Todos hemos soñado con unas patatas fritas crujientes que no dejen la cocina oliendo a freidora industrial. Yo mismo he tirado más de un lote de patatas gomosas salidas de la freidora de aire, hasta que descubrí el método que el chef Jordi Cruz compartió en su perfil de Instagram. Con tres estrellas Michelin y su carisma en MasterChef, Jordi sabe que el truco no está en la máquina, sino en el orden: un paso previo en el microondas convierte las patatas en lienzos tiernos listos para el crujiente final.
La clave está en la evaporación controlada: al cocer las patatas en el microondas con papel film, el vapor ablanda los almidones sin saturarlos de agua, y el poco aceite crea una película que luego se dora. Así se evita la temida patata seca o gomosa de la freidora de aire.
El secreto del éxito
Lavado y remojo exprés: Cortar las patatas en bastones y dejarlas en agua fría unos minutos arrastra el exceso de almidón superficial. Así no se pegan y ganan textura.
Microondas, el confitado invisible: Seis minutos a 800 W con un hilo de aceite y papel film bastan para que queden “casi como si estuvieran confitadas”, sin baño de aceite.
Doble golpe de calor en la freidora: Primero 15 min a 185 ºC para secar el interior, luego un remate de 5 min a 200 ºC justo antes de servir. El cambio de temperatura sella la corteza crujiente.
Ingredientes
4 patatas grandes de las variedades kennebec o monalisa (son las que mejor soportan la fritura, con menos agua y más almidón)
Una cucharada de aceite de oliva virgen extra (un hilo fino)
Sal en escamas o fina al gusto
Del microondas a la freidora: el paso a paso
Pela las patatas y córtalas en bastones de un centímetro de grosor. Lávalas bajo el grifo y sumérgelas en un bol con agua fría durante al menos 10 minutos. Cambia el agua un par de veces hasta que salga transparente: esa neblina blanca era almidón que estropearía la textura. Escúrrelas bien y sécalas con un paño limpio; la humedad extra es enemiga del crujiente.
Vuelve a poner los bastones en el bol, rocíalos con el aceite y masajea suavemente para que queden apenas brillantes, no empapados. Tapa el bol con papel film, pincha un par de agujeros para que escape el vapor y programa el microondas a 800 W durante en en seis minutos. Cuidado al retirar el film: el vapor quema. Las patatas estarán tiernas, translúcidas y habrán soltado parte de su agua, igual que tras un confitado lento.
Pasa las patatas a la cesta de la freidora de aire. Extiéndelas en una sola capa, sin amontonar. Ajústala a 185 ºC y programa 15 minutos. A la mitad del tiempo, abre, remueve con unas pinzas y devuelve la cesta para que se doren por igual. Notarás cómo empieza a formarse una costra dorada.
Pasados los 15 minutos, sube la temperatura a 200 ºC y cocina 5 minutos más. En este punto, la cocina huele a patata asada, y el exterior queda crujiente mientras el interior permanece cremoso. Retira, espolvorea sal en escamas al instante y sirve de inmediato. Si las dejas reposar en la cesta caliente, perderán el crujiente.
Variaciones y maridaje
Estas patatas piden una salsa brava casera o un alioli suave, pero con un bol de pimentón ahumado y comino también triunfan. El maridaje perfecto es una cerveza lager bien fría que contraste con el toque graso, o un fino seco si buscas algo más elegante. Si quieres prescindir del microondas, puedes escaldarlas dos minutos en agua hirviendo con vinagre y secarlas bien, aunque el resultado no será igual de tierno.
Para una versión más exprés, reduce la cocción inicial en la freidora a 12 minutos y sube el remate a 3 minutos a 210 ºC, vigilando que no se pasen. También puedes congelar las patatas ya precocidas en el microondas: las escurres, las extiendes en una bandeja y, una vez congeladas, las guardas en bolsas; directamente de la nevera van al airfryer a 200 ºC hasta que estén doradas, sin necesidad de aceite extra.
Si te sobra alguna, no las recalientes en el microondas: devuélvelas a la freidora de aire 2-3 minutos a 200 ºC y revivirán el crujiente. Guardadas en un táper de vidrio aguantan un par de días, aunque dudo que lleguen a enfriarse.
La Generalitat de Cataluña ha decidido plantar cara al Tribunal Constitucional en una batalla que parece no tener fin: la lengua en las aulas. La consejera de Educación, en declaraciones recogidas por fuentes del Govern, ha asegurado que el ejecutivo catalán «hará lo que esté en su mano» para preservar el modelo de inmersión lingüística, incluso si ello supone desoír las reiteradas sentencias que exigen un 25% de horas lectivas en castellano.
El pulso, que no es nuevo, se produce en un momento de máxima tensión entre el Palau de la Generalitat y el Alto Tribunal. Tras años de litigios, el Constitucional ha dejado claro, en fallos de 2024 y 2025, que el sistema educativo catalán vulnera el derecho de los alumnos a recibir enseñanza en la lengua común del Estado. Sin embargo, la Generalitat insiste en que su modelo cuenta con el aval de la Ley de Educación de Cataluña y de la realidad sociolingüística del territorio.
El órdago de la Generalitat al Constitucional
La posición del Govern no es improvisada. Desde el departamento que dirige la consejera se sostiene que los tribunales «desconocen la realidad de las aulas» y que la inmersión es la única herramienta eficaz para garantizar el dominio del catalán sin menoscabar el castellano. Ayer mismo, en una reunión con directores de centros públicos, la responsable educativa presumió de que el modelo cuenta con un apoyo social mayoritario y advirtió de que cualquier vuelco judicial sería contestado con «todos los instrumentos legales y políticos disponibles».
La afirmación choca de frente con el criterio del Tribunal Constitucional, que en su sentencia más reciente —la 24/2025— recordó que el catalán y el castellano deben ser vehiculares en igualdad de condiciones y que el criterio de «lengua de uso habitual» no puede vaciar de contenido el derecho constitucional a la educación en español. Moncloa.com ha podido confirmar que el Govern ni siquiera ha iniciado los trámites para adaptar el currículo a ese fallo, pese a que el cumplimiento es obligatorio desde el pasado noviembre.
De hecho, fuentes parlamentarias consultadas por esta redacción apuntan a que la estrategia de la Generalitat pasa por alargar el conflicto. «No hay prisa, porque políticamente este pulso no perjudica a nadie en el tablero catalán», señalan. La idea es que el Constitucional —que tiene pendiente el recurso de amparo de una familia de Sant Cugat— acabe dando la razón al modelo catalán cuando cambie su composición, una tesis que en círculos judiciales se considera «ingeniería política de muy corto recorrido».
Inmersión sí, excepción no: el modelo que choca con las sentencias
La clave del desencuentro está en una palabra: excepcionalidad. Mientras que el Tribunal Constitucional admite que la inmersión sea la regla general, exige que se prevean mecanismos reales para que las familias que lo soliciten puedan escolarizar a sus hijos en castellano como lengua vehicular. La Generalitat, en cambio, defiende un sistema en el que el catalán es el eje vertebrador de todo el proyecto educativo, y las horas de castellano se limitan a las asignaturas de Lengua y, como mucho, a algún proyecto interdisciplinar.
Ese diseño, recogido inicialmente en el Estatut d’Autonomia de 2006 y desarrollado por la Llei d’Educació de Catalunya (LEC), ha sido declarado parcialmente inconstitucional en varias ocasiones, pero siempre con matices que el Govern ha sabido explotar. Ahora, la sentencia 24/2025 no deja margen a la interpretación: fija un mínimo del 25% de horas en castellano —no como cuota rígida, pero sí como «parámetro de control»— y obliga a la administración a acreditar, proyecto a proyecto, cómo se garantiza el derecho de los alumnos castellanohablantes.
La Generalitat ha optado por un órdago jurídico que, en realidad, es un seguro político: mantener la inmersión intacta mientras dure la legislatura, aunque el Constitucional le enmiende la plana una y otra vez.
Desde la comunidad educativa, las reacciones son ambivalentes. La Plataforma por la Lengua celebra la «firmeza» del Govern; la asociación Hablamos Español denuncia «desobediencia institucional» y anuncia nuevas acciones judiciales. Entretanto, los padres que han peleado el 25% en los tribunales ven cómo sus sentencias favorables se archivan en un cajón administrativo sin fecha de ejecución.
Un conflicto que favorece a ERC y a Junts
La lectura política del pulso es nítida. Tanto Esquerra Republicana como Junts per Catalunya comparten la defensa numantina de la inmersión, y ambos partidos presionan al president Illa para que no ceda ni un milímetro. En privado, dirigentes republicanos admiten que el choque con el Constitucional «es perfecto» para reagrupar al independentismo después del desgaste de los pactos con el PSC. Junts, por su parte, ve la oportunidad de erosionar al Govern con el argumento de que Illa «acabará plegándose a Madrid» como el resto de presidentes.
Esa pinza coloca al presidente de la Generalitat en una posición incómoda. Fuentes próximas a su equipo reconocen que no hay margen para aplicar el 25% sin romper el acuerdo de investidura con ERC, y que cualquier movimiento en esa dirección precipitaría la caída del Govern. La alternativa, sin embargo, es seguir acumulando sentencias en contra y, en última instancia, arriesgarse a sanciones económicas o a la intervención de la Alta Inspección educativa por parte del Estado.
En Moncloa, mientras tanto, se sigue de cerca pero sin intervenir. El Gobierno central prefiere no avivar el incendio a las puertas de las elecciones generales de 2027 y confía en que el Constitucional resuelva el recurso pendiente sobre la LEC el año que viene. No obstante, fuentes de Moncloa consultadas por esta redacción admiten que si el Govern sigue sin ejecutar las sentencias, el Ejecutivo se verá obligado a actuar «para garantizar el cumplimiento de la ley», aunque no concretan plazos ni instrumentos.
Lo que observamos es un patrón que se repite desde 2010: la Generalitat utiliza el conflicto lingüístico como herramienta de cohesión interna y de presión hacia Madrid, mientras el Estado dilata las respuestas contundentes por temor a la reacción independentista. La diferencia ahora es que Illa, a diferencia de Torra o Aragonès, no puede jugar a la épica soberanista sin poner en riesgo los apoyos parlamentarios del PSC en el Congreso. La cuadratura del círculo, por tanto, parece imposible.
La próxima vista en el Constitucional está señalada para septiembre, aunque el tribunal aún no ha comunicado la fecha exacta a las partes. Entre tanto, las aulas catalanas seguirán funcionando exactamente igual que hasta ahora: con el catalán como lengua principal y con las peticiones de más castellano durmiendo en los despachos del Departament d’Educació. Un nuevo capítulo, vaya, de una novela que los catalanes conocen de sobra.
