe remitir a la Asamblea en las próximas semanas, y el SEPE publicará los datos de octubre a comienzos del mes que viene. La duda es si la campaña de otoño en el campo compensará lo que el verano se lleva.

Ficha Autonómica

  • El caso: Extremadura cierra septiembre con 1.120 parados más y 4.826 cotizantes menos tras el final de la temporada estival, mientras el conjunto del país registra el mayor incremento de afiliación para un mes de septiembre.
  • Datos importantes: 61.807 parados (+1,85%); 427.062 afiliados (-1,12%); Badajoz 40.380 desempleados y Cáceres 21.427; 40.919 contratos firmados, de ellos 11.462 indefinidos; 3.370 parados menos en tasa interanual.
  • Resumen: El dato mensual rompe la tendencia nacional, pero la serie interanual sigue en positivo. La próxima cita estadística llega a comienzos de noviembre con los datos de octubre, y el debate político se traslada ya a los presupuestos autonómicos de 2027.

La patronal valenciana exige a la Generalitat un protocolo de alertas por lluvias más claro y ágil tras la DANA

La patronal valenciana CEV exige a la Generalitat un protocolo de alertas por lluvias más claro y avisos meteorológicos más ágiles.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana ha pedido a las administraciones un protocolo “más claro” sobre cómo actuar ante los avisos, tras semanas de alertas naranjas y rojas.
  • ¿Quién está detrás? La patronal que preside Vicente Lafuente, el Ayuntamiento de Valencia, Aemet y el Consell de Juanfran Pérez Llorca.
  • ¿Qué impacto tiene? Empresas y trabajadores siguen sin una pauta homogénea; Consum y Ford ya han cerrado tiendas y paralizado plantas en los últimos temporales.

A punto de cumplirse dos años de la DANA del 29 de octubre de 2024, la Comunitat Valenciana ha encadenado en pocas semanas varios episodios de lluvias intensas con avisos naranjas y rojos. El último, el del jueves 1 de octubre, dejó el centro de Valencia vacío, con los comercios cerrados y los colegios sin actividad. A mediados de septiembre, la polémica llegó por un partido que no se canceló en el Ciutat de València mientras caía el temporal.

La lectura de la patronal es otra. “Antes teníamos un episodio así al año y ahora bastantes más, y eso genera mucha incertidumbre en empresas y trabajadores”, apuntan fuentes de la CEV (la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana, la principal organización empresarial de la región). “No cuestionamos las alertas”, insisten, porque “lo primero es la seguridad de las personas”. El problema, dicen, empieza después.

El diagnóstico coincide en casi todos los sectores: falta una pauta común. La patronal reclama un protocolo consensuado “entre todos, con consenso, dentro del marco del diálogo social”, que deje establecido qué tiene que hacer cada empresa y cada trabajador cuando se activa un aviso. A eso suma dos demandas más: planes de emergencia municipales operativos, y más agilidad en la cadena que va desde que Aemet actualiza un aviso hasta que la información llega al ciudadano.

“Estamos pendientes de las indicaciones de Aemet, pero las alertas se actualizan y, entre que se hace y se comunica, pasa un tiempo que es muy valioso”, señalan las mismas fuentes. La patronal defiende además que cada compañía tenga su propio protocolo para reorganizar turnos y facilitar el teletrabajo. Grandes empresas como Consum y Ford cerraron tiendas y paralizaron su actividad en los últimos temporales. “Lo importante es que nadie tenga que improvisar cuando llega la alerta”.

Dos años después de la DANA, el debate ya no es si hay que avisar, sino si el aviso llega a tiempo y con instrucciones claras.

Ahí está el nudo: el sistema avisa, pero no siempre ordena. En una comunidad donde el calendario laboral y el meteorológico se cruzan cada otoño, la diferencia entre un aviso y una instrucción se mide en horas de actividad perdida.

Aemet afina, la Generalitat mantiene y el Ayuntamiento pide más precisión

El portavoz del equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Valencia, Juan Carlos Caballero, aseguró el viernes 2 de octubre que seguirán confiando en Aemet (la Agencia Estatal de Meteorología, adscrita al Ministerio para la Transición Ecológica), pero pidió al organismo estatal que “intente afinar al máximo sus predicciones”. Su argumento: el jueves estaba prevista una alerta roja en el litoral, incluida la ciudad, y apenas se registraron precipitaciones ni incidencias.

La discrepancia no fue solo meteorológica. La Generalitat, el gobierno autonómico valenciano, mantuvo el riesgo máximo de precipitaciones hasta el viernes, cuando el organismo estatal ya lo había rebajado a nivel naranja. Esa asimetría entre el aviso técnico y la decisión institucional es justo lo que la patronal quiere cerrar por escrito: quién decide, con qué criterio y en cuánto tiempo.

El asunto trasciende la Comunitat. Aemet es una agencia estatal, el Consell es una administración del PP con Vox en el gobierno y los ayuntamientos tienen competencias propias de protección civil. Tres niveles para una sola decisión. En el Congreso de los Diputados, la comparación con episodios como la riada de Biescas de 1996 o las inundaciones de Murcia de 2012 ha alimentado el debate sobre si el sistema nacional de protección civil necesita umbrales homogéneos en todo el territorio. La CEV no entra en el reparto competencial, pero su petición apunta al mismo sitio: reglas iguales para todos.

El escenario de la reconstrucción

En clave valenciana, la reclamación de la patronal cae en un momento delicado para el Consell de Juanfran Pérez Llorca, el ejecutivo de coalición de PP y Vox que tomó el relevo tras la dimisión del expresident Carlos Mazón el 3 de noviembre de 2025. La gestión de la emergencia del 29 de octubre de 2024 sigue bajo instrucción judicial y el expresident, hoy diputado en las Corts Valencianes (el parlamento autonómico, con 99 escaños), permanece vinculado al proceso. Para la oposición, PSPV y Compromís, el protocolo que reclama la CEV confirma que dos años después sigue sin resolverse el núcleo del problema: la cadena de mando.

La dimensión nacional es doble. El Gobierno de Pedro Sánchez mantiene las transferencias al Consell a través de los fondos de reconstrucción y el Consorcio de Compensación de Seguros sigue abonando expedientes de la DANA, de modo que cualquier cambio en el sistema de avisos obligará a coordinar Aemet, el Ministerio del Interior y las comunidades autónomas. En paralelo, el PP afronta el segundo aniversario del 29-O con el protocolo de alertas todavía sin cerrar en su principal feudo autonómico, un flanco que la oposición central utiliza en el Congreso.

