El Gobierno de Pedro Sánchez renovará la dirección del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo con la sustitución de Florencio Domínguez por el catedrático Fernando Reinares, según la información publicada por El Mundo. El relevo se oficializará en la reunión del patronato prevista para el martes 13 de octubre.
La institución tiene su sede en Vitoria-Gasteiz y su órgano de gobierno, el patronato, reúne a diez representantes del Gobierno de España y a vocales designados por el Gobierno Vasco. La presidencia corresponde al presidente del Ejecutivo central y a las reuniones asisten varios ministros.
Domínguez cierra algo más de diez años vinculados al proyecto: participó en la gestación de la institución y después asumió su dirección, un periodo en el que el centro ha trabajado sobre la memoria de las víctimas del terrorismo, cerca de un millar en el caso de las causadas por ETA, según la información publicada por El Mundo.
El hasta ahora director, nacido en Caparroso (Navarra) y doctor en Comunicación Política por la Universidad de Navarra, fue redactor jefe de la agencia Vascopress. Colaboró además en medios como La Vanguardia, Diario de Navarra y El Correo, y en sus informaciones y en sus libros abordó el funcionamiento interno de ETA.
El relevo se oficializa en el patronato del 13 de octubre
El martes 13 de octubre está convocada la reunión del patronato en la que se formalizarán el cese de Domínguez y el nombramiento de Reinares. La decisión estaba planificada antes de que el presidente del Gobierno anunciara la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, y ese adelanto no ha modificado el calendario previsto, de acuerdo con la misma información.
El cambio de dirección del Centro Memorial cierra una etapa de más de una década, en la que el proyecto ha pasado de la fase de gestación a la inauguración de su sede y a la producción periódica de informes y materiales didácticos.
El nombramiento de Reinares se produce después de más de diez años de Domínguez en el proyecto, desde la creación del centro hasta su apertura en Vitoria-Gasteiz.
Quién es Fernando Reinares, el nuevo director del centro
El nuevo responsable es catedrático de Ciencia Política y Estudios de Seguridad en la Universidad Rey Juan Carlos e investigador asociado distinguido del Real Instituto Elcano. Su trabajo académico se ha centrado en el estudio del terrorismo yihadista, aunque también ha publicado sobre ETA.
Entre 2004 y 2006 fue asesor para asuntos de política antiterrorista del entonces ministro del Interior José Antonio Alonso, una etapa en la que se ocupó de la adaptación de las estructuras de seguridad interior frente a la amenaza del terrorismo yihadista.
De la gestación del proyecto a la inauguración en 2021
La creación del centro se impulsó con el respaldo institucional y financiero del Gobierno de España y del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. En el proceso participaron el Ministerio del Interior, entonces dirigido por Jorge Fernández Díaz, el alcalde de la capital alavesa Javier Maroto (PP) y el Gobierno Vasco presidido por Patxi López (PSE-EE), que unieron el proyecto liderado por Domínguez a ese apoyo de las administraciones.
El equipo de profesionales del centro empezó a elaborar informes y material educativo cinco años antes de su inauguración, celebrada en 2021 con la presencia del Rey Felipe VI. La sede ocupa la antigua oficina del Banco de España en Vitoria-Gasteiz.
Desde entonces, el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo desarrolla tareas de investigación y divulgación sobre el terrorismo en España, con atención tanto a ETA como a otras organizaciones criminales, y mantiene un espacio expositivo en la capital alavesa.
El próximo martes 13 de octubre el patronato cerrará el relevo y Reinares asumirá la dirección, que continuará con los trabajos de investigación y divulgación. La institución mantiene así su actividad en Vitoria-Gasteiz mientras el Ejecutivo afronta el tramo final de la legislatura y la campaña hacia las elecciones del 29 de noviembre.
El 1 de diciembre de 1640, al filo de las nueve de la mañana, un grupo de fidalgos portugueses entró en el palacio de los virreyes de Lisboa. Apenas encontró resistencia. El secretario de Estado, Miguel de Vasconcelos, intentó escapar por una chimenea y acabó arrojado por una ventana al Terreiro do Paço, donde la multitud lo remató en el suelo. La virreina, Margarita de Saboya, duquesa de Mantua, tuvo que escribir a toda prisa la carta que pedía al duque de Braganza aceptar la corona. Cuando el correo llegó al Alcázar de Madrid, el daño era irreversible: el reino más antiguo de la Monarquía Hispánica había roto con su rey en una sola mañana.
Aquel diciembre, Felipe IV tenía treinta y cinco años, casi veinte de reinado y una reputación de monarca mecenas y mujeriego. Cinco meses antes, en junio, Barcelona se le había levantado. Antes de que acabara el año, Lisboa también. La independencia portuguesa tardaría veintisiete años en reconocerse sobre el papel, con el tratado de Lisboa de 1668, ya muerto el rey y bajo la regencia que gobernaba en nombre de su hijo Carlos II.
Capítulo I: El hijo del Piadoso (1605-1621)
El príncipe Felipe nació en el Palacio Real de Valladolid el 8 de abril de 1605. Era el tercer hijo del rey Felipe III y de su esposa Margarita de Austria, y el primero que alcanzaría la edad adulta. Cuando tenía seis años, su madre murió en El Escorial, el 3 de octubre de 1611, y el muchacho quedó al cuidado de una corte que ya se movía entre los hilos de la política europea.
Educado junto a sus hermanos Ana Mauricia, María Ana, Carlos y Fernando, el futuro rey recibió una formación más literaria que militar. Leía latín, entendía música y no tardó en rodearse de escritores. En 1615 se casó con Isabel de Borbón, hija de Enrique IV de Francia, en el doble enlace pactado con la corte de París: su hermana Ana Mauricia se casó el mismo otoño con Luis XIII, que años después sería el enemigo al que se enfrentarían los tercios en Rocroi.
Su padre murió en el Alcázar de Madrid el 31 de marzo de 1621. Felipe tenía quince años. Heredaba los reinos de Castilla, Aragón, Portugal, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Milán, los Países Bajos, el Franco Condado, las Indias americanas y las plazas del norte de África.
Capítulo II: El valido y la máquina del mundo (1621-1639)
Felipe IV confió el gobierno al conde-duque de Olivares, Gaspar de Guzmán, un noble andaluz nacido en Roma en 1587 que llevaba años preparando su momento. Olivares no era un ministro al uso: desplazó a los colaboradores del duque de Lerma, recortó el número de consejos y se propuso hacer de la Monarquía Hispánica una potencia fiscal y militar a la altura de su reputación.
Su proyecto tenía nombre y fecha. En 1624 entregó al rey el llamado Gran Memorial, un texto reservado que pedía al monarca gobernar de verdad, sin delegar en validos sucesivos. Al año siguiente planteó la Unión de Armas, un sistema para que todos los reinos peninsulares contribuyeran al esfuerzo militar en proporción a su población y riqueza. Portugal se resistió. Cataluña, también. La Unión de Armas no llegó a aplicarse del todo, pero sembró los agravios que estallarían en 1640.
En 1623, un joven sevillano de veinticuatro años, Diego Velázquez, entró por primera vez al servicio del rey como pintor de cámara. Ese mismo año, Carlos Estuardo, príncipe de Gales, llegó a Madrid para negociar su matrimonio con la infanta María Ana. La visita duró meses, no terminó en boda y dejó una huella duradera en la corte española.
La propaganda cortesana difundió durante aquellos años un apodo que hizo fortuna: el Rey Planeta, el monarca que, como el sol en el universo tolemaico, ocupaba el centro de una constelación de reinos que giraban a su alrededor. El rey era también un aficionado al teatro y mecenas de los mejores poetas del momento. Lope de Vega le dedicó obras; Calderón de la Barca escribió para las fiestas palaciegas; Quevedo y Góngora le cortejaron con versos. Hacia 1633 se inauguró el palacio del Buen Retiro, construido junto al monasterio de los Jerónimos, con un Salón de Reinos decorado por los mejores pinceles del imperio. Para aquel salón pintó Velázquez, en torno a 1635, su célebre Rendición de Breda, la mejor memoria de la victoria de Ambrosio Spínola sobre los holandeses diez años antes.
Su fama de mujeriego le valió varios hijos ilegítimos reconocidos, el más célebre de los cuales llegaría a ser general en los ejércitos de su padre.
Capítulo III: 1640, el año de las dos rebeliones
El Corpus de Sangre del 7 de junio de 1640 fue el detonante catalán. Un grupo de segadores sublevados en Barcelona asaltó al virrey, el conde de Santa Coloma, que murió en el tumulto. La Generalitat, encabezada por Pau Claris, aprovechó el vacío para proclamar una república catalana bajo protección francesa a comienzos de 1641. Luis XIII fue reconocido conde de Barcelona y Cataluña se convirtió, durante unos años, en un protectorado de París.
El 1 de diciembre del mismo año, Portugal imitó el gesto. El duque de Braganza, Juan, descendiente por línea bastarda de la casa real portuguesa, aceptó la corona como Juan IV. La nobleza lusa, harta de los impuestos castellanos y de una guerra con Holanda que le estaba costando sus colonias de Asia y Brasil, había decidido apostar por la independencia.
A lo largo de la primavera siguiente, la Monarquía Hispánica se enfrentó a una amenaza de disgregación total: rumores de conjura en Andalucía en torno al duque de Medina Sidonia, inquietud en Aragón y Valencia, disturbios en Nápoles y Sicilia. En julio de 1647, una revuelta popular encabezada por un pescador llamado Tommaso Aniello, «Masaniello», puso en jaque al virrey español de Nápoles.
La corte reaccionó enviando al frente a don Juan José de Austria, hijo bastardo del rey con la actriz María Calderón, nacido en 1629 y educado como infante de facto. Fue él quien entró en Barcelona en octubre de 1652, poniendo fin a doce años de guerra catalana.
Capítulo IV: Rocroi y la caída de Olivares (1643-1648)
En enero de 1643, Felipe IV hizo lo que ningún rey de la casa de Austria había hecho hasta entonces: destituir a su valido. Olivares marchó al destierro de Toro y murió allí dos años después, el 22 de julio de 1645. Se cerraba uno de los proyectos más ambiciosos de recentralización que la Monarquía había ensayado.
Cuatro meses después de la caída del valido, el 19 de mayo de 1643, el ejército español de Flandes sufrió una de las derrotas más citadas de su historia. En Rocroi, los tercios mandados por Francisco de Melo fueron batidos por el joven duque de Enghien, Luis de Borbón, que pasaría a la historia como el Gran Condé. Los viejos infantes españoles murieron casi hasta el último hombre, y los que se rindieron lo hicieron con honores militares tras recibir permiso expreso de los franceses.
En 1648, la Paz de Westfalia puso fin a la guerra de los Treinta Años. En el tratado de Münster, firmado el 30 de enero de aquel mismo año, la Corona española reconoció la independencia de las Provincias Unidas. Era la primera vez que la Monarquía Hispánica aceptaba por escrito el nacimiento de una república rebelde.
