Entradas para el Mad Cool 2026 en Madrid: desde 95 € y fechas del 8 al 11 de julio

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A todos los madrileños y visitantes que quieran asistir al Mad Cool 2026. El festival se celebra del 8 al 11 de julio en el recinto Iberdrola Music, en el distrito de Villaverde.
  • ¿Cuándo ocurre? Las entradas están a la venta ahora mismo en la web oficial. El festival empieza en doce días, el 8 de julio.
  • ¿Qué cambia hoy? Los abonos de cuatro días cuestan desde 240 euros (más gastos) y las entradas de día desde 95 euros. Queda poco tiempo y algunas modalidades pueden agotarse en cualquier momento.

El verano madrileño ya respira festivales. Y uno de los que tiene más peso, el Mad Cool, calienta motores para su edición de 2026. Con el cartel cerrado desde hace meses y el recinto listo en Villaverde, lo único que separa a los fans de los conciertos del Iberdrola Music es tener la entrada en el bolsillo. Y las cuentas, a estas alturas, empiezan a apretar.

El abono completo para los cuatro días cuesta 240 euros más gastos de distribución. El VIP se va hasta los 425 euros. Las entradas de día arrancan en 95 euros (160 la VIP) para cada una de las jornadas, que corren del 8 al 11 de julio. No es una subida loca respecto a la preventa de diciembre —entonces el abono general salía por 225 euros—, pero quien quiera ver a Foo Fighters, Florence + The Machine o Lorde en primera fila ya sabe que la compra no puede esperar.

El festival repite recinto —el espacio Iberdrola Music, junto a San Fermín— y un formato similar al de los últimos años. Eso da cierta tranquilidad logística, aunque la demanda puede dispararse en los últimos días. De hecho, en ediciones anteriores, los abonos se liquidaron con semanas de antelación y las entradas de día para los cabezas de cartel volaron en horas.

Cuánto cuesta exactamente y cómo se compara con otros años

En 2025 el abono general osciló entre los 210 y los 230 euros, dependiendo del momento de compra. Ahora, en 2026, los 240 euros de la venta general suponen un encarecimiento moderado. El VIP ha seguido una senda parecida: de 350-380 euros se ha pasado a 425. Las entradas de día, por su parte, han subido diez euros respecto al año pasado, del entorno de los 85 a los 95 euros actuales.

La estructura de precios es sencilla: quien vaya los cuatro días con el abono general ahorra frente a comprar cuatro entradas sueltas (95 × 4 = 380 euros). El VIP añade zona exclusiva, acceso prioritario y una experiencia más cómoda, pero no es imprescindible para disfrutar un cartel que mezcla clásicos como Nick Cave & The Bad Seeds o Kings of Leon con nombres emergentes como Jennie o The Last Dinner Party.

Las entradas se venden exclusivamente en la web oficial del festival. No hay puntos de venta físicos autorizados, ni canales alternativos. El límite por persona es de diez entradas y las pulseras se envían a una única dirección, lo que puede complicar la logística a grupos que no residan juntos.

El margen más cómodo para decidirse ha pasado ya, pero todavía se puede elegir entre abono completo o jornadas sueltas con la tranquilidad de no pagar sobreprecio en reventa.

El sistema de compra sigue activo sin necesidad de registro previo, aunque crear una cuenta en la página ayuda a gestionar pedidos y, para ediciones futuras, permite acceder a preventas sin repetir todo el papeleo. Para el festival de 2026, el alta no es obligatoria pero sí recomendable si se quiere agilizar la compra.

Este cartel no espera: los nombres que agitan la taquilla

Foo Fighters regresan a Madrid como uno de los platos fuertes del viernes 10. Florence + The Machine cierra el miércoles 8 y Lorde lo hace el jueves 9. El sábado 11, Pulp y Kasabian se reparten el protagonismo. Además, el reparto diario deja combinaciones muy golosas: Interpol, Pixies, Halsey, Teddy Swims o David Byrne, entre otros, se reparten por las cuatro jornadas.

Tal acumulación de artistas en un solo cartel hace que el abono gane peso. Un espectador que solo compre su entrada para el día de Foo Fighters se perderá los shows de Lorde, The War on Drugs o Moby, y la diferencia de coste entre dos o tres entradas sueltas y el abono se reduce a poco más de 50 euros. Por eso en la taquilla digital aún pueden quedar más entradas de día que abonos completos.

El pulso entre la urgencia y la oportunidad

Cualquier madrileño que haya seguido la trayectoria del Mad Cool sabe que el festival ha madurado con altibajos. De los caóticos cambios de recinto en 2017 y 2018 a la estabilidad actual en Villaverde, la organización ha ido limando asperezas. Pero la logística siempre añade un punto de incertidumbre a apenas doce días del inicio. El refuerzo del transporte público (Metro L3 hasta San Fermín-Orcasur y autobuses lanzadera anunciados por la EMT) debería aliviar la movilidad, aunque en pasadas citas los atascos en las salidas nocturnas fueron notables.

En comparación con otros festivales de la capital, como el Dcode (habitualmente en septiembre en la Complutense) o el Paraíso (en el campus de la UAM), el Mad Cool juega en otra liga por aforo —unas 70.000 personas diarias— y por inversión en cartel. Pero a la vez, la experiencia de usuario se resiente si la organización no afina los accesos, los puntos de recarga de pulseras o la limpieza del recinto. La edición de 2025 dejó quejas sobre las colas en los bares VIP y la insuficiencia de puntos de agua, aspectos que la organización prometió corregir.

Con todo, el que quiera ir no debería dejarlo para el último fin de semana. Los abonos, en realidad, llevan meses a la venta y lo que quede se irá en cuestión de días o incluso horas si las redes sociales hacen su trabajo de recordatorio. El cartel de este año, con pilares tan sólidos como Foo Fighters y Florence, tiene pinta de repetir el lleno de ediciones anteriores. La pregunta no es si va a haber ambiente, sino si el lector tendrá pulsera para vivirlo.

Putin defiende la integración estratégica con Bielorrusia: récord comercial de 52.000 millones

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reivindicado este viernes la integración estratégica con Bielorrusia como un pilar de la autonomía económica rusa frente a Occidente, al anunciar un récord comercial bilateral de 52.000 millones de dólares en 2025, el mayor de la serie histórica. La cifra, un 7% superior a la del mismo periodo del año anterior en el primer trimestre de 2026, según el comunicado oficial del Kremlin, subraya la profundidad de una alianza que va mucho más allá de lo militar.

Putin se dirigió por videoconferencia a los participantes del XIII Foro de las Regiones de Rusia y Bielorrusia, celebrado en Minsk en vísperas del Día de la Independencia bielorruso. Recordó la lucha común contra el nazismo y ensalzó la «hermandad y el apoyo mutuo» que, a su juicio, consolidan la Unión Estatal ruso‑bielorrusa como modelo de integración igualitaria y beneficiosa.

El discurso tiene una lectura que trasciende lo protocolar: en plena ofensiva diplomática de Occidente para aislar a Moscú, el Kremlin exhibe músculo comercial y encadena proyectos de sustitución de importaciones que blindan las cadenas de suministro de ambos países. A continuación, analizamos las claves.

Comercio, desdolarización y los 26 proyectos que blindan la industria

El Kremlin detalla que todas las transacciones entre Rusia y Bielorrusia se liquidan ya en monedas nacionales, un avance crucial para sortear las restricciones del sistema financiero internacional. La armonización de leyes comerciales, fiscales y aduaneras avanza con la creación de un comité conjunto de normalización y calidad, que celebró su primera reunión durante el foro.

En paralelo, ambos países impulsan 26 proyectos conjuntos de sustitución de importaciones en sectores de alta tecnología. La región de Moscú fabrica equipos mineros avanzados con socios bielorrusos, la de Nóvgorod produce componentes para máquina herramienta y la planta de tractores de Minsk tiene una línea de montaje en Tatarstán. Pero el núcleo duro de la cooperación está en la aviación: el clúster interregional de Irkutsk, Uliánovsk, Nizhni Nóvgorod y Vorónezh trabaja en los aviones de pasajeros MC-21 y Sukhoi Superjet-100, mientras que las oficinas de diseño de Sverdlovsk y Brest desarrollan el avión ligero multifunción Osvey.