El calendario aprieta. Las próximas semanas concentran el mayor riesgo de lluvias torrenciales del año, el segundo aniversario de la DANA se cumplirá el 29 de octubre de 2026 y el diálogo social valenciano tiene la mesa abierta. Si no hay acuerdo antes, la próxima alerta roja volverá a pillar a empresas y trabajadores decidiendo sobre la marcha, y la pregunta de la CEV seguirá sin respuesta escrita.

Ficha del Caso

  • El caso: La patronal valenciana reclama a la Generalitat un protocolo de alertas por lluvias claro y consensuado, casi dos años después de la DANA del 29 de octubre de 2024.
  • Datos importantes: Varios avisos naranjas y rojos en semanas; alerta roja el jueves 1 de octubre con apenas precipitaciones; la Generalitat mantuvo el riesgo máximo hasta el viernes 2; Consum y Ford cerraron tiendas y plantas.
  • Resumen: El debate sobre quién decide y cómo se comunica una alerta vuelve al centro de la política valenciana, con el Consell de Pérez Llorca y Aemet como protagonistas institucionales.

La dependencia en Galicia: un hombre lleva cinco meses en el hospital de Pontevedra sin plaza de residencia

La dependencia en Galicia suma un caso extremo: más de cinco meses en el hospital de Pontevedra sin plaza de residencia. El hombre tiene el alta médica firmada. No tiene adónde ir.

El paciente, en situación de dependencia y sin recursos económicos ni familiares, sigue ocupando una cama en el hospital Montecelo de Pontevedra. Lo atienden en un entorno diseñado para procesos agudos, no para cuidados de larga duración. El alta llegó. La residencia, no.

El obstáculo tiene nombre burocrático: para acceder a una plaza pública, el hombre debe presentar sus datos bancarios. Para obtenerlos, tendría que desplazarse en persona a la sucursal. Imposible en su estado. La trabajadora social María José Lozano, del Montecelo, lo describe sin rodeos en una carta hecha pública: violencia burocrática.

Lozano no habla de un caso suelto. «Hay muchos en Galicia en estos momentos«, escribe. El Colexio Oficial de Traballo Social (COTS, el órgano que agrupa a los trabajadores sociales gallegos) lo confirma: no es un hecho aislado, sino un patrón que se repite.

Los datos respaldan esa lectura. En marzo de 2025, el COTS elevaba a doce las personas que esperaban una plaza desde una cama hospitalaria solo en el área sanitaria de Pontevedra-Salnés. La Ley de Dependencia marca 72 horas para resolver una emergencia social. Las estancias documentadas iban de los 25 días a los dos meses. Y, según Lozano, cada jornada en el hospital quintuplica el coste de una residencia.

Galicia es una de las regiones más envejecidas de España, y su sistema de dependencia convierte la cama de hospital en el último recurso.

La Consellería de Política Social (el departamento autonómico que gestiona la dependencia, equivalente a un ministerio autonómico) negó antes esta realidad. Ahora reconoce que el caso es complejo, por las dificultades para acreditar los requisitos, y sostiene que ha encontrado una solución: una plaza en un centro público que se materializará en los próximos días. La FUNGA, la Fundación Galega para a Tutela de Persoas Adultas, recabó la documentación bajo el amparo de la Fiscalía.

Un alta sin destino: cuando el hospital hace de residencia

David Gontán, coordinador del COTS, lo explica con precisión: el caso «no es un hecho aislado, sino el reflejo de una problemática estructural». El hospital, añade, es un «recurso inapropiado para los cuidados de larga duración». Está diseñado para procesos agudos, no para sostener indefinidamente a quien ya no necesita ingreso.

La consecuencia, según el Colegio, es una grieta entre el ritmo de la sanidad y la capacidad de gestión de la dependencia. Un bloqueo institucional que pagan siempre los mismos: la persona usuaria y su familia. Gontán relata incluso estrategias para forzar la entrada al sistema, como provocar un ingreso por urgencias para que la valoración posterior reconozca la emergencia social.

El origen del atasco es casi siempre el mismo: trámites pensados para un ciudadano autónomo que ya no existe. Datos bancarios, firmas presenciales, acreditaciones imposibles para quien no es consciente de su situación. Para la Fiscalía era palmario que el hombre cumple los criterios de un ingreso no voluntario. La burocracia lo bloqueaba igual.

El COTS pide coordinación sociosanitaria y más plazas, no parches

residencias Xunta de Galicia

El Colegio reclama medidas urgentes: protocolos de agilidad inmediata, más personal de Trabajo Social, y un catálogo más amplio de recursos intermedios —centros de media estancia, plazas residenciales de emergencia y refuerzo del Servicio de Ayuda en el Hogar—. El objetivo es que el hospital deje de funcionar como residencia.

Las trabajadoras sociales quedan, mientras, en medio de todo. Gontán las sitúa en una posición de «extrema presión»: actúan como puente entre dos sistemas que no se coordinan y absorben la frustración de las familias. Es el eslabón más débil de una cadena que empieza en el médico y termina en una plaza que no llega.

El Laboratorio Gallego

El caso de Pontevedra no es un accidente administrativo. Galicia soporta una de las mayores presiones demográficas de España, y el PPdeG gobierna la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego) con mayoría absoluta desde 2009, hoy con Alfonso Rueda al frente, sin haber cerrado la brecha entre altas hospitalarias y plazas residenciales. El BNG, primera fuerza de la oposición, y el PSdeG han convertido la dependencia en un tema recurrente de interpelación en el Parlamento de Galicia.

La lectura nacional es inevitable. La dependencia es una competencia compartida: la Ley 39/2006, conocida como Ley de Dependencia, fijó el marco estatal, pero son las comunidades quienes gestionan plazas y tiempos. Galicia, como otras autonomías, ha reclamado históricamente más financiación al Gobierno central para atender a su población mayor. El pulso sobre los fondos del sistema para la autonomía y atención a la dependencia reaparece cada año.

La proyección es concreta. El COTS quiere una coordinación sociosanitaria real que impida que el hospital haga de residencia. Hasta que llegue, cada alta complicada encontrará el mismo muro: requisitos imposibles, plazas que no aparecen y familias empujando desde fuera. Queda una incógnita incómoda: cuántos casos como el de Pontevedra siguen sin salir a la luz.

