El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, en segunda vuelta, el proyecto de la Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la Inteligencia Artificial, una norma que obligará a identificar los contenidos generados por esta tecnología para ayudar a los ciudadanos a distinguir entre la realidad y la ficción.
La obligación de etiquetar textos, vídeos y audios
Según han detallado fuentes del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, la nueva ley establece la obligatoriedad de incluir un etiquetado o marca de agua en todos los contenidos generados por IA. He contrastado el borrador del código de buenas prácticas que se ha publicado en audiencia y estos son los requisitos: para los textos, deberán llevar las letras ‘AI’ en un tamaño y posición determinados; en el caso de los vídeos generados íntegramente con inteligencia artificial, el aviso deberá mostrarse durante toda la reproducción. Si el vídeo solo contiene fragmentos generados por IA, bastará con advertirlo al inicio.
Para los audios, la norma plantea un esquema similar al de los vídeos. Te explico el detalle práctico: si la pieza es muy larga y combina partes reales con otras sintéticas, la advertencia tendrá que aparecer tanto al principio como a lo largo de la reproducción. La letra pequeña de esta obligación, no obstante, dependerá de las observaciones que se reciban durante el periodo de audiencia pública, ya que el texto final del código de buenas prácticas aún no está cerrado.
Prácticas prohibidas y un régimen sancionador contundente
La ley tipifica como prácticas prohibidas varios usos de la IA que los ciudadanos podrán denunciar. Entre ellas figuran la manipulación engañosa para anular la voluntad causando daños físicos o psíquicos, el aprovechamiento de la edad o la discapacidad para distorsionar conductas, la clasificación biométrica y la evaluación de conducta para imponer tratos desfavorables. También se prohíbe el reconocimiento de emociones en entornos laborales y educativos, una línea roja que vulnera la intimidad del individuo según el criterio del legislador.
La extracción no selectiva de imágenes de internet para bases de datos faciales queda vetada, al igual que el uso de biometría remota en espacios públicos, salvo excepciones críticas con mandato judicial. En el capítulo de sanciones, el Ministerio ha confirmado que estas infracciones podrían castigarse con multas de hasta 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocio anual de la empresa infractora.
La ley no podrá imponer multas hasta su aprobación definitiva, pero la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial sí podrá apercibir a los infractores desde ya.
El nuevo papel de la AESIA y los delegados de IA
El texto aprobado incorpora cambios respecto a la versión anterior. El más relevante es que se ha tramitado como ley orgánica porque afecta a derechos fundamentales. Además, se ha incluido un capítulo sobre el uso de la inteligencia artificial en la Administración, con la creación de la figura de los delegados de IA en el sector público. La AESIA —la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial— asume ahora un papel de coordinación reforzado y cambiará sus estatutos para convertirse en una autoridad más independiente en un plazo de seis meses desde la aprobación de la ley.
Las fuentes del Ministerio han garantizado que los recursos humanos de la agencia están asegurados y que su continuidad no está en discusión. El Ejecutivo confía en que el Congreso sea “sensible a esta realidad” y el proyecto supere el trámite parlamentario sin grandes modificaciones, según trasladaron a la prensa tras el Consejo de Ministros.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? El Consejo de Ministros ha aprobado la Ley Orgánica de IA para adaptar la normativa española al reglamento europeo.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? El Ministerio para la Transformación Digital, la AESIA y todos los operadores que usen IA en España.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El proyecto se remite al Congreso para su debate y votación, paso imprescindible para su entrada en vigor.