Capítulo V: Velázquez, Mariana y el Buen Retiro (1649-1659)
En octubre de 1644 murió la reina Isabel de Borbón. Dos años después, el 9 de octubre de 1646, falleció en Zaragoza el príncipe Baltasar Carlos, a los dieciséis años, heredero jurado de Castilla y Aragón. Fue el golpe más duro del reinado. El monarca quedó sumido en una honda tristeza, la corte suspendió los festejos y hubo que pensar de inmediato en un nuevo matrimonio.
En 1649, Felipe IV contrajo matrimonio con su sobrina Mariana de Austria, hija del emperador Fernando III y de su propia hermana María Ana. La nueva reina tenía catorce años; el rey, cuarenta y cuatro. Aquel mismo año, Velázquez emprendió su segundo viaje a Italia para comprar pinturas de Tiziano, Veronese, Tintoretto y Rafael para las colecciones reales. A su regreso, el pintor retrató a la joven reina una y otra vez, con la peluca de dos pisos y los guardainfantes que la moda imponía.
En paralelo a la vida pública, Felipe IV mantuvo desde 1643 una correspondencia asidua con una monja clarisa del convento de Ágreda, sor María de Jesús, a quien consultaba escrúpulos de conciencia, dudas de gobierno y temores por la sucesión. Se conservan centenares de cartas cruzadas entre ambos hasta la muerte del rey, y constituyen uno de los epistolarios más personales que ha dejado un monarca español.
El 12 de julio de 1651 nació la infanta Margarita Teresa, que llegaría a ser emperatriz del Sacro Imperio. Cinco años después, Velázquez la colocó en el centro de la que sería su obra maestra: las Meninas, pintadas hacia 1656 en el taller del Alcázar. En junio de 1660, la infanta María Teresa, la hija mayor del rey y la única superviviente de los hijos de su primer matrimonio, se casó con Luis XIV en la frontera del Bidasoa. Velázquez, que organizó los fastos, murió en Madrid el 6 de agosto de aquel mismo año.
Semanas antes, en noviembre de 1659, el cardenal Mazarino y Luis Méndez de Haro, valido de Felipe IV desde 1643, habían firmado la Paz de los Pirineos. Francia obtuvo el Rosellón y la Cerdaña, y el rey español se comprometió a casar a su hija con el joven Luis XIV. Un siglo después de la abdicación de Carlos V, la Monarquía Hispánica firmaba la paz con su enemigo más temido desde una posición de clara inferioridad.
Capítulo VI: La sucesión rota (1661-1665)
El 20 de noviembre de 1657, la reina Mariana dio a luz a un príncipe, Felipe Próspero. La alegría duró cuatro años: el niño murió el 1 de noviembre de 1661. Cinco días después nació su hermano, el futuro Carlos II, un bebé pálido y enfermizo, con la mandíbula de los Austrias ya visible en los primeros retratos.
Felipe IV murió en el Alcázar de Madrid el 17 de septiembre de 1665, a los sesenta años. Había reinado cuarenta y cuatro. Su hijo Carlos tenía casi cuatro años. La reina Mariana de Austria asumió la regencia, y con ella el gobierno pasó a una junta de notables en la que pronto destacaría el jesuita austriaco Juan Everardo Nithard, confesor de la reina.
El Alcázar de Madrid, donde Felipe IV había vivido casi toda su vida, ardió en la Nochebuena de 1734 y con él se perdió buena parte de los papeles de aquel reinado. Lo que queda del Rey Planeta son, sobre todo, las imágenes que él mismo mandó pintar: la figura de negro, el Toisón de oro al pecho, la mirada cansada de quien sostuvo durante cuarenta y cuatro años la ficción de un imperio.
El vicelehendakari Mikel Torres elevó este martes al 2,2% la previsión de crecimiento de la economía vasca para 2026, tres décimas más que la estimación anterior. Para 2027, el departamento de Economía, Trabajo y Empleo sitúa el avance del PIB en el 1,9%.
Las cifras de la revisión al alza del Gobierno Vasco
La corrección se apoya en dos elementos. El primero es que el crecimiento registrado durante el segundo trimestre de este año fue dos décimas superior al previsto hace tres meses. El segundo, la actualización de las perspectivas de las principales economías del entorno. Con esa base, las estimaciones quedan en el 2,2% para 2026 y el 1,9% en 2027, frente al 1,9% y el 1,7% que el Ejecutivo manejaba en el trimestre anterior.
Torres ha enmarcado la revisión en la ‘prudencia’ y ha advertido, durante su comparecencia de este martes, de que ‘el escenario continúa sujeto a importantes elementos de incertidumbre vinculados a la situación internacional, los costes energéticos, la inflación y los tipos de interés. El consejero ha insistido en que ‘los datos disponibles muestran un crecimiento superior al previsto anteriormente, lo que permite revisar al alza las estimaciones para 2026 y 2027’.
El Gobierno Vasco sostiene que la demanda y el consumo interno serán los que tiren del crecimiento. Ese consumo de los hogares estará respaldado, según el departamento, por la creación de empleo y por una recuperación acumulada de los salarios reales, que a su vez elevaría la capacidad de ahorro de las familias. La inversión empresarial mantendrá tasas positivas, aunque con una moderación progresiva derivada de unas condiciones de financiación más exigentes y de la finalización de proyectos vinculados a los fondos europeos.
Por qué la industria aún no tira del PIB vasco
Los servicios seguirán siendo el sector con mayor aportación al crecimiento de la economía vasca. La construcción mantendrá tasas positivas, pero moderará su evolución. La industria registrará un crecimiento limitado en 2026: es el sector más expuesto al entorno exterior y a los costes energéticos.
El Ejecutivo cuenta con una recuperación gradual de la industria vasca a lo largo de 2027, en función de la evolución de los mercados europeos, que concentran la mayor parte de sus ventas. El sector exterior realizará una aportación negativa al crecimiento en 2026, con un avance limitado de las exportaciones y un aumento de las importaciones. Para el año siguiente se prevé una mejora progresiva, condicionada por los costes energéticos y por la capacidad exportadora de las empresas vascas.
La economía vasca crecerá un 2,2% en 2026 y un 1,9% en 2027, con el consumo interno como motor y el sector exterior restando aportación.
En materia de empleo, las previsiones apuntan a la creación de alrededor de 22.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo entre 2026 y 2027. La tasa de paro, sin embargo, no bajará en la misma proporción: el departamento atribuye ese desacoplamiento al aumento de la población activa, vinculado principalmente a la incorporación de población de origen extranjero.
Con esa base, la tasa de paro prevista se sitúa en el 6,8% en 2026 y desciende hasta el 6,4% en 2027. A 30 de septiembre, 16.093 cotizantes a la Seguridad Social en Euskadi procedían de la regularización extraordinaria, según los datos que maneja el departamento.
Las previsiones como base de los presupuestos de 2027
El dato tiene una consecuencia directa en las cuentas públicas. Estas previsiones son la base sobre la que se empezarán a estructurar los presupuestos vascos de 2027, de modo que un crecimiento al alza permite optar por cuentas más expansivas e inversoras. En el marco foral, la previsión de ingresos que sustenta las cuentas se acuerda en el Consejo Vasco de Finanzas, el órgano en el que el Gobierno Vasco y las tres diputaciones forales fijan conjuntamente la recaudación esperada por los tributos concertados.
El concierto económico añade otro punto de conexión. El cupo, la cantidad que Euskadi aporta al Estado por las competencias no transferidas, se calcula a partir del peso relativo de la economía vasca y de su capacidad de recaudación, de manera que las revisiones del PIB entran en los trabajos de la Comisión Mixta del Concierto Económico, el órgano bilateral que reúne a la Administración central y al Ejecutivo autonómico.
Tras el anuncio, el siguiente hito es la elaboración del proyecto de presupuestos de 2027, que el Consejo de Gobierno deberá aprobar y remitir al Parlamento Vasco para su debate y votación. Antes, corresponde al Consejo Vasco de Finanzas validar la previsión de ingresos de las diputaciones y del Ejecutivo autonómico. Los datos de afiliación conocidos en los últimos días, con 10.336 afiliados más en septiembre y 2.389 parados adicionales, son la primera referencia para medir el pulso real de la economía vasca en el arranque del último trimestre.
Si estás planeando tu próxima escapada de fin de semana, salir desde Plaza Castilla es la jugada maestra para evitar atascos interminables y peajes abusivos. A todos nos ha pasado alguna vez: llega el sábado por la mañana, queremos huir desesperadamente del humo madrileño, pero nos frena el miedo a pagar una cuenta desorbitada por comer fuera. Parece que últimamente, salir a tomar el aire en un día libre implica sufrir una penalización oculta en los menús de siempre.
La realidad pura y dura es que no hace falta irse a la otra punta de España ni hipotecar el sueldo del mes para disfrutar de un buen asado o unas raciones en condiciones. La clave está en poner el GPS rumbo al norte de la comunidad, donde el paisaje gris deja paso a la naturaleza en estado puro y las recetas magistrales de las abuelas siguen gobernando los fogones de los restaurantes.
De qué se trata esta escapada secreta que arranca en Plaza Castilla
Tomar la autovía A-1 desde el emblemático intercambiador de Plaza Castilla te pone directamente en la rampa de lanzamiento hacia los pueblos con más encanto y mejor comer de toda la región. Sin apenas darte cuenta, en poco más de una hora de trayecto, cambias la agobiante visión de los semáforos y los rascacielos por bosques de pinos y robledales que te invitan a bajar la ventanilla. Es una transición mágica que te limpia los pulmones al instante.
Y es que el truco de los madrileños más veteranos es esquivar a toda costa las zonas turísticas masificadas del sur o las autopistas de pago que te sangran la cartera antes incluso de encender el motor. En estos tranquilos rincones, el ticket medio en los asadores de toda la vida apenas supera los 25 o 30 euros por persona, demostrando que la gastronomía madrileña auténtica sigue muy viva, coleando y siendo totalmente accesible para nuestro bolsillo.
Cómo te afecta en el día a día y qué saber de la Sierra Norte de Madrid
Antes de coger las llaves del coche y plantarte de golpe en plena Sierra Norte de Madrid, conviene tener muy claros un par de detalles logísticos fundamentales para que tu ansiado domingo sea perfecto. No se trata simplemente de meter la primera marcha y acelerar, sino de saber dónde parar y qué pedir exactamente cuando aprieta de verdad el hambre.
Madruga un poco más de lo habitual: Salir a primera hora te asegura esquivar las temidas caravanas de domingueros y encontrar una mesa decente sin tener que pelear por ella.
Reserva siempre con la debida antelación: Los mesones más famosos y recomendados de la zona cuelgan el cartel de completo rapidísimo; una simple llamada el jueves por la tarde te salva literalmente la vida.
Prepara ropa y calzado muy cómodos: Después de zamparte un festín, el cuerpo te va a pedir caminar, así que lleva zapatillas de sobra para explorar las fantásticas rutas de senderismo que esconden estos parajes.