Ficha del Caso

  • El caso: Un hombre en situación de dependencia suma más de cinco meses en el hospital Montecelo de Pontevedra tras recibir el alta, a la espera de que la Xunta resuelva su expediente de residencia.
  • Datos importantes: La Ley de Dependencia fija 72 horas para resolver una emergencia social. En marzo de 2025, el COTS contabilizaba doce personas esperando una plaza desde una cama hospitalaria en Pontevedra-Salnés. La estancia puede quintuplicar el coste de una residencia.
  • Resumen: El caso destapa una grieta estructural entre la sanidad y la dependencia en Galicia. El COTS exige coordinación sociosanitaria y más plazas intermedias, mientras el debate sobre la financiación de la dependencia sigue abierto a nivel nacional.

Canarias recupera el crédito horario sindical recortado en 2012 con un preacuerdo entre Clavijo y UGT, CCOO y CSIF

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Gobierno de Canarias y los sindicatos UGT, CCOO y CSIF han firmado un preacuerdo para reponer el crédito horario sindical suprimido por decreto en 2012.
  • ¿Quién está detrás? El presidente Fernando Clavijo, la consejera de Presidencia, Nieves Lady Barreto, y las tres organizaciones sindicales de la función pública.
  • ¿Qué impacto tiene? El nuevo marco afectará a funcionarios, laborales y estatutarios de la Administración General, Justicia, Educación y Sanidad, a la espera de la Mesa General y del Consejo de Gobierno.

El Gobierno de Canarias y UGT, CCOO y CSIF cierran un preacuerdo para reponer el crédito horario sindical recortado en 2012.

La firma se produjo el viernes 2 de octubre en la Presidencia del Gobierno, en Santa Cruz de Tenerife, con el presidente Fernando Clavijo como testigo de excepción.

Por el Ejecutivo refrendaron el borrador la consejera de Presidencia, Nieves Lady Barreto, y el consejero de Educación, Poli Suárez. También lo hizo el director del Servicio Canario de Salud, Adasat Goya.

Del lado sindical firmaron César Martínez Araque (CSIF) y Pedro Costeras Nebreda (CCOO), mientras que UGT Servicios Públicos estuvo representada por Francisco Bautista Yanes.

Del decreto de 2012 a un marco común para cuatro ámbitos

El preacuerdo actualiza y homogeneiza los criterios del crédito horario y abre la puerta a un nuevo marco regulatorio de otros derechos sindicales. La aplicación será idéntica para funcionarios, laborales y estatutarios. Los ámbitos afectados son cuatro: Administración General, Justicia, Educación, y Sanidad.

Nada está cerrado todavía. La propuesta se elevará a la Mesa General de Negociación de Empleados Públicos (el órgano donde la Administración autonómica y las centrales pactan las condiciones del personal público) y después tendrá que pasar por por el Consejo de Gobierno, según la nota del Ejecutivo canario.

Catorce años después del recorte, Canarias reconoce por escrito que el tiempo de la representación sindical también es tiempo de la Administración.

Un derecho sindical que la Administración también considera propio

Clavijo lo resumió con una idea que las tres centrales comparten: “una representación sindical fuerte es clave para una Administración más eficaz y eficiente”. La consejera de Presidencia subrayó que la representación de los empleados públicos permite anticipar problemas y mejorar la calidad del servicio. Los sindicatos van un paso más allá. Sostienen que el crédito horario no es solo un recurso de la actividad sindical, sino una herramienta que contribuye al funcionamiento de la propia Administración.

De ahí que insistan en un equilibrio delicado. La propuesta busca compatibilizar la actividad sindical con la garantía de los servicios públicos, y evitar que la atención al ciudadano se resienta. Detectar un conflicto antes de que estalle cuesta menos que gestionarlo después. Eso, argumentan, también es calidad democrática.

El Pulso Territorial

Fernando Clavijo, al frente de Coalición Canaria, gobierna desde 2023 en coalición con el PP y sin mayoría absoluta en un Parlamento de 70 escaños. Eso le obliga a negociar cada texto con la oposición. En ese tablero, un acuerdo con las tres centrales mayoritarias de la función pública no es un gesto menor: desactiva un foco de conflicto recurrente y llega con las elecciones autonómicas de mayo de 2027 ya en el horizonte.

No existe un mapa público que permita comparar cuánto crédito horario reconoce cada comunidad a sus empleados públicos. Esa ausencia de datos homogéneos es ya un síntoma del problema que el preacuerdo canario intenta corregir. La referencia más sólida sigue siendo el calendario: el recorte llegó en 2012, en plena crisis, y su reversión se ha negociado a ritmos distintos en cada territorio. En el caso canario, la particularidad está en el alcance.

Queda camino. No hay fecha cerrada para la Mesa General ni para el Consejo de Gobierno, y el texto puede ajustarse todavía en el trámite. El riesgo está en la letra pequeña: Sanidad y Educación funcionan a turnos, y una homogeneización mal calibrada puede chocar con servicios que no cierran. Si el calendario se cumple, el nuevo marco estaría en vigor antes de que arranque la precampaña de 2027.

Ficha Autonómica

  • El caso: El Gobierno de Canarias y las centrales UGT, CCOO y CSIF firman un preacuerdo para reponer el crédito horario sindical suprimido por decreto en 2012.
  • Datos importantes: Se aplicará a funcionarios, laborales y estatutarios en Administración General, Justicia, Educación y Sanidad. Debe pasar aún por la Mesa General de Negociación de Empleados Públicos y por el Consejo de Gobierno.
  • Resumen: El preacuerdo está firmado pero no cerrado. Sin fecha para la Mesa ni para el Consejo de Gobierno, la entrada en vigor se proyecta antes del arranque de la precampaña electoral de 2027.

El gasto de À Punt: 227.000 euros por diez corridas de toros y 3,5 millones a productoras de Trece TV

À Punt pagó 227.000 euros por diez corridas de toros y contrató 3,5 millones con productoras de Trece TV. La radiotelevisión pública valenciana ha convertido la tauromaquia en uno de sus contenidos con más audiencia, según reconocen sus propios responsables.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? À Punt pagó 227.000 euros por los derechos de emisión de diez corridas de la Feria de San Isidro y suma 3,5 millones en contratos con productoras vinculadas a un fundador de Trece TV.
  • ¿Quién está detrás? El director general de la cadena, Francisco Aura, y el Consell (el gobierno autonómico valenciano) de Pérez Llorca (PP y Vox), que respalda la apuesta taurina.
  • ¿Qué impacto tiene? El gasto de dinero público en festejos que no se anuncian en la parrilla reabre el debate sobre el control de la radiotelevisión valenciana.

