Cortes de tráfico el domingo en Barcelona por la Cursa Montjuïc-Tibidabo: 29 líneas de bus afectadas

TMB desvía hasta 29 líneas de autobús entre las 8.00 y las 11.00 por un recorrido de diez kilómetros entre el castell de Montjuïc y Sarrià. La empresa recomienda el metro en plena mañana de Tots Sants.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Vecinos de Sarrià, Sant Gervasi, Poble-sec y usuarios de 29 líneas de autobús, entre ellas D20, H6, V3, la 27 y la ruta roja del Barcelona Bus Turístic.
  • ¿Cuándo? Domingo 1 de noviembre, de 8.00 a 11.00 horas aproximadamente, con afecciones escalonadas según el paso de los corredores.
  • ¿Qué cambia? Cierre al tráfico del eje Montjuïc-Sarrià, desvíos progresivos de bus y recomendación de TMB de usar metro y FGC en los desplazamientos cercanos al circuito.

La Cursa Montjuïc-Tibidabo cierra este domingo el eje entre la montaña y Sarrià y obliga a desviar 29 líneas de autobús en Barcelona.

Arranca a las 8.00 horas desde la explanada del castell de Montjuïc y mantiene restricciones de circulación hasta las 11.00, aproximadamente. Es la quinta edición de la Cursa BUFF y son diez kilómetros con meta en el Centre Asturià, en el carrer Ràfols, en Sarrià. TMB ya ha lanzado el aviso: quien tenga que moverse cerca del circuito, que priorice el metro.

El puente de Tots Sants añade presión al dispositivo. El 1 de noviembre es el día de máxima afluencia a los cementerios de la ciudad, también al de Montjuïc, en la falda de la montaña. Menos tráfico laboral, sí, pero más gente en la calle a media mañana, cuando las restricciones siguen activas.

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Qué calles quedan cortadas y a qué hora

El pelotón baja desde el castell por el carrer del Castell, el passeig del Migdia, el carrer dels Tarongers, l’avinguda Miramar, l’avinguda de l’Estadi y la plaça de Sant Jordi. Las avenidas de Francesc Ferrer i Guàrdia y Rius i Taulet quedan cerradas al tráfico mientras pase la prueba y se reabren a medida que avanza la carrera.

El trazado continúa por los carrers de Lleida, Tamarit, Entença, Déu i Mata i Constança —aquí conviene mirar el carril bus antes de coger el coche—, cruza el túnel inferior de l’Illa Diagonal y sube por Caravel·la La Niña, l’avinguda de Sarrià, la plaça de Prat de la Riba y el passeig de Sant Joan Bosco.

Diez kilómetros de carrera bastan para reordenar media red de autobús: la fiesta la paga, un domingo más, quien espera en la parada.

El tramo final atraviesa el casco antiguo de Sarrià por la plaça d’Artós, el carrer Major de Sarrià, Ramon Miquel i Planas l’avinguda de Josep Vicenç Foix i Naranjo de Bulnes, hasta la meta del Centre Asturià. Con el móvil en la mano, mejor el metro.

Las 29 líneas de bus afectadas y las alternativas reales

líneas bus afectadas Barcelona

TMB ha identificado hasta 29 líneas que pueden sufrir desvíos, limitaciones o cambios de recorrido: D20, D40, H2, H4, H6, H8, H10, H12, H16, V3, V7, X2, X3, 6, 13, 27, 34, 46, 54, 55, 59, 65, 68, 78, 109, 125, 130 y 150, además de la ruta roja del Barcelona Bus Turístic.

Los ajustes no serán simultáneos. Se aplican a medida que los corredores pasan por cada tramo y se levantan cuando el último participante cruza la zona. Eso significa que un autobús puede circular con normalidad a las 8.30 y estar desviado a las 9.15, o al revés. La información actualizada se consulta en el apartado de avisos de servicio de TMB.

El consejo oficial es el metro, y en el lado de Montjuïc funciona: Espanya (L1, L3 y L8), Poble Sec (L3) y Paral·lel (L2 y L3) cubren la salida y buena parte del primer tercio del recorrido. En la meta el panorama cambia. Sarrià no tiene metro: lo que hay es FGC, con parada en el centro del barrio (S1, S2 y L6) y Maria Cristina (L3) a un cuarto de hora a pie del túnel de l’Illa.

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Conviene decirlo claro: para los desplazamientos internos de Sarrià y Sant Gervasi, el domingo por la mañana no hay alternativa perfecta. Andar, bicicleta o esperar. Tres horas de corte. Nada más.

Por qué esta carrera vuelve a pillar al autobús en pleno puente

No es un caso aislado. Barcelona encadena pruebas deportivas durante buena parte del año y el patrón se repite: el recorrido se diseña pensando en el corredor, la gestión del tráfico se resuelve con desvíos sobre la marcha y el transporte público de superficie absorbe el coste. Lo observamos cada vez que una carrera cruza el Eixample o sube a Montjuïc.

Hay una explicación técnica. El autobús no puede atravesar el circuito, pero tampoco puede quedarse clavado en medio: sin desvío, hay línea muerta. Por eso TMB ajusta sobre la marcha y no publica un plan cerrado por línea. Es la fórmula menos mala, y aun así deja al usuario sin certezas justo cuando las necesita.

La lectura política también existe. El Ayuntamiento defiende el calendario deportivo por retorno económico y proyección de ciudad, y la pregunta sobre cuántas pruebas caben en una misma temporada reaparece cada vez que un corte pilla a los vecinos en fin de semana. Nadie discute la carrera; se discute el día y la hora.

El dispositivo empezará a desmontarse cuando el último corredor cruce la meta, previsiblemente antes de las 11.00. A partir de ahí, TMB restituirá recorridos y el tráfico volverá poco a poco a la normalidad en Sarrià. Para quien madrugue, la regla es sencilla: entre las 8.00 y las 11.00, metro o FGC; el bus, mejor para otro día.