Lleva algo de dinero en efectivo: Aunque casi todos los locales cuentan con modernos datáfonos, en algunos pueblos muy pequeños la cobertura del móvil suele fallar y así te ahorras un mal trago al ir a pagar.
Abre la mente a lo que diga el menú del día: Muchos de estos establecimientos familiares no presumen de una carta kilométrica, sino que bordan los guisos diarios elaborados con el mejor producto local de temporada.
Por qué esta ruta se ha puesto tan de moda ahora
La respuesta a este fenómeno de éxodo de fin de semana es súper sencilla de entender: estamos profundamente hartos de que nos cobren suplementos absurdos o desproporcionados simplemente por sentarnos en una terraza a tomar el sol en un día festivo. La fuerte inflación y los precios de locura que sufrimos en el centro urbano han empujado a miles de familias a buscar este preciado refugio gastronómico lejos del ruido.
Además, tras las recientes mejoras en la movilidad y los accesos principales, como la reapertura de la concurrida línea de metro que conecta la zona, llegar al punto de partida para coger tu coche es muchísimo más cómodo que nunca. La gente de a pie lo único que quiere es comer fenomenal, respirar aire completamente limpio y volver a su casa el domingo por la tarde sintiendo que ha pagado un precio justo por el servicio recibido.
Las alternativas más jugosas para ir abriendo el apetito
No todos buscamos exactamente lo mismo cuando decidimos salir a comer fuera para romper la rutina semanal. Lo maravilloso de moverte por esta ruta norteña es que dispones de grandes opciones gastronómicas tanto si vas con toda la tropa familiar como si preparas una cita romántica y relajada.
Mesones de toda la vida para los amantes de la carne a la brasa
Si eres de los que sueñan durante la semana con un buen corte de carne, los clásicos asadores con horno de leña son tu parada obligatoria y segura. Aquí, el cordero asado lentamente y el chuletón de ternera de procedencia local se deshacen literalmente en la boca, acompañados casi siempre de unas buenas patatas panaderas crujientes.
El paraíso del cuchareo y los guisos contundentes
Para esos días donde el termómetro marca un poco de frío en la sierra, nada supera el consuelo brutal de una buena olla humeante de judiones o un cocido completo servido con mimo. Estos platos magistrales te devuelven de golpe a la infancia y son el combustible energético perfecto si después decides hacer una caminata para bajar la comida.
El truco maestro del transporte al salir desde Plaza Castilla
El gran as en la manga de esta apetecible ruta es la logística pura y dura, porque arrancar tu ansiado viaje en la mismísima Plaza Castilla te regala una ventaja estratégica monumental respecto a quienes salen desde el sur. Al conectar de forma directa con la vía rápida de la A-1, te saltas por completo el habitual embudo desesperante de tráfico que se suele montar en la M-30 o en los temidos peajes.
Incluso si decides apostar por el coche compartido, alquilar un vehículo para la ocasión o simplemente quedar con tu grupo de amigos, este gran nudo de comunicaciones es el punto de encuentro por excelencia. Te ahorras toda la tensión innecesaria de tener que cruzar el centro plagado de semáforos en rojo y, en cuestión de poquísimos minutos, tu única y bendita preocupación será debatir de postre si te apetece más el flan casero o la mítica tarta de queso.
Qué puedes esperar a partir de ahora en tus excursiones
Preparar esta salida exprés es algo tan insultantemente fácil que seguramente te acabarás preguntando por qué demonios no lo haces de forma religiosa todos los fines de semana. Mi consejo personal es que empieces por ojear el mapa de carreteras con calma, elijas un par de rincones con encanto que te llamen la atención y guardes en la memoria de tu móvil ese restaurante rústico del que tanto te han hablado.
Lo más normal y deseable del mundo es que, al caer la tarde, termines volviendo a tu garaje en Plaza Castilla con el maletero repleto de maravillas: una hogaza de pan auténtico, algo de miel pura artesanal y estupendos embutidos de los productores de la zona. Porque al final, salir a rodar un poco lejos de la gran ciudad no es solo una simple comida de trámite, es el arte de saber vivir bien.
Lo más importante que te debes llevar de esta experiencia
En resumidas cuentas, organizar un planazo dominical redondo a poco más de una hora de trayecto rápido desde Plaza Castilla significa apostar sobre seguro para contentar enormemente a tu estómago y mimar a tu cartera. Tienes la máxima gastronomía de calidad totalmente garantizada, evadiendo con mucho éxito y de una vez por todas las temidas e injustas trampas para turistas que acechan sin compasión en cada festivo madrileño.
Grábate a fuego en la mente la regla de oro: reserva tu mesa favorita con suficiente tiempo, ponte ese calzado cómodo que tanto te gusta y lleva muchísimas ganas de paladear y sentir la Sierra Norte de Madrid en todo su esplendor natural. Te garantizo al cien por cien que tu paladar te lo va a agradecer de corazón y que tu bolsillo, tras ver la modesta cuenta final de la comida, todavía lo hará mucho más.
Llega el otoño a las calles y, con el inevitable bajón de los termómetros, las salas de espera de nuestros ambulatorios vuelven a llenarse de toses y estornudos. De un día para otro, te levantas con la garganta áspera, sientes una pesadez enorme en el cuerpo y el temido termómetro te confirma la mala noticia: tienes 38 grados de fiebre.
En este escenario, la preocupación es totalmente lógica porque los primeros signos son prácticamente un calco de lo que vivimos el año pasado. Para que no entres en pánico, vamos a analizar detalladamente cómo identificar al verdadero culpable, diferenciando un resfriado fuerte de un contagio por las cepas de coronavirus que circulan actualmente por España.
Qué cambia este año con los temidos catarros de otoño
Cada cambio de estación trae sus propios retos para nuestra salud y, este otoño, el panorama de las infecciones en nuestro país tiene matices bastante llamativos. Los especialistas en salud pública advierten que el frío ha aterrizado sin avisar, lo que ha provocado un adelanto evidente en la curva de contagios en la mayoría de las comunidades autónomas.
Lo que diferencia a esta temporada de las anteriores es que los síntomas aparecen de forma mucho más violenta, afectando de lleno a nuestro sistema respiratorio superior. Atrás queda ese malestar que iba asomando poco a poco; ahora puedes pasar de encontrarte estupendamente a sufrir un agotamiento físico total y una tos muy seca en apenas unas horas.
Cómo te afectan en el día a día los nuevos virus respiratorios
Tener claro qué tipo de virus respiratorios nos ha tocado sufrir es indispensable para decidir si es prudente ir a la oficina o si lo responsable es quedarse teletrabajando. Cuando te surjan las dudas frente al espejo del baño, fíjate muy bien en estas señales que los médicos de familia españoles señalan como determinantes:
El ritmo de aparición: Un catarro tradicional te avisa lentamente con congestión nasal, mientras que el virus del Covid te tumba casi sin previo aviso en una tarde.
El nivel del termómetro: En un resfriado común rara vez superas unas décimas, pero si alcanzas los 38ºC de forma repentina, la sospecha pandémica cobra mucha fuerza.
El dolor de articulaciones: Esa sensación horrible de que te ha «atropellado un camión» en cada músculo es una marca registrada de las variantes actuales.
El sentido del gusto: Continúa siendo el gran delator; si tu café matutino pierde su sabor y olor de golpe, tienes la confirmación casi segura.
La evolución de la tos: Esa irritación seca y constante es muy típica del coronavirus, mientras que la tos del catarro no tarda en llenarse de mucosidad.
Por qué la ola de contagios ocurre precisamente ahora
Si te preguntas a qué se debe este pico repentino, la realidad es que hemos relajado nuestras precauciones justo cuando el otoño empieza a mostrar su peor cara. El descenso de luz solar nos empuja a pasar muchas más horas en interiores cerrados y mal ventilados, como cafeterías, oficinas y transportes públicos, creando el ambiente ideal.
A este factor social hay que sumarle que nuestro sistema inmunitario viene de unos meses muy tranquilos y soleados, por lo que está algo desentrenado ante los patógenos. Esta bajada de guardia provoca que nuestras defensas reaccionen bruscamente al menor contacto, disparando la fiebre alta y la inflamación de garganta en un tiempo récord.
Las claves maestras que debes tener en cuenta en casa
Antes de salir corriendo a comprar cualquier jarabe por tu cuenta, resulta fundamental que sepas interpretar lo que tu propio organismo te está intentando decir. No existe una pastilla mágica para todo, y automedicarte a ciegas solo va a conseguir que tu recuperación sea mucho más lenta, pesada e ineficaz.
Qué hacer si tu problema principal es la mucosidad
Si lo que no te deja vivir este otoño es la congestión nasal y gastas paquetes de pañuelos a velocidad de récord, seguramente estés lidiando con un catarro estándar. Para estos casos, los farmacéuticos insisten en aumentar el consumo de líquidos y hacer lavados de agua marina, olvidando por completo unos antibióticos que no te servirán de nada.
El momento exacto para hacerte un test de farmacia
Cuando a tu dolor de garganta se le añade una fiebre que no baja y un cansancio que te impide levantarte, es la hora de buscar la prueba en el cajón. Hacerte el test de saliva o nasal entre el segundo y el cuarto día de malestar es la jugada más inteligente para no contagiar a tus seres queridos el fin de semana.
Qué dice el Ministerio de Sanidad sobre este otoño
Las directrices de nuestras autoridades sanitarias buscan ser muy prácticas para que este otoño en España no se traduzca en unas urgencias hospitalarias completamente colapsadas. Si formas parte de un colectivo vulnerable o tienes mayores a cargo, sumarte a la campaña de vacunación es la estrategia preventiva más potente que la ciencia pone a tu disposición hoy.
Por otra parte, la normativa actual apela puramente a nuestro civismo y a la responsabilidad individual que todos tenemos con nuestro entorno más cercano. Los expertos aconsejan firmemente rescatar la mascarilla del bolso si tienes que subir al autobús o entrar al supermercado con síntomas, un gesto solidario que corta las cadenas de transmisión rápidamente.
Qué debes hacer ahora mismo para curarte cuanto antes
Una vez que el virus ha entrado en tu cuerpo, el descanso absoluto se convierte en tu medicina principal, por mucho que te frustre tener que parar tu agenda laboral. Es frecuente dudar si nuestro cuadro es grave o si estamos ante procesos típicos de los más pequeños, por lo que repasar los síntomas de bronquiolitis te dará el contexto necesario para mantener la calma familiar.
A partir de este instante, tu tarea primordial debe ser abrir las ventanas cada mañana durante al menos quince minutos, renovando el aire aunque haga bastante frío fuera. Si compruebas que la fiebre no desaparece tras varios días de paracetamol y reposo, no dudes en pedir una cita con tu médico de cabecera para que evalúe tus pulmones.
Lo más importante que te debes llevar de todo esto
En definitiva, no hace falta que enciendas todas las alarmas al primer ataque de tos, pero tampoco es inteligente hacerse el valiente si el cuerpo te exige que frenes. Asumir que este otoño nos trae una convivencia muy estrecha con distintos patógenos es el paso fundamental para no frustrarte cuando te toque cancelar tus planes de ocio.