La inversión rusa acumulada en Bielorrusia ronda los 4.000 millones de dólares y unas 2.500 empresas con capital ruso operan en todo el territorio. La cooperación industrial se extiende a la electrónica, la fotónica y las tecnologías de la información, con cadenas de producción que enlazan Moscú, San Petersburgo y Minsk.

La integración económica de Rusia y Bielorrusia ya no es un proyecto político: es una red industrial de 52.000 millones de dólares que funciona al margen del SWIFT y del dólar.

Ferrocarriles, vuelos y un solo espacio de tránsito: la conexión física que cambia el mapa

El esfuerzo por coser ambos territorios no se limita a los despachos. Desde abril, circulan trenes de cercanías que unen Smolensk con Vítebsk y Orsha, y se proyectan nuevas rutas entre Velíkiye Luki y Vítebsk, Briansk y Gómel, así como un tren de alta velocidad Moscú‑Minsk. Además, las regiones rusas han puesto a disposición de las exportaciones bielorrusas su infraestructura ferroviaria y portuaria, en un intento de sortear los bloqueos logísticos en el Báltico y Polonia.

Las conexiones aéreas directas ya cubren diez regiones rusas y se avanza hacia un régimen de tránsito sin permisos para el transporte de mercancías por carretera hacia terceros países. En conjunto, el espacio económico ruso‑bielorruso reduce la dependencia de los corredores controlados por la OTAN.

Equilibrio de Poder

La nueva cumbre comercial consolida un eje que preocupa a Bruselas y Washington. Para Rusia, la integración con Bielorrusia es la respuesta operativa a las sanciones: un mercado interno ampliado, seguro para sus exportaciones energéticas e industriales, y una plataforma de ensamblaje que reemplaza componentes occidentales. Para Bielorrusia, la dependencia de Moscú se ha convertido en tabla de salvación económica después de las protestas de 2020 y el aislamiento internacional que siguió. La Unión Estatal, impulsada originalmente en 1999, adquiere ahora una densidad material que no tenía hace una década.

En el tablero de la OTAN, esta alianza estrecha el cerco sobre el flanco oriental. El despliegue de armamento ruso en territorio bielorruso —incluidos vectores con capacidad nuclear— se vuelve más difícil de contestar cuando la interdependencia económica es tan profunda. La UE carece de contrapartidas comerciales que debiliten el vínculo: las sanciones han fracasado en desconectar a Minsk de Moscú y, de hecho, han acelerado la sustitución de importaciones.

Para España, el impacto es indirecto pero relevante. La consolidación del espacio económico ruso‑bielorruso contribuye a la parálisis de la política de sanciones de la UE, ya que obliga a los Veintisiete a asumir que el bloqueo no rompe la alianza. Esto refuerza a los sectores que abogan por una distensión y pone presión sobre el gasto en defensa, que el Gobierno de Sánchez ya ha elevado significativamente tras aceptar las demandas de la administración Trump. La factura española en material militar para el flanco este crece en un momento de limitaciones presupuestarias internas.

En una perspectiva a diez años, la integración ruso‑bielorrusa puede servir de plantilla para otros miembros de la Unión Económica Euroasiática, lo que afianzaría un polo económico alternativo entre Europa y Asia. Moscú teje una red de corredores logísticos autónomos que, unida a la cooperación con China, reduce la influencia de Occidente sobre el comercio euroasiático. El Foro de las Regiones, en apariencia una cita técnica, ha funcionado como termómetro de un proceso de unificación que ya no tiene marcha atrás.

Eroski vende sus gasolineras a Petroprix: la nueva dueña low cost que agita el sector

Eroski ha vendido sus 40 estaciones de servicio a Petroprix, la compañía low cost que ya lidera el mercado español de carburantes. La operación, anunciada este viernes, se cerrará a finales de año y consolida una tendencia imparable: las gasolineras baratas ganan terreno frente a las grandes petroleras.

La cooperativa vasca ha optado por desprenderse de un negocio accesorio para centrarse en su actividad principal: la alimentación. Tras refinanciar su deuda en 2025, Eroski ya vendió las perfumerías If y Viajes Eroski. Ahora, las gasolineras eran la siguiente ficha en el tablero de desinversiones.

El acuerdo incluye los 40 puntos de venta repartidos por once comunidades autónomas, desde Andalucía hasta Galicia y Baleares. Petroprix, que ya operaba con 205 estaciones, amplía su presencia a 245 en España, Portugal, Chile y Panamá. No se han revelado las cifras de la transacción.

Eroski se quita un peso de encima para centrarse en lo que sabe hacer

La decisión encaja en un contexto donde el coche eléctrico exige, en palabras de la propia Eroski, «una creciente especialización de los operadores». La cooperativa prefiere reinvertir en su red de supermercados y en puntos de recarga, en lugar de competir en un mercado de carburantes cada vez más presionado por los precios bajos.

El traspaso no afectará a los empleados. Eroski garantiza la continuidad operativa de las gasolineras hasta que se cierre la venta. Los trabajadores pasarán a formar parte de la plantilla de Petroprix, según fuentes cercanas a la negociación.

Petroprix engorda su red: 245 estaciones en cuatro países

Petroprix se consolida como el gran referente del modelo low cost en España. La empresa nació con la promesa de ofrecer carburante más barato prescindiendo de intermediarios y, en apenas unos años, ha logrado superar en número de estaciones a gigantes como Repsol, Moeve, BP y Galp. La compra de las gasolineras de Eroski le permite reforzar su posición en el norte peninsular.

Lo más llamativo es que las gasolineras low cost ya tienen más puntos de venta que cualquiera de las grandes petroleras por separado. El ahorro para el conductor ronda entre un 5% y un 10% por litro, lo que ha disparado su popularidad en un país con una de las fiscalidades más altas sobre los carburantes.

La red de estaciones de servicio low cost ya tiene más puntos de venta que cada una de las petroleras tradicionales en España.

Erosski, por su parte, se centrará en su red de supermercados y en la implantación de puntos de recarga eléctrica. La cooperativa aspira a liderar también la movilidad sostenible aprovechando sus más de 1.500 tiendas como plataforma de recarga ultrarrápida.

El movimiento no es aislado. En los últimos cinco años, la cuota de las gasolineras automáticas e independientes ha pasado del 12% al 22% en España, según el sector. La liberalización iniciada en 2013 con la Ley de Hidrocarburos abrió la puerta a operadores sin refino propio que compran en el mercado mayorista y ajustan márgenes.

Lo que la historia reciente nos enseña sobre el auge de las gasolineras baratas

Conviene recordar que Petroprix no habría existido sin aquella apertura normativa. Antes de 2013, las petroleras controlaban casi el cien por cien de la distribución minorista. Hoy, los recién llegados plantan cara con un modelo que elimina costes: sin tiendas, sin personal en muchas estaciones, y con un solo producto, el carburante.

La venta de Eroski es un termómetro de la confianza que despierta este modelo. Que una cooperativa con décadas de arraigo entregue sus gasolineras a un operador low cost habla de un cambio de etapa. No estamos ante una liquidación, sino ante una apuesta por quien mejor se adapta a la nueva movilidad.

El siguiente paso será ver cómo responden las grandes. Repsol ya acelera su plan de electrolineras, y BP ha anunciado la compra de puntos de recarga. Mientras, los consumidores ganan: más competencia y precios más ajustados. El mercado de carburantes español seguirá agitado, y la llegada de Petroprix a las antiguas gasolineras de Eroski es solo un nuevo capítulo de esta historia.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: Eroski vende sus 40 gasolineras a Petroprix, la mayor cadena low cost de España, en un contexto de consolidación del sector y transición energética.
  • Datos importantes: Petroprix alcanzará 245 estaciones. El cierre está previsto para finales de 2026. Precio no revelado. Las gasolineras low cost superan en número a Repsol.
  • Resumen: La operación refuerza el modelo de bajo coste en el mercado español y subraya la necesidad de especialización ante el coche eléctrico.

