La huelga de SEMAF deja este jueves sin tren a O Carballiño desde Ourense y cancela conexiones con Lugo y Ponferrada.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La huelga de 24 horas de SEMAF ha suprimido este jueves los trenes entre Ourense y O Carballiño y ha cancelado conexiones con Lugo, Ponferrada y Madrid.
- ¿Quién está detrás? El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios, Renfe y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que ha fijado los servicios mínimos por decreto.
- ¿Qué impacto tiene? Mínimos del 65% en Media Distancia y del 73% en Alta Velocidad y Larga Distancia; el eje Ourense-Lugo y las conexiones con Portugal quedan especialmente tocados.
Del Ourense-O Carballiño al Madrid-Vigo: los trenes que no circularán
El listado que ha publicado Renfe para la jornada dibuja un mapa de ausencias que va del tren de proximidad al corredor de alta velocidad. En la provincia de Ourense, los servicios a O Carballiño quedan suprimidos en sus cuatro franjas del día: las salidas desde la capital a las 14.30 y las 21.13 horas, y las llegadas desde la villa ourensana a las 07.50 y las 15.00. La conexión con Lugo pierde el Lugo-Ourense de las 18.30, el Ourense-Lugo de las 20.55 y los enlaces de primera hora de la tarde en ambos sentidos.
El corredor de alta velocidad tampoco se libra. Quedan afectados el Madrid-Chamartín–Vigo-Urzaiz de las 08.26 y el regreso desde Vigo a las 13.37, además de los cuatro servicios transfronterizos con Valença do Minho, que enlazan la ciudad olívica con Portugal. En el eje atlántico, Renfe señala alteraciones en los Santiago-Vigo, los Santiago-Vilagarcía y los A Coruña-Ferrol; también en los Ferrol-Ribadeo y en el Monforte de Lemos-A Coruña de primera hora.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha fijado unos servicios mínimos del 65% en Media Distancia y del 73% en Alta Velocidad y Larga Distancia. En Cercanías, el decreto reserva el 75% en las franjas punta —de 06.00 a 09.00, de 13.30 a 15.30 y de 18.30 a 20.30— y el 50% en el resto del día; en mercancías, apenas circulará el 26% de lo programado. Un 65% de mínimos no equivale a un 65% de trenes útiles para quien tiene una sola frecuencia al día.
Servicios mínimos del 65% y un conflicto que Renfe sitúa fuera de su alcance
La compañía sostiene que las reivindicaciones de SEMAF —relacionadas con la normativa sobre tiempos de conducción y con determinadas actuaciones de la Inspección de Trabajo— exceden del ámbito de decisión de la empresa. Renfe defiende que ha cumplido íntegramente los compromisos adquiridos en febrero para reforzar el sistema ferroviario tras el accidente de Adamuz, entre ellos la contratación de más de 1.200 trabajadores y el refuerzo de los equipos de mantenimiento. El conflicto se dirime, según la empresa, fuera de sus despachos.
En la Galicia interior, un tren suprimido no es un retraso: es la única posibilidad de llegar a la capital de la provincia ese día.
El impacto se mide en provincias como la ourensana, donde la red se organiza en torno a un eje único y las alternativas por carretera alargan el viaje. La línea entre Ourense y O Carballiño queda en manos de los servicios mínimos, y las conexiones con Lugo, y Ponferrada se cuentan ya por ausencias. Media Distancia sostiene la vida diaria de la Galicia interior, y es la que más acusa cada parón.
El Laboratorio Gallego
Lo que ocurre este jueves en los andenes de Ourense tiene una lectura que excede el calendario sindical. Galicia es una comunidad con una red radial, heredada de un diseño que priorizaba la salida hacia el centro peninsular, y con un interior que depende de frecuencias escasas. Cualquier conflicto de ámbito estatal aterriza aquí con más fuerza que en el arco mediterráneo. Los tres grupos del Parlamento de Galicia coinciden en la queja: menos trenes y más dependencia del coche.
La dimensión nacional del asunto es doble. Por un lado, el pulso enfrenta a un sindicato corporativo con una empresa pública y con un ministerio que fija por decreto cuántos trenes circulan: la capacidad de decisión real está en Madrid, no en Santiago de Compostela. Por otro, cada supresión refuerza el argumento, repetido desde hace décadas, de que el mapa ferroviario español sigue siendo radial en el diseño y desigual en el reparto. El agravio no se mide en kilómetros, sino en frecuencias.
La huelga está convocada para 24 horas, de modo que el servicio debería recuperarse a lo largo del viernes 30 de octubre. El conflicto de fondo —la normativa sobre tiempos de conducción y las actuaciones de la Inspección de Trabajo— no se resuelve con un día de paro. Renfe y SEMAF volverán a verse, y con ellos los usuarios de Media Distancia, que son quienes menos margen tienen para reorganizar su jornada. La próxima cita será, como siempre, un nuevo decreto de servicios mínimos.
Queda la foto de una comunidad que en 2026 sigue pendiente de un tren a O Carballiño. Galicia lleva tiempo mirando a Madrid, y Madrid, cuando convoca una huelga, no siempre mira a Galicia.
Ficha del Caso
- El caso: La huelga de 24 horas convocada por SEMAF en Renfe ha suprimido este jueves servicios en Galicia, con especial incidencia en el eje Ourense-O Carballiño y en las conexiones con Lugo, Ponferrada y Madrid.
- Datos importantes: Servicios mínimos del 65% en Media Distancia, 73% en Alta Velocidad y Larga Distancia, 75% y 50% en Cercanías y 26% en mercancías. Afectados los Madrid-Vigo y los cuatro transfronterizos con Valença do Minho.
- Resumen: Un conflicto laboral de ámbito estatal que se ceba con la red de proximidad gallega y que sitúa la decisión última en el Ministerio de Transportes, no en la Xunta de Galicia.

