La comisión judicial de Vigo ejecuta cuatro desahucios semanales por impago de alquiler

La comisión judicial de Vigo ejecuta una media de cuatro desahucios a la semana, la mayoría por impago del alquiler. Los funcionarios que los llevan a cabo sostienen que casi todos se cierran sin incidentes.

Cuatro lanzamientos semanales en la Cidade da Xustiza

Al frente de ese servicio está Fernando Varela, letrado de la Administración de los servicios comunes procesales, la oficina que antes se llamaba de notificaciones. Es quien coordina los equipos que acuden a las viviendas con la propiedad o su representación legal. «La situación más habitual es que cuando acudimos a la vivienda esta ya esté vacía», explica Varela.

No siempre ocurre así. Cuando la comisión llega a una casa y encuentra una situación de vulnerabilidad extrema, los funcionarios pueden paralizar el lanzamiento e informar al juzgado. Varela recuerda que la orden solo llega después de que el juez haya revisado si concurre esa circunstancia.

El precedente más citado en la oficina es el del asentamiento chabolista de O Caramuxo y, más recientemente, el de las infraviviendas levantadas junto a la propia Cidade da Xustiza. Aquel desalojo se pospuso para dar margen a la familia a encontrar dónde dejar sus pertenencias. «No es un trabajo agradable, pero tratamos de hacerlo de la forma menos perjudicial», añade el letrado.

La comisión suele estar formada por dos funcionarios —un auxilio y un gestor— que acuden al inmueble acompañados por el dueño o su procurador. Si hay negativa a marcharse o presión vecinal, se avisa a la Policía y, si los medios movilizados no garantizan la seguridad, el desahucio puede llegar a paralizarse. Pasa de vez en cuando en Vigo.

Vigo ejecuta cada semana desahucios que ordena la justicia y que la política de vivienda no ha logrado evitar.

Un 30% menos de órdenes y el mismo déficit de alquiler

Esta misma semana, una de las funcionarias tuvo que avisar a la Policía. El inquilino que debía abandonar el inmueble había subarrendado habitaciones de forma ilegal y se negaba a marcharse. «Se puso algo nerviosa, pero, finalmente todo se resolvió sin problemas», relata la trabajadora judicial. El déficit de alquiler empuja a soluciones de fortuna.

Pese a todo, el número de órdenes de desahucio ha bajado en la ciudad. Al inicio de este año era un 30% menor que en 2025, según los registros del servicio. Menos procedimientos no implican menos presión: implican que el problema se desplaza hacia otros circuitos, como las habitaciones compartidas o los alquileres irregulares.

El caso de Maricarmen en Madrid, que desató un movimiento social por la vivienda, colocó los lanzamientos en el centro del debate nacional. En Vigo, quienes los ejecutan sostienen que su realidad es otra: no hay grandes fondos detrás ni inmobiliarias operando en bloque. Eso no elimina la tensión de fondo.

El Laboratorio Gallego

Galicia gestiona sus propias competencias de vivienda a través de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela), mientras el Parlamento de Galicia (la cámara unicameral de 75 deputados) ha debatido en los últimos años distintas medidas sobre alquiler y desahucios.

El PPdeG, que gobierna con mayoría absoluta, defiende la ejecución judicial como garantía de la propiedad. El PSdeG reclama reforzar la vivienda pública y más recursos para los casos de vulnerabilidad.

El BNG, primera fuerza de la oposición, pide mayor protección para los inquilinos y ha llevado la vivienda al centro de su agenda parlamentaria.

La lectura nacional es clara. La vivienda se ha convertido en el eje donde se mide la distancia entre modelos de gestión. Lo que en Vigo se resuelve en la puerta de un juzgado, en Madrid se discute en el Congreso. Galicia no es ajena a esa pugna, y la estadística de lanzamientos (ejecuciones de desalojo) funciona como termómetro de un déficit de alquiler que ninguna administración ha logrado cerrar. El precedente de O Caramuxo, donde el desalojo se aplazó por la situación de las familias, ilustra hasta qué punto el criterio institucional pesa tanto como la norma.

La incógnita está en si la tendencia a la baja de las órdenes se sostiene o si solo refleja que los procedimientos se alargan. El servicio de la Cidade da Xustiza seguirá marcando el paso mientras el debate político busca soluciones que, de momento, llegan tarde a la última puerta del sistema.

Ficha del Caso

  • El caso: La comisión judicial de Vigo ejecuta una media de cuatro desahucios semanales, en su mayoría por impago del alquiler, desde los servicios comunes procesales de la Cidade da Xustiza.
  • Datos importantes: Cuatro lanzamientos a la semana; descenso del 30% en las órdenes al inicio de este año frente a 2025; suspensión de casos de vulnerabilidad extrema.
  • Resumen: Los juzgados vigueses actúan como última puerta de una crisis de vivienda que es ya un eje del debate nacional, con Galicia como termómetro de un déficit de alquiler sin resolver.

Luis Campos llama a una candidatura única de la izquierda canaria y reivindica a NC-BC como alternativa

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Luis Campos, secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista, ha reclamado una candidatura única de la izquierda canaria para las próximas elecciones autonómicas durante el tagoror de Las Palmas de Gran Canaria.
  • ¿Quién está detrás? NC-BC, formación nacionalista de izquierdas con representación en el Parlamento de Canarias, que ha hecho balance de su VI Congreso.
  • ¿Qué impacto tiene? Abre la puerta a una confluencia con IU, Podemos, Sumar y Sí se Puede de cara a unos comicios previstos para mayo de 2027.

El secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista, Luis Campos, reclama una candidatura única de la izquierda canaria para las próximas elecciones autonómicas.

Lo dijo al término del tagoror de Las Palmas de Gran Canaria, la asamblea abierta que la formación usa para rendir cuentas ante su gente. Allí hizo balance del último año y presumió de músculo territorial: nuevos comités locales e insulares y más presencia en varias islas.

Una candidatura única y una sola papeleta para 2027

El mensaje central del encuentro no admitía dudas. Campos quiere una sola papeleta para toda la izquierda canaria y ya mantiene conversaciones con Izquierda Unida, Podemos, Sumar y Sí se Puede. El objetivo, según explicó, es una candidatura unitaria que represente a Canarias en los próximos comicios autonómicos, previstos para mayo de 2027.

No parte de cero. La formación ya ha ensayado la fórmula en el ámbito municipal: Ahora Guía en Santa María de Guía y Hablemos Ahora en San Bartolomé de Tirajana, los dos en Gran Canaria.

En Fuerteventura, el acuerdo con AMF y Juntos por Pájara completa el mapa de ensayos que la dirección quiere replicar en todo el archipiélago. Para las generales, Campos añade una condición: cualquier acuerdo en las islas debe llevar «marca propia» y «marca canaria», y las decisiones deben adoptarse desde Canarias. Plantea, además, que los diputados de una eventual confluencia conserven voz propia en el Grupo Mixto, el espacio del Congreso para las formaciones sin grupo propio.