Los 22.700 euros por corrida y un contrato firmado «de manera excepcional»

El contrato lo suscribió el director general con la UTE Plaza 1, la unión de Simon Casas Production y Nautalia Viajes, que gestiona la plaza de toros de Las Ventas de Madrid. La cifra equivale a 22.700 euros por cada festejo: nueve corridas de toros y una de rejones, repartidas entre los días 9, 10, 16, 17, 24, 30, y 31 de mayo y los días 6, 7 y 14 de junio.

En el documento, la mercantil acepta el precio «de manera excepcional y extraordinaria» para «fomentar y difundir la tauromaquia» y para que los ciudadanos de la Comunitat Valenciana puedan ver los festejos en abierto y gratis. Eso sí: el acuerdo no otorgaba exclusividad a À Punt. Plaza 1 podía ceder los derechos a cuantos operadores televisivos quisiera.

La emisión debía hacerse «exclusivamente en directo» y «una única vez», solo en el ámbito de cobertura valenciano. La producción corrió a cargo de Telemadrid, lo que comprometía a la cadena valenciana a cerrar un acuerdo para compartir la señal.

El precio final es, en realidad, indeterminado. A la cantidad por los derechos de imagen se suman los pagos a los toreros, que cobran por la emisión de sus imágenes, igual que los músicos cuando se retransmite un concierto. También se paga a las empresas de cobertura y a otras firmas de apoyo técnico, según el contrato consultado.

De Telemadrid a Trece TV: la red de contratos que rodea a la cadena

contratos públicos

El dinero taurino es solo una parte del volumen contractual. En año y medio, À Punt ha firmado contratos por 3,5 millones de euros con productoras vinculadas a un fundador de Trece TV. La cadena ha externalizado buena parte de su producción mientras presume de los festejos como sus contenidos no informativos más vistos.

El dinero público de À Punt se mide en toros, contratos y productoras: tres cifras que la cadena no publica salvo que la oposición las pida por escrito.

El propio director general, Francisco Aura, ha subrayado en las Corts Valencianes (el parlamento autonómico valenciano, con 99 escaños) que las coberturas taurinas son las no informativas que más audiencia aportan. Son contenidos que, con el anterior libro de estilo, no habrían podido emitirse. No obstante, la cadena no informa de esas emisiones cuando anuncia su programación, ni del coste que arrastran.

La apuesta por la tauromaquia es explícita desde que el PP gobierna la Generalitat con el apoyo de Vox. La cadena ha recuperado novilladas «históricas» y cubre desde hace meses las ferias taurinas relevantes a nivel estatal, con un gasto que solo sale a la luz cuando la oposición lo reclama.

El Escenario Valenciano

La política valenciana mira estos contratos con lupa. El Consell de Pérez Llorca, formado por PP y Vox, sostiene la línea taurina de À Punt, la radiotelevisión pública de la Generalitat Valenciana. PSPV y Compromís han convertido el gasto en un frente de fiscalización: llevan el asunto a las Corts Valencianes con preguntas escritas y exigen el detalle de cada contrato. La oposición no discute solo el contenido, sino el uso de dinero público sin rastro en la parrilla.

La dimensión nacional también pesa. La señal de las corridas de San Isidro la produce Telemadrid, la radiotelevisión pública madrileña, y el entramado de productoras conecta con Trece TV. El caso valenciano se parece a lo que ocurre en otras cadenas autonómicas, donde los festejos se han convertido en una vía para llenar parrilla a bajo coste aparente y sin debate presupuestario previo. El precedente más citado es el de la propia Telemadrid, que ha elevado su cobertura taurina en los últimos años.

La proyección es clara. La oposición tiene previsto insistir en las próximas sesiones y pedir un informe completo de contratación, mientras el Consell prepara el próximo presupuesto de la cadena. La pregunta que sobrevuela el debate es si el gasto taurino entrará en esa negociación o seguirá fuera del foco.

Ficha del Caso

  • El caso: À Punt, la radiotelevisión pública valenciana, paga por emitir corridas de toros y externaliza producción con firmas vinculadas a Trece TV.
  • Datos importantes: 227.000 euros por diez corridas de San Isidro (22.700 por festejo) y 3,5 millones en contratos con productoras en año y medio.
  • Resumen: El gasto taurino reabre en Valencia y en el conjunto de las cadenas autonómicas el debate sobre el control del dinero público en la televisión.

Vigo estrena la tasa turística: los hoteles ya cobran el recargo y el sector confía en no perder demanda

La tasa turística de Vigo ya se cobra en los hoteles: entre 0,80 y 2 euros por persona y noche. Las pernoctaciones del viernes, la primera noche gravada, dejaron menos quejas de las previstas y una montaña de trámites.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los hoteles de Vigo aplican desde el viernes 2 de octubre el recargo de la tasa turística aprobada por el Concello.
  • ¿Quién está detrás? El Concello de Vigo, la Asociación de Hoteleros de Vigo (Ahosvi) y la federación provincial Feprotur; el cobro lo gestionan establecimientos como NH Collection Vigo o el Hotel Atlántico.
  • ¿Qué impacto tiene? El sector no espera pérdida de reservas, pero sí más carga administrativa; la tasa se limita a las dos primeras noches hasta julio de 2027.

Recargos de 0,80 a 2 euros y un tope de dos noches

La ordenanza aprobada por el Concello (el ayuntamiento de Vigo) fija importes distintos según el tipo de alojamiento. Los hoteles de cinco estrellas, cinco estrellas superior y cuatro estrellas superior abonan 2 euros por persona y día. Los de cuatro estrellas, tres estrellas superior, tres estrellas y dos estrellas superior, 1,60 euros. Las pensiones y los hoteles de dos y una estrella, 1,20. Albergues, campamentos, turismo rural y apartamentos turísticos tributan 0,80 euros; las viviendas de uso turístico, 1,60; y los cruceros, 1,20. Hasta el 1 de julio de 2027 solo se gravan las dos primeras pernoctaciones, frente al máximo de cinco que permite la normativa, y las navieras cuentan con moratoria hasta junio de 2027.