El sindicato Jupol, mayoritario en la Policía Nacional, «quiere mostrar su absoluta indignación tras conocer las informaciones publicadas sobre los gastos cargados al erario público por el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, entre los que figuran un desfibrilador para su vehículo oficial, así como artículos de lujo y otros gastos difícilmente justificables en la actual situación que atraviesan numerosos servicios públicos».
Desde el sindicato denuncian que «mientras determinados cargos públicos disponen de desfibriladores en sus vehículos oficiales para su uso personal o exclusivo, los policías nacionales que patrullan diariamente las calles de España continúan careciendo de estos dispositivos esenciales para salvar vidas».
La realidad es que, a día de hoy, los vehículos policiales destinados a servicios de Seguridad Ciudadana o atención al ciudadano no cuentan de forma generalizada con desfibriladores. «Una situación incomprensible e inadmisible para quienes somos, en innumerables ocasiones, los primeros intervinientes ante emergencias médicas en la vía pública», sostienen.
Además de los desfibriladores tipo DESA, desde Jupol, reclaman «la implantación de botiquines tácticos tipo IFAK en los vehículos policiales operativos, dotados con material básico para la atención inmediata de heridas traumáticas graves, hemorragias o lesiones de alta gravedad, tanto para ciudadanos como para los propios agentes».
Policías de emergencias
Los policías nacionales forman parte del sistema de emergencias del país. «Somos primeros intervinientes y llegamos antes que nadie a infinidad de servicios relacionados con paradas cardiorrespiratorias, accidentes, incidentes violentos o situaciones críticas donde cada segundo cuenta», añaden.
Sin embargo, el Ministerio del Interior «continúa ignorando una reivindicación básica y de sentido común planteada reiteradamente por Jupol». La realidad operativa demuestra que los policías nacionales se enfrentan diariamente a situaciones de alto riesgo donde una primera asistencia sanitaria rápida y eficaz resulta fundamental hasta la llegada de los servicios médicos especializados.
Sin embargo, el Ministerio del Interior «continúa sin atender unas reivindicaciones mínimas que buscan únicamente mejorar la capacidad de respuesta y salvar vidas. Desde nuestro sindicato no estamos reclamando ningún privilegio ni ninguna medida desproporcionada. Estamos solicitando algo tan razonable como que, al menos, exista un vehículo dotado con desfibrilador por cada distrito operativo de la Policía Nacional, pensando no solo en la seguridad de los agentes, sino principalmente en la protección y la vida de los ciudadanos a los que servimos. Resulta insultante comprobar cómo se destinan recursos públicos a cuestiones accesorias o personales, como el caso conocido en estos días del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, mientras se siguen negando herramientas que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte para cualquier ciudadano en una intervención policial», continúan.
Jupol recuerda que esta reivindicación no es nueva. El sindicato lleva años reclamando la implantación progresiva de desfibriladores en los vehículos policiales y formación específica para los agentes, precisamente porque la Policía Nacional actúa diariamente como primer escalón de respuesta ante emergencias sanitarias.
La diferencia entre disponer o no de un desfibrilador y un botiquín IFAK en un coche patrulla puede suponer salvar una vida antes de la llegada de los servicios sanitarios. «Esa debería ser la prioridad de cualquier administración responsable», dicen.
El sindicato considera «intolerable que existan recursos para determinados gastos superfluos en vehículos oficiales de políticos y cargos afines al Gobierno«, mientras la Policía Nacional continúa sin desfibriladores tipo DESA ni botiquines IFAK en sus patrullas.
Por ello, desde Jupol, «exigimos al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía que abandonen la política de abandono y propaganda y doten de manera urgente a la Policía Nacional de los medios mínimos necesarios para prestar un servicio eficaz y seguro a la ciudadanía y de desfibriladores y botiquines tácticos en los vehículos policiales operativos, garantizando al menos una dotación mínima por distrito operativo y por comisaría de distrito único».
Mientras «algunos utilizan recursos públicos para su comodidad personal, los policías nacionales seguimos patrullando sin herramientas básicas para salvar vidas. Esa es la verdadera vergüenza institucional», concluye el comunicado de Jupol.
El Informe Anual de Seguridad Nacional 2025 revela un panorama complejo donde el terrorismo y la radicalización violenta se consolidan como una amenaza adaptable y persistente para la estabilidad global y de España. A lo largo de este análisis, se observa cómo las estructuras terroristas han evolucionado hacia una mayor descentralización, apoyándose en la tecnología y en la explotación de conflictos regionales para mantener su operatividad.
La Estrategia de Seguridad Nacional destaca que el yihadismo sigue siendo el motor principal de esta amenaza, aunque con dinámicas que han variado significativamente respecto a años anteriores debido a la inestabilidad en zonas como el Sahel y el uso intensivo del entorno digital.
Hambrunas del Sahel (Fuente: Cáritas)
El Sahel como epicentro del yihadismo mundial
Uno de los cambios más drásticos descritos en el documento es el desplazamiento del foco operativo del terrorismo yihadista hacia el continente africano. La región del Sahel central, que comprende a países como Mali, Níger y Burkina Faso, se ha convertido en el verdadero centro de gravedad del terrorismo a nivel global.
En este territorio, grupos vinculados tanto a Al Qaeda como al Dáesh han logrado no solo mantener su presencia, sino expandir su control territorial aprovechando la debilidad de las capacidades estatales y la porosidad de las fronteras en la denominada triple frontera.
Esta regionalización del conflicto implica que las filiales africanas han desarrollado una autonomía y capacidad logística superior, utilizando armamento cada vez más avanzado y tácticas coordinadas. Para España, esta situación es de vital importancia dada la proximidad geográfica y los vínculos de seguridad con la vecindad sur de Europa.
El informe subraya que la inestabilidad en esta zona incide directamente en la seguridad nacional, ya que el fortalecimiento de estos grupos en África facilita la proyección de amenazas hacia los países del entorno mediterráneo.
Nuevos perfiles y autorradicalización en España
En el plano nacional, la amenaza se manifiesta a través de un fenómeno preocupante: la autorradicalización de actores solitarios. Las autoridades han detectado que el perfil de los individuos implicados en procesos de radicalización es cada vez más joven, registrándose un aumento significativo de detenciones de personas menores de edad.
Estos individuos suelen adoptar ideologías extremistas a través de procesos rápidos de consumo de propaganda en internet, sin necesidad de mantener un contacto físico directo con estructuras organizadas.
España ha mantenido durante todo el ejercicio de 2025 el Nivel de Amenaza Antiterrorista en un grado 4 sobre 5, lo que refleja una situación de riesgo alto pero controlado. Además de los actores solitarios, las fuerzas de seguridad vigilan de cerca el posible retorno o desplazamiento de Combatientes Terroristas Extranjeros, así como la influencia de dinámicas procedentes de Oriente Medio y Asia Central que puedan reactivar células o inspirar ataques en suelo europeo. La resiliencia de estas organizaciones se alimenta de la persistencia de conflictos armados en el exterior, que sirven como reclamo para su narrativa de victimización y confrontación.
La tecnología al servicio del extremismo violento
El entorno digital ha dejado de ser un mero canal de comunicación para convertirse en un soporte integral para la radicalización. El informe advierte sobre el uso creciente de la Inteligencia Artificial por parte de grupos terroristas para la creación de contenido propagandístico y campañas de desinformación.
Esta tecnología permite a las organizaciones extremistas generar materiales visuales y narrativos más persuasivos y difíciles de detectar por los algoritmos de moderación de las redes sociales, acelerando los procesos de captación en jóvenes.
Las herramientas digitales también son fundamentales para la financiación transnacional de las actividades terroristas, utilizando métodos que dificultan el rastreo bancario tradicional. Ante este desafío, la respuesta del Estado se centra en el fortalecimiento de las capacidades de ciberdetección y en la cooperación internacional para retirar contenidos ilícitos.
La prevención en el ámbito virtual se considera ahora tan crítica como la vigilancia física, ya que la mayoría de los procesos de radicalización violenta identificados en el último año han tenido un componente digital predominante.
Pueblo típico de la región del Sahel (Fuente: Agencias)
Cooperación internacional y apoyo a las víctimas
La lucha contra el terrorismo en 2025 no se ha limitado únicamente a la vertiente operativa y policial. España ha reforzado su papel en foros internacionales, destacando el lanzamiento en abril de 2025 de la Red Global de Asociaciones de Víctimas de Terrorismo (VoTAN).
Este proyecto, que cuenta con el respaldo financiero español y la gestión de la Oficina de Naciones Unidas contra el Terrorismo, busca dar voz a las víctimas y utilizar su testimonio como una herramienta poderosa contra la narrativa violenta de los grupos radicales.
Asimismo, la participación española en misiones internacionales sigue siendo un pilar fundamental de la estrategia preventiva. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado colaboran activamente en proyectos como CT-JUST de la Unión Europea, orientado a fortalecer las capacidades contraterroristas en regiones críticas como el Sahel, el Cuerno de África y Oriente Medio.
A través de la formación de fuerzas locales en técnicas forenses y el asesoramiento en seguridad, España busca atajar la amenaza en su origen, contribuyendo a la estabilidad de países que son esenciales para la seguridad del conjunto de la Unión Europea.
El Partido Popular (PP) de Juanma Moreno Bonilla ha ganado las elecciones andaluzas, pero ha perdido la mayoría absoluta del Gobierno de Andalucía al no poder revalidar los 58 diputados de las pasadas elecciones y se ha quedado en 53, a solo dos diputados de los 55 necesarios para gobernar en solitario. Moreno tendrá que pactar con Vox si quiere gobernar otros nuevos cuatro años, al igual que ya han hecho sus compañeros de partido en Extremadura, Aragón y Castilla y León, siguiendo la hoja de ruta del concepto «prioridad nacional».
Su mayor rival, el PSA de Maria Jesús Montero, también ha caído, al obtener el peor resultado de los socialistas en Andalucía. El gran beneficiado ha sido Adelante Andalucía de José Ignacio García, un partido andalucista de izquierdas, que pasa de 2 a 8 diputados en la Junta. Vox, con Manuel Gavira, gana un diputado, hasta los 15, y se convierte en árbitro de la gobernabilidad de la derecha en Andalucía. Por Andalucía, de Antonio Maillo, la tercera fuerza de izquierdas andaluza, se ha quedado en los mismos 5 diputados que obtuvieron en el año 2022.
La participación en las elecciones de Andalucía ha sido del 52,15%, 7,6 puntos más que en 2022. Los resultados de las elecciones se comenzaron a conocer más tarde que de costumbre, a partir de las 20.40 horas por el retraso en la constitución de mesas de tres colegios electorales. Así que la incertidumbre se mantuvo hasta más allá de las once de la noche, cuando el 100% de los votos escrutados arrojó el resultado de 53 diputados autonómicos para el PP, 28 para el PSOE, 15 para VOX, 8 para Adelante Andalucía y 5 para Por Andalucía.