Nueva Canarias lleva años defendiendo lo mismo: que en Canarias se decida desde Canarias. La candidatura única es la última versión de ese argumento.

Vivienda y crítica al Gobierno de CC y PP

Si un asunto ha ordenado el discurso de NC-BC durante el último año, ese es la vivienda. Campos sitúa la defensa del derecho a un hogar entre las prioridades del nacionalismo progresista y trasladó su apoyo a las miles de personas que se han manifestado en el archipiélago. El derecho a la vivienda lleva «mucho tiempo quebrado», sostuvo.

En ese marco se inscribe la proposición de ley que NC-BC registró en el Parlamento de Canarias, la cámara unicameral del archipiélago, con 70 escaños, para garantizar el acceso a una vivienda protegida y asequible. La iniciativa contempla medidas contra los fondos de inversión, la banca y los grandes tenedores, y protección específica para familias vulnerables, jóvenes y trabajadores que, aun teniendo empleo, no alcanzan a pagar el alquiler.

El dirigente nacionalista cargó contra el Gobierno de Canarias, que presiden Coalición Canaria y el PP, y censuró la posición de los nacionalistas en en el Congreso, donde votaron en contra de uno de los dos decretos planteados, según explicó. También reivindicó el refuerzo territorial del último año: nuevos comités y el regreso de personas y organizaciones que en su día acompañaron a Nueva Canarias antes de integrarse en otras opciones.

El Pulso Territorial

Canarias afronta una legislatura de geometría incierta. El Ejecutivo autonómico que sostienen Coalición Canaria y el PP gobierna con una mayoría ajustada en un parlamento de 70 escaños, mientras la oposición de izquierdas sigue dividida entre el PSOE, NC-BC, Podemos, IU y Sí se Puede. Esa fragmentación es, precisamente, el terreno sobre el que Campos quiere construir. Las elecciones autonómicas están previstas para mayo de 2027, lo que deja algo más de un año de margen para cerrar —o romper— la confluencia.

El reto no es menor. En Aragón, Cantabria o Navarra, las confluencias de izquierda han ensayado fórmulas unitarias con resultados desiguales. En Canarias el mapa es insular y disperso, con fuerzas locales que responden a lógicas propias. La experiencia de las islas menores va por delante: los pactos de Guía, Tirajana y Fuerteventura demuestran que el acuerdo es posible isla a isla, aunque nadie ha logrado trasladarlo al conjunto del archipiélago.

Lo que viene ahora se mide en plazos. NC-BC mantiene abiertas las conversaciones con IU, Podemos, Sumar y Sí se Puede, y el calendario no da tregua: la próxima cita con las urnas se prevé para mayo de 2027. Antes, el partido tendrá que decidir en sus órganos internos con qué fórmula concurre. Si la unidad se predica como receta, ¿por qué no ha cuajado antes?

Ficha Autonómica

  • El caso: El secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista, Luis Campos, reclama una candidatura única de la izquierda canaria y reivindica a su formación como alternativa al Gobierno de Coalición Canaria y PP.
  • Datos importantes: NC-BC conversa con Izquierda Unida, Podemos, Sumar y Sí se Puede. Ha registrado una proposición de ley sobre vivienda protegida y asequible en el Parlamento de Canarias. Las autonómicas están previstas para mayo de 2027.
  • Resumen: Campos hizo balance de su VI Congreso, celebrado en julio de 2025, y presumió de refuerzo territorial. Queda por ver si la izquierda canaria concurre unida o vuelve a repartir papeletas.

El Tribunal Supremo de EE. UU. revisa el caso Suncor: la batalla por juzgar las emisiones climáticas

0

El caso Suncor llega este lunes al Tribunal Supremo de EE. UU., que decidirá quién juzga las emisiones climáticas.

La pregunta que el Supremo responde este lunes

La cuestión que se sienta el lunes en en el estrado es quién tiene la potestad de juzgar el clima. El caso, Suncor Energy contra la Junta de Comisionados del Condado de Boulder, decide si un tribunal estatal puede aplicar su derecho de daños —el equivalente americano a la responsabilidad civil— a una petrolera por el efecto global de las emisiones acumuladas del planeta. La pregunta de fondo es si el derecho de un solo condado alcanza a compañías que producen en otros cuarenta y nueve estados.

Los números del otro lado del expediente explican por qué la industria se juega tanto. La actividad petrolera y gasística generó unos 27.000 millones de dólares en impuestos y regalías estatales y locales solo en 2025 y da empleo directo a más de 440.000 tejanos con un salario medio de 115.000 dólares, casi el doble que el resto del sector privado.

Sumando toda la cadena de suministro, el sector sostiene a más de 1,4 millones de trabajadores en Texas. Los impuestos de extracción llenaron su fondo de estabilización hasta el tope constitucional, y el excedente se destina a infraestructura hídrica, banda ancha, y rebajas del impuesto de la propiedad. La producción de crudo marcó un récord de 1.730 millones de barriles en 2024, con un 65% menos de equipos de perforación activos que una década antes.

La defensa de la industria no depende solo de sus abogados. Texas firmó junto a otros quince estados un escrito de amigo de la corte —un amicus brief, la figura con la que un tercero expone su interés en un pleito— que advierte de que Boulder ‘amenaza con permitir que el poder judicial de un solo estado fije la política climática de los demás’. Wyoming, Dakota del Norte, Oklahoma y Luisiana comparten el interés.

Una demanda de condado no se queda en el condado: redefine quién escribe la política energética de cincuenta estados.

El argumento de fondo es la soberanía de cada estado para regular dentro de sus fronteras, y no dentro de las ajenas. A partir de ahí, el cálculo de cualquier compañía cambia. Cualquiera de los más de 90.000 gobiernos locales puede demandar mañana por un producto que hoy se fabrica y se vende con licencia. Ese riesgo se paga: aparece como un coste de capital más alto y un despliegue más lento.

Qué se juega España en un pleito de Colorado

responsabilidad por emisiones

Mucho más de lo que parece. Repsol mantiene intereses de exploración y producción en el golfo de México y un negocio renovable repartido por varios estados americanos.

En el mismo terreno opera Iberdrola, propietaria de Avangrid, su filial de redes y renovables en Estados Unidos, presente en una veintena de estados. Ninguna de las dos está demandada en Boulder.

Pero el criterio que fije el Supremo se aplicará a todas. Si el tribunal acepta que el derecho estatal alcanza el efecto global de las emisiones, el universo de demandantes deja de ser un condado y pasa a ser cualquier municipio del país. El interés español no es retórico.

Hay además un canal energético directo. España compra a Estados Unidos una porción decisiva del gas natural licuado que entra por sus plantas de regasificación, y buena parte de ese volumen sale de terminales del golfo de México alimentadas por el gas del Pérmico texano. Cualquier incertidumbre que encarezca el capital de la producción tejana acaba, antes o después, en el recibo.

Y en el otro extremo, las aseguradoras —Mapfre entre ellas— llevan años preguntándose si deben cubrir riesgos de responsabilidad climática. La comparación con Bruselas es reveladora, además: la UE ha elegido la vía regulatoria, con normas de divulgación y diligencia debida, mientras que EE. UU., sin ley federal de clima que salga del Congreso, ha dejado que el conflicto se dirima en los tribunales.