El cobro no ha pillado a los hoteles improvisando. Paula Toro, relaciones públicas de NH Collection Vigo, resume el arranque: «un trabajo previo para prepararlo, automatizarlo todo, anotar las excepciones y que no haya errores». También revisaron la comunicación con las agencias que venden habitaciones a precio cerrado. «Hay que asegurarse que ahí ya incluyan la nueva tasa, porque si no luego el cliente se enfada», advierte.

La reacción del viajero, sostiene, dependerá más de la información que del recibo. «La persona que viaja creo que le da igual el precio de las tasas», apunta, porque ese tipo de pagos ya son habituales en numerosos destinos. El importe pesa menos que la información previa. «Lo que no gustan son las sorpresas», resume.

El director del Hotel Atlántico, Brais Rodríguez, tampoco cree que la tasa reste reservas. «No afectará demasiado, es algo simbólico», señala. La factura real, dice, es administrativa: «Hay que gestionarlo todo, implantarlo en el sistema e informar a los huéspedes que no lo sepan». El registro de cada cliente requerirá más tiempo, sobre todo entre quienes reservaron antes de la entrada en vigor. «Unos lo entenderán mejor que otros», concede. Y añade una frase que retrata el momento: «si es por el bien de la ciudad, habrá que hacerlo».

Vigo es la primera gran ciudad gallega en cobrar la estancia, y su tasa se medirá por la información que reciba el viajero, no por el recibo.

Ahosvi pide retorno y Feprotur ve la tasa injustificable

El mundo empresarial no habla con una sola voz. El Concello tramitó la tasa después de reunirse con la Asociación de Hoteleros de Vigo (Ahosvi), cuyo presidente, Daniele Provezza, defendió entonces que la ciudadanía perciba el «retorno» de la actividad turística para hacerla sostenible. El presidente de la Federación Provincial de Turismo (Feprotur), César Sánchez Ballesteros, se mostró más contrario: a su juicio, estas tasas tienen sentido en municipios pequeños cuya población llega a triplicarse en verano, algo que no ve justificable en Vigo.

tasa turística Galicia

La ciudad, en cualquier caso, es un sujeto fiscal de peso. Vigo es el municipio más poblado de Galicia y su gobierno local, socialista, ha defendido el recargo como una vía para que el visitante contribuya a los servicios que consume. El debate tampoco es ajeno a la comunidad: el turismo ha ganado peso en la última década y la fiscalidad del visitante sigue siendo una asignatura abierta en Galicia.

El Laboratorio Gallego

La política gallega tiene una costumbre: probar en pequeño y discutir después. Vigo se ha convertido en el banco de pruebas de una figura, la tasa de estancia, que en España sigue generando pulsos entre ayuntamientos, comunidades y sector privado. Lo que ocurra aquí se mirará con interés, y con prudencia, desde otros consistorios gallegos.

En clave política, quien gobierna en Vigo es el PSdeG, mientras la Xunta de Galicia está en manos del PPdeG con mayorías absolutas consecutivas desde 2009.

El BNG es hoy la primera fuerza de la oposición en el Parlamento de Galicia, la cámara de 75 diputados. La tasa no se dirime en una votación autonómica, sino en un pleno municipal, pero alimenta un debate de fondo sobre competencias fiscales, financiación local y quién asume el coste político de gravar al visitante.

La propia ordenanza dibuja el calendario. El 1 de julio de 2027 el tope sube de dos a cinco noches, el máximo legal, y en junio de ese año termina la moratoria de los cruceros: será el momento en que la tasa llegue de verdad al turista de paso. La incógnita no está en el importe, sino en si el apoyo tibio del sector resiste cuando los recibos se acumulen y la ciudad exija el retorno prometido.

Ficha del Caso

  • El caso: Los hoteles de Vigo empezaron a cobrar la tasa turística municipal el viernes 2 de octubre, con recargos por persona y noche que van de los 0,80 a los 2 euros.
  • Datos importantes: Hasta el 1 de julio de 2027 solo se gravan las dos primeras pernoctaciones; los cruceros tienen moratoria hasta junio de 2027; las viviendas de uso turístico tributan 1,60 euros.
  • Resumen: El sector espera que la demanda no se resienta y asume más carga administrativa, mientras Ahosvi reclama retorno para la ciudad y Feprotur cuestiona la medida en un municipio que no se multiplica en verano.

Crisis vivienda Valencia: alquileres un 78% más caros y movilización vecinal contra el ‘rentismo’

La crisis de vivienda en Valencia vuelve este sábado a la calle: los alquileres han subido un 78% en cinco años.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Los colectivos por la vivienda de València marchan este sábado contra el rentismo y la especulación, con salida a las 11:00 horas desde la Porta de la Mar.
  • ¿Quién está detrás? Entrebarris, el Sindicat d’Habitatge de València, el Sindicat de Llogateres y la PAH, frente a un mercado dominado por grandes fondos de inversión.
  • ¿Qué impacto tiene? Los convocantes cifran en un 78% la subida del alquiler en cinco años y denuncian 2.992 desahucios en la Comunitat Valenciana en 2025.

El mapa de una crisis: 1.300 euros al mes y 2.992 desalojos

La convocatoria la firman Entrebarris, el Sindicat d’Habitatge de València, el Sindicat de Llogateres y la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH). La marcha partirá a las 11:00 horas desde la Plaza de la Porta de la Mar y terminará frente al Palau de les Arts Reina Sofía. No es un recorrido casual. Bajo el lema «Por el derecho a la vivienda. Fuera especuladores y rentistas», los colectivos quieren señalar con el dedo dónde creen que nace el problema.

Los datos que manejan dibujan una capital cada vez más expulsiva. El rentismo, el negocio de lucrarse con la vivienda ajena, habría encarecido el arrendamiento un 78% en los últimos cinco años, con precios medios por encima de los 1.300 euros al mes. La mezcla es conocida: grandes fondos de inversión, alquiler turístico, contratos temporales y alquiler por habitaciones estrechan la oferta y empujan el precio hacia arriba.

