El Gobierno Vasco ha cerrado un compromiso con el Estado para elevar un 50% la capacidad eléctrica de Euskadi hasta 2030. El acuerdo añade 6.000 megavatios (MW) a los 12.000 actuales y responde a la demanda de conexión de la industria vasca.
La reunión entre el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, y el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, se celebró el lunes 21 de septiembre. La cita abre la ronda que el Ministerio mantendrá con las comunidades autónomas para explicar las modificaciones introducidas en la planificación tras la fase de alegaciones. Groizard sostuvo que el Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho ‘un gran esfuerzo para que la próxima planificación permita aprovechar la ventaja competitiva que ofrece la generación renovable.
El reparto de los 6.000 megavatios adicionales
El punto de partida es el Real Decreto aprobado el 28 de julio, que regula los planes de inversión en las redes de transporte y distribución de energía eléctrica y eleva el volumen previsto. Su versión final incorpora el análisis de 2.566 alegaciones presentadas durante el trámite de audiencia. El compromiso inicial, cerrado hace justo un año, elevaba la capacidad eléctrica un 40%, unos 4.800 MW que el propio Ejecutivo vasco consideró entonces ‘cortos’.
Jauregi valoró el resultado. ‘Se ha dado un paso de gigante para resolver uno de los mayores problemas de nuestra industria: la falta de enchufes’, señaló el consejero, que situó en un 50% más de enchufes la dotación del próximo quinquenio en Euskadi. El compromiso da respuesta a las necesidades de conexión identificadas por 117 empresas intensivas en consumo y garantiza la continuidad de más de 70.000 empleos.
Los 6.000 MW adicionales se reparten en tres bloques: 2.300 MW desde la red de transporte para puntos de apoyo a la distribución y grandes demandantes industriales, 750 MW para generación renovable propia y 3.000 MW en la red de distribución, destinados a la descarbonización y al crecimiento de la industria existente.
Para materializarlo, la planificación contempla 20 actuaciones en subestaciones existentes, la creación de 10 parques de subestaciones, la construcción de 476 kilómetros de nuevas líneas y la repotenciación de otros 421 kilómetros de tendidos. Entre las prioridades figuran el eje con Navarra y la renovación de una reactancia para reforzar la solidez del sistema.
El plan eleva en 6.000 megavatios la capacidad de la red vasca hasta 2030, frente a los 4.800 del borrador inicial cerrado hace un año.
Las subestaciones previstas en los tres territorios
Por territorios, una nueva subestación al sur de Vitoria-Gasteiz atenderá el crecimiento y la modernización de su área industrial, y la mejora de la subestación de Ayala acompañará la recuperación de esa comarca. En Bizkaia se ampliará la capacidad de la subestación de Gatika para favorecer el desarrollo del Parque Tecnológico de Zamudio y de la zona oriental del territorio, mientras que el refuerzo de la conexión entre Santurtzi y Ortuella facilitará la puesta en marcha de nuevos proyectos. En Gipuzkoa, la nueva subestación de Urola impulsará la actividad industrial de la costa, y las ampliaciones de Ormaiztegi y Arkale apoyarán la recuperación del Goierri y el entorno de Pasaia.
La interconexión con Francia y el precedente del borrador
En paralelo, Groizard y Jauregi visitaron las obras de la interconexión eléctrica con Francia, acompañados de la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, y del consejero delegado de Redeia, Roberto García Merino. La infraestructura alcanza el 70% de ejecución y estará operativa a finales de 2027 o principios de 2028, con un aumento de la capacidad de intercambio entre España y Francia de 2.800 a 5.000 MW. El presupuesto se ha elevado a 3.100 millones de euros, frente a los 1.750 millones anunciados en 2021.
Red Eléctrica completó el pasado mes de agosto la primera fase del tendido submarino, con 65 kilómetros instalados por la compañía danesa NKT. Está prevista una nueva campaña a cargo de Prysmian, con cuatro cables submarinos y fibra óptica, entre la costa vasca y la francesa, cerca de Burdeos. Preguntado por las fugas de bentonita detectadas en algunas perforaciones, García Merino las calificó de gestionables e inocuas, en declaraciones recogidas por Europa Press, y aseguró que la compañía trabaja con URA y el Gobierno vasco en un protocolo para las últimas perforaciones.
La planificación estatal fija el marco de inversión en las redes hasta 2030 y prevé mecanismos de revisión para adaptarla a la evolución de la demanda, según la documentación difundida por el Ejecutivo autonómico. El acuerdo mejora en 1.200 MW el borrador cerrado en septiembre de 2025, que fijaba un alza del 40% y que el propio consejero describió entonces como insuficiente. El siguiente hito del calendario será la nueva campaña de tendido del cable submarino y la entrada en servicio de la estación conversora de Gatika, prevista para finales de 2027.