La Lógica de Washington

¿Por qué el Supremo aceptó este caso? Porque el problema que tiene delante no es climático, sino de gobernabilidad. Un país donde cada judicatura estatal puede fijar por su cuenta las condiciones de responsabilidad de una industria nacional deja de funcionar como mercado único. La Corte no decide qué política energética quiere EE. UU.; decide quién tiene derecho a escribirla.

La coalición que sostiene esa lógica es más amplia de lo que sugiere el choque entre Partido Republicano y Partido Demócrata. El argumento de la soberanía coordinada tiene predicamento entre juristas progresistas, porque protege a unos estados de las decisiones de otros. El paralelo que más se cita en Washington es el del tabaco: en los años noventa, los fiscales generales estatales usaron el derecho de daños para arrancar a la industria un acuerdo nacional de más de 200.000 millones de dólares.

Para España, la lectura es doble. Una victoria de la industria limitaría el riesgo de que las filiales americanas de compañías españolas entren en el punto de mira. Pero si el Supremo avala la vía estatal, el precedente viaja. La incógnita real es que un fallo favorable a Suncor no cerraría el asunto, solo lo retrasaría hasta que el Congreso decida legislar o no hacerlo.

El calendario manda. Los argumentos orales son este lunes 5 de octubre y el Supremo suele resolver antes de cerrar su mandato, a finales de junio de 2027. Hasta entonces, cualquier operador energético con intereses en EE. UU. tendrá que decidir si firma inversiones a veinte años en un país donde la norma que las protege puede depender de la corte de un condado.

Ficha del Caso

  • El caso: El Tribunal Supremo escucha el lunes 5 de octubre el pleito entre Suncor Energy y el condado de Boulder, que debe decidir si las demandas por emisiones climáticas acumuladas se resuelven en tribunales estatales o federales.
  • Datos clave: La industria petrolera aportó unos 27.000 millones de dólares en impuestos y regalías a Texas en 2025 y emplea a 1,4 millones de personas en el estado. El fallo se espera antes de finales de junio de 2027.
  • Para España: Repsol, con intereses en el golfo de México, e Iberdrola, a través de Avangrid, operan en el mercado afectado por la doctrina que salga del fallo, que también condiciona el gas del Pérmico que llega a las plantas españolas.

Rysia lleva la fabricación aditiva del naval de Vigo a la internacionalización con Galicia Avanza

La cooperativa viguesa Rysia ha entrado en el programa Galicia Avanza para dar el salto internacional desde la fabricación aditiva naval.

Rysia es una cooperativa especializada en ingeniería industrial y fabricación aditiva avanzada, el nombre técnico de la impresión 3D industrial. Su cliente principal es el naval, para el que fabrica multitud de piezas en sus impresoras, aunque también trabaja para otros sectores. Es pequeña, y es ambiciosa.

Una cooperativa de Teis que imprime piezas únicas para barcos únicos

Detrás están Lucía Míguez, ingeniera industrial por la Universidade de Vigo, y su socio Rafael Rosa. Hace una década empezaron con reparación informática y reprografía; poco después giraron hacia la impresión 3D. Por el camino se les unió Diego Delgado Novoa. Hoy desarrollan modelos y moldes 3D de gran formato para fundición y diseñan impresoras 3D industriales a medida.

La empresa se define como de 360 grados: asume el diseño, la fabricación y el desarrollo de las propias máquinas. Trabajan con tres tecnologías distintas —filamento, resina y sinterizado láser— y acaban de ampliar sus instalaciones en el barrio vigués de Teis para incorporar máquinas mayores.

El trabajo tiene poco de cadena de montaje. «El cliente nos dice: necesito que hagas esta pieza para poner en tal sitio y nosotros la hacemos», explica Míguez. En el naval, añade, nada se repite: «Cada barco es único. Y cada pieza es única».

Esa singularidad es también su principal argumento comercial. Cada encargo es un problema distinto y quien lo resuelve se queda con el cliente. Rysia presume de repetir miles de piezas cuando el resultado no convence, un detalle poco habitual en la industria auxiliar.

En el naval gallego la producción no se mide en series largas: se mide en piezas únicas que encajan en un barco y en ningún otro.

De Teis a los mercados exteriores: qué buscará el estudio de Galicia Avanza

El programa Galicia Avanza, impulsado por la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) junto al parque tecnológico de Tecnópole, está pensado para pymes gallegas con producto propio que quieren salir fuera. Rysia entra en él con un objetivo concreto: un estudio de mercados que determine qué países merecen la pena.

naval Vigo

El punto de partida es Portugal. «Portugal es como casa», resume su cofundadora. La compañía ya vende a clientes españoles y portugueses —de maquinaria, de impresoras 3D y de pieza final— y ha detectado que muchas empresas lusas operan fuera con buenos resultados. A eso se suma un goteo de contactos internacionales que llegan solos. Los proveedores de componentes, en cambio, están casi todos fuera: España, Estados Unidos y China.

La lógica del salto no es el volumen, sino la especialización. El desarrollo de una máquina a medida es un servicio que pocas empresas de fabricación aditiva ofrecen, y en el naval ese hueco vale tanto como el precio. «Damos un servicio que pocas empresas dan», sostiene Míguez.

Vigo concentra uno de los mayores polos navales y pesqueros de Europa, con la industria auxiliar, los astilleros y la actividad portuaria como telón de fondo. Ahí una cooperativa de una década ha encontrado su nicho: piezas imposibles de estandarizar, encargos de uno en uno y clientes que repiten si el resultado aguanta.

El Laboratorio Gallego

En Galicia, los programas de apoyo a la pyme industrial no son una anécdota: son política económica de primer orden. El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, la formación que gobierna la Xunta) ha convertido la internacionalización del tejido productivo en uno de sus ejes de mandato, siempre con mayoría absoluta en el Parlamento. Galicia Avanza es una pieza más de ese engranaje, articulada con Tecnópole y con la red de centros tecnológicos de la comunidad.

En el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados) los grupos llevan años repitiendo el mismo diagnóstico: hay tejido, hay puertos y hay tecnología; lo que falta es escala comercial. El BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) han defendido en distintas legislaturas que ese tipo de programas alcancen también a las empresas de menor tamaño.

La incógnita es si los instrumentos bastan para una firma reducida, donde cada pedido nuevo exige máquinas, personas y financiación.

La lectura nacional también importa. Alberto Núñez Feijóo gobernó la Xunta entre 2009 y 2022 antes de dar el salto a la política española, y el modelo gallego de acompañamiento a la pequeña industria —programas públicos, centros tecnológicos, internacionalización tutelada— funciona desde entonces como escaparate para el conjunto del país. El naval gallego, con Navantia y sus factorías de Ferrol como gran referencia, arrastra además una memoria incómoda: la reconversión de los años ochenta se llevó por delante miles de empleos en los astilleros de Vigo y Ferrol y dejó una lección que nadie olvida, la de que un sector estratégico puede desmontarse en pocos años si la industria auxiliar no aguanta.

