El Proyecto Intermodular de FP es un módulo obligatorio que integra en un único trabajo los contenidos de todo un ciclo formativo.
La FP (Formación Profesional, la rama del sistema educativo que ofrece ciclos formativos de grado básico, medio y superior orientados a la inserción laboral en profesiones técnicas) incorporó esta figura con la nueva ordenación del sistema. A diferencia de un trabajo final al uso, el Proyecto Intermodular no depende de una sola materia: obliga al alumnado a movilizar a la vez los aprendizajes de varios módulos para resolver un reto propio del entorno profesional.
La norma de referencia es el Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, que desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional, y que se apoya en la Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, de ordenación e integración de la Formación Profesional. Ambos textos trasladan el foco desde la acumulación de contenidos hacia las competencias: el alumnado debe demostrar que sabe hacer, no solo que sabe repetir.
Cada centro concreta el proyecto en torno a un reto o problema profesional. El equipo docente selecciona los resultados de aprendizaje de los módulos que va a integrar, define las tareas que debe ejecutar el alumnado y fija las evidencias que demostrarán la adquisición de esas competencias.
Cómo se organiza el Proyecto Intermodular dentro del ciclo formativo
El proyecto se desarrolla a lo largo del ciclo y se coordina con los módulos que se imparten en paralelo. La carga horaria y el momento de impartición dependen de la ordenación que fija cada comunidad autónoma, dentro del marco estatal que determina el título y la estructura del ciclo formativo.
En su diseño intervienen el equipo docente del ciclo, los departamentos didácticos y, cuando el proyecto se vincula a la formación en empresa, los tutores de los centros de trabajo. La coordinación interna del claustro es la pieza clave para que el proyecto intermodular no acabe siendo una suma de tareas sueltas.
El Proyecto Intermodular exige que el equipo docente acuerde qué evidencia evaluará cada módulo y con qué instrumento se recogerá.
Cómo se diseña, se coordina y se evalúa el Proyecto Intermodular
El diseño parte de una idea inicial vinculada a la familia profesional del ciclo. El profesorado identifica las competencias y los resultados de aprendizaje de cada módulo que pueden integrarse, los ordena en tareas con una secuencia temporal realista y define las evidencias y las plantillas que el alumnado deberá entregar en cada fase.
La coordinación es la parte que suele resultar más compleja. Requiere fijar un calendario común, repartir responsabilidades entre el profesorado implicado, prever los recursos materiales y anticipar los ajustes que aparecen al llevar el proyecto al aula. Un cronograma compartido evita solapamientos y duplicidades.
En la evaluación, la tendencia mayoritaria es la evaluación formativa: seguimiento continuo, rúbricas conocidas de antemano por el alumnado y evidencias recogidas durante todo el proceso, no solo al final. Las herramientas digitales y las plantillas editables facilitan ese seguimiento, pero no sustituyen el criterio del profesorado.
A eso se suma el impacto sobre el colectivo docente. Las enseñanzas de Formación Profesional concentran más de un millón de alumnos matriculados cada curso, según los datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte, y el profesorado de esos ciclos asume ahora una labor añadida de diseño y coordinación.
El Marco Educativo
El marco normativo estatal lo forman la Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, de ordenación e integración de la Formación Profesional, y el Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, que la desarrolla. El Estado fija los títulos, los ciclos y las competencias básicas del sistema; las comunidades autónomas desarrollan los currículos, ordenan los módulos y determinan la organización horaria de cada ciclo. Esa distribución competencial explica que el peso y la secuencia del Proyecto Intermodular varíen entre territorios.
Los cambios afectan a tres colectivos: el alumnado de los ciclos formativos, el profesorado que imparte los módulos y los centros, que deben reorganizar horarios y espacios de coordinación. Las organizaciones sindicales del sector han reclamado en distintos foros que esa coordinación se reconozca dentro del horario lectivo, una decisión que corresponde a la ordenación horaria de cada comunidad autónoma. El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte mantiene abierta la revisión de la implantación de la nueva ordenación, y la Conferencia Sectorial de Educación es el foro donde se abordan los ajustes que afectan a todas las comunidades.
El calendario de implantación avanza de forma progresiva en los distintos ciclos y territorios, con revisiones periódicas de los currículos. Las convocatorias de formación permanente del profesorado y las instrucciones de inicio de curso de cada administración son las vías habituales por las que se actualizan los criterios de organización y evaluación del módulo.
Claves de la Noticia
- Qué importa: El Proyecto Intermodular es un módulo obligatorio que obliga a integrar los contenidos de varios módulos de un ciclo formativo en un único trabajo.
- Por qué importa: Cambia la forma de organizar y evaluar la FP: exige coordinación docente, evidencias de aprendizaje y ajustes en la planificación de cada ciclo.
- A quién le importa: Al alumnado de ciclos formativos, al profesorado de FP y a los equipos directivos de los centros que deben ordenar tiempos, tareas y evaluación.