El PP se enfrió
Conforme se conocían los primeros datos, la euforia de los populares andaluces se iba enfriando al comprobar que iban a perder la gobernabilidad en solitario. Ahora, para Juanma Moreno, que representa el ala moderada del partido, se abre una incógnita y largas jornadas de negociaciones. Alfonso Fernández Mañueco, ganador en Castilla y León, continúa negociando su investidura con Vox desde hace cuatro meses.
Las primeras palabras de Manuel Gavira fueron, tras celebrar el resultado, advertir que «vamos a defender cada uno de los votos que nos han dado los andaluces y esperamos del PP que escuchen a los andaluces. Han hablado claro y le han dicho al gobierno de Andalucía lo que quieren, que es prioridad nacional. El concepto de «prioridad nacional» es un guiño o una advertencia al Partido Popular a nivel nacional, un concepto que ya ha sido incorporado a los pactos en Aragón, Extremadura y Castilla y León, aunque para ambas formaciones signifique cuestiones diferentes.
El PP entiende que el arraigo de un ciudadano a un territorio autonómico debe ser premiado, independientemente de la nacionalidad. Sin embargo, la lectura de Vox es que se debe priorizar a los españoles sobre los inmigrantes en el acceso a los servicios públicos.
Pero la letra pequeña de esos pactos también es discutible, porque es cierto que recoge el acceso a ayudas y prestaciones públicas en función de un «arraigo real, duradero y verificable» con la autonomía, sin hacer mención alguna a la nacionalidad de los beneficiarios. Sin embargo, de manera automática, los requisitos exigidos (tiempo de empadronamiento, la vinculación social, familiar y laboral o el histórico de cotización a la Seguridad Social) son más fácilmente cumplidos por españoles que por extranjeros.
Poco después, Santiago Abascal, el presidente nacional de Vox, era más explícito. «Juanma Moreno tiene que escuchar (…) los ilegales deben ser devueltos a su país y los menas con sus padres».
Más tarde, casi a las once y media de la noche, comparecía María Jesús Montero, ex vicepresidenta del Gobierno y candidata socialista andaluza, que se quedó en 945 mil votos y, a pesar de recibir 57 mil votos más que en 2022, perdió dos escaños. Así es la ley d´Hondt. Moreno tuvo 143 mil votos más y ha perdido 5 escaños respecto a 2022. En total, fueron 1.732.000 andaluces los que han votado al PP.
Montero también felicitó a Juanma Moreno, reconoció que «no son unos buenos resultados» y apeló a la defensa de los «servicios públicos, que son el mayor patrimonio de Andalucía». Luego reclamó su lugar en la oposición «con rigor y contribuir a que los andaluces ganen con nuestras propuestas».
Justo después salía Juanma Moreno ante la prensa para recordar que «hemos ganado en las ocho provincias andaluzas» y también dijo que «no hemos sacado matrícula de honor, pero sí un sobresaliente». Luego añadió que «los andaluces nos han dado un mandato, que sigamos cambiando Andalucía, para hacerla más próspera y más libre en España, y lo vamos a cumplir cuatro años más».
La explotación activa de la vulnerabilidad NGINX CVE-2026-42945 ha disparado todas las alarmas en las agencias de ciberseguridad. Con un CVSS de 9.2, esta brecha permite la ejecución remota de código —el temido RCE— y afecta a millones de servidores que usan el servidor web más popular de internet. Se lo adelanto: si usted administra un servidor NGINX y aún no ha aplicado el parche, está jugando a la ruleta rusa con los datos de sus usuarios.
El fallo, un desbordamiento de búfer en el módulo de reescritura HTTP, se ha convertido en un vector de ataque inmediato apenas días después de hacerse público. Según confirmó VulnCheck, las primeras campañas de explotación masiva se detectaron telemétricamente el mismo fin de semana de su divulgación. La firma depthfirst, especializada en seguridad con inteligencia artificial, documentó la rapidez con la que el exploit pasó de prueba de concepto a arma operativa. No estamos ante un aviso teórico; la guerra cibernética ya se libra sobre este CVE.
Anatomía del ataque: un clásico desbordamiento de búfer con privilegios de raíz
CVE-2026-42945 es un ejemplo de libro de cómo una mala gestión de memoria se convierte en una puerta trasera global. El fallo reside en el módulo ngx_http_rewrite_module —presente en las versiones 0.6.27 a 1.30.0 de NGINX— y se desencadena cuando se procesan directivas de reescritura especialmente manipuladas. Un atacante remoto, sin autenticación previa, puede enviar una petición HTTP que desborda el heap, corrompe la memoria adyacente y, con un exploit bien diseñado, ejecuta código arbitrario con los privilegios del proceso de NGINX (normalmente root en configuraciones poco endurecidas).
La puntuación CVSS de 9.2 refleja justamente esa triple condición letal: exposición remota, impacto en la confidencialidad, integridad y disponibilidad, y un vector de ataque de baja complejidad. Basta con un solo paquete malformado para tomar el control completo del servidor. La comunidad de ciberseguridad reaccionó rápido —NGINX liberó el parche el 14 de mayo—, pero, como hemos visto en crisis anteriores (Heartbleed, Log4Shell), el verdadero peligro empieza cuando los parches están disponibles y la inercia administrativa los ignora.
De la curiosidad al arsenal: la campaña activa que ya castiga retrasos
Según los datos de VulnCheck, las primeras sondas de escaneo masivo se registraron a las pocas horas de la publicación del aviso. Sin embargo, la explotación con fines de intrusión comenzó a las 72 horas. La velocidad del despliegue sugiere la participación de grupos APT con pipelines de explotación automatizados. Lo he visto en operaciones atribuidas al GRU y al SVR: tienen equipos dedicados a monitorizar CVE recién publicados y a convertir el parche en exploit mediante ingeniería inversa en menos de un día.
De momento, las campañas detectadas no han sido atribuidas oficialmente a ningún Estado. No obstante, los indicadores de compromiso —servidores de comando y control alojados en infraestructura efímera, tácticas de evasión de sandbox y el payload de reconocimiento inicial— recuerdan mucho al modus operandi de grupos como APT29 (Cozy Bear) y Volt Typhoon. Si usted ha seguido los informes del CCN-CERT sobre ciberespionaje contra el sector energético español, las similitudes le resultarán inquietantes. En Moncloa.com ya anticipamos el año pasado que la red eléctrica nacional estaba en el punto de mira de las APT asiáticas.
No se equivoque: parchear no es una opción, es un acto de contrainteligencia.
El patrón de ataque actual incluye dos fases: una primera de exploración y reconocimiento del sistema de archivos, seguida de la inyección de una backdoor desarrollada en Go —el lenguaje favorito de los actores estatales por su portabilidad y dificultad de análisis estático—. Una vez dentro, el atacante escala privilegios lateralmente hacia otros servicios internos. He visto en laboratorio cómo un servidor NGINX comprometido se convierte en la llave maestra de toda la red corporativa en menos de cinco minutos.
El precedente que nadie quiere repetir: cuando los servidores web se transforman en armas
Los ataques contra infraestructura web crítica no son nuevos, pero esta vulnerabilidad tiene un alcance especialmente peligroso por la ubicuidad de NGINX. En 2014, Heartbleed sacudió los cimientos de la confianza en SSL; en 2021, Log4Shell paralizó a medio mundo. CVE-2026-42945 pertenece a esa misma categoría de amenazas que convierten una pieza de software omnipresente en un caballo de Troya. Y, como ocurrió entonces, el verdadero daño no vendrá del exploit original, sino de las vulnerabilidades encadenadas que surgirán a partir de él.
Recuerdo bien las noches de diciembre de 2021, cuando el CCN-CERT elevó la alerta por Log4Shell y las empresas españolas corrieron a parchear sus sistemas Java. Aquella vulnerabilidad, al igual que la actual, era tratada inicialmente como un problema técnico más. Sin embargo, la realidad confidencial que manejé en fuentes de Moncloa fue otra: se temía una intrusión silenciosa en los sistemas del sector financiero español, algo que finalmente se confirmó meses después. Ahora, con NGINX presente en los balanceadores de carga de la mayoría de los bancos y administraciones públicas, la situación exige la misma urgencia.
Dossier Moncloa: Ojos en la Sombra
En esta redacción seguimos de cerca cualquier vulnerabilidad que pueda impactar en las infraestructuras críticas nacionales, y este caso lo merece de pleno. La Agencia Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) y el CCN-CERT ya han emitido un aviso de alerta muy alta, y me consta que en la sede del CNI los analistas de SIGINT están rastreando las conexiones de los nodos de comando y control detectados en España. Si usted piensa que una simple actualización de NGINX es suficiente, déjeme decirle que la amenaza es más profunda: la explotación activa está buscando instalar implants persistentes que sobrevivan al reinicio del servicio.
El vector de amenaza es, obviamente, un ciberataque mediante RCE. La atribución aún no está cerrada, pero la sofisticación del despliegue apunta a un actor estatal con recursos. Las agencias implicadas son múltiples: por un lado, los propietarios de servidores afectados (entre los que se cuentan organismos españoles de Defensa y Hacienda, según las primeras evaluaciones); por otro, el CNI y el CCN-CERT como defensores; y como terceros observadores, las agencias aliadas del Five Eyes —CISA en Estados Unidos y el NCSC británico ya han lanzado sus propias alertas—. El nivel de clasificación estimado de la información técnica interna que maneja el CNI sobre este asunto es, a mi juicio, de Uso Restringido, con partes que podrían rozar el Secreto si se confirman intrusiones en sistemas clasificados.
Escribí en El quinto elemento que «el próximo 11S empezará con un clic». No me equivoqué entonces. Las lagunas de seguridad como la de NGINX son exactamente el tipo de arma digital que un Estado hostil necesita para golpear sin levantar la mano. Un ataque masivo contra servidores web podría dejar fuera de servicio la banca electrónica, los sistemas de reservas aéreas o las plataformas de telemedicina. Y esa es precisamente la guerra que llevamos años anticipando. Por eso, mi consejo es claro: aplicar el parche inmediatamente, pero también auditar cualquier conexión sospechosa de los últimos siete días. Si ya ha habido intrusión, la simple actualización no bastará.
La ventana de oportunidad para los atacantes se cerrará cuando el ritmo de parcheado supere al de explotación. De momento, según las telemetrías que maneja la comunidad de inteligencia de amenazas, vamos perdiendo. Pero perder una batalla no significa perder la guerra. Lo que está en juego ahora mismo es la confianza en los cimientos digitales de nuestra sociedad, y le aseguro que tanto el CNI como las agencias aliadas están trabajando contrarreloj para que esta vulnerabilidad no se convierta en el detonante de un ciberataque catastrófico. Esté atento.