Aplica el sentido común más básico, aíslate en la medida de lo posible si notas fiebre repentina y confía en el criterio de los profesionales sanitarios de tu barrio si la situación empeora. Al fin y al cabo, saber diferenciar bien tu cuadro clínico te otorgará la paz mental necesaria para pasar la enfermedad en la cama sin agobios y con un buen caldo calentito.
Con la llegada del otoño y las tardes más cortas, el importe de tu factura eléctrica comienza a subir sin que hayas encendido todavía los radiadores a máxima potencia. Es una realidad que afecta a millones de hogares en España y que nos hace revisar cada rincón de la casa buscando culpables silenciosos que encarecen el recibo mensual.
A menudo señalamos a la televisión o al frigorífico, pero el verdadero responsable es mucho más discreto y pasa completamente desapercibido en nuestro día a día. Se trata de un aparato que tienes enchufado permanentemente y que, sin hacer ruido, está devorando tu presupuesto mensual mientras tú duermes plácidamente.
Qué cambia este otoño en tu factura eléctrica
Durante estos meses de transición, los hábitos de consumo cambian drásticamente y esto impacta de lleno en tu factura cuando llega el temido cobro bancario. Al pasar más horas dentro de casa resguardándonos del frío, encendemos antes las luces y utilizamos muchísimos más dispositivos de entretenimiento de forma simultánea.
Según los últimos datos del sector energético en España, los españoles pagamos hasta un 12% extra por culpa de aparatos que creemos apagados pero que siguen trabajando. Revisar tu precio de la luz es vital, pero de nada sirve tener una tarifa barata si tienes vampiros tecnológicos desangrando tu instalación doméstica desde el salón.
Cómo afecta a tu bolsillo este consumo fantasma y qué debes saber
El problema fundamental de este consumo fantasma es que no hace ruido, no emite luz evidente y parece completamente inofensivo cuando apagamos el televisor por la noche. Sin embargo, el decodificador de la televisión de pago o el router son auténticos sumideros de energía que trabajan las veinticuatro horas.
El decodificador de TV: Es el gran culpable del salón, ya que siempre está conectado a internet descargando actualizaciones y manteniendo la guía de programación, gastando casi lo mismo que cuando está encendido.
Los altavoces inteligentes: Si tienes un asistente de voz cerca del sofá, recuerda que sus micrófonos están siempre en alerta esperando tu orden, lo que supone un goteo constante en el recibo.
Las consolas de videojuegos: Dejarlas en modo reposo permanente para que arranquen rápido o descarguen parches te está costando un dinero precioso que podrías ahorrarte con pulsar un botón.
El router y los repetidores Wi-Fi: Aunque lo necesitamos para trabajar de día, en muchas casas hay amplificadores de señal enchufados que nadie apaga jamás durante la madrugada.
Las regletas sin interruptor: Tener todos estos aparatos conectados directamente a la pared impide cortar de raíz el flujo de corriente, perpetuando el gasto invisible de todos tus dispositivos a la vez.
Por qué ocurre este derroche eléctrico ahora mismo
La explicación a esta sangría incesante en tu factura radica en cómo están diseñados los electrodomésticos modernos que inundan nuestros salones hoy en día. Ya no existen los tradicionales botones de apagado mecánico que cortaban la corriente físicamente; ahora casi todo se queda en un estado de duermevela digital.
Esta conexión permanente requiere un flujo continuo de vatios para mantener encendidos los pilotos LED, los receptores del mando a distancia y las tarjetas de red internas. Al sumar todos estos pequeños componentes, el gasto en modo espera se acumula hora tras hora, encareciendo el recibo silenciosamente.
Las claves para detectar a los culpables en tu propia casa
Identificar qué aparatos están arruinando tu factura no requiere ser un técnico electricista, sino prestar un poco de atención a las señales que emiten los equipos. Si quieres frenar esta pérdida de euros antes del invierno, debes hacer una pequeña ronda de inspección visual por tu salón esta misma noche.
Fíjate en los pilotos luminosos y el calor
Un truco infalible es entrar al salón totalmente a oscuras y buscar cualquier pequeña luz roja o azul que se quede parpadeando cerca del televisor. Además, si tocas la carcasa exterior de tu decodificador y notas que está caliente tras horas sin uso, tienes la prueba definitiva del derroche de energía.
El uso imprescindible de enchufes inteligentes
Para no tener que andar desenchufando cables cada noche tirado por el suelo, la solución más práctica y barata es instalar una regleta con interruptor. Así, podrás cortar de tajo el suministro eléctrico a toda tu zona de ocio con un simple gesto antes de irte a dormir, logrando un ahorro inmediato.
Qué dice la normativa sobre esta temida subida en la factura
Aunque la normativa europea lleva tiempo exigiendo a los grandes fabricantes que los aparatos en reposo no superen el medio vatio, la realidad de tu factura suele ser muy distinta. Al sumar equipos antiguos, varios decodificadores de operadoras y consolas, ese límite teórico se rompe por completo en un salón español promedio.
Las compañías y asociaciones de consumidores advierten que esta dejadez representa millones de euros tirados a la basura a nivel nacional cada año sin darnos cuenta. Tomar conciencia real de que cada vatio cuenta es el primer paso vital para no regalar nuestro dinero a final de mes.
Qué debes hacer hoy mismo para frenar esta sangría
Tu objetivo más urgente para abaratar tu factura eléctrica es agrupar los cables de la tele, el decodificador y la barra de sonido en una misma base de enchufes. Cuando salgas a trabajar o te vayas a la cama, simplemente apaga el interruptor general, cortando el grifo eléctrico a todos los vampiros tecnológicos de golpe.
Además, te recomiendo encarecidamente bucear en los ajustes internos de tu televisión inteligente y desactivar por completo opciones como el inicio rápido de sistema. Estos minúsculos cambios en la configuración no afectarán a tu vida diaria y, sin embargo, supondrán un enorme alivio económico a largo plazo.
Lo más importante que debes recordar para ahorrar de verdad
Al final del día, evitar sustos de dinero en tu factura pasa simplemente por cambiar pequeños hábitos diarios y dejar de asumir que los aparatos deben estar siempre conectados. El temido consumo fantasma es real, silencioso y ataca directamente a nuestro bolsillo aprovechándose de nuestra comodidad hogareña.
No permitas que la simple pereza de apagar un interruptor físico te quite más de un diez por ciento de tu presupuesto energético cada temporada. Toma hoy el control de tu salón, desconecta lo que no estás utilizando y prepárate para disfrutar del otoño pagando exclusivamente por la energía que usas.
:00: la hora exacta en que colapsa el nudo de Moncloa y la A-6 hacia Las Rozas
Las 18:00 no son una hora cualquiera en el nudo de Moncloa. Es el punto en el que coinciden dos flujos que durante el resto del día van en direcciones opuestas: el tráfico que sale de la almendra central hacia el noroeste y los vehículos que llegan desde la M-30 para enganchar la A-6. La DGT cifra en unos 100.000 los vehículos que se mueven a diario por la zona de Moncloa, una cantidad que asciende a 177.000 si se suman los que entran y salen de la A-6 desde la M-30. Sobre esa densidad estructural se superpone el patrón de los viernes: Tráfico sitúa entre las 15:00 y las 23:00 la franja más desfavorable para viajar, y a partir de las seis de la tarde la suma de la hora punta laboral y la escapada de fin de semana convierte el acceso por Reyes Católicos y Cea Bermúdez en un embudo del que ya no se sale hasta pasado el nudo.
El segundo factor es la propia A-6 hacia Las Rozas. El corredor entre Las Rozas y Madrid figura entre los accesos más congestionados de la Comunidad, con una media de 140.500 vehículos diarios registrada ya en 2010 y cuatro puntos negros clásicos: el kilómetro 19, la entrada del bus-VAO; el 17, donde la autovía se estrecha y traza una curva a su paso por Las Rozas; el 11, por los desvíos hacia la M-40 y las incorporaciones de El Plantío y Majadahonda; y el 8, al final de la cuesta de las Perdices, donde los coches abandonan el carril reservado y se funden con los tres carriles principales. La clave del viernes es que a partir de las 13:30 el bus-VAO invierte su sentido hacia Las Rozas y, los viernes por la tarde, queda abierto a todos los vehículos: ese carril deja de ser un privilegio y se convierte en un imán, porque más coches entran en la autovía justo cuando el nudo de Moncloa los suelta.
:00: la hora en que la A-1 y la M-30 norte se convierten en un embudo antes de la hora punta oficial
Las recomendaciones oficiales sitúan la hora punta de la tarde en Madrid entre las 18:00 y las 20:30, y los avisos de la DGT para los viernes abarcan de 15:00 a 22:00. Ese margen es engañoso para quien sale hacia el norte: a las 17:00 la salida por la A-1 ya está colapsada. Confluyen tres flujos que llegan antes de la hora punta teórica: los que terminan la jornada a media tarde los viernes, los desplazamientos de fin de semana hacia la sierra y las segundas residencias del norte, y el dispositivo especial del Pilar, que Tráfico activa esa misma tarde y convierte el viernes 9 de octubre en el primer gran atasco del mes. Quien confía en el horario oficial y arranca a las 18:00 se incorpora a un embudo que lleva una hora funcionando a pleno rendimiento.
El punto donde ese embudo se forma tiene nombre: el nudo Norte y su continuación hasta el enlace de Manoteras, el tramo en el que confluyen la M-30, la M-607, el paseo de la Castellana, la M-11 y la A-1. Por esa zona pasan unos 270.000 vehículos al día y se concentran 33.800 en la franja punta de la tarde (18:00-19:00) y 34.000 en la de la mañana, según los datos del Ayuntamiento. La A-1 llega además cargada: más de 160.000 vehículos diarios entre los kilómetros 17 y 21, con los accesos de San Sebastián de los Reyes y Alcobendas entre los de más incidencias de la región. Cualquier avería o accidente a las 17:00 en ese nudo multiplica las retenciones, y cuando la hora punta oficial arranca la calzada de salida ya es una fila continua.
:00: la hora del rebote en la A-4 y la A-5, cuando muchos conductores creen que ya está despejado
Las 19:00 es la hora que engaña. A esas alturas, quien salió a media tarde —la franja que la DGT sitúa como la peor de los viernes, entre las 15:00 y las 22:00 y con especial crudeza entre las 18:00 y las 21:00 en las salidas de las grandes ciudades— ya lleva camino hecho, y el retrovisor invita a pensar que lo peor pasó. No es así. Entre las 19:00 y las 20:30 se suma la segunda oleada: quien retrasó la salida para no pillar el arranque, quien cierra la jornada ese viernes y, sobre todo, el regreso diario a la corona metropolitana del sur y del suroeste. Según los agregadores de tráfico en tiempo real a partir de datos de la DGT, la punta de tarde en Madrid se mueve entre las 18:00 y las 20:30, de modo que el supuesto hueco de las 19:00 coincide con el pico, no con el final.