La proyección inmediata es modesta y concreta: el estudio de mercados que saldrá del programa, la ampliación de la planta de Teis y una primera incursión exterior que, si funciona, marcará el ritmo de los próximos años. No habrá titular de multinacional. Habrá, si acaso, la constatación de que en el naval gallego también caben las empresas que fabrican de una en una.

Ficha del Caso

  • El caso: Rysia es una cooperativa viguesa de ingeniería y fabricación aditiva nacida hace una década, con el naval como cliente principal, que acaba de entrar en el programa Galicia Avanza.
  • Datos importantes: sede en el barrio de Teis (Vigo); tres tecnologías de impresión (filamento, resina y sinterizado láser); clientes en España y Portugal; proveedores también en Estados Unidos y China; programa impulsado por la Xunta y Tecnópole.
  • Resumen: la internacionalización de una pyme industrial gallega ilustra el modelo de apoyo público a la pequeña empresa que Galicia aplica desde hace años y que funciona como referencia para la política industrial del PP en el conjunto de España.

El dosier interno del PP contra Pérez Llorca destapa una guerra abierta y una operación de espionaje en Génova

El dosier interno del PP contra Pérez Llorca abre nuevas vías de investigación y desnuda la guerra civil de los populares valencianos.

No es un informe cualquiera. Lo encargó un investigador privado y ha ido pasando de mano en mano dentro del partido hasta convertirse en el papel más incómodo que ha aterrizado en Génova en años. La dirección nacional de Alberto Núñez Feijóo ha aparcado la designación de Juan Francisco Pérez Llorca como cartel electoral del PP valenciano, y eso, en un partido que gobierna la Generalitat Valenciana, es mucho más que un aviso.

Qué acredita el dosier y qué no resiste el menor examen

El grueso del documento se concentra en Finestrat, el municipio de la Marina Baixa donde Pérez Llorca fue concejal de Urbanismo y alcalde entre 2007 y 2025. El dosier acredita una veintena de propiedades del president y de su familia, y las cruza con su etapa municipal. La sociedad Rancallosa I SL, de la que es accionista, adquirió cuatro parcelas rústicas entre 2013 y 2020, justo los años en los que él gestionaba el urbanismo del ayuntamiento.

Ahí aparece el decreto de consulta pública del Plan General Estructural (PGE) de Finestrat, firmado el 5 de noviembre de 2025, unas semanas antes de tomar posesión como president de la Generalitat, el jefe del ejecutivo autonómico. El plan sigue bloqueado y la oposición municipal socialista habla de una tramitación opaca. Al no estar aprobado, ningún propietario ha consolidado derechos, pero si alguna de esas parcelas acabara pasando de rústica a urbanizable, el conflicto de interés sería difícil de explicar. El dosier añade otro episodio: la adjudicación de las obras de reurbanización de la avenida de Benidorm, firmada por él cuando las sociedades familiares tenían terrenos colindantes.

Hay más capítulos. El documento alude a supuestos seguimientos a David Serra, el exdiputado autonómico del PP condenado en el caso Gürtel cuyo despacho fue adjudicatario de la asesoría jurídica del Ayuntamiento de Finestrat, en encuentros con Miguel Ángel Ivorra, director general de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental de la Generalitat y hombre del círculo próximo al president. Serra reconoció que se había visto con Ivorra en la taberna La Raspa. Los empresarios que supuestamente participaron en esos encuentros siguen sin nombre.

El dosier mezcla paja y grano. La parte más burda es la que atribuye “patrimonio extranjero opaco” a David Serra y a su mujer, la vicepresidenta segunda de las Corts Valencianes (el parlamento autonómico, con 99 escaños), Magdalena González La Red. La prueba es un importe de 447,47 euros soportado en el extranjero por una de sus mercantiles y sujeto a la deducción por doble imposición internacional. De ahí el informe salta, “a título indicativo”, a posibles fondos en Andorra, Luxemburgo, Países Bajos o Reino Unido. Nada acreditado. El contencioso con el empresario hispano-ruso Konstantin Viktorovich Sokolov Medvedev por el hotel Allon Mediterrània de la Vila Joiosa ocupa un solo párrafo, con un aviso del propio autor contra el sensacionalismo.

Entre manos populares, un informe sin pruebas firmes ha hecho más daño que cualquier resolución judicial.

Una candidatura con vía de agua y un partido que no se fía de nadie

guerra interna PP

Ya no es solo un problema interno. El PSPV-PSOE ha anunciado que llevará el informe ante la Fiscalía Anticorrupción, y hay entidades vinculadas a la extrema derecha que pugnan por conseguir una copia para plantarla en un juzgado. Algunas fuentes del partido aseguran, además, que existe un segundo dosier sobre Pérez Llorca que ya ha aterrizado en la calle Génova. La guerra no es solo valenciana: es una crisis que Feijóo no puede desactivar desde Madrid.

En el PP valenciano nadie se fía de nadie. El entorno del jefe del Consell apunta a una supuesta entente entre Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia, y el expresident Francisco Camps. Ambos niegan haber instigado el dosier.

Las quejas se extienden al eurodiputado Esteban González Pons y a los diputados Fernando de Rosa y Macarena Montesinos, muy próxima al expresident Carlos Mazón, a quienes el entorno del president acusa de erosionar su imagen ante la dirección nacional.

El Escenario Valenciano

En Valencia, el dosier ha caído como una losa sobre el Consell (el gobierno autonómico), que navegaba con cierta calma. Pérez Llorca ha aprobado un presupuesto con el apoyo de Vox y ha rebajado algo la tensión social que dejó la gestión de la DANA, la riada de octubre y noviembre de 2024, pero no ha logrado lo mismo dentro de su propio partido. La oposición, con el PSPV y Compromís, ya tiene material nuevo para las Corts. El expresident Carlos Mazón, hoy diputado autonómico, sigue inmerso en el proceso judicial por la catástrofe. El pacto con Vox aguanta, por ahora.

La dimensión nacional es inevitable. El informe pasa de puntillas por los contratos de emergencia de la DANA adjudicados bajo la batuta de Javier Sendra, secretario autonómico de Infraestructuras, a quien atribuye casi 60 millones de euros entregados desde la empresa pública de aguas EPSAR a “empresas vinculadas a la órbita PP” cuando era su director gerente. No aporta pruebas y se escuda en una fórmula ambigua sobre la “corresponsabilidad institucional” del president. Como buena parte de la reconstrucción se paga con fondos del Gobierno central y de Bruselas, cualquier sombra sobre esas adjudicaciones acaba antes o después en el Congreso. Tampoco es la primera vez que una guerra interna valenciana salpica los tribunales: el caso Gürtel ya marcó una época en el partido.

Queda por ver si el president ataja el problema con explicaciones o deja que crezca. El calendario aprieta: el PGE de Finestrat sigue bloqueado, la Fiscalía Anticorrupción tiene sobre la mesa una petición socialista y las próximas elecciones autonómicas no pueden celebrarse más tarde de 2027. En política valenciana, los dosieres no se archivan: se acumulan.