La jornada electoral del 17 de mayo de 2026 ha concluido. El Partido Popular de Juanma Moreno ha revalidado su liderazgo en Andalucía, obteniendo la victoria con 53 escaños. A pesar de no alcanzar la mayoría absoluta, Moreno ha expresado su satisfacción por el respaldo de los andaluces y la posibilidad de formar gobierno, destacando que «Andalucía ha elegido estabilidad y progreso». Por su parte, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha reconocido la derrota del PSOE-A. El partido ha sufrido un descenso considerable con 28 escaños, Montero ha señalado que «el PSOE debe reflexionar y trabajar para recuperar la confianza de los andaluces». La sorpresa de la noche ha venido de la mano de Adelante Andalucía, que ha experimentado un crecimiento notable. José Ignacio García, candidato de la formación, ha celebrado el resultado de 8 escaños como una «victoria para la izquierda y el andalucismo». Las declaraciones de los líderes políticos reflejan la nueva composición del Parlamento andaluz y los desafíos que se presentan para la formación de gobierno y el futuro de la región.
La Sorpresa del Sondeo Sigma Dos
Una de las sorpresas de la noche electoral ha sido el fallo del sondeo a pie de urna de Sigma Dos para Canal Sur. El sondeo, basado en más de 9.000 entrevistas telefónicas, pronosticaba una mayoría absoluta para el PP con una horquilla de entre 56 y 59 escaños. El resultado final, con el 98% escrutado, ha situado al PP con 53 escaños, una diferencia notable con respecto a la predicción del sondeo. Este fallo ha generado debate sobre la fiabilidad de las encuestas y la importancia de esperar a los resultados oficiales del escrutinio. Se esperan las comparecencias oficiales de los principales líderes políticos desde Sevilla para analizar los resultados definitivos y los posibles pactos de investidura que arrancarán mañana.
Actualización, hora 23:00 | Con el 98,70% escrutado: Juanma Moreno consolida 53 escaños y Ayuso exige la dimisión de Pedro Sánchez
El recuento oficial de las elecciones autonómicas de Andalucía entra en su recta final definitiva. Con el 98,70% de los votos escrutados, la configuración del Parlamento andaluz queda prácticamente fijada, confirmando la victoria del bloque del centro-derecha pero dejando al Partido Popular a las puertas de la mayoría absoluta.
La distribución de los 109 escaños con los datos oficiales actuales es la siguiente:
Partido Popular (PP): 53 escaños. La candidatura de Juanma Moreno obtiene la victoria con el 41,50% de los sufragios y 1.670.303 votos. Pierde 5 diputados respecto a la legislatura anterior y se sitúa a dos de la mayoría absoluta (fijada en 55).
PSOE-A: 28 escaños. La lista encabezada por la ministra María Jesús Montero se queda con el 22,78% de las papeletas (917.038 votos), registrando el mínimo histórico de la formación en la comunidad autónoma tras perder dos diputados respecto a 2022.
Vox: 15 escaños. El partido liderada por Manuel Gavira obtiene el 13,87% del voto (558.248 apoyos), lo que supone una subida de un diputado frente a sus 14 representantes previos.
Adelante Andalucía (AA): 8 escaños. El proyecto de José Ignacio García consolida su posición como cuarta fuerza política con el 9,58% de los votos (385.911 sufragios), sumando 6 escaños más que en la anterior legislatura.
Por Andalucía (PORA): 5 escaños. La coalición comandada por Antonio Maíllo amarra el 6,30% de las papeletas (253.587 votos), calcando exactamente la misma representación de 5 diputados obtenidos en 2022.
Se Acabó la Fiesta (SALF): La agrupación de electores de Alvise Pérez no logra representación parlamentaria al no conseguir escaños provinciales, quedándose fuera del Hospital de las Cinco Llagas pese a acumular 104.512 votos (un 2,5% global) en el último dato reportado al 98,7%.
Terremoto político: Ayuso califica el resultado de «derrota absoluta» para La Moncloa
El avance del escrutinio por encima del 90% ha provocado las primeras reacciones de peso en la política nacional. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha publicado un mensaje en la red social X felicitando a Juanma Moreno y cargando con extrema dureza contra el presidente del Gobierno:
«Juanma Moreno ha conseguido arrasar a la izquierda en Andalucía una vez más. Felicidades por cambiar el destino de tu tierra, que ahora es más fuerte, emprendedora y auténtica. Esta derrota absoluta de Pedro Sánchez debería obligarle a dimitir, pero no lo hará porque su vida no depende de la política, sino de las condenas a todo su entorno y colaboradores».
En la sede nacional del PP en la calle Génova, los equipos de Alberto Núñez Feijóo siguen con atención los flecos finales del recuento, interpretando que la severa caída del PSOE andaluz por debajo de su suelo electoral debilita la posición de La Moncloa y consolida la alternativa territorial de los populares.
Actualización, hora 22:45 | Con el 91% escrutado: El PP mantiene el pulso por la absoluta aunque no llegará y el partido de Alvise Pérez (SALF) se queda fuera pese a rozar los 100.000 votos
El escrutinio oficial supera el umbral del 91% de los votos contabilizados y la composición del Parlamento de Andalucía encara sus últimos ajustes con una novedad destacada fuera del arco parlamentario.
A esta hora, la distribución provisional de los 109 escaños dibuja un escenario de máxima tensión para el tramo final:
Partido Popular (PP): 53 escaños. Los de Juanma Moreno consolidan el escaño recuperado en el último tramo y se mantienen firmes a tan solo dos asientos de la mayoría absoluta. Todo se decidirá en los últimos restos de actas pendientes de procesar.
PSOE-A: 28 escaños. La lista de María Jesús Montero se encalla en las 28 actas, confirmando un resultado que marca el mínimo histórico de la formación en territorio andaluz.
Vox: 15 escaños. Se estabiliza en la tercera posición con un diputado más que en la anterior legislatura, resistiendo el empuje del voto útil del PP.
Adelante Andalucía: 8 escaños. El grupo de José Ignacio García ratifica su gran papel en la noche electoral al consolidarse como cuarta fuerza en el Parlamento.
Por Andalucía: 5 escaños. La coalición de Antonio Maíllo amarra su representación igualando la marca de los comicios de 2022.
SALF pincha en escaños pero agita el bloque de la derecha
La gran sorpresa en el recuento de papeletas, más allá del reparto de escaños, la protagoniza Se Acabó la Fiesta (SALF), la formación liderada por Alvise Pérez. Con el 91% escrutado, la agrupación de electores ha logrado capturar una significativa bolsa de electores en la comunidad autónoma al sumar 99.267 votos, lo que equivale al 2,5% del porcentaje global de sufragios.
Pese a la notable movilización en las urnas, la dispersión del voto en las ocho provincias y las exigencias del sistema de reparto impiden que la formación logre representación parlamentaria, por lo que SALF se queda fuera. No obstante, analistas políticos de ambas sedes ya apuntan a que este porcentaje de voto extraído directamente del bloque de la derecha ha resultado clave para restar empuje al Partido Popular en su carrera final hacia los 55 escaños de la mayoría absoluta.
Actualización, hora 22:30 | Con más del 90% escrutado: Juanma Moreno araña un diputado a Vox y se sitúa a solo dos escaños de la mayoría absoluta
El recuento oficial entra en su recta final definitiva y la tensión es máxima en el Parlamento andaluz. Con más del 90% de los votos ya escrutados, el bloque de la derecha experimenta un movimiento sísmico de última hora que reabre todos los escenarios de gobernabilidad en solitario para el Partido Popular.
El mapa de escaños con el tramo decisivo del voto urbano ya contabilizado queda de la siguiente manera:
Partido Popular (PP): 53 escaños. Los de Juanma Moreno logran romper el estancamiento y arañan un asiento vital a Vox. Con este movimiento, los populares se colocan con 53 actas, quedándose a tan solo dos diputados de la mayoría absoluta (fijada en 55). La posibilidad de una investidura en solitario vuelve a estar a tiro de piedra en los últimos flecos del escrutinio.
PSOE-A: 28 escaños. Absoluto descalabro para la candidatura comandada por la ministra María Jesús Montero. El PSOE consuma el peor fracaso histórico de las siglas en Andalucía, hundiéndose definitivamente por debajo de la barrera de los 30 escaños que se fijaron como suelo electoral en el año 2022.
Vox: 15 escaños. La formación liderada por Manuel Gavira acusa el avance del voto útil hacia el PP en los grandes distritos capitalinos y pierde un asiento respecto al inicio del recuento. Pese a ello, resisten un diputado por encima de sus 14 representantes anteriores.
Adelante Andalucía: 8 escaños. El proyecto andalucista de José Ignacio García ratifica su espectacular noche electoral al consolidar 8 escaños, multiplicando por cuatro su representación actual.
Por Andalucía: 5 escaños. La confluencia comandada por Antonio Maíllo amarra su quinta acta en el reparto de restos de las provincias occidentales, consiguiendo calcar sus números de la pasada legislatura.
El ambiente: En la sede del PP andaluz se ha pasado de la calculadora al optimismo; los apoderados revisan acta por acta en Almería y Málaga ante la opción real de arañar los dos escaños restantes para la absoluta. Por su parte, la parálisis informativa es total en el cuartel del PSOE, donde se asume el duro impacto político de un resultado que tendrá réplicas directas en la política nacional.
Actualización, hora 22:15 | Con el 83% escrutado: Juanma Moreno se queda a tres escaños de la absoluta y el PSOE firma su mínimo histórico
El escrutinio oficial entra en su recta final y confirma un panorama político mucho más complejo de lo que vaticinaban las encuestas a pie de urna al inicio de la tarde. Con el 83% de los votos contabilizados, el mapa político andaluz se estabiliza en un escenario de victoria clara pero incompleta para el bloque del centro-derecha.
El reparto oficial y casi definitivo de los 109 escaños del Parlamento de Andalucía es el siguiente:
Partido Popular (PP): 52 escaños. A pesar de ganar las elecciones de manera incontestable con más de 1,4 millones de votos (41,09%), Juan Manuel Moreno Bonilla pierde la mayoría absoluta que ostentaba (58 escaños en 2022) y se queda a tres asientos de los 55 necesarios para gobernar en solitario.
PSOE-A: 28 escaños. La candidatura encabezada por la ministra María Jesús Montero consume su peor resultado histórico en la comunidad autónoma, perdiendo dos diputados respecto a los ya discretos resultados de 2022 (30 escaños).
Vox: 16 escaños. Manuel Gavira consolida una tendencia al alza sumando dos diputados más que en la anterior legislatura (14). Ante la falta de mayoría absoluta del PP, sus 16 actas se vuelven estratégicas para la gobernabilidad de la región.