La factura social se cobra en forma de desalojos. En 2025 se ejecutaron 2.992 desahucios en la Comunitat Valenciana, según el registro que citan las entidades. Detrás de cada lanzamiento hay una familia, un barrio que pierde vecinos y una administración que, a su juicio, llega tarde. A eso se suma el avance del sinhogarismo y de la infravivienda, dos realidades que ya forman parte del paisaje cotidiano de València.

El Real Estate Summit y la pancarta: dos relatos del mismo negocio

El destino final responde a un calendario concreto. El Palau de les Arts acoge este mismo sábado el Real Estate Summit 2026, una cumbre de inversión inmobiliaria que se estrena en la ciudad con Toni Nadal y Albert Rivera entre sus participantes. Para los convocantes, foros así «perpetúan la mercantilización de la vivienda» y profundizan la crisis habitacional que sufre la capital.

Hay, además, dos heridas abiertas en el recorrido. Los colectivos señalan la vulnerabilidad extrema de los residentes del asentamiento levantado en el antiguo circuito urbano de Fórmula 1 y las presuntas prácticas abusivas en la gestión del parque público tutelado por la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA). La protesta llega después de la tregua judicial de diez días lograda esta misma semana para el científico de la Universitat de València amenazado de desahucio en Burjassot.

La vivienda dejó de ser un derecho para convertirse en un activo: y en València, ese activo se cobra a 1.300 euros al mes.

El Escenario Valenciano

La crisis habitacional ha entrado de lleno en la política valenciana. El Consell que preside Juanfran Pérez Llorca incorporó a los presupuestos autonómicos de 2026 cláusulas de «prioridad nacional» y criterios de arraigo más restrictivos para acceder a la vivienda pública. Los colectivos las rechazan porque dejan fuera a vecinos con años de residencia en sus barrios.

En paralelo, el foco apunta a Madrid. Las entidades critican la inacción de los partidos que sostienen el Gobierno de España y sostienen que los decretos estatales no han logrado frenar los desahucios. En el Congreso, el debate sobre la vivienda sigue sin una respuesta que convenza a los movimientos sociales, que reclaman declarar zonas tensionadas y topes al alquiler.

La cita de este sábado servirá de termómetro. Si la movilización es masiva, el conflicto por la vivienda marcará la agenda valenciana de los próximos meses, con la vista puesta en las zonas tensionadas y en la gestión del parque público. Más allá de los índices oficiales de precios, hay un dato que resume la batalla: 1.300 euros por un alquiler medio.

Ficha del Caso

  • El caso: Los colectivos por la vivienda de València se movilizan contra el rentismo y la especulación, en plena celebración de una cumbre de inversión inmobiliaria en la ciudad.
  • Datos importantes: Alquileres un 78% más caros en cinco años, precios medios por encima de 1.300 euros al mes y 2.992 desahucios ejecutados en la Comunitat Valenciana durante 2025.
  • Resumen: La protesta pone el foco en la inacción institucional y reclama declarar zonas tensionadas, en un pulso que enfrenta a la calle con los fondos de inversión.

Cuarto muerto por el virus del Nilo Occidental en Sevilla: fallece un hombre de 84 años

El virus del Nilo Occidental suma en Sevilla su cuarta víctima mortal en Andalucía: un hombre de 84 años. El paciente, vecino de La Puebla del Río, permanecía ingresado en el Hospital Universitario Virgen del Rocío.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un hombre de 84 años, vecino de La Puebla del Río, ha fallecido en el Hospital Universitario Virgen del Rocío tras un cuadro neuroinvasivo severo agravado por patologías previas.
  • ¿Dónde y quién? La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha notificado el deceso y prorroga cuatro semanas la alerta sanitaria en el municipio, hasta el 31 de octubre.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Es la cuarta muerte de la temporada en Andalucía, con 71 contagios confirmados y 21 municipios bajo vigilancia por la presencia del mosquito transmisor.

Cuarta muerte de la temporada y alerta prorrogada en La Puebla del Río

La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía (el gobierno autonómico que gestiona la sanidad pública en la comunidad) notificó este viernes el fallecimiento. El hombre presentaba patologías previas que complicaron su estado, y los facultativos detectaron síntomas compatibles con un cuadro neuroinvasivo severo, una de las manifestaciones clínicas más graves de esta enfermedad transmitida por la picadura del mosquito.

Como respuesta directa al deceso, las autoridades sanitarias han prorrogado cuatro semanas el nivel de alerta en La Puebla del Río: la localidad seguirá considerada zona de riesgo hasta el próximo 31 de octubre. La Delegación Territorial de Sanidad y Consumo mantiene comunicación constante con el Ayuntamiento de La Puebla del Río y con la Diputación provincial para que se apliquen las medidas del Plan de Acción remitido por el Gobierno andaluz, centradas en el control del vector transmisor.

No es un caso aislado. El primer fallecido de la temporada se notificó el 5 de agosto: un vecino de Dos Hermanas de 82 años. El 27 de agosto murió otro varón de 89 años residente en Guadalema de los Quinteros, pedanía de Utrera.

El tercer deceso se comunicó a mediados de septiembre y correspondió a un hombre de 81 años domiciliado en Tomares que, según los informes epidemiológicos, contrajo la infección en Mazagón, en el término onubense de Palos de la Frontera. Las cuatro víctimas compartían un perfil similar: pacientes de edad avanzada con un historial clínico marcado por diversas enfermedades previas.

Cuatro muertes y 71 contagios en una sola temporada: el mosquito transmisor ya no es un problema de un municipio, sino de veintiuno.

En total, la temporada deja 71 contagios confirmados en humanos dentro de la comunidad autónoma. Cuarenta han cursado con sintomatología leve y los 31 restantes se han catalogado como graves, el grupo en el que se incluyen las cuatro defunciones.

Treinta y cinco afectados han necesitado asistencia hospitalaria y solo tres continúan ingresados en planta, con evolución favorable. Los equipos sanitarios han procesado estudios de laboratorio en 808 personas para descartar la presencia del patógeno y han cribado 192 expedientes clínicos vinculados a cuadros de meningitis de origen vírico.

El mapa del riesgo: 21 municipios bajo vigilancia en seis provincias

El mapa de alerta sanitaria mantiene 21 municipios andaluces bajo vigilancia por la presencia del mosquito transmisor. La provincia de Sevilla concentra diez de esos focos, el mayor número de toda la comunidad.

Entre las localidades señaladas figuran Utrera, Coria del Río y Los Palacios y Villafranca. Le siguen las provincias de Cádiz y Córdoba, con tres municipios cada una.