El Consell de Mazón remite a Vox la interpretación de la ‘prioridad nacional’ al aprobar la Ley de Acompañamiento 2026

La Generalitat Valenciana ha aprobado esta mañana el proyecto de Ley de Acompañamiento 2026, la norma que contiene las rebajas fiscales y las medidas de vivienda pactadas con Vox para los Presupuestos de este año. Según ha informado el Consell, el texto deja en manos de su socio la interpretación de si se cumple la exigencia de «prioridad nacional».

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consell ha aprobado el proyecto de Ley de Acompañamiento 2026 con rebajas fiscales (IRPF y Sucesiones) y medidas de vivienda que incluyen el criterio de arraigo.
  • ¿Quién está detrás? El Gobierno de Carlos Mazón (PP) en coalición con Vox. El portavoz Miguel Barrachina ha remitido a Vox la valoración sobre si la norma satisface la «prioridad nacional».
  • ¿Qué impacto tiene? Afectará a 2,7 millones de contribuyentes con un ahorro estimado de 160 millones de euros y definirá el acceso a viviendas protegidas. Su aprobación definitiva antes de julio despeja el camino a los últimos presupuestos de la legislatura.

Las medidas fiscales y de vivienda que incluye la ley

La rebaja del IRPF autonómico afecta a alrededor de 2,7 millones de contribuyentes, prácticamente la totalidad de los declarantes valencianos. El ahorro fiscal estimado alcanza los 160 millones de euros, una de las promesas estrella del pacto de gobierno.

Además, se amplía la bonificación al 99 % del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, pensada para facilitar la continuidad de las empresas familiares y los procesos de relevo generacional. En vivienda, el texto introduce la posibilidad de que los ayuntamientos incluyan el «arraigo» —vía empadronamiento continuado— como requisito para acceder a una Vivienda de Protección Pública (VPP) promovida en suelo municipal.

La «prioridad nacional» que Vox tendrá que interpretar en las Corts

Miguel Barrachina, portavoz del Consell, ha pasado la pelota al tejado de su socio: «Eso lo tiene que interpretar el propio Vox», ha dicho. Aunque la rebaja fiscal, las políticas de vivienda y la «prioridad nacional» eran las tres condiciones de Vox para aprobar las cuentas, en el articulado no hay una referencia explícita a esta última más allá del ámbito de la vivienda, sin extenderla a ayudas sociales como reclamaba la formación.

Ahora el texto inicia su trámite en las Corts Valencianes, donde Vox podrá presentar enmiendas. Si el calendario parlamentario se cumple, los Presupuestos de la Generalitat Valenciana de 2026 quedarán aprobados antes de que acabe julio. Serán previsiblemente los últimos de este Consell antes de las elecciones autonómicas de mayo de 2027, por lo que todo apunta a que se prorrogarán para completar un año natural, como ya ocurrió con los de 2025.

El Consell aprueba la ley fiscal más ambiciosa de la legislatura, pero cede a Vox la decisión sobre si su exigencia de «prioridad nacional» está cumplida.

El Escenario Valenciano

La forma en que el Consell sortea las líneas rojas de su socio tiene un evidente impacto en la estabilidad del pacto PP-Vox a pocos meses del arranque del curso electoral. La «prioridad nacional» no es una ocurrencia local: es una bandera programática de Vox a nivel estatal. En otras comunidades con gobiernos de coalición, como Castilla y León o la Comunidad Valenciana, condiciona la aprobación de leyes y presupuestos. Al dejar que Vox decida si el texto le basta, Mazón evita un choque directo pero mantiene abierta la negociación durante la fase de enmiendas.

De fondo, el PP nacional observa con interés este último envite fiscal antes de 2027. La rebaja del IRPF y la protección a la empresa familiar encajan en el discurso económico del partido, pero el encaje con las exigencias identitarias de Vox —que en esta ocasión no llegan a blindarse en el articulado— seguirá probando la resistencia del modelo de coalición. Si las cuentas se aprueban sin sobresaltos en julio, la legislatura valenciana cerrará con un pacto presupuestario completo y una prórroga técnica de un año, pero la tensión sobre qué entiende cada socio por «prioridad nacional» no desaparecerá.

Ficha del Caso

  • El caso: Aprobación de la Ley de Acompañamiento a los Presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2026, que incluye rebajas fiscales y medidas de vivienda pactadas con Vox y deja a la formación de Abascal la interpretación de la «prioridad nacional».
  • Datos importantes: Rebaja del IRPF para 2,7 millones de contribuyentes, ahorro de 160 millones; bonificación al 99 % del Impuesto sobre Sucesiones; arraigo en viviendas protegidas; sin mención explícita a ayudas sociales con prioridad nacional.
  • Resumen: El Consell avanza en el pacto PP-Vox, pero la tensión sobre el alcance de las políticas de «prioridad nacional» podría trasladarse a las enmiendas en las Corts. La aprobación definitiva antes de julio allana el terreno a los últimos presupuestos de la legislatura.

Negociaciones nucleares EE.UU. Irán: dilución de uranio al 60% y rol de Rusia

Teherán y Washington han entrado en la fase más delicada de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní: qué hacer con los 400 kilos de uranio enriquecido al 60% que Irán acumula, y cómo diluirlos antes del 16 de agosto sin que la desconfianza mutua descarrile todo el proceso. El memorando de Islamabad, firmado bajo la mediación de Pakistán y Qatar, abrió una ventana diplomática frágil, pero dejó el nudo nuclear para una segunda ronda que ahora encara su escollo más técnico y políticamente explosivo.

El dilema de la dilución: una operación de alto riesgo técnico y político

La cifra es todo menos simbólica. Irán posee cerca de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un material que está a un paso del umbral armamentístico del 90%. El memorando de Islamabad establece que ese stock debe diluirse bajo supervisión de la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica), pero no especifica plazos ni el nivel final de enriquecimiento. El director del Center for Energy and Security de Moscú, Anton Khlopkov, ha advertido en una entrevista con Kommersant que, aunque la tecnología de dilución es conocida, Irán carece de experiencia a la escala necesaria. “Solo un puñado de países tiene práctica real en esto”, subraya.

Rusia, con su histórico programa de dilución de 500 toneladas métricas de uranio altamente enriquecido procedente de excedentes de defensa, dispone de la pericia que podría necesitar Teherán. Khlopkov sugiere que, si los problemas técnicos afloran, expertos rusos podrían prestar asistencia, siempre que las partes implicadas estén dispuestas. La OIEA ya recurre a inspectores rusos con experiencia en su programa de apoyo a las salvaguardias, así que la vía operativa existe. El verdadero interrogante es si Washington aceptará una supervisión en la que Moscú asuma un papel, aunque sea técnico, en un expediente tan sensible.

El destino final del uranio diluido determinará el grado de enriquecimiento aceptable. Irán podría utilizar el material para alimentar el Reactor de Investigación de Teherán, un modesto reactor de 5 MW que funciona con combustible al 20%, o destinarlo a otros proyectos civiles. La alternativa —usarlo en la central de Bushehr— queda descartada, porque Rosatom ya suministra el combustible completo y las características isotópicas no lo permiten. Así pues, la negociación debe decidir no solo cuánto se diluye, sino con qué propósito, abriendo de nuevo la discusión sobre el derecho iraní al enriquecimiento.

Los 60 días imposibles: la presión de Trump y el recuerdo del JCPOA

El memorando da un plazo de 60 días, hasta el 16 de agosto, para cerrar el capítulo nuclear. Para los analistas, es un horizonte que roza lo quimérico. Khlopkov recuerda que las negociaciones del JCPOA, el acuerdo de 2015, se prolongaron años y produjeron un texto de más de cien páginas. La administración Trump, sin embargo, es “incapaz de concluir acuerdos largos repletos de detalles técnicos”, según el experto ruso, y el equipo negociador estadounidense carece de especialistas en enriquecimiento de uranio. Mediar con Pakistán, que posee esa tecnología pero no es parte del Tratado de No Proliferación (TNP), añade otra capa de complejidad jurídica.