Ficha del Caso

  • El caso: Un dosier encargado a un investigador privado circula por el PP valenciano y cruza el patrimonio inmobiliario de Pérez Llorca en Finestrat con su etapa como alcalde y concejal de Urbanismo.
  • Datos importantes: Rancallosa I SL compró cuatro parcelas rústicas entre 2013 y 2020; el decreto del PGE de Finestrat se firmó el 5 de noviembre de 2025; el informe cifra en casi 60 millones los contratos de EPSAR a empresas afines.
  • Resumen: El documento ha frenado la designación del president como candidato, ha abierto la puerta de la Fiscalía Anticorrupción y ha agravado la guerra interna del PP con Génova como árbitro.

La patronal turística canaria acusa al PSOE de impulsar la residencialización turística por cálculo electoral

La patronal extrahotelera de Las Palmas señala al PSOE por convertir la residencialización turística en arma electoral. Fernando Estany, presidente de los Extrahoteleros y vicepresidente de la FEHT (la federación hostelera de la provincia de Las Palmas), sostiene que los partidos que defienden que las camas turísticas puedan ser viviendas «solo buscan subir en votos».

El sector cerró filas esta semana en torno a él, tras un arranque de año en el que su propuesta interna no pasó del 30% de apoyos. Las patronales turísticas de las islas han presentado un escrito conjunto contra la proposición del PSOE para liberalizar los usos de los apartamentos, mientras el Gobierno de Canarias ultima su propio decreto. Dos maneras de mirar el mismo problema.

El decreto que ya camina y la propuesta que lo desordena

Quienes demuestren haber residido en sus apartamentos antes del 1 de enero de 2017 podrán quedarse. La fecha marca la frontera entre comprar a ciegas y comprar avisado. A partir de ahí, las unidades dadas de alta como vivienda vacacional antes del 13 de diciembre de 2025 podrán comercializarse por libre si cubren los gastos comunes del complejo; quien no lo haga perderá la signatura (la licencia que permite ofertar en las plataformas de reserva).

La propuesta socialista va en otra dirección: permitiría retirar cualquier unidad del circuito turístico en cualquier momento. Un estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria citado por la patronal cifra en 88.000 empleos el riesgo para el sector. Estany rebaja las cifras sobre los afectados: no son 70.000 personas, asegura, sino 17.000. En un municipio como San Bartolomé de Tirajana, ese volumen basta para decidir quién gobierna.

El decreto da tres meses para que los explotadores negocien con cada propietario su entrada en la unidad de operación. Sin acuerdo, la unidad sale del complejo por libre. Para quien no firme, no venda por su cuenta y tampoco pueda acogerse a la residencia anterior a 2017 se abre un régimen sancionador de hasta el 10%, repetible mes a mes hasta corregir la situación. El texto reconoce además una reserva de uso del propietario de hasta seis meses.

En Canarias ya nadie discute si hay que ordenar las camas turísticas; la pelea es quién asume el coste político de hacerlo.

Las reacciones no se han hecho esperar. Coalición Canaria, socio de gobierno, mantiene la duda y prepara en el municipio una ordenanza provisional que plantearía la residencialización por etapas. Estany anuncia tribunales si sale adelante. En el lado contrario, reconoce la «valentía» de la consejera de Turismo, Jéssica de León, por tramitar el decreto pese al desgaste político.

Nueve años de normas y una pregunta sin cerrar

camas turísticas Canarias

El origen es anterior. Todo el frente turístico del sur de Gran Canaria se diseñó con el Conde de la Vega Grande como referencia: lo que quedaba por debajo de la carretera GC-500 se declaró suelo turístico en el Plan General de 1996. La Ley de Modernización y Renovación de 2013 obligó a inscribir el uso turístico en la escritura de compraventa, y la ley de 2017 consolidó a quienes ya vivían allí.

Según el sector, muchos compradores extranjeros no recibieron información completa y los ayuntamientos no hicieron respetar la norma. El uso turístico, insisten, nunca fue reversible. Estany rechaza el uso mixto: el residente quiere descanso, el turista viene de vacaciones y ambas lógicas chocan en la misma piscina. Su comparación es explícita: estos complejos son para Canarias lo que la industria para el País Vasco.

Hay, sin embargo, una lectura social que el sector reconoce a medias. La emergencia habitacional empuja a miles de familias a buscar techo. Frente a quienes comparan estos casos con los desahucios que llenan titulares nacionales, Estany responde que nadie anterior a 2017 saldrá de su casa. Las cifras no mienten.

El Pulso Territorial

El Ejecutivo canario es una coalición desde 2023: Coalición Canaria ocupa la Presidencia y el PP gestiona áreas sensibles, entre ellas Turismo. Esa arquitectura explica parte del ruido. El decreto nace del Gobierno, pero depende de ayuntamientos, gobernados por fuerzas distintas, y del Parlamento de Canarias (la cámara autonómica, con 70 escaños), con las elecciones de 2027 ya en el horizonte.

La comparación con otras comunidades turísticas ilumina el caso. En Baleares el debate gira en torno al techo de plazas; aquí, en qué hacer con las camas que ya existen sobre suelo urbano consolidado. El turismo aporta en torno a un tercio del PIB canario, según las cuentas del Instituto Nacional de Estadística. Cualquier cambio de reglas mueve a la vez vivienda e industria.

Lo que viene depende de dos calendarios. El administrativo: tres meses de negociación unidad por unidad una vez aprobado el decreto, con sanciones y litigios por delante. El electoral: con las municipales y autonómicas de 2027 cerca, cada formación mide el coste de cada promesa. La patronal ya ha advertido de que acudirá a los tribunales si las ordenanzas abren la puerta a la residencialización por etapas.

Ficha Autonómica

  • El caso: El sector extrahotelero de Las Palmas rechaza que los apartamentos turísticos se conviertan en viviendas y acusa al PSOE de buscar votos con la residencialización, mientras el Gobierno canario tramita su propio decreto.
  • Datos importantes: El texto consolida a quienes residían en sus apartamentos antes del 1 de enero de 2017 y permite comercializar por libre si se cubren los gastos comunes. La patronal cifra en 88.000 los empleos en riesgo y en 17.000 las personas afectadas en San Bartolomé de Tirajana.
  • Resumen: El decreto sigue en tramitación y abrirá tres meses de negociación por complejo. Coalición Canaria estudia una ordenanza por etapas en San Bartolomé de Tirajana y la patronal amenaza con los tribunales.

Roberto Rivas, el bombero que se negó a desahuciar en A Coruña en 2013, alerta: «La burbuja va a estallar»

Roberto Rivas, el bombero de A Coruña que en 2013 se negó a cortar la cadena de un desahucio, vuelve a la primera línea. Trece años después, sostiene que la burbuja inmobiliaria estallará y que la solución «estará en la calle».