Huelva mantiene dos demarcaciones en alerta, mientras que Almería y Málaga registran un único término municipal cada una. Las autoridades sanitarias reiteran la importancia de evitar las aguas estancadas en los entornos domésticos —piscinas, macetas, canalones o depósitos— para frenar la proliferación del insecto, y subrayan que la colaboración de los ayuntamientos resulta decisiva en las tareas de control del vector.

virus del Nilo Occidental

La Lectura Andaluza

La temporada del virus del Nilo Occidental se cierra en Andalucía con cuatro fallecidos, todos residentes en la provincia de Sevilla, y con la red de vigilancia epidemiológica de la comunidad trabajando en 21 municipios a la vez. Diez de esos focos se concentran en una sola provincia, y la prórroga de la alerta en La Puebla del Río hasta el 31 de octubre responde a ese patrón. La Junta mantiene activado el Plan de Acción junto a los ayuntamientos y la Diputación, con 808 pruebas de laboratorio y 192 expedientes de meningitis vírica revisados.

¿A quién le toca de cerca esta historia? A los vecinos del entorno del Guadalquivir y de las marismas, a las urbanizaciones con piscinas, riego por goteo o depósitos de agua y, muy especialmente, a las personas mayores con patologías previas, que son el perfil exacto de las cuatro víctimas mortales. La recomendación sanitaria es sencilla y gratuita: eliminar cualquier agua estancada en patios, macetas o canalones, revisar las mosquiteras y acudir al centro de salud ante el primer síntoma en un paciente de riesgo. En una temporada con 35 hospitalizaciones, la prevención doméstica pesa tanto como el dispositivo institucional.

La alerta en La Puebla del Río se revisará al término de esas cuatro semanas, ya entrado noviembre, y no se descarta una nueva prórroga si la presencia del mosquito se mantiene en los términos municipales señalados. Andalucía afronta la recta final de la temporada con un dispositivo coordinado entre la Junta, los ayuntamientos y la Diputación, y con una lección repetida en los últimos años: a la vigilancia institucional hay que sumarle el gesto doméstico de vaciar el agua que se estanca. La asignatura pendiente es que esta lista de cuatro nombres no sume un quinto.

El paro baja en Sevilla: la única provincia andaluza con descenso del desempleo en el último mes

El paro en Sevilla baja en 692 personas durante septiembre, la única provincia andaluza que reduce el desempleo en pleno repunte regional.

Septiembre ha sido un mes negro para el conjunto de Andalucía. La comunidad lideró la subida del desempleo en España con 6.733 personas más inscritas en las listas del Servicio Público de Empleo Estatal, y solo una de sus ocho provincias rompió la tendencia. Sevilla.

Los 692 sevillanos que abandonaron el paro en el noveno mes del año dejan el total de demandantes de empleo en la provincia en 132.150 personas, un 0,52% menos que en agosto. No es una cifra espectacular, pero sí una excepción en un mapa autonómico donde todas las demás provincias sumaron desempleados.

Sevilla rompe la tendencia que arrastraba agosto

El giro tiene mérito porque viene de donde viene. Un mes antes, Sevilla había sido la provincia más castigada de Andalucía, con 1.450 desempleados más en agosto. La vuelta a la rutina de septiembre, con la reactivación del comercio, la hostelería y la obra pública, ha dado la vuelta a esa fotografía.

En Cádiz el paro creció en 2.294 personas; en Córdoba, la que menos subió, en 381. El aumento se repitió en siete de las ocho provincias: solo Sevilla cerró el mes con signo negativo.

La lectura interanual mejora todavía más el resultado. La provincia acumula 14.000 desempleados menos que hace un año, un retroceso del 9,58% que coloca a Sevilla como la excepción sostenida del mercado laboral andaluz. La radiografía provincial deja un contraste llamativo: la provincia que peor arrancó el verano es la que mejor lo ha cerrado.

Andalucía sumó 6.733 parados en septiembre; Sevilla restó 692. La excepción no es casual: construcción, comercio y agricultura tiraron del empleo provincial.

854.934 afiliados y el tirón de la construcción

paro Andalucía

El empleo también se sostiene por el lado de la afiliación a la Seguridad Social. Frente a los 4.093 cotizantes que perdió Andalucía —cuarta caída mensual consecutiva—, Sevilla sumó 12.954 afiliados, un 1,54% más. La provincia recupera así la barrera de los 850.000 afiliados y se sitúa en 854.934, 24.609 más que hace un año. De todos ellos, más de 123.400 son autónomos.

El tirón tiene un componente de fondo que merece atención: los más de 123.400 autónomos que trabajan en Sevilla sostienen buena parte del tejido productivo local. Pequeños comercios, talleres, hostelería de barrio y servicios profesionales que no dependen de una gran empresa para facturar.

Todos los sectores empujaron. La construcción lideró el descenso del paro con 437 personas menos, seguida de la hostelería y el comercio, con 374, la agricultura, con 271, y la industria, con 106. El único contrapunto negativo llegó del colectivo que busca su primer empleo, donde el paro subió en 496 personas, un aviso para los jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo cada otoño.

En contratación, septiembre fue un mes de actividad intensa: 79.076 nuevos contratos, un 79,31% más que en agosto y un 1,77% por encima de septiembre de 2025. De todos ellos, 32.439 fueron indefinidos, con un alza interanual del 4,02%. La contratación temporal alcanzó los 46.637 acuerdos, con una subida mensual del 66,81% pero practicamente plana respecto al año anterior.

La Lectura Andaluza

El mercado laboral andaluz arrastra cuatro meses de pérdida de cotizantes y una estacionalidad que castiga con especial dureza al litoral. En ese escenario, la excepción de Sevilla apunta a una estructura productiva algo más diversificada que la de otras provincias de la comunidad, donde el peso del turismo hace que septiembre llegue siempre con resaca.

La construcción, motor del descenso en la provincia, aporta empleo más estable y menos atado a la temporada alta. Los datos que publican el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía y el Instituto Nacional de Estadística permiten seguir esa evolución mes a mes, y todos apuntan en la misma dirección: la brecha entre provincias se agranda.