La dilución de uranio iraní no se resolverá con plazos de calendario; dependerá de cuánto esté dispuesto Washington a ceder en sanciones y reconocimiento de derechos.

La estrategia iraní, de hecho, parece apuntar a una ejecución gradual. En los primeros días de implementación del memorando, Teherán ya ha mostrado su intención de diluir por etapas, condicionando cada paso a que Estados Unidos cumpla su parte del trato. La máxima trumpista de “primero las concesiones, después el pago” no está funcionando, advierte Khlopkov. Irán quiere ver movimiento en las sanciones antes de tocar su stock de uranio de alta ley. Es una partida de ajedrez en la que el tiempo corre a favor de quien resiste la presión.

El recuerdo de los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre infraestructuras nucleares iraníes sigue vivo. Khlopkov descarta la retórica trumpista de que Irán quedó reducido a “polvo nuclear” y sostiene que el país ha preservado buena parte de su material fisible y de su conocimiento técnico. Precisamente por eso la dilución es una cuestión de confianza, no solo de química.

Equilibrio de Poder

El tablero nuclear iraní es muchas cosas al mismo tiempo: un test para la credibilidad de Trump como negociador, una oportunidad para que Rusia recupere influencia en Oriente Medio a través de la vía técnica, y un termómetro del riesgo de escalada en el Golfo. Si el acuerdo fracasa, la probabilidad de nuevos ataques sobre instalaciones iraníes —con la consiguiente interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz— se dispara, y con ello el precio del crudo. Si triunfa, marcaría un precedente de no proliferación negociada que contrasta con la salida unilateral de Washington del JCPOA en 2018.

Para España, la crisis tiene varios ángulos. El más evidente es energético: un repunte de las tensiones en el Golfo Pérsico lastraría el suministro de petróleo y elevaría los costes de importación. Pero hay otro menos obvio y más estructural: el modo en que se resuelva la dilución del uranio iraní sentará jurisprudencia para futuros programas nucleares en la vecindad sur. Marruecos desarrolla capacidad nuclear con fines civiles, y Argelia mira con atención cualquier acuerdo que flexibilice la interpretación del TNP. La posición española, tradicionalmente alineada con el consenso europeo, podría necesitar matices propios si Rabat intensifica sus ambiciones.

El papel de la OIEA, mientras tanto, se fortalece sin hacer ruido. El acuerdo de salvaguardias vigente con Irán ya cubriría las operaciones de dilución, por lo que no sería necesario un nuevo marco legal, pero la Agencia necesitará recursos adicionales si quiere supervisar una operación de esta envergadura. La UE, que financió buena parte del sistema de verificación del JCPOA, observa desde la barrera, sin un interlocutor claro dentro del equipo negociador estadounidense.

El precedente histórico que conviene no olvidar es el programa ruso-estadounidense “Megatones a Megavatios”, que diluyó uranio de grado armamentístico para uso civil durante dos décadas. Aquel proceso demostró que la cooperación técnica es posible incluso entre viejos adversarios. La cuestión ahora es si Washington, bajo el mandato de un presidente que equipara diplomacia con transacción, está dispuesto a ceder el espacio operativo necesario para que la dilución funcione. Porque sin supervisión fiable, los 400 kilos de uranio al 60% seguirán siendo, en los despachos de inteligencia, mucho más que un problema técnico.

El 16 de agosto es la fecha que aparece en todos los calendarios, pero la experiencia dice que las prórrogas en este tipo de negociaciones son casi una tradición. Lo determinante no será si se cumple el plazo, sino si se logra articular un mecanismo creíble que impida que el uranio iraní cruce la línea roja. Y eso, hoy, sigue sin estar escrito.

La Xunta amenaza con dejar de financiar las guarderías gratuitas Galicia si el Gobierno reduce ratios

La Consellería de Política Social ha lanzado un ultimátum este viernes 26 de junio: si el Ministerio de Educación aprueba el borrador de decreto que reducirá las ratios de niños por aula en la etapa de 0 a 3 años, la Xunta dejará de financiar la gratuidad de las escuelas infantiles privadas en Galicia. Fabiola García, conselleira de Política Social, cifró el coste extra en 56 millones de euros al año y alertó de la desaparición de unas 5.000 plazas.

El impacto del decreto: 56 millones extra y 5.000 plazas en riesgo

Tras reunirse con representantes de la patronal de centros infantiles, García aseguró que el borrador ha sido elaborado “a espaldas de las comunidades autónomas y de todo el sector”. Según sus cálculos, las nuevas ratios —cuatro niños de 0 a 1 año, seis de 1 a 2 y ocho de 2 a 3— encarecerían el sostenimiento de la gratuidad en 56 millones de euros anuales y forzarían la pérdida de 5.000 plazas por falta de profesorado y espacio. La gratuidad actual la financia íntegramente la Xunta con 65 millones, ya que, como recordó, “Galicia recibió 0 euros del Gobierno de España para el nuevo curso”.

La conselleira fue tajante: “tengo muy claro que lo que pretende el Gobierno es acabar con la gratuidad de las escuelas infantiles”. Su amenaza de retirar las subvenciones a la red privada —el modelo que sostiene mayoritariamente la oferta en Galicia— pone contra las cuerdas un sistema que cubre miles de familias y que ha sido bandera del PP gallego desde los tiempos de Feijóo.

Reacciones opuestas: la CIG aplaude el avance de las trabajadoras

Frente a la postura de la Xunta, el sindicato mayoritario, la CIG, celebró la iniciativa del ministerio. La central recuerda que las trabajadoras del primer ciclo de infantil en Galicia fueron las primeras en movilizarse en todo el Estado, con seis jornadas de huelga en 2023 y nuevas movilizaciones en 2024. “La lucha da sus frutos”, señalan en un comunicado, al tiempo que exigen que la reducción de ratios se aplique ya en el curso 2026-2027.

Las ratios actuales —ocho, trece y veinte niños respectivamente— son juzgadas como excesivas por las profesionales. La CIG insistió en que este avance responde a una demanda histórica y rechazó el argumento de que la gratuidad peligre: la clave, sostienen, está en que la Xunta asuma una red pública bien financiada en lugar de externalizarla en centros privados.

La Xunta sostiene la gratuidad con 65 millones de euros, pero el decreto de ratios encarecería el sistema en 56 millones más, un tira y afloja que reactiva el debate sobre el modelo Feijóo de atención a la primera infancia.

El Laboratorio Gallego

Galicia fue el primer territorio español donde se implantó la gratuidad universal en las escuelas infantiles de 0 a 3 años. Aquel movimiento, impulsado por Alberto Núñez Feijóo desde la Xunta y luego replicado por el PP nacional en las elecciones de 2025, se convirtió en un sello del modelo gallego. El esquema, no obstante, descansó desde el inicio sobre conciertos con centros privados, dejando en segundo plano la red pública municipal, que los ayuntamientos consideran infrafinanciada.

Ahora, la disputa sobre las ratios pone a prueba ese laboratorio. El Gobierno central, con la reducción de la masificación, abraza de facto la reivindicación de los sindicatos, pero choca con los números que la Xunta esgrime. Si la comparativa de costes es correcta, el mismo decreto que protege a las trabajadoras podría hacer inviable económicamente el sistema gallego de gratuidad, al menos con su actual dependencia del sector privado.

Para el PP nacional, este rifirrafe es incómodo: la medida educativa del Gobierno ensombrece un legado que Feijóo presentó como ejemplo de gestión autonómica eficaz. La oposición en Galicia —BNG y PSdeG— observa el choque con interés, mientras las escuelas infantiles esperan claridad antes del próximo curso. Lo que ocurra en Santiago de Compostela marcará, una vez más, la agenda de la política de cuidados en el conjunto de España.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta de Galicia amenaza con retirar las subvenciones a las guarderías privadas si el ministerio reduce las ratios de niños por aula, alegando un sobrecoste de 56 millones y la pérdida de 5.000 plazas.
  • Datos importantes: Ratios actuales: 8/13/20 niños; propuesta ministerial: 4/6/8. Financiación autonómica de la gratuidad: 65 millones anuales. Trabajadoras del primer ciclo protagonizaron seis jornadas de huelga en 2023.
  • Resumen: El conflicto entre Xunta y Gobierno sobre las ratios reabre el debate sobre el modelo gallego de gratuidad, que se basa en la subvención a centros privados y que el PP nacional convirtió en promesa electoral.