El día en que un bombero dijo no a un desahucio

La historia comenzó en un portal del centro de A Coruña. Allí vivía Aurelia, de 85 años, y allí llevaban días de guardia los activistas de Stop Desahucios esperando a la comisión judicial. Al bombero al que le encargaron cortar la cadena que bloqueaba el acceso le pusieron un casco y un uniforme delante de sus principios. Se negó.

La negativa le costó una multa de 900 euros por «alterar el orden público». Fue la Policía Nacional la que lo denunció por tratar de provocar reacciones en la calle, algo que él siempre defendió como falso. El Ayuntamiento de A Coruña, su empleador, jamás lo sancionó. Rivas sigue siendo bombero en la ciudad y atiende a la prensa desde su casa en una aldea de Carballo, a más de 30 kilómetros.

Rivas no estaba solo aquel día. Formaba parte de Stop Desahucios, y lo repite: cualquiera de sus compañeros habría reaccionado igual, porque no separa su actuación personal de la profesional. De aquella controversia nació después la plataforma estatal Bomberos Contra los Desahucios, que redactó protocolos sobre qué hacer cuando el trabajo consiste en echar a alguien de su casa.

Hoy, el desalojo de Maricarmen le ha hecho revivir todo «con lástima». «Pasaron trece años de aquello y no solo estamos en las mismas, sino que parece que vamos hacia atrás», dice. Para él, el nuevo caso vuelve a ser un punto de inflexión.

Trece años después de aquel gesto, el diagnóstico del bombero es incómodo: no solo no se ha avanzado en vivienda, sino que el país camina hacia atrás.

Su receta no es nueva, pero la repite con insistencia: gravamen sobre las viviendas vacías, un registro público que obligue a cederlas al alquiler, impuestos crecientes a partir de la tercera propiedad,, y una mirada a los fondos buitre y a la Sareb. «Si los bienes inmuebles se dejan a la especulación y al capitalismo salvaje, se produce un desastre», afirma. También apunta a las propiedades de la Iglesia, «con todas esas casas rectorales abandonadas».

Sobre los decretos que el Gobierno llevó al Congreso y fueron tumbados, mantiene la misma desconfianza: «Ya tenía una sensación de que podía ser otra oportunidad perdida». Califica de «parches» las prórrogas de alquileres y las medidas antidesahucios, y defiende incluso una huelga general de inquilinos para forzar un cambio de reglas.

Del portal de A Coruña al debate nacional sobre la vivienda

desahucios A Coruña

El caso de Rivas interpela a dos administraciones a la vez. A la local, porque fue un ayuntamiento el que le pagó la nómina mientras él desobedecía una orden judicial. Y a la autonómica y estatal, porque en Galicia, como en el resto de España, la vivienda es el asunto que más cuesta bajar al detalle. Los bomberos son el último eslabón de una cadena que empieza en un juzgado y termina en la calle.

La plataforma que ayudó a crear insiste en una idea simple: el problema no es de un cuerpo concreto, sino de un sistema que convierte a funcionarios en ejecutores de desalojos. Rivas recuerda que desde 2013 hubo «cientos, miles de desahucios» y que ningún gran acuerdo político ha logrado frenarlos. La solución, dice, está en la calle y no en el escaño.

El Laboratorio Gallego

Galicia lleva desde 2009 gobernada con mayorías absolutas del PPdeG, y su modelo ha funcionado más de una vez como escaparate de lo que después se propone para toda España. Con Alfonso Rueda al frente de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela), con el BNG de Ana Pontón como primera fuerza de la oposición y con el PSdeG en tercer lugar, el Parlamento de Galicia es el foro donde mejor se mide cuánto de laboratorio tiene la política autonómica.

La vivienda es hoy uno de esos terrenos. El problema gallego tiene un eje doble: la tensión del alquiler en las ciudades y un parque enorme de viviendas vacías en el rural, muchas heredadas y sin uso. La Xunta diseña sus planes autonómicos mientras el Ayuntamiento de A Coruña gestiona el día a día de casos como el de Rivas. Dos administraciones, dos velocidades, un mismo problema sin resolver.

La lectura nacional es inevitable. Cada vez que Galicia afronta un asunto de calado social —la sanidad, la fiscalidad o ahora la vivienda—, lo que allí se decide se observa desde Madrid como un ensayo de lo que el PP podría aplicar en el conjunto del país. Y al revés: movimientos como el de los bomberos llevan años exportando fórmulas al resto de España.

Queda por ver si el asunto vuelve con fuerza al próximo pleno del Parlamento de Galicia y si los grupos logran acuerdos más allá de la bronca política. La incógnita es la de siempre: si la solución llegará desde el escaño o, como sostiene Rivas, desde la calle. Mientras tanto, los desahucios siguen sumando casos y el debate, sumando discursos.

Ficha del Caso

  • El caso: Roberto Rivas, bombero de A Coruña, se negó en 2013 a cortar la cadena de un desahucio y fue multado. Trece años después, alerta de que la burbuja de la vivienda estallará.
  • Datos importantes: multa de 900 euros; denuncia de la Policía Nacional; el Ayuntamiento de A Coruña nunca lo sancionó; impulsó la plataforma estatal Bomberos Contra los Desahucios.
  • Resumen: su testimonio reabre el debate sobre vivienda y desahucios en Galicia, un asunto que conecta con la política nacional y con el papel de las administraciones local y autonómica.

El Consell de Pérez Llorca activa el bo hotelería DANA 2026: 3,9 millones para bares y restaurantes afectados

La Generalitat Valenciana activa el bo hotelería DANA 2026: 3,9 millones para que los bares y restaurantes afectados vuelvan a llenarse. El programa, enmarcado en el Pla Endavant, reembolsa el 50% del consumo en locales adheridos y aspira a llegar a más de 78.000 personas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consell (el gobierno de la Generalitat Valenciana) ha activado la convocatoria del bo hotelería 2026, dotada con 3,9 millones de euros del Pla Endavant.
  • ¿Quién está detrás? El ejecutivo de Juanfran Pérez Llorca, con el pacto entre PP y Vox, y la Generalitat como gestora a través de la plataforma PROPER.
  • ¿Qué impacto tiene? Reembolso del 50% del consumo, hasta 50 euros por persona, para los empadronados en los municipios DANA incluidos en el anexo.

Los números del bo hotelería: quién cobra, cuánto y hasta cuándo

Esta convocatoria se enmarca en el Pla Endavant, el plan autonómico con el que la Generalitat canaliza buena parte de su respuesta económica a la catástrofe, y llega dotada con 3,9 millones de euros. La cifra es modesta frente a los miles de millones comprometidos en obra pública, pero el diseño apunta a otro sitio: aquí el dinero no va al ladrillo, va al consumo.

El mecanismo es sencillo. Las personas beneficiarias reciben el reembolso del 50% del consumo justificado en establecimientos adheridos, siempre que cada operación alcance un mínimo de 20 euros. El gasto máximo subvencionable es de 100 euros y la ayuda máxima, de 50 euros por persona. Solo se admite una solicitud por persona y la concesión se resuelve por orden de formalización válida, hasta agotar el presupuesto disponible.