Para quien vive en un barrio de Sevilla y lleva meses buscando trabajo, el dato se traduce en una oportunidad concreta: 79.076 contratos firmados en un solo mes. La letra pequeña importa, porque de cada diez contratos rubricados seis fueron de duración determinada. El colectivo que busca su primer empleo, ese que sale cada junio de la universidad o de la Formación Profesional, sumó 496 parados más. La estabilidad avanza, pero despacio: los indefinidos crecen un 4,02% interanual mientras los temporales apenas se mueven respecto a septiembre de 2025.

La pregunta es si el tirón se sostiene. Septiembre marca el arranque del curso económico en Andalucía, con la campaña agrícola de otoño en Jaén y Córdoba y el repunte del comercio en los centros urbanos. El siguiente registro mensual dirá si Sevilla consolida la senda o si el descenso responde solo al efecto puntual de la vuelta a la rutina. Mientras tanto, hay un dato que conviene no perder de vista: 132.150 sevillanos siguen inscritos como demandantes de empleo. La provincia ha dado un paso. No ha llegado a la meta.

El precio del aceite de oliva se desploma: el olivar de Granada pide la retirada por primera vez

El precio del aceite de oliva se hunde y el olivar de Granada ha dicho basta. El litro de virgen extra se paga ya a 3,3 euros en origen, la cotización más baja para estas fechas en cinco años, y las cooperativas y organizaciones agrarias reclaman por primera vez activar la retirada de excedentes del mercado. A apenas quince días de que las cuadrillas entren en las fincas, el sector ha encendido todas las alarmas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El litro de aceite de oliva virgen extra (AOVE) se paga a 3,3 euros en origen, frente a los cinco euros con los que arrancó la campaña.
  • ¿Dónde y quién? El sector olivarero de Granada pide retirar producto ante una cosecha media alta que hundirá más los precios.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Un alivio momentáneo en la compra, con riesgo de abandono del olivar tradicional que sostiene más de treinta pueblos.

De cinco euros a 3,3 en una sola campaña

La campaña 2026/2027 arranca con el ánimo por los suelos. El litro de aceite de oliva virgen extra comenzó el ejercicio a cinco euros y en octubre ha perdido más de un tercio de su valor, hasta quedarse en 3,3 euros. Es el precio más bajo para estas fechas en cinco años, y la tendencia sigue cuesta abajo. El sector lo resume así: hoy el litro se paga más barato de lo que cuesta producirlo.

A ese desplome se suma la letra del aforo oficial que el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, presentó esta semana en Mengíbar (Jaén). Andalucía producirá 1.261.200 toneladas de aceite, un 23,9% más que la campaña anterior y un 44% por encima de la media de los últimos cinco años.

En Granada, la estimación es de 106.700 toneladas, un 0,6% menos que el ejercicio precedente, pero un 14,9% más que la media quinquenal. Una cosecha normal que, con los precios actuales, amenaza con convertirse en un problema.

El mecanismo que Europa permite y España aún no ha activado

Para contener la caída, el sector reclama activar el artículo 167 bis del Reglamento de la UE 1308/2013, cuyo desarrollo en España recoge el Real Decreto 84/2021. La norma permite retirar de forma ordenada el excedente de aceite de oliva cuando las existencias de la campaña anterior más las estimaciones de producción alcancen el 120% de la media de las seis campañas previas. Con las cifras del aforo sobre la mesa, esa condición podría cumplirse este año. Las organizaciones agrarias abogan por retirar hasta el 20% de la producción andaluza.

retirada de aceite de oliva

El representante sectorial del aceite de oliva en Cooperativas Agroalimentarias y presidente de Aceites Algarinejo, Rafael Almirón, insiste en que el sector productor debería corregir la situación por sí solo. «Una cosecha como la actual no debería ser sinónimo de desplome de precios. Hay que vender de forma ordenada y aquí todo el sector productor tiene mucho que decir», defiende.

Granada es la columna vertebral de más de treinta pueblos, y con el litro a 3,3 euros el olivar tradicional de secano deja de ser rentable.

En la misma línea, el secretario de UPA Granada, Nicolás Chica, considera «totalmente necesario» activar el mecanismo para «poner freno a los intereses especulativos de unos pocos». Recuerda que el aforo no deja de ser una estimacion condicionada a las lluvias de octubre. «Si no llueve, la producción puede disminuir considerablemente», advierte.

El secretario de COAG Granada, Miguel Monferrer, apunta a un frente añadido: las importaciones. «La importación de aceite de terceros países como Túnez está haciendo mucho daño y también se ha disparado la especulación», esgrime. Desde COAG cifran en cinco euros por litro de AOVE la cotización mínima para que el olivar tradicional sea rentable, y recuerdan que la comarca de los Montes sigue pendiente de que el Ministerio rectifique la exclusión de sus municipios de las ayudas por las borrascas.

El secretario de Asaja Granada, Manuel del Pino, respalda el mecanismo, pero avisa del riesgo. «Está bien pensado, pero existe un peligro y es que se active ante los precios bajos para retirar aceite nacional del mercado y siga entrando aceite de otros orígenes, como Túnez, Marruecos o Turquía», concluye.

La Lectura Andaluza

La campaña que ahora arranca se juega en un tablero que trasciende Granada. Andalucía concentra la mayor producción de aceite de oliva del planeta y Jaén es la primera provincia productora del mundo, de modo que cuando el precio cae, cae para todos: para las 47 cooperativas olivareras de Cooperativas Agroalimentarias de Granada, para las almazaras de Córdoba y Sevilla y para el millar de municipios que viven del olivar. La petición de retirar excedentes ya no es una reivindicación local.

Para el lector, la paradoja es clara. Un aceite más barato alivia el bolsillo en la compra de la semana, pero sostenido en el tiempo pone en jaque el empleo de decenas de miles de jornaleros y el futuro del olivar tradicional de secano, ese que sostiene la Andalucía más despoblada. El aforo de la Junta de Andalucía es solo una foto del árbol; lo que finalmente se recoja dependerá de las lluvias de este mes.

El reloj corre. En apenas dos semanas empieza la recolección en las primeras fincas y el sector quiere que la decisión esté tomada antes de que el producto llegue a las almazaras. Si el mecanismo se activa, Andalucía retiraría hasta una quinta parte de su producción para sostener unos precios que hoy están por debajo del coste. Si no, el olivar tradicional afrontará una campaña más con la calculadora en rojo. Y ahí se juega algo más que un precio: se juega el paisaje, el empleo y el futuro de media Andalucía.