Madrid completa la excavación del túnel de la Castellana con IA para seguridad vial

La infraestructura contará con tres carriles por sentido y se abrirá al tráfico en diciembre. El Ayuntamiento destaca la inteligencia artificial que controlará la circulación y medirá la contaminación.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los conductores que circulen por el norte de la capital, especialmente los que usan el eje de la Castellana para conectar con la M-30, A-1, M-607 o M-11.
  • ¿Cuándo ocurre? La excavación ha finalizado hoy, 7 de julio de 2026. El túnel completo, con tres carriles por sentido, abrirá al tráfico en diciembre de 2026.
  • ¿Qué cambia hoy? Se completa una fase clave de la obra. A partir de ahora los trabajos se centran en los acabados, la instalación de la inteligencia artificial y la construcción del parque en superficie.

La luz ha entrado por fin en el intestino de la Castellana. Esta mañana, la cabeza de una excavadora ha derribado el último tabique y ha unido los dos extremos del túnel que soterrará el paseo entre Sinesio Delgado y el Nudo Norte. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha celebrado el hito desde el interior de la galería: «Continuamos, en plazo, la mayor transformación urbana de las últimas décadas».

La obra, que apenas lleva un año de ejecución, ha avanzado a buen ritmo. Según ha informado ABC, la delegada de Obras, Paloma García, ha supervisado el momento junto a los técnicos. A partir de ahora, los esfuerzos se centran en los acabados del túnel y en dotarlo de una tecnología que lo convertirá, según fuentes municipales, en «el más seguro» construido hasta la fecha en Madrid.

Un túnel con IA que identifica coches y contaminación

La gran singularidad del nuevo paso subterráneo es el uso de inteligencia artificial para el control del tráfico. Los sistemas serán capaces de identificar cada vehículo, su velocidad, las emisiones que genera y detectar incidencias en tiempo real. Esta red neuronal se integrará con los sistemas de ventilación mejorados, las salidas de emergencia y la cobertura wifi que se instalará en todo el recorrido.

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El túnel dispondrá de tres carriles por sentido y concentrará bajo tierra la circulación que ahora atraviesa la zona de las cinco Torres en superficie. Las bocas sur coincidirán con el actual paso inferior de Sinesio Delgado, mientras que al norte la salida se situará junto al Hospital La Paz, con conexión directa al Nudo Norte.

Dos niveles bajo tierra y un parque en superficie

El proyecto se ha diseñado en dos niveles. El segundo, que se excavará este verano, quedará preparado para que en el futuro, cuando se desarrolle Madrid Nuevo Norte, el túnel pueda conectar directamente con el barrio de Begoña sin necesidad de nuevas obras. De momento, el tráfico circulará por el nivel superior, con rampas de acceso desde Sinesio Delgado, Monforte de Lemos y el acceso a Chamartín.

En la superficie, la obra ya permite intuir lo que será el Parque Castellana: 675 metros de largo y 90 de ancho, con 772 árboles nuevos, una gran pérgola con paneles solares y una fuente de chorros. Parte de la tierra extraída se reutiliza para las jardineras y el resto se envía a otras obras municipales. «Como es tierra de buena calidad, gran parte la estamos utilizando para las jardineras», explican las mismas fuentes.

El soterramiento más seguro de Madrid incorpora inteligencia artificial para ver cada coche que pase bajo tierra.

Por qué este túnel marca un antes y un después para la movilidad del norte

En esta redacción analizamos esta obra como un paso más en la modernización de la red viaria madrileña, pero con un salto cualitativo. Si los túneles de la M-30, como los de la Calle 30, ya incorporaron sistemas avanzados de ventilación y seguridad, la integración de la IA supone un cambio de paradigma. En otras ciudades, como Barcelona, los corredores inteligentes (como el de la Ronda Litoral) han mostrado resultados dispares: reducen la congestión a corto plazo, pero no eliminan la dependencia del coche. Madrid apuesta aquí por una tecnología que también medirá la contaminación en tiempo real y podría, en un futuro, adaptar el flujo de vehículos según los niveles de calidad del aire.

El Ayuntamiento insiste en que la obra va en plazo y que la apertura en diciembre es firme. Sin embargo, conviene recordar que otros grandes proyectos de soterramiento en la capital (como el nudo de la A-5) acumularon meses de retraso por imprevistos geológicos. La apuesta tecnológica añade complejidad: la instalación y calibración de los sistemas de IA podría alargar las pruebas si surgen incidencias. Aún así, la excavación completada es un hito tangible y la estructura ya está ahí. Los próximos meses dirán si la fecha de diciembre se cumple o si, como ha pasado en otras ocasiones, el túnel se abre unas semanas más tarde.

Merece la pena también mirar hacia atrás: el soterramiento de la Castellana se planteó por primera vez hace más de una década, y el proyecto actual recoge buena parte de las demandas vecinales que pedían liberar la superficie para el peatón y el transporte público. Hoy, con la excavación terminada, ese objetivo está más cerca. El Parque Castellana y la pérgola solar serán la cara visible del cambio, mientras que bajo tierra la IA velará por la seguridad de miles de conductores cada día. El siguiente hito: las pruebas de tráfico controlado, previstas para noviembre.

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