El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana ha publicado la concesión de 31 licencias de radio comercial para los próximos 15 años. Radio Popular S.A., la sociedad de la Cope, se ha llevado 13 de esas frecuencias, incluidas las de Valencia, Castellón y Alicante.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El DOGV ha publicado la resolución de 31 licencias de radio comercial, bloqueadas desde 2007 por litigios.
- ¿Quién está detrás? El Consell de l’Audiovisual ha resuelto el concurso; Cope y Onda Cero suman 18 licencias.
- ¿Qué impacto tiene? El mapa radiofónico valenciano queda dominado por operadores conservadores, con exigencias de un 50% de contenidos en valenciano.
Un reparto monopolizado: Cope gana en las tres capitales
La Cope tendrá emisoras en Valencia, Castellón y Alicante, y también en Alcoi, Benicarló, Benicàssim, Gandia, Monforte del Cid, Requena, Utiel, La Vall d’Uixó, Villena y Xixona. Le sigue Onda Cero, con licencias en Alcoi, Castellón, Dénia, Vinaròs y Xixona. La exigencia de un mínimo del 50% de contenidos en valenciano ha pesado en la valoración de los proyectos.
A estas adjudicaciones se suma Marengo Media, sociedad con vínculos con la Cope, que tendrá emisoras en Alcoi, l’Olleria y Xàbia. En la ciudad de Valencia han obtenido licencia Radio LP, del grupo Vocento, y la Cope; en Alicante solo la Cope; en Castellón han logrado frecuencias la Cadena SER, Radio Mediterráneo Azul, Onda Cero, la Cope, Radio LP (Vocento) y Radio Siete Mecomlys. Libertad Digital queda fuera por no cumplir los requisitos de programación.
Casi veinte años de bloqueo judicial y político
El concurso para estas frecuencias lleva atascado desde 2007, con el gobierno de Francisco Camps. En 2011 se declaró desierto y volvió a arrancar meses después con el Consell de Alberto Fabra. El concurso de 2018 abrió la puerta a operadores no comerciales, como universidades o emisoras íntegramente en valenciano, para compensar la falta de radiotelevisión pública en lengua propia. La parálisis se convirtió en norma.
En 2016, el Consell de Ximo Puig suspendió la tramitación al constatar que los informes técnicos eran insuficientes. En 2018 se convocó otro concurso, y en 2020 el Consell paralizó los procesos hasta que llegara la doctrina del Tribunal Supremo. En 2024, ya con Carlos Mazón como president, se acordó seguir el procedimiento. Una decena de resoluciones judiciales fue tumbando los primeros acuerdos.
El desenlace de un concurso bloqueado casi dos décadas premia a los operadores que impugnaron los concursos anteriores.
La resolución la publica ahora el Consell de l’Audiovisual, el ente competente según la norma audiovisual valenciana de 2020, que asumió la tramitación y resolución de los procedimientos pendientes. Con todo, el actual Consell de Juanfran Pérez Llorca hereda un expediente que cambió de gestores varias veces: Francisco Camps, Alberto Fabra, Ximo Puig y el expresident Mazón.
El Escenario Valenciano
El desenlace llega dieciocho años después del primer concurso y con el Consell de Juanfran Pérez Llorca (PP-Vox) al frente de la Generalitat. No se trata de una decisión política del actual ejecutivo: el Consell de l’Audiovisual es el órgano que la norma de 2020 designó para resolver los procedimientos pendientes. La oposición observa con lupa un reparto que premia a la Cope y a Vocento, dos grupos conservadores con implantación nacional. En el Congreso, el debate sobre la pluralidad mediática lleva meses enconado, y lo ocurrido en Valencia alimenta una discusión que trasciende la Comunitat. La proyección inmediata pasa por posibles recursos: el historial de litigios de este concurso hace improbable que la adjudicación se cierre sin nuevas impugnaciones ante el TSJ. Mientras tanto, los operadores adjudicatarios deberán acreditar que al menos la mitad de su programación es en valenciano, un requisito que marcará la viabilidad real de algunas frecuencias.
Ficha del Caso
- El caso: Concesión de 31 licencias de radio comercial bloqueadas casi dos décadas, publicada en el DOGV por el Consell de l’Audiovisual.
- Datos importantes: Cope logra 13 licencias, incluidas las tres capitales; Onda Cero 5; exigencia de 50% en valenciano; vigencia de 15 años.
- Resumen: El mapa radiofónico valenciano queda dominado por operadores conservadores, y el historial judicial abre la puerta a nuevas impugnaciones.