Cobrar exige cumplir varios requisitos: ser mayor de edad, estar empadronado en alguno de los municipios del anexo, aportar el certificado de empadronamiento, pagar con tarjeta bancaria y estar dado de alta en el sistema PROPER de la Generalitat, la herramienta que gestiona los datos personales y bancarios para la transferencia posterior. Los locales, por su parte, deben figurar en los epígrafes de IAE admitidos, disponer de un TPV operativo y formalizar su adhesión con declaración responsable y certificado censal.

El calendario queda así: los establecimientos pueden adherirse del 1 al 31 de octubre de 2026; los vecinos se inscriben del 15 de octubre al 30 de noviembre; el periodo de consumo arranca con la publicación de la resolución de concesión y se extiende hasta el 13 de diciembre; y los justificantes pueden presentarse hasta el 15 de diciembre, todos ellos de este mismo año.

La lista de municipios es larga y desigual. Entra Paiporta, Aldaia, y Catarroja; entran pedanías del sur de València como el Saler o el Palmar; y entran también Alzira, Sueca, Requena o Utiel. Un centenar de localidades donde el pequeño comercio hostelero compartió destrozo con las viviendas y las naves industriales.

La reconstrucción también se mide en desayunos: cuando el bar de la esquina vuelve a abrir, el barrio empieza a parecerse a lo que era.

Por qué el consumo de barrio también es reconstrucción

Pla Endavant

El bo hotelería no repara acequias ni devuelve la vida a un bajo inundado. Actúa sobre un problema que los informes suelen dejar en segundo plano: la pérdida de clientela. Un negocio puede sobrevivir a la riada y morir meses después, cuando ya nadie mira. Incentivar el consumo de proximidad es sostener la caja diaria de negocios que no pueden esperar a un plan plurianual.

La letra pequeña también importa. El reembolso llega por transferencia, con nombre y apellidos, no como un descuento difuso en la caja del local. Y el periodo de consumo cae en plena campaña de Navidad, un momento razonable para bares y restaurantes. Para las familias que aún esperan a que su vivienda vuelva a ser habitable, cualquier calendario parece tarde.

El Escenario Valenciano

Juanfran Pérez Llorca gobierna la Generalitat desde diciembre de 2025, con un pacto entre PP y Vox que sostiene a su Consell, y gestiona el expediente más pesado de la política valenciana a base de convocatorias concretas como esta. La oposición de PSPV y Compromís no discute el diseño del bo, pero sí el ritmo general de la reconstrucción, con un argumento que repite en cada sesión de las Corts Valencianes (el parlamento autonómico, con 99 escaños): la brecha entre lo comprometido y lo ejecutado.

La dimensión nacional no está en los 3,9 millones, sino en el marco. Mientras la Generalitat diseña estímulos de consumo, las obras grandes dependen de fondos estatales y del Consorcio de Compensación de Seguros, el organismo público que cubre los daños de catástrofes naturales cuando el seguro privado no llega. La comparación con precedentes como la riada de Biescas de 1996 o las inundaciones de Murcia de 2012 sigue siendo incómoda: los programas de estímulo llegan tarde y el comercio pequeño no siempre aguanta la espera.

Lo próximo está a la vuelta de la esquina. La adhesión de locales se cierra el 31 de octubre, las inscripciones de los vecinos arrancan el 15 de octubre y el Consell tendrá que decidir después si amplía la dotación cuando el presupuesto se agote. En Madrid, la reconstrucción valenciana sigue como asunto de fondo, con el proceso judicial sobre la emergencia y el expresident Carlos Mazón en el centro. Queda la pregunta de fondo: si la reactivación económica de los municipios de la DANA será un plan de choque o una política permanente.

Ficha del Caso

  • El caso: La Generalitat reactiva el bo hotelería DANA 2026 para estimular el consumo en bares, cafeterías y restaurantes de los municipios afectados por la riada del 29 de octubre de 2024.
  • Datos importantes: 3,9 millones de euros del Pla Endavant; reembolso del 50% del consumo; mínimo de 20 euros por operación; máximo de 100 euros de gasto y 50 euros de ayuda por persona; inscripciones del 15 de octubre al 30 de noviembre; consumo hasta el 13 de diciembre de 2026.
  • Resumen: El programa aspira a más de 78.000 beneficiarios potenciales y complementa una reconstrucción cuyas obras principales dependen todavía de fondos estatales y autonómicos.

El PSPV denuncia que la unidad de alertas tempranas de emergencias del Consell mantiene un tercio de plazas vacantes

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La portavoz de Emergencias del PSPV en las Corts, Alicia Andújar, denuncia que la unidad de alertas tempranas del Consell mantiene dos de sus seis plazas vacantes tres años y medio después de su creación.
  • ¿Quién está detrás? El Consell de Juanfran Pérez Llorca, con el conseller de Emergencias Juan Carlos Valderrama, frente a la oposición del PSPV y de Compromís.
  • ¿Qué impacto tiene? La unidad evalúa riesgos, anticipa escenarios meteorológicos adversos y propone medidas para proteger a la población ante inundaciones, incendios y emergencias tecnológicas.

El PSPV denuncia que la unidad de alertas tempranas de emergencias del Consell mantiene vacante un tercio de su plantilla. Dos de los seis puestos siguen desiertos tres años y medio después de que se aprobara su estructura.

La unidad que debía anticipar la próxima riada

La denuncia parte de la diputada socialista Alicia Andújar, portavoz de Emergencias del PSPV en las Corts Valencianes, el parlamento autonómico de la Comunitat. Su partido apoya la acusación en una respuesta parlamentaria firmada por el propio conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama.

El informe oficial confirma que el órgano se creó mediante resolución de la Dirección General de Función Pública el 18 de abril de 2023, con seis plazas dotadas. El diseño inicial contemplaba cuatro técnicos de análisis, una jefatura de sección y una jefatura de unidad. De todas ellas, dos siguen vacías.

La unidad tiene encomendadas tareas de evaluación previa de catástrofes: analizar información de riesgo, valorar vulnerabilidades, diseñar escenarios evolutivos, seguir con lupa los fenómenos meteorológicos adversos y proponer medidas de protección para la población y las infraestructuras. Su trabajo cubre inundaciones, incendios forestales y emergencias tecnológicas.

Andújar recuerda que el anterior Ejecutivo del Botànic dejó diseñado el servicio, creó las plazas en la Relación de Puestos de Trabajo y consignó 500.000 euros en los presupuestos de 2023. A eso añade una crítica: la parálisis de las cuatro plazas de técnicos durante 16 meses bajo la gestión del PP, un bloqueo que no se desbloqueó hasta el 6 de noviembre de 2024, ocho días después de la DANA.

Tres años y medio después, la unidad diseñada para anticipar catástrofes sigue sin la plantilla que debía anticiparlas.

«Estamos hablando de profesionales que deben analizar la información, anticipar escenarios y ayudar a proteger a la ciudadanía frente a inundaciones, incendios forestales o emergencias tecnológicas», ha recalcado la diputada. A su juicio, las vacantes comprometen la toma de decisiones técnicas ante futuros episodios de peligro.