12.000 empleados públicos de Canarias reclaman 40 millones por el complemento de carrera bloqueado desde hace 20 años

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Seis sindicatos canarios se han unido para reclamar al Gobierno regional el complemento de carrera profesional para 12.000 empleados públicos, bloqueado desde hace 20 años y valorado en 40 millones de euros.
  • ¿Quién está detrás? CCOO, Co.bas, CSIF, Intersindical Canaria, Sepca y UGT, que exigen una implantación sin más dilaciones a la Administración autonómica.
  • ¿Qué impacto tiene? La primera manifestación será el 30 de junio ante Presidencia en Las Palmas de Gran Canaria y el 2 de julio se celebrará una reunión clave con la Dirección General de Función Pública. Si no hay avances, se barajan nuevas movilizaciones.

Los 12.000 empleados públicos de la Administración General canaria exigen al Gobierno regional el complemento de carrera, bloqueado veinte años y valorado en 40 millones de euros. La reivindicación, que afecta mayoritariamente a los grupos 4 y 5, los mileuristas de la función pública, ha unido por primera vez a seis centrales sindicales en un frente común. CCOO, Co.bas, CSIF, Intersindical Canaria, Sepca y UGT protagonizan un desafío directo al Ejecutivo de Fernando Clavijo (Coalición Canaria).

Un derecho reconocido por ley que Canarias sigue sin aplicar

El Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) —la norma estatal que regula los derechos de los trabajadores públicos— reconoce desde hace años el derecho a la carrera profesional horizontal, un complemento salarial ligado a la antigüedad, la formación y el desempeño. En la mayoría de las comunidades autónomas, este complemento ya está implantado en la Administración General; Canarias, en cambio, sigue sin aplicarlo para este colectivo que llevan dos décadas esperando un reconocimiento que nunca llega.

Los sindicatos denuncian un «agravio comparativo injustificado». La semana pasada, el pasado 17 de junio, se constituyó la Mesa Técnica de la Carrera Profesional, un foro que debía desbloquear la situación, pero las organizaciones representativas aseguran que el Gobierno canario carece de voluntad real para resolver el conflicto. Ni en los presupuestos canarios de 2026 ni en los proyectos futuros aparece una dotación específica para este complemento, que costaría unos 40 millones de euros al año. Una cifra que, según los sindicatos, «no es nada» para una administración cuyo presupuesto supera los 9.000 millones de euros.

Movilización en la calle y una reunión decisiva

Ante la falta de avances, los sindicatos han decidido pasar a la movilización. Este lunes, el 30 de junio, una concentración a las puertas de la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias en Las Palmas de Gran Canaria servirá como primera medida de presión. Pero el verdadero pulso se librará el 2 de julio, cuando los representantes sindicales se sienten con la Dirección General de la Función Pública para exigir un compromiso claro de calendario y financiación.

Los empleados afectados, en su mayoría de los grupos 4 y 5, cobran salarios que rozan el mileurismo. El complemento supondría un incentivo notable, pero la administración ha condicionado su implantación a un sistema de evaluación del desempeño que podría tardar otros dos años en activarse. «No podemos permitir que la implementación quede secuestrada por burocracia administrativa», advierten los portavoces sindicales, que se niegan a aceptar más demoras.

El enfado del personal es tal que, según fuentes sindicales, podría escalar a nuevas formas de protesta si la reunión del 2 de julio no arroja resultados concretos. Una huelga general no está descartada.

Veinte años de bloqueo, un complemento de unos 100 euros al mes para los mileuristas de los grupos 4 y 5, y la amenaza de prolongar otros dos años la espera con evaluaciones de desempeño.

El Pulso Territorial

El Gobierno de Canarias, presidido por el nacionalista Fernando Clavijo y apoyado por el PP y Agrupación Socialista Gomera (ASG), maneja un presupuesto anual que superó los 9.000 millones de euros en 2026. Como hemos podido comprobar, los 40 millones reclamados representan menos del 0,5% del gasto autonómico, una cantidad que, en teoría, sería asumible si existiera voluntad política. La paradoja es que, mientras otras comunidades como Murcia o Extremadura ya han implantado la carrera horizontal para su personal de Administración General, Canarias sigue siendo la última autonomía que mantiene bloqueado este derecho para el único colectivo sin él.

El pulso sindical coloca al Ejecutivo canario en una encrucijada: ceder y abrir una vía de gasto no prevista en plena ejecución presupuestaria, o mantener el pulso y arriesgarse a un conflicto laboral prolongado. La reunión del 2 de julio será, por tanto, un termómetro. Si el Gobierno no ofrece un calendario firme, los sindicatos no descartan una huelga que podría colapsar servicios administrativos básicos. Mientras, la manifestación del día 30 en Las Palmas de Gran Canaria marcará el grado de movilización real de una plantilla que lleva dos décadas viendo pasar los presupuestos sin que nadie escriba su complemento.

El Estatuto Básico del Empleado Público está de su parte; los precedentes en otras comunidades, también. Lo que falta es el compromiso político y la partida presupuestaria que conviertan el derecho en nómina.

Ficha Autonómica

  • El caso: La Administración General de la Comunidad Autónoma de Canarias acumula veinte años sin aplicar el complemento de carrera profesional horizontal a sus 12.000 empleados públicos, pese a estar reconocido en el EBEP.
  • Datos importantes: Coste estimado de 40 millones de euros anuales; mayoría de afectados en grupos 4 y 5 (mileuristas); Mesa Técnica constituida el 17 de junio, primera protesta el 30 de junio y reunión clave el 2 de julio.
  • Resumen: Los sindicatos exigen que el Gobierno de Canarias asigne presupuesto y fije un calendario sin condicionarlo a evaluaciones de desempeño que alargarían la espera. Si no hay avances, se plantea una escalada de movilizaciones que podría incluir huelga.

Israel y Líbano firman un acuerdo marco de paz: lo que dice el pacto y cómo afecta a la frontera

Israel y Líbano han firmado hoy en Washington un acuerdo marco de paz (un pacto que establece las líneas generales para futuros acuerdos detallados) mediado por Estados Unidos que sienta las bases para la normalización de relaciones y la seguridad fronteriza.

Los detalles del acuerdo: qué dicen las partes

El secretario de Estado de EE.UU, Marco Rubio, presentó el pacto junto a los embajadores de Israel y Líbano ante la ONU, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh, en un acto que calificó como un primer paso hacia una paz duradera. Los detalles concretos del acuerdo no se han hecho públicos, pero las partes han subrayado sus objetivos principales.

Hamadeh señaló que el marco es “un primer paso hacia la restauración de la soberanía y la integridad territorial del Líbano” y hacia un cese definitivo de las hostilidades, permitiendo el regreso de los desplazados. Leiter, por su parte, enfatizó que la meta es una “paz real” donde ni Irán ni Hezbolá tengan cabida y donde la soberanía de ambos países sea respetada.

La nota conjunta dejó claro que Hezbolá no participó en las negociaciones, que se desarrollaron exclusivamente entre los gobiernos de Israel y Líbano con la mediación estadounidense.

El conflicto de fondo y la cuestión de Hezbolá

El actual enfrentamiento se remonta al pasado 28 de febrero, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel poco después del estallido de la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán. Israel respondió con una invasión terrestre del sur del Líbano y una campaña de bombardeos que, según cifras oficiales, han dejado más de 4.000 fallecidos en territorio libanés y 37 soldados israelíes muertos.

Una tregua temporal declarada esta semana ya se había roto después de que Israel llevara a cabo nuevos ataques contra objetivos de Hezbolá en el sur del país.