Y ese rebote golpea con más fuerza precisamente en la **A-4** y la **A-5**, las dos radiales con congestión más crónica. La autovía de Andalucía acumula puntos negros en Getafe, Pinto —el entorno del kilómetro 23 es escenario habitual de alcances que cierran carriles— y Torrejón de Velasco. La de Extremadura tiene su propio patrón: su colapso de salida se ha agudizado históricamente a partir de las 20:30, con Móstoles, el enlace con la M-511 (Pozuelo) y la conexión con la M-30 como nudos conflictivos. A eso se añade el corte de carriles en ambos sentidos por el soterramiento de la A-5, una obra que alarga las retenciones y que en sentido entrada llega a superar la avenida de los Poblados. A las 19:00, esas dos vías no se vacían: se recargan.
:00: la falsa ventana buena que se convierte en trampa si hay incidencias en la A-2 o la A-3
A primera vista, las 14:00 parecen el hueco perfecto: la hora punta de la mañana ya se ha disuelto, la operación especial de la DGT todavía no ha arrancado —el dispositivo suele activarse a las 15:00— y quien sale antes de comer cree que se adelanta al grueso de la operación salida. La sensación es engañosa. A esa hora sigue vivo el tráfico de mediodía, se suman los que han decidido no volver a la oficina después del almuerzo y los vehículos pesados aún no tienen restringida la circulación, de modo que las radiales ya ruedan cerca de su límite. La diferencia con las 15:00 es que entonces llegan los carriles reversibles y el refuerzo de regulación; a las 14:00 no hay colchón. La DGT sitúa la franja más conflictiva del viernes entre las 15:00 y las 22:00, así que las 14:00 no son el refugio, sino el preludio sin red.
El problema se agrava si el destino es la A-2 o la A-3, los dos ejes donde una incidencia se convierte en atasco mayúsculo. La A-2 se estrangula entre San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz (kilómetros 19-20) y en Meco, mientras que la A-3 lo hace en Rivas-Vaciamadrid, Arganda y el corredor Perales de Tajuña–Villarejo de Salvanés. Basta un accidente o un vehículo averiado para cortar carriles: un doble siniestro a la altura de Meco y La Dehesa obligó a cortar el carril izquierdo y el central, generó kilómetros de retenciones y el efecto mirón replicó la cola en el sentido contrario; en la A-3, un camión ardiendo en el kilómetro 10, junto a la M-45, llegó a cerrar los accesos desde la M-30. Con las alternativas de peaje (R-2 y R-3) como única vía rápida y sin carriles extra desplegados, conviene mirar el estado real en infocar.dgt.es antes de arrancar: a las 14:00 cualquier incidencia se paga más caro que a las 15:00.
:30: la primera hora realmente fluida para salir hacia cualquier corredor
Las recomendaciones habituales de la DGT sitúan la ventana más desfavorable para arrancar un viernes entre las 15:00 y las 22:00 horas, justo cuando coinciden quienes cierran la jornada laboral con los desplazamientos de fin de semana. Dentro de esa franja, las radiales —A-1, A-2, A-3, A-4, A-5 y A-6— y sus enlaces con la M-40 y la M-50 se convierten en un embudo, y las retenciones se acumulan kilómetro a kilómetro. Las 21:30 marcan el momento en que esa marea empieza a romperse: el volumen de vehículos cae en picado y los corredores dejan de arrastrar colas en cuanto se supera el ecuador de la tarde-noche.
El valor de esa hora está precisamente en que no obliga a elegir corredor. Quien sale a las 21:30 no necesita decidir si le conviene tirar por la A-2 o por la A-5, porque el pico ya se ha deshecho en todas las direcciones a la vez, algo que no ocurre a las 19:00 o a las 20:00, cuando aún hay ejes más cargados que otros. La propia DGT admite retrasar la salida y esperar al anochecer como fórmula para esquivar la operación salida. El precio es conducir de noche, con más fatiga y menos visibilidad, de ahí el consejo de parar cada dos horas o 200 kilómetros. Para un trayecto largo, la diferencia entre arrancar a las 19:00 y hacerlo a las 21:30 puede medirse en horas de viaje.
Si sueles hacer la compra en Lidl, tienes hasta el próximo 9 de octubre para aprovechar una rebaja directa que puede darte un buen respiro a final de mes. No es un secreto que llenar la nevera hoy cuesta bastante más que hace un par de años, por lo que cualquier ayuda extra para aligerar el ticket final es siempre recibida con los brazos abiertos por las familias españolas.
Esta campaña puntual de ahorro te permite restar 10 euros directos de tu factura, pero la verdadera clave del éxito no está en gastarlos a lo loco en el primer capricho dulce que veas. Para que el ahorro sea real y efectivo, necesitas conocer exactamente en qué pasillos del establecimiento debes detenerte y qué artículos de su catálogo justifican plenamente la inversión.
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Qué cambia exactamente en las cajas de Lidl
La principal novedad que vas a notar es que Lidl ha flexibilizado al máximo la forma en la que aplicamos sus ventajas a través de su aplicación móvil, dando una prioridad absoluta al ahorro inmediato. Hasta ahora, muchas promociones de este tipo requerían acumular puntos infinitos o esperar a futuras compras para ver el beneficio, pero esta vez la reducción de precio se aplica directamente antes de que saques la tarjeta de crédito.
Hablamos de un impacto real y contundente para los más de cuatro millones de hogares en España que confían habitualmente en la cadena alemana para sus compras semanales. Si el total de tu ticket supera el mínimo establecido por la promoción de este mes de octubre, esos diez euros se esfuman por arte de magia de la cuenta final, dejándote un margen muy cómodo para añadir algún capricho extra o simplemente guardar ese dinero para los gastos del mes que viene.
Cómo afecta esto en tu día a día y cómo usar tu cupón de descuento
Utilizar este cupón de descuento en tu día a día es bastante más sencillo de lo que parece, pero requiere un mínimo de planificación antes de salir de casa hacia la tienda. Para que no te lleves sorpresas desagradables al llegar a la cinta de pago, anota bien estas reglas básicas que marcan la diferencia entre un chollo y una decepción:
Revisa tu teléfono móvil antes de ir: Activa la oferta manualmente en la sección de beneficios de tu perfil para que el sistema la reconozca.
Calcula el mínimo exigido de compra: Asegúrate de que el total de tu cesta llega a la cifra límite para que salte el aviso en la caja.
Evita los productos excluidos: Recuerda que el alcohol de alta graduación y las fórmulas infantiles no suelen computar para alcanzar la cifra de estas promociones.
Combina con otras rebajas semanales: Puedes sumar esta ventaja tranquilamente a los artículos que ya tienen la etiqueta naranja de bajada de precio.
Ojo con la fecha límite: Tienes de tiempo máximo hasta el 9 de octubre, pasada la medianoche pierde toda su validez y desaparece de tu perfil.
Por qué la cadena lanza este empujón justo ahora
Octubre es un mes de transición tremendamente complicado para muchos hogares, que aún arrastran los duros gastos de la vuelta al cole y ya empiezan a mirar de reojo a las próximas fiestas de Navidad. Los gigantes de la alimentación saben perfectamente que ahora medimos cada céntimo con lupa, y lanzar este tipo de ganchos promocionales es su manera más directa de asegurar que sigamos cruzando sus puertas automáticas todas las semanas.
Además, no podemos olvidar que la guerra de precios entre las grandes superficies que operan en España está más viva y tensa que nunca. Con la inflación apretando algo menos pero todavía muy presente en el ambiente, ofrecer un bocado directo y limpio a la cuenta final es una de las estrategias de descuento más agresivas y efectivas para fidelizar de golpe a los clientes que dudan cada sábado si ir a un comercio o a otro.
Las claves que debes tener en cuenta para llenar el carro
Llegamos a la parte fundamental del asunto: decidir en qué gastar tu dinero para que el ahorro sea real y no una simple excusa para acabar comprando de más. La táctica más inteligente y rentable siempre es apuntar hacia artículos no perecederos o hacia aquellos de mayor valor unitario.
El rey indiscutible: el aceite de oliva y básicos de despensa
Aprovechar esta rebaja temporal para hacerte con varias garrafas de aceite de oliva virgen extra, botes de detergente para la lavadora o grandes paquetes de papel higiénico es una jugada maestra de primero de economía doméstica. Son productos que vas a consumir sí o sí a medio plazo, por lo que aplicarles un tajo limpio en el precio justo ahora supone una victoria directa y contundente contra la inflación que sufre tu despensa.
El paraíso del bricolaje y los chollos para el hogar
Otra excelente alternativa es darte un paseo tranquilo por la zona central de la tienda, donde esta rebaja te permite cazar absolutos chollos en el bazar del supermercado a un coste verdaderamente ridículo. Desde pequeños electrodomésticos imprescindibles para la cocina hasta ropa cálida de temporada o herramientas básicas, aquí el beneficio visual de pagar diez euros menos de golpe es mucho más evidente y satisfactorio.
Qué dice la letra pequeña de Lidl que debes vigilar
Aunque la mecánica general es bastante transparente y amigable, la normativa interna de Lidl tiene ciertas condiciones que no puedes pasar por alto si no quieres frustrarte al llegar a la caja. Es un requisito totalmente imprescindible que el código promocional esté activado manualmente en tu cuenta de usuario de la app antes de que el cajero escanee el primer producto de la cinta.
También debes tener muy en cuenta que la política de devoluciones de artículos comprados bajo el paraguas de esta ventaja se calcula de manera estrictamente proporcional. Si devuelves unos pantalones la semana que viene, te reintegrarán el importe pagado menos la parte correspondiente al beneficio aplicado ese día, así que asegúrate bien de las tallas y de tus necesidades reales antes de pagar y tirar el recibo.
Qué pasos debes dar hoy mismo antes de ir a la compra
Lo primero y más urgente que tienes que hacer hoy mismo es abrir tu teléfono móvil, comprobar la pestaña de notificaciones y asegurarte de que tienes la sesión de la app iniciada correctamente. Una vez comprobado esto, repasa con calma la lista de la compra de tu casa para esta semana y calcula mentalmente si alcanzas el volumen económico necesario para canjear el premio sin tener que hacer sobreesfuerzos.
Si compruebas que te faltan apenas un par de euros para llegar al mínimo exigido en caja, añade básicos de larga duración como latas de atún, botes de legumbres o cartones de leche. Este es un movimiento muchísimo más sensato e inteligente que ponerte a añadir bollería industrial o caprichos efímeros al carro solo para cuadrar el ticket a última hora antes de que llegue la fecha límite.
Lo más importante que te debes llevar de todo esto
En resumen, conseguir rascar esta jugosa ventaja en las cajas de Lidl es una de esas pequeñas victorias cotidianas que requiere usar un poco más la cabeza que el impulso consumista. El secreto real del éxito no está nunca en comprar por comprar, sino en adelantar de forma inteligente las compras de básicos caros o aprovechar la ocasión para llevarte ese pequeño electrodoméstico que llevabas semanas necesitando en casa.
