6Cómo reconocer que acaban de reponer: palés, cajas en el pasillo y huecos recién rellenados
El indicio más fiable de que la reposición está en marcha no es la estantería, sino el suelo. Un palé en mitad del pasillo, una transpaleta junto a él o una torre de cajas apiladas esperando son la prueba de que estás viendo la tienda ‘en obra’: el momento en que el personal traslada la mercancía del almacén al lineal. En Mercadona ese rastro tiene una seña propia, porque buena parte del transporte interno se hace con cajas plegables de plástico reutilizable —el sistema de Logifruit— en lugar de cartón de un solo uso. Su nuevo formato T9, en pruebas en Xirivella (Valencia) y que la compañía prevé extender a 59 tiendas en 2026, lleva esa lógica al extremo: el producto llega sobre el propio palé y se expone así, sin pasar por estantería. Los pasillos más anchos de ese modelo están pensados, precisamente, para que esos palets circulen sin atascar la compra.
El otro gran chivato es el hueco recién rellenado. Un lineal intacto, alineado y sin claros suele indicar que acaban de pasar por ahí: las filas están ‘peinadas’, con los envases adelantados hacia el borde y las etiquetas mirando al cliente. Si ves espacios que hace media hora estaban vacíos y ahora sostienen producto nuevo, o referencias que han cambiado de sitio dentro de la misma balda, la reposición es cuestión de minutos. En el caso de las novedades de temporada, Mercadona marca esos lanzamientos con etiquetas amarillas de ‘novedad’ sobre el precio naranja habitual, así que un bloque amarillo recién colocado es la pista más directa. Conviene no fiarse solo del reloj: no existe un horario oficial de reposición por cadena, y las franjas que circulan —madrugada para frescos, media tarde para bebidas y snacks— son estimaciones, no datos confirmados por la empresa.