Las prioridades de ambos bandos son contrapuestas. Líbano exige la retirada total e inmediata de las tropas israelíes del sur, mientras que Israel condiciona cualquier repliegue al desarme completo de Hezbolá, el grupo chií respaldado por Irán. Según el presidente libanés, Joseph Aoun, se estudia un plan de “zonas piloto” donde el ejército libanés asumiría el control una vez que las fuerzas israelíes se retiren, pero la propuesta aún requiere la aprobación de Israel.

La retirada israelí y el desarme de Hezbolá son las dos condiciones que enfrentan a ambas partes, y mientras no se resuelvan, cualquier alto el fuego será frágil.

Analistas consultados por Reuters advierten de que Hezbolá difícilmente aceptará un desarme que vaya más allá de la zona al sur del río Litani, como exigen las resoluciones de la ONU. Estas conversaciones bilaterales son independientes de las negociaciones paralelas entre EE.UU. e Irán que se desarrollan en Suiza, según precisó Aoun.

El impacto para España y Europa

España mantiene desplegados más de 600 militares en el sur del Líbano como parte de la misión de Naciones Unidas UNIFIL (Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano), una de las mayores contribuciones europeas. La estabilidad de la frontera israelo-libanesa es crítica para la seguridad de ese contingente y cualquier escalada bélica pondría en riesgo a los cascos azules españoles.

Según fuentes oficiales el gobierno español ha reiterado su apoyo a una solución diplomática y ha seguido de cerca las negociaciones. A escala europea, un conflicto prolongado amenazaría el suministro energético y podría generar nuevos flujos migratorios hacia el Mediterráneo, por lo que Bruselas ve con buenos ojos cualquier avance hacia la pacificación.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? Israel y Líbano han firmado un acuerdo marco de paz mediado por EE.UU. para normalizar relaciones y garantizar la seguridad fronteriza.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? Los gobiernos de Israel y Líbano, con la mediación de Washington; Hezbolá no participó en las conversaciones.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Las partes deberán negociar los detalles del desarme de Hezbolá y la retirada israelí, con el plan de “zonas piloto” pendiente de aprobación.

El Tribunal Supremo de EE.UU. avala las deportaciones masivas de haitianos y sirios: las claves de la sentencia y su impacto en España

El Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió este miércoles una sentencia clave en materia de inmigración: por seis votos a tres, avaló al Gobierno de Donald Trump para retirar de inmediato las protecciones humanitarias a cerca de 350.000 haitianos y 6.000 sirios que residían legalmente en el país, allanando el camino para su deportación masiva. La decisión, adoptada el 25 de junio de 2026, anula los bloqueos que tribunales inferiores habían impuesto a la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS).

¿Qué implica la sentencia del Supremo y a quiénes afecta?

El fallo, dictado en el caso Mullin v. Doe, otorga a las autoridades migratorias un poder prácticamente exclusivo y no revisable para poner fin al programa TPS. Según el magistrado conservador Samuel Alito, que redactó la opinión de la mayoría, los tribunales no tienen base para intervenir en la decisión del Ejecutivo de cancelar estas protecciones.

Los 350.000 haitianos amparados por el TPS llevaban protegidos desde 2010, tras el terremoto, y sus renovaciones se habían mantenido debido a la violencia de bandas que ha desplazado a más de un millón de personas. Los sirios, en una situación similar, obtuvieron el estatus en 2012 al estallar la guerra civil.

Las reacciones: división política y un fallo con carga racial

La minoría progresista de la Corte discrepó con dureza. La jueza Elena Kagan calificó la decisión de “repelente y racialmente sesgada” y lamentó que cientos de miles de vidas “serán arrancadas, la mayoría de forma permanente”. La mayoría conservadora, en cambio, desestimó los comentarios despectivos de Trump sobre los haitianos —incluida la falsa afirmación de que secuestraban y comían mascotas— alegando que no demostraban un sesgo racial en la cancelación del TPS.

Organizaciones defensoras de los inmigrantes advierten de las consecuencias humanitarias y económicas. Calcúlan que unos 200.000 haitianos con TPS forman parte de la fuerza laboral estadounidense, incluidos 15.000 trabajadores agrícolas y 13.000 auxiliares de enfermería, que aportan unos 5.900 millones de dólares a la economía.

La sentencia no solo desprotege a quienes ya estaban en Estados Unidos. También abre la puerta a que el Gobierno pueda terminar el TPS para otros países como El Salvador, Líbano, Sudán y Ucrania.

El impacto para España y la Unión Europea: posible aumento de la presión migratoria

La decisión de Washington preocupa en Bruselas y Madrid. La retirada de protecciones legales a 356.000 personas puede desencadenar un flujo migratorio adicional hacia Europa. Tanto Haití como Siria figuran en los avisos del Departamento de Estado como destinos extremadamente peligrosos, lo que convierte a cualquier retorno en un riesgo vital y, por tanto, puede incentivar la búsqueda de rutas alternativas, incluido el Mediterráneo central y la frontera sur española.

El despliegue del sistema europeo de asilo, ya tensionado, podría recibir un nuevo repunte de solicitudes, especialmente de ciudadanos sirios que ya cuentan con una amplia diáspora en la UE. Para España, la presión añadida en las rutas migratorias del Atlántico y el Mediterráneo occidental sería especialmente sensible, justo cuando el Gobierno negocia en la Unión Europea una mayor corresponsabilidad en la gestión de fronteras.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? El Supremo de EE. UU. ha autorizado al Gobierno de Trump a cancelar el TPS de 350.000 haitianos y 6.000 sirios.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? El Ejecutivo estadounidense, los tribunales inferiores previamente bloqueantes y los inmigrantes protegidos.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Las deportaciones pueden ejecutarse de inmediato; la UE y España podrían enfrentar un repunte migratorio si se materializan salidas masivas.

Trump amenaza con aranceles del 100% a la UE por el impuesto digital a las tecnológicas estadounidenses

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Donald Trump ha amenazado este jueves con imponer un arancel del 100% a todos los bienes de cualquier país de la UE que apruebe un impuesto digital a los gigantes tecnológicos estadounidenses.
  • ¿Quién está detrás? La Casa Blanca, amparándose en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, responde al creciente empuje del Parlamento Europeo para crear un gravamen digital comunitario de hasta 43.000 millones de euros.
  • ¿Qué impacto tiene? La advertencia pone en jaque el recién cerrado acuerdo arancelario entre la UE y Washington y tensa las relaciones transatlánticas en un momento en que España —y otros cinco Estados miembros— ya aplican su propia tasa digital.

Donald Trump ha encendido este jueves una nueva mecha en la guerra comercial con Europa. El presidente de Estados Unidos ha prometido un arancel del 100% a las mercancías de cualquier país de la Unión que grave la facturación de las tecnológicas estadounidenses, un movimiento que, de cumplirse, anularía los acuerdos comerciales bilaterales e inflamaría las ya tensas relaciones transatlánticas. La escalada retórica irrumpe apenas unas horas después de que EXPANSIÓN desvelase la presión del Parlamento Europeo para alumbrar un impuesto digital paneuropeo de hasta 43.000 millones de euros.

La amenaza del magnate republicano no es nueva, pero adquiere una dimensión distinta por la inminencia de la propuesta comunitaria. “Cualquier país que imponga dicho impuesto se enfrentará inmediatamente a un arancel del 100% sobre todos los bienes enviados a los Estados Unidos”, ha escrito Trump en su red social Truth. Apoyándose en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite represalias comerciales si se considera que una tasa discrimina a empresas estadounidenses, el presidente advierte que “los acuerdos comerciales firmados quedarán anulados”.

El ‘tasazo’ europeo que ha encendido las alarmas en Washington

La iniciativa que exaspera a Washington se cuece en el hemiciclo de Estrasburgo. La Eurocámara está movilizando a los colegisladores —Comisión y Consejo— para diseñar un impuesto europeo sobre servicios digitales que sustituya el mosaico de tasas nacionales que ya existe en seis Estados miembros: España, Francia, Italia, Austria, Hungría y, en ciertos casos, el Reino Unido. El objetivo declarado es evitar la fragmentación fiscal y dar un blindaje jurídico a los países frente a eventuales represalias individuales de la administración estadounidense.