Recuerda siempre que tienes de plazo máximo hasta el miércoles 9 de octubre para exprimir al máximo tu cupón de descuento y notar de primera mano cómo la factura de la semana adelgaza de golpe. Haz tu lista con tiempo y calma, activa la promoción en tu dispositivo móvil antes de salir por la puerta de casa y llena el carro con la absoluta tranquilidad de estar tomando las mejores decisiones posibles para tu economía doméstica diaria.
El inesperado adelanto electoral ha provocado que el voto sea una de las principales preocupaciones para quienes ya tenían planes de fin de semana a finales de noviembre. Muchos españoles se han topado de bruces con la sorpresa de que el domingo 29-N tendrán que pasar por los colegios electorales, justo cuando algunos planeaban hacer una escapada aprovechando los últimos días del mes antes del frío invernal duro. Si te encuentras en esta tesitura logística, no hay motivo para cancelar ningún hotel ni billete de tren, pero sí para actuar de manera rápida y decidida.
Asegurar tu participación democrática a distancia es un proceso bastante directo si conoces a fondo los tiempos que marca la ley. Te explicamos de forma sencilla y directa todo lo que necesitas saber para dejar este trámite burocrático resuelto cuanto antes, sin tener que sufrir colas interminables y con la tranquilidad absoluta de que tu decisión política contará en el escrutinio final de la noche electoral.
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Qué cambia exactamente con la nueva fecha para el voto
La gran novedad en el tablero político es que, con la convocatoria exprés por parte del Gobierno, los plazos para cualquier gestión administrativa se han comprimido al máximo. Esto significa que si quieres asegurar tu voto a distancia, no puedes dejar la burocracia para la semana previa a los comicios. Las juntas electorales y las oficinas postales ya han activado sus protocolos de urgencia para gestionar la previsible avalancha de solicitudes que se espera en los próximos días en todos los rincones de España.
El adelanto al 29-N pilla a contrapié a quienes tenían previsto disfrutar de unos días de descanso alejados de su barrio. Por ello, el procedimiento se ha reforzado en su vertiente digital, permitiendo que la solicitud inicial sea más ágil que en citas pasadas. No se trata solo de rellenar un papel en una ventanilla, sino de entender que el calendario es inflexible y que cualquier retraso por tu parte puede dejarte sin participar en estas elecciones generales anticipadas.
Cómo te afecta en el día a día y tu relación con Correos
La realidad de la calle es que, si no vas a estar en tu ciudad el último domingo de noviembre, vas a depender íntegramente de la red postal. Organizarte a tiempo en la sucursal de Correos más cercana a tu domicilio de trabajo, o tramitarlo a través de su página web oficial, es el primer paso vital. Las oficinas seguramente cuenten con horarios ampliados conforme se acerque la fecha clave, pero como siempre, el que avisa no es traidor: es mejor esquivar los clásicos embotellamientos de los últimos días de plazo.
Para que no se te escape ni un detalle, aquí tienes los puntos esenciales de tu gestión diaria:
Identificación obligatoria: Al hacer el trámite físico, debes presentar tu DNI, pasaporte o carné de conducir original y en vigor; no sirven las fotocopias para certificar frente al funcionario quién eres.
Solicitud telemática: Si dispones de certificado digital o DNI electrónico, puedes pedir la documentación desde el sofá de casa sin pisar ninguna sucursal física.
Recepción en mano: El cartero te entregará la documentación electoral personalmente en la dirección que tú indiques, y tendrás que firmar la recepción de forma indelegable.
La entrega final: Una vez elijas tus papeletas en privado, deberás llevar el sobre cerrado a cualquier sucursal postal del país dentro del plazo legalmente establecido.
Incompatibilidad presencial: Ojo con esto; una vez que solicitas la opción postal y la oficina del censo la acepta, ya no podrás acudir a tu colegio electoral el día 29 bajo ningún concepto.
Por qué se adelantan las elecciones a finales de noviembre
La repentina disolución de las Cortes y el inminente llamado a las urnas responde a una situación de bloqueo parlamentario que, según el Ejecutivo, hacía del todo insostenible terminar la legislatura con normalidad. En clave de calle, esto se traduce simplemente en que los ciudadanos tenemos que volver a elegir a nuestros representantes políticos antes de empezar a comernos el turrón, un escenario que altera el pulso habitual del otoño en nuestro país y tensa al máximo la maquinaria de los grandes partidos.
El ambiente de polarización constante y la falta de apoyos suficientes para sacar adelante los presupuestos del Estado han precipitado esta dramática decisión. Para el ciudadano de a pie, más allá de la tertulia y el ruido mediático, el impacto más directo y real es la imperiosa necesidad de reorganizar sus propias agendas familiares. Emitir el voto se convierte de golpe en una prioridad logística que interfiere con la vida diaria de miles de familias.
Las claves prácticas que debes tener en cuenta al pedir tus papeletas
Antes de lanzarte a rellenar formularios a lo loco, es vital que te sientes un minuto a analizar tu situación personal concreta, ya que no todos los casos se resuelven de la misma manera. Dependiendo de dónde te pille la noticia, de tus circunstancias laborales o hacia dónde vayas a viajar en esas fechas, el mecanismo para solicitar la documentación varía ligeramente.
Qué pasa si estás empadronado lejos de tu residencia actual
Muchos estudiantes universitarios o jóvenes trabajadores viven en grandes capitales como Madrid, Valencia o Barcelona, pero siguen legalmente censados en su pueblo o ciudad natal. Si es tu caso particular, respira tranquilo porque no necesitas gastar dinero en viajar a tu lugar de empadronamiento. Puedes iniciar todos los trámites desde cualquier punto de España, indicando claramente al funcionario la dirección exacta donde deseas que el cartero te localice.
Cómo actuar si estás temporalmente en el extranjero
Si el dichoso puente del 29-N te pilla fuera de España por vacaciones o un viaje rápido de negocios, la cosa se enreda un poquito pero tiene fácil arreglo. Tendrás que inscribirte a la mayor brevedad como no residente en la oficina consular o embajada española más cercana a tu destino. Es un trámite algo más engorroso y que requiere mayor margen de tiempo, así que deberías estar contactando con ellos hoy mismo para evitar sorpresas.
Qué dice la normativa sobre los plazos del voto a distancia
La legislación española es enormemente estricta con todas las fechas que rodean un proceso electoral, y saltarse un solo plazo significa perder de forma automática el derecho a participar. Oficialmente, el periodo para solicitar formalmente tu participación a distancia arranca al día siguiente de publicarse el decreto de convocatoria en el BOE. A partir de ese pistoletazo de salida, el censo cuenta con unos días muy concretos para validar tus datos.
Debes grabarte a fuego que la fecha límite para entregar tu sobre ya cerrado con las papeletas en el servicio postal público suele fijarse, por norma general, unos tres o cuatro días antes del ansiado domingo electoral. Si apuras hasta la tarde del último día y te encuentras la persiana de la sucursal bajada, no habrá prórroga, excusa ni hoja de reclamaciones que te salve de quedarte fuera.
Qué debes hacer ahora mismo paso a paso
Lo primero y más fundamental es no dejar que la pereza del día a día te acabe ganando la partida. Si ya tienes los billetes comprados y sabes que el 29-N estarás fuera, coge tu móvil o portátil y entra en la web oficial para validar tu identidad mediante sistema Cl@ve o certificado digital. Es sin duda el método más rápido, moderno y el que menos dolores de cabeza logísticos te dará en tu rutina. Si prefieres la vía de toda la vida, busca un hueco en tu mañana para acercarte a la sucursal de tu barrio y pedir el impreso.
Una vez hecha esta petición inicial, relájate pero mantente razonablemente atento al buzón. En un par de semanas, el cartero llamará al timbre de tu casa. Asegúrate de que haya alguien (recuerda que solo tú puedes firmar la entrega). Cuando por fin tengas los ansiados sobres color sepia y blanco en tu poder, elige tu papeleta con calma tomando un café, cierra todo bien siguiendo las instrucciones adjuntas y llévalo a enviar gratis. El voto es sagrado y el circuito está diseñado para protegerlo.
Lo más importante que debes recordar antes del 29-N
En definitiva, participar a distancia en estas inusuales elecciones anticipadas no tiene por qué convertirse en un dolor de cabeza o en un drama familiar si simplemente te anticipas un poco a la jugada. Lo verdaderamente vital es que asumas que los tiempos burocráticos siempre corren en tu contra: tramita la petición de tus papeletas cuanto antes y, sobre todo, no te la juegues esperando a la última tarde disponible para depositar los sobres definitivos.
Disfruta al máximo de tus planes de ocio, de tu merecida escapada o de tu compromiso familiar ineludible, pero deja los deberes democráticos hechos con el suficiente colchón de días. Emitir tu voto con la debida antelación a través de Correos te otorgará la tranquilidad mental absoluta para desconectar de las noticias políticas, sabiendo a ciencia cierta que tú ya has cumplido impecablemente con tu parte.
La llegada del frío nos pide platos calientes a gritos, pero tener la vitrocerámica funcionando durante horas ya no es una opción viable; por suerte, la freidora de aire es nuestra mejor aliada. Cuando el precio de la luz aprieta y las facturas se disparan sin avisar, buscar alternativas rápidas en la cocina se convierte en pura supervivencia para miles de familias en España que buscan aliviar sus cuentas.
Acostumbrados al clásico chup-chup lento, parece imposible hacer platos de otoño espectaculares prescindiendo de la cocina tradicional. Sin embargo, combinando pequeños electrodomésticos eficientes puedes clavar esos deliciosos potajes que hacía tu abuela, ahorrando dinero mensual y ganando un tiempo libre impagable para descansar después del trabajo.
Qué pasa en tu cocina este otoño y por qué la freidora de aire te salvará
Los hábitos cambian a la fuerza porque cocinar como hacían nuestras madres sale cada vez más caro con las tarifas actuales. Lo que antes era un simple aparato para hacer patatas sin aceite, hoy es vital; usar a fondo tu freidora de aire reduce radicalmente el gasto frente a mantener un fuego convencional encendido durante más de dos largas horas.
Hablamos de un salto brutal que miles de españoles ya notan positivamente en su cuenta bancaria. Pasar de gastar un kilovatio entero a apenas consumir unos pocos vatios es clave, sobre todo si consigues rebajar el consumo del horno preparando guisos tradicionales espectaculares con ese sabor casero intacto que tanto apetece.
Cómo afecta a tu bolsillo dominar la olla rápida
Dar el salto a la olla rápida para elaboraciones contundentes tiene un impacto directo y fulminante en el total de tu recibo mensual. Si tienes dudas sobre si este revolucionario método te compensa de verdad, aquí tienes los detalles prácticos de ahorro que notarás desde la mismísima primera semana:
Cae el tiempo de cocción: Un cocido madrileño que te exigía tres horas vigilando el fuego se resuelve en cuarenta minutos sin perder absolutamente nada de textura.