Adelante Andalucía: 8 escaños. Se ratifica el gran éxito de la noche para la formación de José Ignacio García, que experimenta un crecimiento espectacular sumando 6 diputados nuevos respecto a sus 2 asientos previos.
Por Andalucía: 5 escaños. La coalición de izquierdas consigue salvar los muebles a última hora y clava el mismo resultado obtenido en las elecciones de 2022.
Reacciones en Ferraz y Génova: Giro en el relato político
Los datos reales han cambiado por completo el semblante de los comités electorales en Madrid y Sevilla:
Cautela y sumas en el PP (Génova): En el cuartel general de los populares la euforia inicial se ha tornado en un ambiente de cálculo frío. Aunque se felicitan por encadenar otra victoria inapelable en Andalucía, admiten que el «baile de escaños» por los restos provinciales no ha caído de su lado en el último tramo. Alberto Núñez Feijóo y Juanma Moreno analizan ya el nuevo tablero político que obligará a abrir canales de diálogo.
Alivio en el PSOE (Ferraz): A pesar de firmar el peor registro de la historia del partido en tierras andaluzas, en la dirección nacional socialista se respira un inesperado aire de «alivio» en comparación con el escenario de humillación total que preveían los sondeos a las 20:00. Fuentes internas de Ferraz ya deslizan que la noche demuestra que «Moreno Bonilla no es invulnerable» y celebran que el presidente popular se vea obligado a desgastarse negociando con Vox para sacar adelante la legislatura.
Actualización, hora 21:55 | Con el 61% escrutado: Juanma Moreno se estanca en los 52 escaños y la mayoría absoluta se queda en el aire
El escrutinio oficial ha superado el ecuador en la comunidad autónoma y el escenario se vuelve tenso para el Partido Popular. Con el 61,38% de los votos ya contabilizados, el recuento real frena la euforia de las encuestas a pie de urna y deja a Juan Manuel Moreno Bonilla a las puertas de la autosuficiencia.
El reparto provisional de escaños con más de la mitad del censo computado se fija de la siguiente manera:
Partido Popular (PP): 52 escaños. Tras un arranque al alza desde los 44 diputados, los populares se han estancado al llegar al ecuador del recuento. Se quedan provisionalmente a tres de la mayoría absoluta (55), lo que les obligaría a depender de pactos si no logran rescatar actas en las provincias orientales en el tramo final.
PSOE-A: 29 escaños. La candidatura de María Jesús Montero se estabiliza por debajo de la barrera psicológica de los 30 diputados. De consolidarse este dato, se certificaría la pérdida del suelo histórico que los socialistas mantenían en la región.
Vox: 16 escaños. La formación de Manuel Gavira sale reforzada del escrutinio real respecto a lo que auguraban las encuestas de las ocho de la tarde, subiendo dos escaños respecto a la legislatura anterior (14) y posicionándose como actor decisivo.
Adelante Andalucía: 8 escaños. El proyecto liderado por José Ignacio García confirma su gran noche electoral al consolidar un crecimiento espectacular, asegurando el sorpasso en escaños al resto del espacio a la izquierda del PSOE.
Por Andalucía: 4 escaños. La coalición encabezada por Antonio Maíllo cede un asiento respecto a sus resultados de 2022, acusando la tremenda polarización del voto útil y el empuje de Adelante.
El avance del recuento en los distritos más poblados de las capitales de provincia decidirá en los próximos minutos si el PP logra dar el último empujón hacia los 55 escaños o si la gobernabilidad de Andalucía pasa obligatoriamente por una mesa de negociación.
Actualización, hora 21:45 | Con el 46% escrutado: Juanma Moreno remonta hasta los 52 escaños y María Jesús Montero rompe a la baja el suelo del PSOE
El recuento oficial coge velocidad y el mapa andaluz vuelve a dar un vuelco significativo. Con el 46,14% del escrutinio completado, el bloque de las derechas coge fuerza respecto al inicio del recuento, aproximándose paulatinamente a las proyecciones que daban los sondeos a pie de urna.
El Partido Popular (PP) sube a 52 escaños: Los de Juanma Moreno aceleran su crecimiento desde los 49 que registraban hace media hora. Se quedan ahora a tan solo tres asientos de la mayoría absoluta (fijada en 55), lo que mantiene en vilo a los analistas sobre si lograrán la autosuficiencia o dependerán finalmente de Vox.
El PSOE cae a 29 diputados: Malas noticias para la candidatura socialista de María Jesús Montero. Tras arrancar la noche flotando en los 30 escaños, el avance del voto de las grandes urbes hace caer al PSOE por debajo de su suelo histórico (los 30 diputados obtenidos en 2022).
Vox se asienta en 16 actas: La formación liderada por Manuel Gavira cede dos diputados respecto al primer tramo del escrutinio (donde llegó a marcar 18), pero consolida una subida clara frente a los 14 representantes que consiguieron en la pasada legislatura.
Adelante Andalucía amarra sus 8 escaños: Se confirma la gran sorpresa de la izquierda andaluza. El proyecto encabezado por José Ignacio García cuadruplica su peso parlamentario actual y sella un contundente sorpasso en escaños a la coalición de Sumar en la región.
Por Andalucía se queda con 4 escaños: La lista comandada por Antonio Maíllo no logra rentabilizar la fragmentación del voto socialista y retrocede un diputado en comparación con sus resultados previos.
Reacciones en los pasillos: En los cuarteles generales del PSOE-A impera el silencio ante un dato provisional que compromete las expectativas de la dirección federal. Mientras tanto, en el entorno de Juanma Moreno la tensión inicial se transforma en optimismo moderado; el escrutinio de los distritos más poblados de Málaga y Sevilla determinará si el PP logra capturar los tres escaños que le faltan para gobernar en solitario.
Actualización, hora 21:30 | Con el 30% escrutado: El PP lidera pero se queda a cinco escaños de la absoluta, el PSOE iguala su suelo y Adelante da la sorpresa
El escrutinio real avanza a velocidad de crucero en las ocho provincias andaluzas y empieza a dibujar un escenario notablemente más ajustado y dinámico que el de los sondeos a pie de urna. Con el 34% de los votos ya escrutados, el mapa de escaños en el Hospital de las Cinco Llagas se reconfigura de la siguiente manera:
Partido Popular (PP): Se sitúa provisionalmente con 49 escaños. Aunque los de Juanma Moreno ganan las elecciones con claridad, el voto real les coloca en este momento a cinco asientos de la mayoría absoluta (fijada en 55), lo que les obligaría a buscar apoyos para gobernar y empeoraría sus resultados de 2022 (58 actas).
PSOE-A: La lista de María Jesús Montero resiste en el filo de la navaja con 30 escaños. De mantenerse este dato, los socialistas igualarían exactamente su peor resultado histórico en la comunidad autónoma, el cual ya cosecharon en las últimas elecciones andaluzas.
Vox: El partido de Manuel Gavira experimenta un crecimiento relevante en el recuento real al alcanzar los 18 escaños (4 más que en 2022), consolidándose como la fuerza que tendría la llave si el PP no logra pescar más diputados en los restos del voto urbano.
Adelante Andalucía: Es el gran protagonista inesperado de la noche. En su sede se vive una «alegría contenida» al dispararse hasta los 8 escaños (un subidón de 6 respecto a sus 2 diputados anteriores).
Por Andalucía: Sufre el avance de sus competidores directos en la izquierda y se deja un asiento por el camino, quedándose con 4 escaños.
El vuelco de los datos con respecto a las encuestas iniciales confirma el aviso de la dirección nacional del PP en Génova, que ya adelantaba que el baile de escaños en las provincias iba a ser «de infarto» y decidido por apenas unas décimas. La noche electoral entra en su fase decisiva a la espera de que se compute el grueso de las capitales de provincia.
Actualización, hora 20:50 | Arranca el escrutinio oficial: El PP toma la delantera en un recuento que Génova prevé de «infarto»
Una vez cerrados todos los colegios electorales, incluido el de Sevilla Este que obligó a retrasar la difusión de datos, la Junta de Andalucía ha comenzado a volcar los primeros resultados oficiales del escrutinio.
Con apenas un 1% escrutado (un porcentaje muy incipiente y correspondiente en su mayoría a pequeños municipios que cierran antes sus actas), el recuento arranca con el siguiente reparto provisional, que aún dista mucho de las cifras que arrojan los sondeos:
Partido Popular (PP): 44 escaños.
PSOE-A: 40 escaños.
Vox: 18 escaños.
Adelante Andalucía: 6 escaños.
Por Andalucía: 1 escaño.
Cautela máxima en la sede nacional del PP A pesar de que las encuestas (como la de Sigma Dos, que le otorga el 44,8% de los votos y entre 56 y 59 escaños) vaticinan una victoria arrolladora de Juanma Moreno, desde la dirección nacional del PP piden máxima prudencia. Alberto Núñez Feijóo, que sigue la noche electoral desde la sede de la calle Génova en Madrid junto a su equipo, advierte de que la mayoría absoluta (fijada en 55) aún no es una certeza. Fuentes populares señalan que los resultados van a estar «bailando» hasta el final del recuento y pronostican que habrá escaños en las ocho provincias que se decidan «por décimas».
Llegada de candidatos a sus sedes Mientras tanto, los cabezas de cartel ya se encuentran recluidos con sus equipos más cercanos. El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, llegó minutos antes de las 20:00 horas a la sede de IU Andalucía en Sevilla. Lo ha hecho acompañado de Raquel Martínez, coordinadora general de Podemos Andalucía, y ha entrado en las instalaciones guardando silencio y sin hacer declaraciones a la prensa a la espera de que el escrutinio avance a porcentajes más representativos.
Actualización, hora 20:30 | Expectación en las sedes de los partidos a la espera del inicio del escrutinio oficial
Ambiente de absoluta cautela en los cuarteles generales de las principales fuerzas políticas andaluzas. Siendo las 20:30 horas, el flujo de datos oficiales del escrutinio real sigue completamente bloqueado por orden de la Junta Electoral de Andalucía.
Tal y como se confirmó al cierre de las urnas, la obligatoria prórroga de la votación en el colegio público Los Azahares (Sevilla Este) —que amplió su horario hasta las 20:43 tras retrasarse su constitución por la mañana— impide por ley la difusión de cualquier porcentaje de voto real hasta que se cierre ese último colegio. La cuenta atrás de 13 minutos mantiene en vilo a los equipos de campaña.
Mientras se cumple el plazo legal, las valoraciones internas se centran exclusivamente en el sondeo a pie de urna de Sigma Dos para Canal Sur:
En el PSOE-A se respira un clima de honda preocupación. Los equipos de María Jesús Montero apelan a la prudencia y piden esperar al voto real de las grandes ciudades, confiando en que la alta participación registrada a las 18:00 horas (52,07%) amortigüe la caída que vaticina la encuesta.