Sin embargo, el volumen potencial del gravamen —hasta 43.000 millones de euros, según fuentes parlamentarias— ha disparado todas las alertas. Para España, el impuesto no es una hipótesis de laboratorio: Madrid ya aplica la conocida como tasa Google, un 3% sobre los ingresos por publicidad en línea y venta de datos. Si Bruselas unifica el criterio, nuestro país reduciría el riesgo de quedar señalado aisladamente, pero pasaría a estar en el mismo barco que el resto del bloque si Trump cumple su amenaza.

La vieja disputa fiscal que envenena las negociaciones comerciales

La propuesta europea revive un contencioso que Washington lleva años ventilando. Ya en abril, Trump amenazó al Reino Unido con un “gran arancel” por su tasa digital, y hace apenas diez días puso el foco en el vino francés si París no desmantelaba su gravamen del 3%. El Parlamento Europeo, al impulsar una tasa continental, busca diluir ese señalamiento país por país, pero el efecto puede ser exactamente el contrario: un choque frontal con toda la UE.

De fondo late el gran fracaso de la vía multilateral. La Unión Europea trató de coordinar con la OCDE un impuesto global a los servicios digitales que contentase a todos. Aquella negociación se estancó y ha quedado “paralizada”, lo que empujó a distintas capitales a lanzar sus propias iniciativas. Ahora, el camino unilateral europeo coincide con el enésimo giro proteccionista de la Casa Blanca, justo cuando Bruselas acababa de sellar un acuerdo arancelario con Estados Unidos —firmado, pero aún por implementar en muchos de sus capítulos— que esta amenaza podría desbaratar de raíz.

Si Europa avanza con el gravamen digital, el arancel del 100% no solo borrará las últimas concesiones comerciales; convertirá a la UE en el primer campo de batalla del proteccionismo trumpista a gran escala.

El Eje del Poder Europeo

La andanada de Trump desnuda de nuevo las costuras internas de la Unión. Mientras Francia, España e Italia llevan tiempo reclamando que las grandes plataformas tributen donde generan valor, los países frugales del norte —con Países Bajos, Irlanda y los nórdicos a la cabeza— siempre han mirado con recelo cualquier impuesto que pudiera alejar inversiones tecnológicas o desencadenar guerras comerciales. El pulso de la Eurocámara consigue alinear momentáneamente a las dos almas del bloque, pero a costa de poner a todos bajo la misma diana de la administración estadounidense.

Para España, la aritmética es delicada. La tasa Google representa una fuente de ingresos modesta —unos mil millones al año—, pero su eliminación adecuaría las cuentas a los nuevos márgenes que exige el Pacto de Estabilidad recién reformado. Ahora, sin embargo, Madrid puede estar a punto de perder mucho más: la amenaza arancelaria sobre las exportaciones agroalimentarias, el automóvil o el vino supera con creces cualquier rédito fiscal. Fuentes comunitarias consultadas por esta redacción advierten de que la Comisión Europea prepara contramedidas de urgencia —incluyendo una lista negra de productos estadounidenses—, pero nadie en Bruselas quiere ser quien apriete el botón de una guerra comercial a gran escala mientras los fondos Next Generation siguen necesitando estabilidad macroeconómica.

La lectura estratégica va más allá de las cifras de hoy. El giro de la Casa Blanca empuja a la Unión a una encrucijada conocida: elegir entre defender su autonomía regulatoria o proteger sus exportaciones. La crisis del Boeing-Airbus o los aranceles al acero bajo la Administración Biden mostraron que la UE sabe manejar la escalada, pero en aquel momento la amenaza nunca se acercó al 100% de todos los bienes. Ahora, con la legislatura comunitaria a mitad de recorrido y el Parlamento Europeo presionando para dar un golpe de efecto fiscal, la decisión puede marcar el modelo de relación transatlántica para la próxima década.

La Comisión tiene sobre la mesa la posibilidad de activar el Mecanismo de Control de Inversiones Extranjeras o de acelerar la entrada en vigor de la Ley de Servicios Digitales como barreras indirectas. Mientras tanto, Trump repite su libreto de 2018: señalar a Europa como un actor hostil que “se aprovecha” de Silicon Valley. El conflicto está servido y las próximas semanas serán cruciales. El Ecofin de julio, las cumbres del G7 y la reacción del Consejo Europeo dictarán si estamos ante una nueva etapa de guerra comercial o si, por el contrario, la diplomacia encuentra un último resquicio para un acuerdo global que ya se da por muerto.

tasa digital

En Moncloa, la amenaza se sigue con máxima atención. El Gobierno lleva meses defendiendo en Bruselas la necesidad de un marco europeo que no deje desnudos a los países del sur frente a Washington, pero ahora teme que el remedio sea peor que la enfermedad. La vicepresidenta económica ha convocado una reunión de urgencia con las patronales agrícola y del automóvil, los dos sectores más expuestos a un arancel plano del 100%. La factura potencial para las exportaciones españolas podría superar los 35.000 millones de euros, según cálculos de las organizaciones empresariales. Una cifra suficientemente alta como para que la diplomacia europea intente, una vez más, desactivar el ultimátum antes de que sea tarde.

Azcón respalda la línea de Vox en inmigración: seguridad privada para centros de menores

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha respaldado en el pleno autonómico la decisión del vicepresidente Vox, Alejandro Nolasco, de contratar seguridad privada en centros de menores inmigrantes. La medida busca evitar delitos dentro de las instalaciones.
  • ¿Quién está detrás? Jorge Azcón (PP), presidente del Gobierno de Aragón, y Alejandro Nolasco (Vox), vicepresidente y consejero de Bienestar Social y Familia.
  • ¿Qué impacto tiene? Refuerza la unidad del gobierno de coalición PP-Vox en Aragón frente a las críticas de la oposición y marca una línea dura en política migratoria alineada con la estrategia nacional del PP.

Jorge Azcón ha dejado claro este jueves en las Cortes de Aragón que la coalición con Vox no se resquebraja por una cuestión que ya anticipaba el acuerdo de gobierno: el control de las llegadas de inmigrantes y la seguridad en los centros de acogida. El presidente aragonés ha respaldado sin matices la contratación de vigilantes privados ordenada por su vicepresidente, Alejandro Nolasco, argumentando que no piensa ‘mirar para otro lado’ ni ocultar una realidad que califica de ‘problema muy serio’.

Vigilantes privados para prevenir delitos dentro de los centros

La consejería de Bienestar Social y Familia, en manos de Vox, ha formalizado la contratación de agentes de seguridad privada para los centros de menores no acompañados. La medida, justificada por Nolasco desde su reentrada en el Ejecutivo hace apenas dos meses, pretende evitar que se cometan delitos en el interior de estas casas de acogida. Azcón ha sido tajante: ‘Lo que no vamos a hacer es ni mirar para otro lado, ni ocultar la verdad, ni meterla debajo de una alfombra’, ha señalado desde la tribuna.

El barón popular ha subrayado que la inmigración es ‘un problema muy serio’ para la comunidad y ha prometido ocuparse de él. ‘Yo siempre voy a respaldar cualquier intervención que, esté basada en la verdad; si el vicepresidente dice la verdad, respaldaré esas decisiones, y lo haré si las acciones que tomemos están dentro de la legalidad’, ha añadido.

La sesión plenaria tuvo una ausencia destacada: la del propio Nolasco, que se encontraba en el Centro de Coordinación Operativa (CECOPI) gestionando el incendio de Tamarite de la Litera. Su cartera, sin embargo, fue defendida indirectamente por su socio de gobierno, en un gesto que aleja cualquier especulación sobre tensiones en el reparto de competencias.

La oposición acusa de ‘alimentar el miedo’ y Azcón replica

La portavoz de Chunta Aragonesista, Verónica Villagrasa, ha criticado que el Gobierno de Aragón ‘haya optado por alimentar el miedo’ y ‘señalar a los menores migrantes’. Sin embargo, ha admitido que varios de ellos son responsables de cometer delitos. ‘Lo que debería hacer es poner los medios necesarios para reconducir esas situaciones, educarlos, protegerlos, y si las leyes no son suficientes, se cambian’, ha exigido.