Aprovechamiento energético total: Aplicar esta técnica junto a tu freidora de aire evita que derroches dinero manteniendo los electrodomésticos grandes encendidos en vano.
Factura bajo control: Al usar correctamente una olla a presión, los minutos de inducción activa caen en picado de forma completamente automática.
Texturas siempre perfectas: Las carnes más duras y legumbres rebeldes se deshacen en la boca gracias a la tremenda fuerza del vapor concentrado.
Libertad absoluta de movimientos: Ganas muchísima tranquilidad al no tener que remover la cazuela constantemente por miedo a que se pegue el fondo.
Por qué todos los españoles usan este truco de ahorro ahora
Llevamos meses sufriendo una tremenda volatilidad en el mercado eléctrico que ha transformado por completo cómo nos organizamos en casa. No es una simple moda pasajera de internet; la urgencia real de controlar los gastos del hogar ha provocado que rescatemos costumbres clásicas fusionándolas con la mejor tecnología actual para no arruinarnos comiendo caliente cada noche.
A este complejo escenario se suma nuestro ritmo de vida tan acelerado, donde rascar media hora al reloj vale literalmente oro puro. La inmensa mayoría ya sabe que no tiene sentido encender la placa a tope durante la tarde si existen métodos mucho más veloces que otorgan un resultado idéntico, manteniendo esos sabores profundos.
Las claves que debes manejar para que el plan funcione
No se trata de tirar todas tus ollas tradicionales a la basura de golpe, sino de empezar a jugar con tus recursos de forma muy inteligente. Para que esta transición garantice el ahorro real, es vital conocer ciertos detalles prácticos que separan un guiso aguado de un plato espectacular y suculento digno del mejor restaurante de menú del día.
Ajusta siempre los tiempos y el nivel de caldo
El gran secreto del éxito es entender que los líquidos nunca se evaporan igual en entornos cerrados o de alta convección. Si vas a dar un buen golpe de calor en tu freidora de aire para gratinar el estofado, asegúrate de reducir bien el líquido inicial para lograr una salsa muy trabada, densa y con colores brillantes.
Adapta las cantidades al tamaño de tu electrodoméstico
Intentar cocinar para ocho personas a la vez dentro de un cestillo pequeño es un error de novato bastante monumental. Acostúmbrate a planificar raciones justas o, si te gusta preparar las fiambreras para la semana entera, divide todo en tandas más cortas; siempre te saldrá más barato que el viejo método de la olla destapada.
Qué dice la física térmica sobre la freidora de aire y tus euros
Los mayores expertos en eficiencia energética residencial lo tienen muy claro: reducir drásticamente el volumen que necesitas calentar es la regla de oro para no derrochar euros a lo tonto. Al usar regularmente tu freidora de aire, encierras todo el calor extremo en muy pocos litros, logrando que la comida absorba temperatura en un tiempo récord sin malgastar electricidad calentando el aire libre.
Los datos demuestran sin duda alguna que las resistencias eléctricas modernas alcanzan su punto de máximo rendimiento en un par de minutos escasos. Esto elimina de raíz el costoso y desesperante precalentamiento típico del horno convencional de toda la vida, confirmando que la eficiencia consiste en utilizar la herramienta del tamaño correcto para la comida precisa.
Qué debes empezar a hacer en la cocina desde hoy
El primer e imprescindible paso es perderle el miedo a las diferentes válvulas y pantallas digitales para empezar experimentando con ingredientes de andar por casa como patatas o garbanzos. Anímate a preparar un fondo rápido sofriendo verduras y luego estofando los ingredientes cerrados; el sabor tan concentrado de la carne te dejará sin palabras.
Para coronar el plato como es debido y darle un auténtico toque gourmet, saca los trozos grandes de carne al cestillo principal para darles un golpe crujiente. Esta excelente combinación de cocción muy potente y un remate dorado usando tu freidora de aire se convertirá pronto en tu técnica infalible de diario para devorar las mejores recetas de cuchara este otoño.
Lo más importante que te debes llevar de todo esto
Al final de la estresante semana, la verdadera clave para que la electricidad no te hunda el presupuesto mensual pasa por cambiar por completo tu enfoque de las cenas. No hace ninguna falta comprar materias primas carísimas ni ser chef con estrellas Michelin; la magia reside en cocinar siempre con sentido práctico, aprovechando inteligentemente cada céntimo que pagas.
Atrévete a probar cosas nuevas fusionando la gran velocidad del vapor hermético con ese toque tostado tan rico que aporta sin esfuerzo tu freidora de aire, y descubrirás guisos asombrosos. Verás cómo todos los platos de cuchara te quedan mejor que nunca, limpiarás mucho más rápido y suspirarás con un enorme alivio cuando revises los cargos bancarios a principio de mes.
Qué entra y qué sale: el nuevo mapa del lineal de postres de Mercadona para otoño
El lineal de postres de Mercadona cambia de piel con la llegada del otoño y lo hace con la castaña como hilo conductor. A la nueva tarta de castañas, que se vende a 2,50 euros, se suma el regreso de las castañas asadas listas para consumir, que la cadena distribuye en mallas de medio kilo a 3,75 euros. Estas llegan de la mano de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, con sede en Valdastillas (Cáceres), y proceden de campos de Ourense, Lugo, Pontevedra, León, Cáceres y Zamora. Mercadona prevé adquirir más de 1.000 toneladas de castaña de origen español entre octubre y diciembre, una cifra que explica por qué este fruto se cuela en la sección de dulces y obliga a reorganizarla.
El movimiento no se agota en un solo producto. En la misma operación entra el coulant con sabor a caramelo de Hacendado, una variante del clásico coulant de chocolate que se vende en envases de dos unidades (180 gramos) por 2 euros y que ya figura entre los más vendidos de la sección. A ellos se suman los primeros turrones, que aterrizan con semanas de antelación a la Navidad: el de yema tostada en bolsas de ocho porciones por 2,50 euros y el de chocolate crujiente en diez porciones por 1,95 euros. La entrada de estas referencias y la salida de las que agotaron su temporada son las que reconfiguran el mapa del lineal, un surtido que responde a una foto concreta del calendario y no a una oferta estable durante todo el año.
La madrugada del cambio: turnos, bloques logísticos y horas para rehacer el lineal
Que el lineal de postres amanezca renovado es el resultado de una noche entera de trabajo. En Mercadona la reposición arranca de madrugada: los equipos de tienda entran entre las cinco y las seis de la mañana —hay reponedores que se despiertan sobre las 4:30— porque el paso de los clientes deja los pasillos descompuestos y el objetivo es que a las 9:00, cuando se abren las puertas, todo esté listo. El turno de noche oficial se extiende de 22:00 a 6:00 de lunes a viernes y de 20:00 a 6:00 los fines de semana, y quien trabaja entre las 22:00 y las 6:00 cobra el plus de nocturnidad. Ese hueco previo a la apertura es el que se aprovecha para retirar el surtido de una temporada y colocar el de la siguiente.
El cambio se organiza para que no haya margen al error. Mercadona aplica el MOT (Método de Organización del Trabajo), que asigna a cada empleado una tarea concreta en cada momento —los conocidos «colores»— y explica la polivalencia que lleva a los reponedores a pasar por varias secciones en una misma jornada. El convenio permite jornadas de hasta 10 horas de lunes a viernes y de hasta 8 los sábados, con un descanso de 15 minutos cuando se superan las seis horas, y fija que los cambios de turno solo pueden hacerse después del día de descanso o el domingo. Para una jornada completa de 40 horas, el sueldo arranca en 1.685 euros brutos al mes el primer año y llega a 2.280 tras cuatro, con prima anual por objetivos.
,50 euros: dónde queda la tarta de castañas frente a Lidl, Aldi y Carrefour
Los 2,50 euros que Mercadona ha fijado para su nueva tarta de castañas la sitúan en un tramo de precio que conviene leer con calma. No es un dulce de batalla ni un postre de impulso barato: es una apuesta de temporada, atada a la campaña de otoño, y apoyada en una materia prima —la castaña— más cara y menos abundante que el chocolate, la nata o el queso con los que se elaboran buena parte de las tartas que ocupan el lineal durante todo el año. Ese factor ayuda a explicar por qué el precio no se mueve en la liga de los clásicos de surtido permanente y por qué el peso y el formato del envase se vuelven determinantes a la hora de valorarlo: sin esos datos, cualquier comparación de precio queda coja y puede inducir a error.
La pregunta de dónde queda frente a Lidl, Aldi y Carrefour no se responde solo con la cifra. Las tres cadenas cuentan con sus propias propuestas de repostería de temporada, pero la castaña no aparece en todas como ingrediente protagonista, de modo que la comparación directa con un producto equivalente no siempre es posible. Lo relevante del movimiento de Mercadona está en haber llevado un sabor históricamente casero y otoñal —con recetas de referencia como la tarta de San Martín, asociada al 11 de noviembre— al formato industrial y a un precio contenido, dentro de una campaña que renueva de madrugada los lineales de postres. Para el comprador, la decisión pasa por comprobar si encuentra algo equiparable y a qué precio.
Quién fabrica la tarta de castañas y cuánto se tarda en desarrollar un producto de campaña
Detrás de cada tarta de Mercadona no está la propia cadena, sino un fabricante interproveedor o proveedor total con el que colabora de forma estable. En el lineal de tartas, Mercadona pasó de dos a cinco especialistas: Pastisfred, con planta en Montblanc (Tarragona), Granderroble —del Grupo Palacios, con instalaciones en Asturias y La Rioja—, Horno DeCadaDía (Aragón), Pastry Factory (Cataluña) y la italiana Forno d’Asolo. Pastisfred es el nombre que más se repite en las novedades de este surtido, como la tarta de crema de avellana blanca o las Red Velvet, Mousse de Queso y Tres Chocolates. La compañía valenciana adquiere más del 85% de lo que vende a proveedores españoles y sus fabricantes aparecen identificados en el envase. La receta de la tarta de castañas sigue esa lógica: el surtido lo define Mercadona, pero quien hornea y envasa es uno de estos especialistas.
Desarrollar un producto de campaña no es cuestión de semanas. Mercadona diseña su surtido en centros de coinnovación —tiene 19 en España y Portugal, además del centro Jarroás de Paterna, de casi 6.000 metros cuadrados y unos 3,5 millones de euros de inversión— donde prueba las propuestas con clientes antes de trasladarlas al fabricante. La última gran renovación de tartas arrancó a finales de 2018 y no llegó a las tiendas hasta junio de 2020, tras más de un centenar de sesiones con los «jefes»: en torno a año y medio de trabajo. A esa fase se suma el ajuste al calendario, porque el surtido de otoño entra de golpe en los lineales de madrugada. En 2024 la compañía registró 220 mejoras, 330 novedades y 23 innovaciones de producto.