En el Partido Popular impera un optimismo contenido. De confirmarse la horquilla de 56-59 escaños, Juanma Moreno aseguraría el gobierno en solitario sin depender de pactos externos.
20:10 hrs.
El sondeo de Sigma Dos para Canal Sur otorga al Partido Popular una horquilla de entre 56 y 59 escaños, superando el umbral de la mayoría absoluta. Por su parte, la candidatura socialista liderada por María Jesús Montero se desploma por debajo de su suelo histórico, situándose entre los 26 y 29 diputados.
Las urnas de las elecciones autonómicas de Andalucía de este 17 de mayo de 2026 ya han cerrado en la inmensa mayoría de la comunidad autónoma. A las 20:00 horas en punto, el sondeo a pie de urna elaborado por Sigma Dos para Canal Sur (FORTA) dibuja un escenario de clara continuidad y consolidación del liderazgo del Partido Popular en la región, mientras que el bloque de la izquierda sufre una severa reconfiguración.
El PP consolida su hegemonía y el PSOE toca fondo
Según los datos de la encuesta de Sigma Dos, basada en más de 9.000 entrevistas telefónicas aleatorias en las ocho provincias andaluzas, Juan Manuel Moreno Bonilla volvería a gobernar con mayoría absoluta al obtener entre 56 y 59 escaños (la mayoría absoluta en el Parlamento de Andalucía está fijada en 55 asientos). El PP no solo lograría retener el Ejecutivo en solitario, sino que tiene opciones reales de superar los 58 diputados que cosechó en el año 2022.
En el lado opuesto de la balanza se encuentra el PSOE de Andalucía. La lista encabezada por la ministra María Jesús Montero sufriría un duro varapalo electoral, situándose en una horquilla de entre 26 y 29 escaños. Este resultado rompe a la baja el «suelo histórico» de la formación socialista en la comunidad, que hasta ahora eran los 30 diputados obtenidos por Juan Espadas en 2022.
Reparto de escaños según el sondeo de Sigma Dos para Canal Sur:
Partido Político
Horquilla de Escaños 2026
Resultados Elecciones 2022
Cambio Estimado
Partido Popular (PP)
56 – 59
58
Estabilidad / Subida
PSOE-A
26 – 29
30
Descenso histórico
Vox
13 – 15
14
Estabilidad
Por Andalucía
5 – 6
5
Estabilidad
Adelante Andalucía
4 – 5
2
Crecimiento
##Vox se mantiene estable y Adelante Andalucía crece
La tercera fuerza política en el Parlamento andaluz seguiría siendo Vox, capitaneada en la región por su bloque parlamentario habitual, que se movería entre los 13 y los 15 escaños (actualmente cuenta con 14). Con estos números, el partido de Santiago Abascal mantendría su peso específico, aunque quedaría de nuevo fuera de la ecuación de gobierno ante la autosuficiencia de Moreno Bonilla.
En el espacio a la izquierda del PSOE se registra una suerte de vasos comunicantes. Mientras que la coalición Por Andalucía resiste en sus posiciones actuales logrando entre 5 y 6 escaños (tenía 5), Adelante Andalucía protagoniza un avance significativo al doblar su representación actual, pasando de sus 2 diputados de 2022 a una horquilla de 4 a 5 escaños.
Una jornada marcada por el repunte de la participación
El desarrollo de este 17 de mayo ha estado caracterizado por una notable movilización del electorado andaluz. A lo largo de todo el día, los avances de participación mostraron un incremento constante respecto a los comicios anteriores:
A las 14:00 horas: El primer avance oficial situó la participación en el 37,25%, tres puntos por encima de 2022.
A las 18:00 horas: La afluencia a las urnas pegó un acelerón definitivo alcanzando el 52,07%, lo que supuso un incremento de más de 7 puntos porcentuales en comparación con la misma hora de las últimas elecciones autonómicas.
Los analistas apuntan a que este aumento de la participación concentrado en determinadas áreas metropolitanas no ha servido esta vez de resorte para el bloque de izquierdas, sino que parece haber apuntalado la movilización del votante de centro-derecha y del voto útil en torno a las siglas del Partido Popular.
El escrutinio oficial se retrasa hasta las 20:43 horas
A pesar de que los sondeos ya están sobre la mesa, los datos del escrutinio real y oficial se van a hacer esperar más de lo habitual. La Junta Electoral de Andalucía tomó la decisión de retrasar la publicación de los primeros datos del recuento oficializado hasta las 20:43 horas.
Este desfase se debe a las incidencias registradas a primera hora de la mañana en la constitución de tres mesas electorales específicas, la más grave en el colegio público Los Azahares, situado en el barrio de Sevilla Este (Sevilla capital). Dicha mesa no pudo quedar formalmente constituida hasta las 9:43 horas por falta de miembros. Al verse obligada legalmente a prolongar el horario de votación en ese colegio durante 43 minutos más para garantizar el derecho al voto de sus vecinos, la Junta Electoral ha bloqueado la difusión de los datos oficiales en toda Andalucía hasta que se cierren definitivamente todos los colegios de la comunidad.
Vladimir Putin ha saludado este sábado a los participantes de la X Exposición Rusia-China que se celebra en Harbin, un mensaje que la Casa Blanca no tardará en leer como un espaldarazo público a la profundización de la alianza estratégica entre Moscú y Pekín. Lo ha hecho en un contexto en el que la cooperación bilateral, especialmente en materia energética y tecnológica, se ha convertido en un elemento más de la arquitectura de poder mundial que la administración Trump intenta contener apostando por la disuasión en el Indo-Pacífico.
Lo que Putin anuncia en Harbin
Según el mensaje del Kremlin, el presidente ruso ha destacado que ‘a lo largo de los últimos años, la EXPO se ha convertido en una gran exposición que no solo demuestra los logros en la cooperación entre Rusia y China, sino que también ofrece una gran oportunidad para promover un diálogo directo y sustantivo entre nuestras comunidades empresariales, agencias gubernamentales y autoridades regionales’. Las palabras de Putin subrayan cuatro ejes de trabajo: energía, alta tecnología, transporte y agricultura.
La décima edición de la feria, que tiene lugar en la provincia de Heilongjiang, en la frontera noreste china, incluye este año un programa ‘rico y diverso’ que refleja el impulso positivo de la asociación estratégica integral entre Moscú y Pekín. Empresas líderes rusas y chinas presentarán grandes proyectos conjuntos, desde la producción de alimentos hasta la transformación digital, pasando por los vínculos entre regiones.
El mensaje llega en vísperas de la visita de Estado de Putin a Kazajistán y de la reunión del Consejo Supremo Euroasiático, dos citas que consolidarán el giro definitivo de la diplomacia rusa hacia Asia y la Organización de Cooperación de Shanghái. Para Rusia, la EXPO de Harbin es un escaparate comercial, pero sobre todo una demostración de resiliencia frente al cerco occidental: los proyectos energéticos, como el gasoducto Power of Siberia 2 y la expansión del suministro de gas natural licuado desde el Ártico, demuestran que el mercado asiático ha sustituido en buena medida al europeo.
La energía y la tecnología como pilares de la alianza BRICS
El foco puesto por Putin en los sectores energético y tecnológico no es casual. La cooperación energética entre ambos países alcanzó un récord en 2025, con un aumento del 40% en las exportaciones de crudo ruso a China, que ya es el principal comprador mundial. Moscú y Pekín avanzan en paralelo en el desarrollo de reactores nucleares de cuarta generación y en la colaboración espacial, con la Luna como objetivo declarado.
En el ámbito de la alta tecnología, las sanciones occidentales han acelerado la convergencia. China se ha convertido, de hecho, en el proveedor preferente de Rusia para componentes electrónicos avanzados y semiconductores, lo que permite a Moscú mantener su capacidad militar sin depender de la cadena de suministro global liderada por Estados Unidos. La EXPO de Harbin exhibe precisamente ese ecosistema alternativo que, en la práctica, funciona como una plataforma del mundo BRICS ampliado.
La cooperación Rusia-China no busca simplemente el intercambio comercial: aspira a modelar un orden económico y tecnológico paralelo al liderado por Occidente.
Equilibrio de Poder
La lectura geopolítica de la X Exposición de Harbin va mucho más allá del ámbito ferial. Para el Pentágono y la OTAN, cada avance en la integración energética y tecnológica ruso-china supone un desafío directo a la arquitectura de seguridad europea y al equilibrio en el Indo-Pacífico. Bruselas observa con inquietud cómo Moscú, pese a las sanciones, logra mantener un flujo constante de divisas gracias a los suministros energéticos y cómo Pekín se beneficia de precios rebajados que alimentan su propio crecimiento.
España, con una posición geográfica excéntrica respecto al teatro asiático, no es inmune a estos movimientos. La dependencia europea del gas ruso sigue siendo significativa (cerca del 12% del total de las importaciones de la UE en 2026, según el último informe de la AIE), y cualquier tensión añadida en el estrecho de Taiwán o en el mar del Sur de China afectaría de lleno a las rutas comerciales que abastecen los puertos de Valencia y Algeciras. Además, la consolidación del eje Moscú-Pekín resta influencia a las propuestas de España en materia de gobernanza global y refuerza la necesidad de que Moncloa acelere su diversificación de socios en América Latina y el Magreb.
El precedente histórico más claro es la alianza entre la Alemania imperial y el Imperio otomano antes de la Primera Guerra Mundial: dos gigantes terrestres que, al coordinar sus estrategias, reconfiguraron el mapa de poder en Eurasia. Hoy, Rusia y China comparten una ambición similar —desmontar la supremacía del dólar y del orden basado en reglas—, aunque con una diferencia clave: el hardware nuclear y el músculo económico con que cuentan. El Kremlin y el Partido Comunista Chino no necesitan firmar un tratado de alianza formal; con sincronizar sus cadenas de suministro energético y tecnológico basta para que Washington sienta el vértigo.
El riesgo principal reside en la sobreinterpretación. Ni Moscú ni Pekín tienen hoy la capacidad de forzar un sistema alternativo completo, pero sí de erosionar la credibilidad del actual. Para España, esto significa que cualquier política exterior que pretenda ser relevante deberá contemplar la cooperación con ambos gigantes, no como una opción moral, sino como un imperativo de seguridad energética y estabilidad económica. La pregunta que queda en el aire es si Bruselas reaccionará con más sanciones o, por el contrario, optará por una estrategia de selectivo desacoplamiento que preserve ciertos corredores comerciales. La próxima reunión del Consejo Europeo, fijada para el 23 de junio, ofrecerá las primeras pistas.
