ByteDance avanza con paso firme en la inteligencia artificial. El gigante tecnológico chino, propietario de TikTok, está entrenando un modelo fundacional que podría alcanzar los 10 billones de parámetros, una escala que lo sitúa en competencia directa con los sistemas más avanzados de los laboratorios estadounidenses como Anthropic.
Claves de la operación
- Un modelo de dimensiones inéditas en China. Con hasta 10 billones de parámetros, triplica el tamaño de Kimi K3 de Moonshot, el mayor modelo chino lanzado hasta ahora.
- Entrenamiento en curso sin fecha de lanzamiento. La compañía se encuentra en fase de preentrenamiento, que suele durar entre tres y seis meses, y el tamaño final se definirá más adelante.
- Competencia directa con los líderes estadounidenses. ByteDance apunta a rivalizar con el modelo Mythos de Anthropic, en plena escalada de inversiones entre China y EE.UU.
Una apuesta por la escala extrema en plena guerra tecnológica
Según publicó The Information y recoge Ars Technica, ByteDance ha iniciado el preentrenamiento de un sistema de IA que podría alcanzar hasta 10 billones de parámetros. Esta cifra triplica el tamaño del modelo chino más potente lanzado hasta la fecha, el Kimi K3 de Moonshot, y se acerca al Mythos de Anthropic, uno de los más avanzados del mercado estadounidense.
Fuentes cercanas al proceso, tres personas con conocimiento directo del proyecto, han confirmado que el modelo se encuentra en una fase inicial cuyo entrenamiento suele extenderse entre tres y seis meses. El tamaño definitivo del modelo se determinará más adelante, lo que deja margen para que ByteDance ajuste su ambición en función de los resultados técnicos y de la disponibilidad de recursos de computación.
La decisión de ByteDance de apostar por un modelo de esta envergadura refleja la convicción del gigante chino de que las leyes de escalado en IA siguen siendo válidas: más parámetros, más datos y más potencia de cálculo conducen a modelos más capaces. Sin embargo, el coste de entrenamiento asciende a cientos de millones de dólares y el acceso a los chips más avanzados está condicionado por las restricciones estadounidenses a la exportación de semiconductores.
Con diez billones de parámetros, ByteDance no solo busca un modelo más grande: aspira a cambiar el equilibrio de poder en la inteligencia artificial mundial.
Impacto en Europa: regulación, soberanía digital y dependencia de modelos foráneos
La noticia adquiere una dimensión especialmente relevante para el mercado europeo. Ninguna empresa del continente dispone de modelos fundacionales de esta escala, lo que acentúa la dependencia de tecnologías desarrolladas en Estados Unidos y, cada vez más, en China. La Comisión Europea ya ha advertido de los riesgos de concentración y de pérdida de soberanía digital.
El Reglamento europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) clasifica como de alto riesgo a los modelos sistémicos —aquellos entrenados con una potencia de cálculo superior a 10^25 FLOPs, umbral que un modelo de 10 billones de parámetros superaría ampliamente—. ByteDance tendría que someterse a obligaciones de transparencia, auditoría y gestión de riesgos si pretende desplegar el modelo en la UE, incluyendo la divulgación de los datos de entrenamiento y la evaluación de sesgos.
En España, compañías como Telefónica han optado por alianzas con Microsoft para acceder a modelos de IA generativa, pero la creación de tecnología fundacional propia sigue siendo una asignatura pendiente. La irrupción de un nuevo competidor no europeo de este calibre refuerza la necesidad de acelerar iniciativas como el programa Spain Neurotech o de potenciar los centros de supercomputación públicos.
Lo que el movimiento de ByteDance revela sobre la carrera global de la IA
Analizamos esta maniobra como un síntoma inequívoco de que la competencia entre China y Estados Unidos por el dominio de la IA no se ha enfriado. ByteDance cuenta con los recursos financieros y el acceso masivo a datos de usuario a través de TikTok para sostener un proyecto de esta magnitud, pero enfrenta retos regulatorios y de acceso a infraestructura de cómputo que podrían demorar o incluso frustrar el lanzamiento.
Cabe recordar que los laboratorios chinos han ido acortando distancias con los líderes estadounidenses en los últimos dos años, a pesar de las sanciones. Modelos como Qwen de Alibaba o DeepSeek han demostrado capacidades competitivas a un coste mucho menor. La apuesta de ByteDance, sin embargo, opta por la vía de la escala pura, la misma seguida por OpenAI o Anthropic, lo que sugiere que el desembolso en infraestructura será colosal.
El proyecto abre, además, interrogantes sobre la privacidad de los datos. Si ByteDance recurriera a los ingentes volúmenes de información generados por los usuarios de TikTok para entrenar su modelo, se enfrentaría a investigaciones tanto en China como en Occidente. La AI Act europea y el GDPR limitan el uso de datos personales sin consentimiento explícito, un escollo que ya ha forzado a otras compañías a retirar modelos del mercado europeo.
En nuestro análisis, el siguiente hito a vigilar es la finalización del preentrenamiento, previsto para finales de 2026 o principios de 2027. Si ByteDance logra un modelo que compita de tú a tú con Mythos y consigue navegar el laberinto regulatorio, el mapa de la IA generativa se reconfigurará profundamente, añadiendo un tercer polo a un duopolio que hoy parece consolidado.