El calendario de campañas: cuándo se decide el surtido de otoño y qué pasa con la merma en fresco
El surtido de otoño no se improvisa cuando bajan las temperaturas: se cierra meses antes. La distribución alimentaria trabaja con calendarios planificados con antelación y, según la patronal ASEDAS, hay campañas que empiezan a organizarse hasta un año antes, analizando las ventas y el comportamiento del ejercicio previo. En Mercadona, las novedades otoñales —postres, bollería y dulces de temporada— empiezan a asomar en septiembre, incluso antes de que la estación arranque oficialmente el día 22, mientras se retiran referencias veraniegas como helados o bebidas frías. Los proveedores necesitan semanas para producir y envasar, y los bloques logísticos coordinan las entregas. Lo que el cliente ve en el lineal es el último eslabón de un proceso que arrancó en primavera y que, en tienda, se remata de madrugada: los equipos entran entre las cinco y las seis para tener todo listo a las nueve.
En el fresco, la merma se combate mucho antes de que el producto llegue al lineal. Mercadona ajusta los pedidos diarios con su herramienta propia Pr-PSV (Previsión-Pedido-Servido-Vendido), que cruza históricos de venta, época del año, meteorología y eventos locales para que cada tienda pida lo que realmente va a vender. Su política de precios fijos, sin ofertas ni 3×2, evita acumulaciones innecesarias en el hogar. En las secciones de frescos ajusta el precio de los artículos próximos a caducar —la llamada «liquidación a lo largo del día»— para darles salida en óptimas condiciones. Lo que no se vende pero sigue siendo apto para el consumo se dona a más de 800 entidades sociales; lo no apto va a gestores autorizados que lo transforman en alimento animal, compost o biogás. En 2024 la compañía redujo un 17% el desperdicio alimentario frente al año anterior.
La convocatoria de una huelga general por la vivienda y los salarios ha abierto una nueva batalla política en torno al papel de los sindicatos mayoritarios. UGT y CCOO han acordado convocar un paro de 24 horas para este otoño, aunque todavía deben concretar la fecha. La movilización llegará, además, en un momento especialmente sensible: a las puertas de las elecciones generales del 29 de noviembre.
Tras ocho años del denominado por el propio Pedro Sánchez como el «Gobierno más progresista de la historia», la protesta sindical llega al final de la legislatura y plantea una contradicción que sus críticos consideran difícil de explicar: las centrales han participado durante años en la concertación social con el Ejecutivo y ahora convocan su principal instrumento de presión precisamente cuando el ciclo político entra en campaña electoral.
La decisión ha provocado críticas entre quienes consideran que UGT y CCOO han mantenido una relación demasiado próxima con el Gobierno durante los últimos años y que la movilización puede terminar teniendo un efecto político favorable al PSOE. Estas críticas no proceden únicamente de posiciones conservadoras. También desde sectores de la izquierda alternativa se interpreta la convocatoria desde dos perspectivas: como una forma de devolver protagonismo al Gobierno de Pedro Sánchez ante la presión de los movimientos sociales y como una manera de incorporar al movimiento sindical a las movilizaciones impulsadas por el Sindicato de Inquilinas, que llevaba reclamando una huelga general por la vivienda. De hecho, UGT y CCOO han reconocido expresamente que incorporan el conflicto de las rentas a las movilizaciones por el acceso a la vivienda.
Para los sindicatos y quienes respaldan sus reivindicaciones, la protesta tiene un terreno abonado: el precio de la vivienda se ha disparado, los alquileres se han convertido en una barrera para buena parte de los trabajadores y el crecimiento de los salarios no siempre ha acompañado al coste de la vida. Pero precisamente por eso la convocatoria abre un segundo debate, mucho más político: si el problema era tan grave, ¿por qué los sindicatos no recurrieron antes a su principal herramienta de presión y por qué lo hacen ahora, cuando las urnas vuelven a marcar el calendario?
Esa fue la pregunta que Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical de UGT, ha tenido que afrontar esta semana ante diferentes medios de comunicación. Una cuestión que no solo pone el foco en el momento de la convocatoria, sino también en la relación mantenida durante estos años entre las organizaciones sindicales y el Ejecutivo. La sospecha planteada por sus críticos es difícil de esquivar: que una protesta presentada como una reivindicación laboral pueda acabar teniendo también un efecto político favorable al Gobierno.
Luján, sin embargo, rechaza esa lectura y defiende que la ausencia de huelgas generales durante la legislatura no significa que los sindicatos hayan permanecido inactivos. Al contrario, sostiene que los últimos ocho años han estado marcados por una intensa negociación con el Ejecutivo y con la patronal, de la que, a su juicio, han salido mejoras sustanciales para los trabajadores.
«Los pasados ocho años hemos tenido concertación, acuerdos, acuerdos que además han mejorado sustancialmente las condiciones laborales de este país», defendió públicamente el dirigente de UGT.
Ahí reside precisamente la contradicción que alimenta la polémica. Lo que para UGT es la consecuencia lógica de una etapa de negociación —movilizarse cuando los acuerdos dejan de ser suficientes— para sus críticos es una reacción tardía y coincidente con el calendario electoral.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo.
La financiación sindical, en el punto de mira
La discusión tampoco se limita a la vivienda. Otro de los asuntos más sensibles es la financiación de los sindicatos, especialmente por el volumen de recursos públicos que reciben estas organizaciones y por el debate político sobre el modelo de financiación sindical.
Durante la entrevista se puso sobre la mesa la comparación entre los recursos recibidos por los sindicatos durante la etapa de Mariano Rajoy y los actuales. El planteamiento de los entrevistadores fue directo: el incremento de las cantidades públicas puede alimentar, entre sus detractores, la percepción de que las centrales tienen incentivos para mantener una relación cordial con el poder.
Luján evitó entrar en el fondo de esa comparación y volvió a colocar el foco en la actividad sindical. Su argumento es que los acuerdos alcanzados durante estos años no han beneficiado a UGT como organización, sino al conjunto de los trabajadores. Recordó, además, que las centrales participan cada año en miles de convenios colectivos y en negociaciones sobre salarios, pensiones y legislación laboral.
«Nosotros negociamos más de 4.000 convenios cada año», afirmó el dirigente sindical, que también reivindicó el papel de las organizaciones en la negociación del salario mínimo, las pensiones y el diálogo social.
Sus críticos, sin embargo, consideran insuficiente esta respuesta y reclaman mayor transparencia sobre el dinero público que reciben las organizaciones sindicales y sobre el destino de esas ayudas. En este punto conviene distinguir entre la existencia de financiación pública y la interpretación política que algunos hacen de ella: recibir subvenciones no demuestra por sí mismo una dependencia política del Gobierno, aunque sí alimenta un debate recurrente sobre la autonomía de las centrales respecto a las administraciones.
Con todo, la pregunta que queda suspendida sobre la convocatoria sigue siendo la misma: ¿es esta una huelga contra el Gobierno o la consecuencia de que el modelo de concertación social haya llegado a su límite?
Los sindicatos insisten en que no se movilizan contra Pedro Sánchez ni contra Alberto Núñez Feijóo, sino contra una situación social concreta. Para las centrales, la vivienda ya no es únicamente una cuestión urbanística o administrativa: cuando una parte creciente del sueldo de un trabajador desaparece cada mes en el alquiler o la hipoteca, se convierte también en un problema laboral.
UGT y CCOO sostienen precisamente que el acceso a una vivienda digna está estrechamente vinculado a los salarios. En su comunicado conjunto, las centrales argumentan que los sueldos no permiten afrontar simultáneamente el coste de la vivienda y la inflación.
La vivienda como nuevo frente de batalla sindical
La tesis sindical es clara. Sin salarios suficientes no hay emancipación posible y sin vivienda asequible las mejoras salariales pierden buena parte de su efecto. La cuestión política es si esa reivindicación, compartida por amplios sectores sociales, puede desvincularse del momento escogido para llevarla a la calle.
Porque la convocatoria tendrá lugar previsiblemente cuando los partidos ya estén inmersos en la carrera electoral. Y esa coincidencia convierte una reivindicación laboral en un problema político para quienes la promueven: tendrán que demostrar que la huelga no es el último capítulo de su relación negociadora con el Gobierno, sino precisamente el momento en que esa relación deja de ser suficiente.
El problema habitacional ya no puede analizarse únicamente desde la política de vivienda. El precio de la vivienda condiciona directamente el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente en las grandes ciudades, donde el coste de los alquileres y de la compra dificulta el acceso de amplias capas de la población.
Ese argumento constituye el principal fundamento de la futura huelga. Los sindicatos pretenden presentar la movilización como una protesta de carácter laboral y social, no como una acción partidista contra Pedro Sánchez. De hecho, la convocatoria se produce después del rechazo en el Congreso de los dos reales decretos-leyes de vivienda y tras las movilizaciones impulsadas por el Sindicato de Inquilinas.
Sin embargo, la cuestión de contra quién se dirige la protesta continúa en el centro de la polémica. Una parte esencial de las competencias en materia de vivienda corresponde a comunidades autónomas y ayuntamientos, por lo que sus críticos cuestionan que el Gobierno central pueda ser considerado el único destinatario de una huelga general.
Los sindicatos responden que la responsabilidad está repartida entre las distintas administraciones, pero defienden que existen también competencias estatales relacionadas con salarios, legislación laboral, fiscalidad y vivienda que justifican una movilización de ámbito nacional.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez. Foto: Agencias
Una huelga que llega antes de las elecciones
La fecha definitiva de la movilización todavía no está fijada, pero el hecho de que UGT y CCOO hayan acordado convocarla este otoño ha disparado las sospechas sobre su dimensión política. La huelga será, en cualquier caso, anterior a las elecciones generales del 29 de noviembre convocadas por Pedro Sánchez.
La circunstancia temporal resulta especialmente relevante porque se trata de la primera huelga general de UGT y CCOO en 14 años. Las dos últimas fueron convocadas en 2012 contra el Gobierno de Mariano Rajoy.
Para los sindicatos, la movilización responde a problemas concretos: salarios insuficientes, dificultades de acceso a la vivienda y falta de avances en determinadas negociaciones con la patronal. Para sus críticos, la cuestión es otra: los sindicatos estarían protestando ahora contra problemas que llevan años denunciando después de haber mantenido durante buena parte de la legislatura una relación de negociación permanente con el Ejecutivo.
La acusación más dura es que UGT y CCOO se habrían convertido en un «brazo político del Gobierno», una interpretación que Luján rechaza. Las centrales defienden, por el contrario, que la convocatoria responde a una decisión autónoma y a una situación social que consideran insostenible.
La polémica, en cualquier caso, ya está instalada. Los sindicatos sostienen que la crisis de la vivienda y la insuficiencia salarial justifican sobradamente una movilización general. Sus críticos consideran que el momento elegido, la relación mantenida con el Ejecutivo durante la legislatura y el debate sobre la financiación sindical alimentan las dudas sobre su dimensión política.
La huelga todavía tiene que concretar su fecha y completar su proceso de ratificación interna, pero la disputa ya ha dejado una certeza: UGT y CCOO afrontan una movilización que tendrá que convencer no solo a los trabajadores, sino también a una opinión pública que observa con atención la frontera entre acción sindical y batalla política.