¿Qué ha pasado? El Pentágono ha cancelado el despliegue previsto de 4.000 soldados del 2º Batallón Blindado en Polonia, según ha adelantado RT y han confirmado fuentes diplomáticas aliadas.
¿Quién está detrás? La Casa Blanca, en pleno pulso transaccional de la Administración Trump con los aliados europeos, vincula la decisión a la falta de apoyo a su estrategia de presión máxima sobre Irán.
¿Qué impacto tiene? Se abre una brecha en la credibilidad del artículo 5 y en el flanco este de la OTAN. Varsovia se siente abandonada y Bruselas reúne a sus embajadores. Para España, la decisión añade presión a las bases de Rota y Morón, que ganan peso estratégico si el repliegue se confirma.
El Departamento de Defensa estadounidense ha cancelado el despliegue rotatorio de 4.000 soldados del 2º Batallón Blindado que debían reforzar el flanco este de la OTAN en Polonia durante el segundo semestre de 2026. La orden, comunicada por canales militares en la madrugada del sábado y aún sin confirmación oficial por escrito, encaja en la nueva doctrina transaccional de la Casa Blanca: Washington vincula ahora cada despliegue a la alineación política de sus aliados con la estrategia de presión máxima sobre Irán.
La decisión no es logística ni presupuestaria. Es geopolítica y deliberada.
El 2º Batallón Blindado, integrado por una compañía de carros Abrams M1A2 SEPv3, infantería mecanizada con vehículos Bradley y una batería de artillería autopropulsada Paladin, debía relevar en septiembre a la 1ª Brigada de la División Aerotransportada 82, estacionada en la base de Powidz. Su misión: reforzar la presencia avanzada (enhanced Forward Presence) en el corredor de Suwalki, el punto más estrecho entre Bielorrusia y Kaliningrado. La cancelación deja ese relevo en el aire y a Varsovia con un déficit de cobertura blindada que preocupa al Estado Mayor polaco.
Por qué Trump mueve ficha ahora
El movimiento coincide con la fase más tensa de la crisis de Ormuz —un destructor iraní ha disparado este viernes misiles de advertencia a un petrolero con bandera de las Islas Marshall— y con el rechazo explícito de varios gobiernos europeos a secundar a Washington en un posible ataque a infraestructura nuclear iraní. Alemania se ha desmarcado en público; Francia, en privado. Polonia, hasta ahora uno de los socios más alineados con la Casa Blanca en el seno de la OTAN, mantiene un perfil ambiguo que en Washington se ha interpretado como falta de compromiso.
La lógica, tal como la describen fuentes del Pentágono consultadas por esta redacción, es simple: la defensa de Europa es condicional. Si los aliados europeos no respaldan la prioridad estratégica de Estados Unidos en Oriente Medio, Estados Unidos revisa sus compromisos de disuasión en Europa del Este.
Con esta decisión, Trump le dice a Bruselas que el escudo estadounidense en el flanco este ya tiene un precio político explícito, no solo presupuestario.
Cómo lo ha recibido la OTAN y qué dice Varsovia
El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, ha convocado una reunión de urgencia de los representantes permanentes para este lunes en Bruselas. La portavoz de la Alianza ha evitado comentar la decisión directamente y se ha limitado a recordar que “los compromisos de disuasión y defensa colectiva siguen vigentes”. Pero entre los pasillos del cuartel general de Haren, la conversación es otra. La cancelación se interpreta como el segundo aviso serio en menos de un mes, después de que la Casa Blanca filtrara su intención de retirar dos destructores AEGIS del Mediterráneo oriental si la UE no aumentaba su contribución naval en la Operación Aspides.
Varsovia, entre bastidores, no oculta su malestar. El ministro de Defensa polaco, Władysław Kosiniak-Kamysz, ha calificado la decisión de “error estratégico” en declaraciones al canal privado TVN24, y ha añadido un detalle significativo: “Nos enteramos por los canales de prensa, no por los militares”.
Cosas que pasan en 2026.
Equilibrio de Poder
La cancelación traslada a un teatro inesperado —el Báltico— una tensión que parecía confinada al Golfo Pérsico. El Kremlin, que sigue de cerca cada resquebrajadura de la OTAN, ha guardado silencio oficial, pero la agencia TASS ya difunde entrevistas con analistas militares rusos que hablan de “una ventana de oportunidad estratégica” en Suwalki. La lectura en el eje Washington-Moscú-Bruselas es diáfana: Estados Unidos utiliza la retirada como palanca, Rusia observa y Europa se ve obligada a llenar el vacío con sus propias capacidades, hoy insuficientes.
Para España, el impacto es indirecto pero sustancial. La base naval de Rota, que alberga cuatro destructores AEGIS de la 6ª Flota, se convierte automáticamente en un activo de mayor valor estratégico: todo el sistema antimisiles europeo pivota hacia el sur si el norte pierde densidad. Además, el repliegue estadounidense en el flanco este incrementa la presión sobre los países del sur —España incluida— para que asuman cuotas de despliegue en Letonia y Lituania que Moncloa no tiene previstas en el actual ciclo de planeamiento. La ministra Robles ha evitado hacer declaraciones, pero fuentes de Defensa consultadas por Moncloa.com confirman que “el relevo de septiembre se daba por hecho en el Estado Mayor”.
En clave a cinco o diez años, lo que este movimiento confirma es la consolidación de la OTAN a dos velocidades. Una velocidad la marca Washington, centrada cada vez más en el Indo-Pacífico y Oriente Medio, con Europa como actor secundario. La otra la marca una Bruselas que intenta construir autonomía estratégica con el FCAS y el NGWS aún en fase de desarrollo. La cumbre de la OTAN en noviembre de 2026 en Bratislava se perfila como el punto de quiebre: allí se verá si la Alianza mantiene la cohesión doctrinal o si se fractura en esferas de influencia con compromisos variables. Hasta entonces, el flanco este se sostiene con promesas y con el recuerdo de 2014, cuando Crimea cambió las reglas. El precedente es incómodo: en 2020, Trump ordenó la retirada de 12.000 soldados de Alemania sin consultar a Berlín. El Pentágono de entonces dijo que era logística; el tiempo confirmó que era política.
El presidente de Estados Unidos acaba de aterrizar del vuelo de regreso desde Pekín y, en plena recta final del Air Force One, ha soltado la frase que más ha descolocado a los suyos en meses: «Nosotros también espiánes, y mucho». Donald Trump minimiza el espionaje chino justo cuando la CIA y el FBI llevan años documentando una oleada de intrusiones sin precedentes. La cita completa ante los periodistas que le acompañaban dibuja a un presidente que, lejos de exigir explicaciones a Xi Jinping, equipara las operaciones encubiertas de ambas potencias como si se tratara de un partido de vuelta en el que todos hacen lo mismo. «Me dijo: ‘Ustedes nos espían, nosotros también’. Y yo le respondí: ‘Es verdad, espiánes a tope contra ustedes también’», añadió. El tradecraft del Kremlin —el «nosotros también lo hacemos»— ha sonado ahora en boca del comandante en jefe estadounidense.
La secuencia no es una anécdota de pasillo. Ocurre con el trasfondo de Volt Typhoon, un grupo APT atribuido a China que ha plantado implants en redes eléctricas y plantas de tratamiento de agua con el propósito —según evaluaciones de la comunidad de inteligencia— de desestabilizar a la población civil en caso de que Pekín decida invadir Taiwán. Cuando los reporteros le preguntaron directamente por esa campaña, Trump sembró dudas: «Bueno, ustedes no saben eso. Me gustaría ver pruebas, pero es muy posible que lo hagan». El presidente que en 2018 justificó 200.000 millones de dólares en aranceles por el robo de propiedad intelectual chino parece hoy rebajar a categoría de rumor lo que sus propias agencias llevan al Consejo de Seguridad Nacional.
El giro es tan abrupto que obliga a releer las hemerotecas. En octubre de 2025, tras la cumbre con Xi en Seúl, Trump también optó por el silencio público después de que se descubriera una intrusión de un año en F5, un proveedor de ciberseguridad que da servicio al 85 % de las empresas del Fortune 500 y a agencias federales. Entonces, el think tank bipartidista Center for a New American Security advirtió de que callar «envalentona a Pekín». Sean Cairncross, director nacional de Ciberseguridad del segundo mandato de Trump, lo resumió con una frase que comparto: «No podemos esperar que cambien de comportamiento si somos ambiguos con ellos».
Sin embargo, la ambigüedad tiene raíces profundas. Edward Snowden reveló en 2013 que la NSA había lanzado más de 61.000 operaciones globales de hacking, muchas contra infraestructura china. Mientras Washington airea los ciberataques que sufre, Pekín los silencia —no por debilidad, sino por una aversión sistémica del Partido Comunista a reconocer fallos propios—. El resultado es un tablero asimétrico de la información en el que, en las cumbres bilaterales, algunos líderes prefieren no abrir el melón porque ambas cocinas esconden cadáveres.
Y ese silencio cómplice tiene consecuencias directas para España. Lo he escrito antes y lo repito: cuando Washington y Pekín normalizan el espionaje mutuo como moneda de cambio menor, las capitales europeas —incluida Madrid— se convierten en terreno de caza para ambas. El CNI y el CCN-CERT llevan años monitorizando cómo el perímetro de las amenazas persistentes chinas no se detiene en la frontera americana. Las redes eléctricas, los operadores de telecomunicaciones y los puertos españoles están bajo el mismo paraguas de objetivos que las infraestructuras críticas norteamericanas.
La cuestión de fondo va más allá de si Trump debería haber alzado la voz. La lectura confidencial que hacemos en Moncloa.com es otra: la doctrina «hacemos lo mismo» blanquea la impunidad de los grupos APT chinos —Volt Typhoon, APT31, APT40— que no distinguen entre aliados OTAN y no alidados cuando se trata de instalar una backdoor en un SCADA industrial. Cuando el presidente de Estados Unidos dice en público que la diferencia entre un espía chino y uno propio es solo de color de pasaporte, la disuasión se evapora y la OTAN se queda sin el marco político que necesita para activar contramedidas colectivas.
«Lo peor de este episodio no es que Trump haya callado, sino que haya convertido una conversación entre servicios hostiles en un chascarrillo de barra de bar compartida, justo cuando China acelera su preparación de escenarios de conflicto para Taiwán.»
El historial de las agencias: de Snowden a Volt Typhoon
El CNI conoce bien este dilema. En los pasillos de la Casa de Castelló se recuerda que la primera filtración masiva de Snowden ya demostró que las operaciones de la NSA en China eran equiparables en escala a las que ahora denuncia el FBI. Lo que no es equiparable —y aquí está el matiz— es el marco jurídico y la doctrina de empleo. Estados Unidos, a diferencia de China, opera bajo supervisión judicial y con reglas de enfrentamiento que excluyen, al menos sobre el papel, la destrucción pre-positioned de infraestructura civil como estrategia de distracción en un conflicto armado. Volt Typhoon, según el ODNI, sí contempla sabotaje preventivo, no mero espionaje. Eso cambia el derecho internacional aplicable y, sobre todo, cambia el tipo de conversación que un presidente debería tener con su homólogo chino.