Azcón ha aprovechado para devolver el golpe a Chunta –cuyo líder, Jorge Pueyo, también faltaba por acompañar a su familia en la zona del incendio– recordando el apoyo que los aragonesistas brindan al Gobierno central pese a los numerosos casos de corrupción que le rodean. ‘Prefieren mirar a su dedo en vez de fijarse en la luna’, ha ironizado.

El cruce de acusaciones refleja la tensión entre dos modelos de gestión migratoria: el que abandera la coalición PP-Vox, centrado en la seguridad y el control previo, y el que defiende la oposición, más volcado en la integración y la protección. En la práctica, la contratación de seguridad privada en los centros no tiene precedentes en Aragón, aunque ya se aplica en otras comunidades gobernadas por el PP.

El respaldo de Azcón no es solo una cuestión de coalición: es la constatación de que el PP asume el control migratorio como un pilar de su gestión autonómica.

El Eje del Poder Popular

La jugada de Azcón no se entiende sin mirar la estrategia nacional del Partido Popular. Desde Génova, la inmigración se ha convertido en uno de los ejes de desgaste al Gobierno de Sánchez, y los barones territoriales están alineados con ese discurso. Jorge Azcón, que preside una comunidad con una fuerte presencia de Vox, demuestra que la alianza de gobierno es perfectamente funcional cuando el PP marca la pauta desde la legalidad.

La decisión de contratar vigilancia privada en los centros de menores, además, no es improvisada: en Andalucía, el gobierno de Juanma Moreno ya estudió medidas similares para los centros de alta ocupación, aunque sin llegar a formalizar contratos. En Madrid, Ayuso ha vinculado durante meses seguridad e inmigración en el marco de sus competencias. Lo que hace Azcón es trasladar ese modelo a un Ejecutivo compartido, con el aval explícito del vicepresidente de Vox.

Ese alineamiento tiene un efecto político inmediato: desactiva las críticas que pudieran llegar desde la ultraderecha sobre la supuesta tibieza del PP en inmigración, al tiempo que sitúa al Gobierno aragonés como referente de firmeza dentro de la familia popular. La próxima cumbre de presidentes autonómicos del PP en Toledo dará la medida de hasta qué punto esta política se convierte en doctrina común.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Unidad de la coalición y firmeza migratoria dentro de la legalidad.
  • Protagonista: Jorge Azcón (presidente de Aragón).
  • Próximo hito: Próximas comparecencias de Nolasco en las Cortes para detallar los contratos de seguridad.

López Miras acepta la ‘prioridad nacional’ de Vox a cambio del decreto de vivienda asequible en Murcia

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, ha aceptado tres condiciones de Vox para que la formación apoye el decreto de Vivienda Asequible, entre ellas aplicar la ‘prioridad nacional’ en las ayudas. El Consejo de Gobierno aprobará el nuevo decreto la próxima semana.
  • ¿Quién está detrás? El acuerdo es entre el Gobierno regional del PP, presidido por López Miras, y el grupo parlamentario de Vox en la Asamblea de Murcia.
  • ¿Qué impacto tiene? Se desbloquea la legislatura murciana y se evita una crisis de gobierno, aunque la asunción de la ‘prioridad nacional’ genera debate interno en el PP y ya ha provocado críticas del alcalde de Sevilla, José Luis Sanz.

Fernando López Miras ha aceptado este viernes aplicar la ‘prioridad nacional’ de Vox en las ayudas a la vivienda para desbloquear el nuevo decreto de Vivienda Asequible en la Región de Murcia. El anuncio, realizado en el debate sobre el estado de la Región, pone fin a semanas de negociación y evita que la legislatura se atasque por el rechazo inicial de Vox.

Las tres condiciones que Vox puso sobre la mesa

La negociación ha sido rápida y directa. López Miras ha dado las gracias a Vox por su «altura de miras y responsabilidad» tras aceptar las tres propuestas de resolución que el partido de Abascal presentó en la Asamblea Regional. La primera exige que el nuevo decreto no permita construir viviendas en polígonos industriales rodeados de chimeneas. La segunda, que se protejan las zonas comerciales. Y la tercera, y sin duda la más controvertida, que se aplique la ‘prioridad nacional’ en las ayudas destinadas a vivienda protegida, vivienda pública y alquiler.

Durante la misma sesión, López Miras anunció otras medidas de calado: multas de entre 3.000 y un millón de euros para pirómanos, un mecanismo para resolver de forma inmediata la calificación de discapacidad de 5.000 personas y financiación para implantar el segundo tramo de la carrera profesional del personal docente no universitario y del PAS. Un paquete que el presidente murciano ha querido ligar, simbólicamente, a la estabilidad que aporta el nuevo decreto de vivienda.

El precio de la ‘prioridad nacional’: críticas desde dentro del PP

La aceptación de la ‘prioridad nacional’ no ha caído igual de bien en todas las filas populares. Según recoge The Objective, el alcalde de Sevilla José Luis Sanz (PP) ha cargado contra la medida y ha asegurado que «no se puede aplicar». La discrepancia es relevante porque Sanz gobierna en una de las grandes capitales del PP y siempre ha defendido un discurso transversal que no asume los postulados identitarios de Vox.

Vox, por su parte, ha leído el acuerdo como una victoria táctica. La ‘prioridad nacional’ –que implica que los españoles tengan preferencia sobre los extranjeros en el acceso a determinadas ayudas– es una de las banderas ideológicas de Santiago Abascal, y su inclusión en un decreto autonómico del PP tiene un valor simbólico que va más allá de Murcia. Es la primera vez que un barón popular admite por escrito ese principio en una norma de vivienda.

La ‘prioridad nacional’ se convierte en moneda de cambio en aquellas comunidades donde el PP necesita los votos de Vox para gobernar, a pesar de que Génova prefiere no hacer ruido.

El Eje del Poder Popular

El pacto murciano tiene una lectura que trasciende lo local. López Miras era, hasta hoy, uno de los presidentes autonómicos del PP que más se había resistido a ceder a las exigencias programáticas de Vox. Al aceptar ahora la ‘prioridad nacional’, manda un mensaje a sus homólogos en otras comunidades –especialmente a los que dependen del apoyo externo de Abascal– de que ciertas líneas rojas pueden difuminarse cuando la legislatura está en juego.

En el PP de Murcia reconocen que la alternativa –un bloqueo del decreto de vivienda asequible en plena crisis de precios– habría sido mucho peor. Pero en Génova la recepción es más fría. Fuentes del partido consultadas por Moncloa.com apuntan a que la dirección nacional no hará una declaración oficial, pero observa con recelo cualquier movimiento que etiquete al PP como socio natural de las ideas de Vox en materia migratoria o de derechos sociales. La línea oficial de Feijóo sigue siendo la de un partido de centro-derecha abierto, y la ‘prioridad nacional’ encaja mal en ese relato.

El aterrizaje en los territorios populares es doble: por un lado, Murcia gana estabilidad y podrá movilizar vivienda asequible en un contexto de fuerte demanda; por otro, la asunción de la ‘prioridad nacional’ pone en un brete a alcaldes como el sevillano Sanz, que tendrán que explicar si la medida que critican en los periódicos es la misma que su partido está aplicando en otra comunidad. El flanco se abre justo cuando el PP nacional está intentando pescar en el caladero del descontento con el Gobierno central sin que Vox le marque la agenda.

El próximo hito llegará la semana que viene, cuando el Consejo de Gobierno de Murcia apruebe el decreto. Para entonces, lo que López Miras ha definido como «cuestiones imprescindibles» ya habrá sido sometido al escrutinio del resto de barones y de la dirección nacional. El silencio de Génova en las próximas horas será, en sí mismo, toda una declaración.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Estabilidad regional y acceso a la vivienda como prioridad absoluta, aunque eso obligue a ceder en cuestiones ideológicas.
  • Protagonista: Fernando López Miras (presidente de la Región de Murcia).
  • Próximo hito: Aprobación del nuevo decreto de Vivienda Asequible en el Consejo de Gobierno de la próxima semana.