Anatomía de un desdén: HUMINT, APT y la doctrina del silencio
La administración Biden tampoco fue un ejemplo de firmeza dialéctica —en sus cumbres de 2021 y 2023 no hubo mención alguna a ciberataques en los comunicados conjuntos—, pero Trump ha llevado la técnica al extremo de banalizar públicamente las advertencias de sus propios servicios. Cuando un presidente dice «ustedes no saben que eso sea verdad» mientras sus analistas del ODNI firman informes de inteligencia con alta certeza, lo que hace es dinamitar la credibilidad de cualquier atribución futura. Si mañana el FBI señala a APT29 por un ataque a una infraestructura crítica europea, Pekín podrá replicar citando las palabras textuales del propio Trump.
Dossier Moncloa: Ojos en la Sombra
Lo veo como un punto de inflexión en el equilibrio entre servicios. El vector de amenaza es doble: por un lado, la campaña de ciberespionaje masivo de Volt Typhoon, que responde a un patrón de APT con payloads diseñados para persistencia y acción cinética diferida; por otro, la infiltración HUMINT clásica —agentes encubiertos haciéndose pasar por investigadores para sondear a asesores del Capitolio y funcionarios del Departamento de Estado—. Ambos vectores coinciden en una misma doctrina china: la preparación del entorno operativo para un escenario de crisis en el estrecho de Taiwán que requiere desestabilizar a la opinión pública occidental.
Las agencias implicadas son claras. Quien ataca es el Ministerio de Seguridad del Estado chino, apoyado por unidades del Ejército Popular de Liberación especializadas en operaciones de red —las APT vinculadas al MSS y a la Comisión Militar Central—. Quien defiende es la CIA, el FBI y la NSA, con la CISA como coordinadora de infraestructuras críticas. Quien mira —y debería estar muy atento— es el CNI, porque los mismos grupos que han penetrado empresas eléctricas en Texas han mapeado previamente sistemas SCADA en el sur de Europa. A juzgar por la naturaleza del material comprometido, estimo que el nivel de clasificación del leak de inteligencia que rodea a Volt Typhoon es Secreto, con compartimentos que alcanzan Top Secret en los apartados de capacidades de destrucción pre-posicionada.
El precedente histórico que me viene a la mente no es otro que el caso Snowden. Aquel verano de 2013, mientras trabajaba en la recta final de El quinto elemento, ya advertí de que el próximo 11S empezaría con un clic. Hoy, la combinación de HUMINT y SIGINT que Pekín despliega contra Occidente me recuerda a la vieja doctrina soviética de los ilegales: agentes durmientes que no necesitan pasar información porque ya están dentro de las infraestructuras, listos para ser activados cuando el momento político lo exija. La diferencia es que ahora el presidente que debería liderar la respuesta prefiere hablar de espiar «a tope» como si fuera una competición deportiva.
El punto débil de este análisis —y lo reconozco— es que aún no disponemos de una atribución técnica cruzada de todas las campañas de Volt Typhoon por parte de empresas independientes. La mayor parte de la información procede de fuentes gubernamentales norteamericanas, pero la consistencia de los indicadores de compromiso y el modus operandi es tal que negarlo sin pruebas equivaldría a pecar de ingenuidad. La pregunta que cierro es: ¿cuándo veremos el próximo informe del ODNI y, sobre todo, cómo reaccionará la OTAN en su cumbre de julio si para entonces la Casa Blanca sigue jugando al whataboutism con China?
El agua con gas ha pasado de ser una opción puntual en una comida especial a convertirse en una elección habitual para muchas personas en su día a día, ya sea por su sabor, por esa sensación refrescante o porque creen que ayuda a hacer mejor la digestión. En los supermercados cada vez ocupa más espacio y en los bares ya no sorprende que alguien la pida en lugar del agua sin gas, lo que abre una pregunta bastante común, si realmente es tan buena como parece o si conviene tomarla con más cabeza de lo que solemos pensar.
Esto, además, no deja de ser agua, algo esencial para el cuerpo y para funciones tan básicas como hidratarse bien, eliminar toxinas, ayudar a los riñones y mantener el organismo en equilibrio. La Organización Mundial de la Salud recomienda beber entre dos y dos litros y medio al día, pero cuando entran en juego las burbujas surgen dudas, si sienta bien a todo el mundo, si hincha más o si de verdad puede ayudar a la digestión, cuestiones a las que responde la nutricionista Blanca García-Orea con un mensaje claro y fácil de entender.
¿Qué ocurre en el estómago al tomar agua con gas?
“Efecto interesante a nivel digestivo”. Fuente: Freepik
El agua con gas puede tener un efecto interesante a nivel digestivo y esa es una de las razones por las que muchas personas la eligen después o incluso antes de comer. Según explica Blanca García-Orea, el dióxido de carbono que contiene se transforma en ácido carbónico en el estómago y ese pequeño cambio puede estimular la secreción de ácido clorhídrico, algo clave para digerir bien los alimentos, sobre todo las proteínas, y para absorber mejor vitaminas y minerales.
Ese estímulo digestivo puede traducirse en una sensación de alivio para quienes suelen notar pesadez, gases o digestiones lentas. No es magia ni un remedio milagroso, pero en determinadas situaciones el agua con gas puede ayudar a que el proceso digestivo arranque con más facilidad, siempre que se consuma con moderación y escuchando las señales del propio cuerpo.
Cuándo tomarla y por qué un vaso puede ser suficiente
“Un vaso puede ser suficiente”. Fuente: Freepik
El agua con gas no actúa igual si se toma sin control que si se hace en el momento adecuado. La nutricionista recomienda un gesto muy concreto, un vaso pequeño justo antes de una comida copiosa, suficiente para activar la digestión sin provocar el efecto contrario. Esa pequeña cantidad puede ayudar a expulsar gases y a reducir la sensación de hinchazón que muchas personas arrastran después de comer.
El problema aparece cuando se pierde la medida y se bebe demasiado, porque entonces el agua con gas puede aumentar la distensión abdominal y generar más incomodidad de la que se pretendía evitar. Por eso la clave no está en beberla todo el tiempo, sino en usarla como un apoyo puntual, especialmente en comidas más pesadas o cuando el estómago anda algo perezoso.
Quiénes deben tener más cuidado con este tipo de agua
“No beber si no reaccionas bien al gas”. Fuente: Freepik
El agua con gas no es mala en sí, pero no todas las personas reaccionan igual, pues quienes tienen tendencia a la inflamación, al reflujo o a molestias digestivas frecuentes pueden notar que las burbujas les juegan una mala pasada si se exceden. En estos casos conviene observar cómo responde el cuerpo y ajustar la cantidad o incluso evitarla en determinados momentos del día.
Aun así, con moderación, Blanca García-Orea da luz verde a el agua con gas como una opción válida dentro de una dieta equilibrada. No sustituye al agua sin gas, que sigue siendo la base de una buena hidratación, pero puede ser un aliado puntual para mejorar la digestión y aliviar molestias, siempre desde el sentido común y sin olvidar que, en nutrición, casi nunca más es mejor.
El pelo es muchas veces la primera señal de que algo no va del todo bien por dentro, empieza a caerse más de lo normal, pierde fuerza, volumen y de pronto el cepillo se llena más de lo que nos gustaría ver. A menudo lo achacamos al cambio de estación, al estrés puntual o incluso a la genética, pero no siempre es tan simple y ahí es donde conviene parar un segundo y mirar más allá.
Este también habla de hormonas, de rutinas y sobre todo de lo que ponemos cada día en el plato. Cuando la caída se prolonga, cuando no es solo algo puntual de otoño, puede que el cuerpo esté avisando de un desequilibrio interno que sí tiene solución. Así lo defiende la experta en hormonas Marta León, que pone el foco en algo tan básico y a la vez tan olvidado como la alimentación y el estilo de vida.
La razón no siempre es el cambio de estación
“Razones más a fondo”. Fuente: Freepik
Aunque en España estamos acostumbrados a escuchar que en otoño el pelo se cae más, la realidad es que ese argumento no explica todos los casos. Muchas mujeres llegan a consulta convencidas de que su caída es estacional y se sorprenden cuando descubren que en la mayoría de ocasiones el origen es hormonal, algo que cambia por completo el enfoque del problema y también la forma de tratarlo.
Hay señales claras que ayudan a identificarlo, el pelo se afina, pierde densidad, cae más en las sienes o en los laterales y la raíz casi no se aprecia. No es solo una cuestión estética, es una respuesta del cuerpo a una falta de energía, de oxígeno o de nutrientes suficientes para que el folículo pueda hacer su trabajo y generar cabello nuevo con fuerza.
La alimentación como aliada para frenar la caída
“El mango ayuda con la caída”. Fuente: Freepik
Cuando el pelo se debilita desde dentro, la alimentación se convierte en una herramienta clave. Marta León insiste en que el cabello depende directamente de las hormonas, pero también de lo que comemos, si las reservas bajan el cuerpo prioriza otras funciones y el pelo pasa a un segundo plano, algo lógico aunque frustrante.
Hay cuatro pilares nutricionales fundamentales para ayudar a que crezca fuerte. Los betacarotenos presentes en alimentos como la calabaza, el boniato o el mango, el hierro y en especial la ferritina que permite almacenarlo y liberarlo cuando se necesita y que encontramos en carnes, semillas y legumbres. A esto se suma la biotina, una vitamina esencial que no se almacena y que obtenemos principalmente de los huevos, y el omega-3 presente en pescados azules, lino o chía, imprescindible para la salud del cuero cabelludo.
El estilo de vida también se refleja en el pelo
“Dormir bien es fundamental para evitar la caída”. Fuente: Freepik
Cuidar el pelo no termina en la cocina, el estilo de vida pesa tanto como la dieta. Dormir bien es clave porque durante el descanso se regulan procesos hormonales como la melatonina, directamente relacionada con la regeneración celular, incluido el cabello. El movimiento también importa, ya que mejora la circulación y facilita que el oxígeno llegue mejor a todo el cuerpo y al folículo.
El estrés es otro de los grandes enemigos del pelo. Cuando el cortisol se mantiene alto durante demasiado tiempo, el organismo entra en modo supervivencia y deja de invertir energía en aquello que no considera prioritario, entre ello el crecimiento capilar. Reducir el estrés no es fácil, pero hacerlo tiene un impacto real no solo en el pelo, también en la salud general y en cómo nos sentimos cada día frente al espejo.