El PSPV exige al Consell la cobertura inmediata de las dos plazas pendientes para que la unidad trabaje a pleno rendimiento. Andújar cuestiona además al conseller Valderrama por prometer un refuerzo del sistema valenciano de emergencias mientras tolera la falta de personal en áreas clave.

Dos relatos que no encajan: la herencia del Botànic y las plazas pendientes

PSPV

La Conselleria de Emergencias ha replicado a las críticas señalando que la anterior administración del Botànic fue incapaz de cubrir las seis plazas al término de la pasada legislatura. Desde el departamento que dirige Valderrama puntualizan que el Ejecutivo de Ximo Puig tan solo adjudicó dos puestos —las dos jefaturas— mediante comisiones de servicio de carácter provisional.

El Consell subraya que esas plazas están vinculadas al despliegue de herramientas informáticas de predicción que la anterior gestión dejó pendientes, en contraste con la puesta en marcha del sistema Argos. Y achaca las denuncias socialistas a un desconocimiento de la normativa sobre riesgos de inundaciones, cuyas funciones recaen en organismos estatales como AEMET y las confederaciones hidrográficas.

En ese pulso, Emergencias insta al PSPV a centrar sus exigencias en las carencias del Gobierno central: menciona las protestas sindicales en la Agencia Estatal de Meteorología y la demora de dos años en la implantación de los sistemas de alerta temprana de la Confederación Hidrográfica del Júcar. La Generalitat afea además al Ejecutivo de Pedro Sánchez su falta de inversión en protección civil tras la supresión de la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis de Renfe.

El Escenario Valenciano

La pugna por las plazas de la unidad de emergencias es, en el fondo, la disputa por el relato de la DANA que aún recorre la política valenciana. El PSPV y Compromís sostienen que el Consell del PP descuidó la prevención en los meses previos a la catástrofe del 29 de octubre de 2024, cuando Carlos Mazón presidía la Generalitat. El actual Consell de Juanfran Pérez Llorca reparte la responsabilidad entre la herencia del Botànic y las carencias del Estado.

El debate tiene una dimensión que desborda la Comunitat. La alerta temprana frente a inundaciones reparte competencias entre el Estado y las autonomías: AEMET y las confederaciones hidrográficas dependen de Madrid, mientras las unidades de análisis dependen de cada gobierno regional. El Consell aprovecha ese reparto para señalar las carencias del Ejecutivo central; el PSPV lo usa para exigir al Consell que complete su propia estructura. Es el pulso que la DANA dejó abierto hace dos años.

Los socialistas reclaman un calendario concreto para cubrir las dos plazas pendientes y advierten de que la unidad no estará lista hasta que lo haga. El Consell responde que el sistema Argos ya opera y que el despliegue culminará cuando se cierren los desarrollos informáticos que la anterior gestión dejó a medias. La reconstrucción se juega también en la prevención, y esa cuenta sigue pendiente.

Ficha del Caso

  • El caso: El PSPV denuncia que la Unidad de Análisis y Seguimiento de las Emergencias del Consell mantiene dos de sus seis plazas vacantes tres años y medio después de su creación.
  • Datos importantes: El órgano se creó el 18 de abril de 2023 con seis plazas y una dotación de 500.000 euros en los presupuestos de 2023. Las cuatro plazas de técnicos estuvieron bloqueadas 16 meses y se convocaron el 6 de noviembre de 2024, ocho días después de la DANA.
  • Resumen: El pulso entre PSPV y Consell por las plazas pendientes reactiva el debate sobre la prevención de catástrofes en la Comunitat Valenciana y su conexión con el sistema estatal de emergencias.

EH Bildu ratifica a Ima Garrastatxu como candidata a la alcaldía de Durango

EH Bildu ha ratificado a Ima Garrastatxu como candidata a la alcaldía de Durango para las elecciones municipales de mayo. La coalición vuelve a apostar por la que fue su primera alcaldesa en este municipio de Bizkaia, feudo tradicional del PNV desde las primeras elecciones democráticas.

Garrastatxu rompió esa trayectoria en 2019 y gobernó el consistorio de este municipio vizcaíno hasta 2023. En los comicios de aquel año la lista más votada fue la del PNV, pero la diferencia mínima con EH Bildu permitió a la entonces candidata acceder a la alcaldía con el respaldo de la coalición que formaban Herriaren Eskubidea y Elkarrekin.

La dinámica cambió tras las elecciones de 2023. EH Bildu ganó los comicios y obtuvo un concejal más que el PNV, según el recuento recogido por elDiario.es, pero la entrada del PP en el Ayuntamiento, con un único escaño, alteró el reparto. El voto del concejal popular Carlos García se sumó a los dos del PSE-EE, que mantenía un pacto de coalición con los nacionalistas, y entregó la alcaldía a la candidata jeltzale, Mireia Elkoroiribe, con 11 apoyos frente a los 10 de Garrastatxu.

Qué se decide en la cita de mayo

La ratificación de Garrastatxu confirma que los comicios de mayo de 2027 volverán a medirse entre rostros conocidos. El PNV ya ha designado a la actual alcaldesa para repetir como cabeza de lista, lo que supondrá su tercera candidatura consecutiva al Ayuntamiento de Durango. La aspirante de EH Bildu compagina su labor como concejal con su escaño como parlamentaria en Vitoria-Gasteiz.

La pugna municipal trasciende el ámbito local. Para el PNV y para EH Bildu, Durango es una muestra de la disputa por el poder entre ambas formaciones en la mayoría de las instituciones vascas. Para el PP, ha funcionado como dique de contención frente al avance electoral de la coalición. El partido envió representantes al pleno de constitución de 2023, entre ellos Miguel Ángel Rodríguez, mano derecha de Isabel Díaz Ayuso.

EH Bildu ganó en 2023 un concejal más que el PNV, pero el único escaño del PP decantó la alcaldía de Durango hacia los nacionalistas.

La lectura de cada formación

El papel del PP resultó decisivo también en otro municipio vizcaíno. El mismo Carlos García, entonces concejal en Elorrio, inclinó en 2011 una votación que dio la alcaldía al PNV, en manos hasta entonces de la izquierda abertzale. Aquel precedente anticipó el patrón que se repitió doce años después en Durango con el mismo protagonista.

En el plano institucional, el reparto de fuerzas reproduce el equilibrio ajustado que se registra en buena parte de los ayuntamientos vascos. Ninguna de las dos formaciones mayoritarias ha logrado en las últimas citas una mayoría absoluta, de modo que los pactos postelectorales y el respaldo de los grupos minoritarios han resultado determinantes para investir al alcalde o la alcaldesa. El PSE-EE y el PP han ocupado ese papel de socio necesario en distintas localidades.

El marco de las municipales de 2027

Las elecciones municipales de mayo de 2027 renovarán los ayuntamientos de los tres territorios históricos. En el caso de Durango, la cita llega marcada por el precedente de 2023, cuando la aritmética postelectoral, y no la lista más votada, decidió el reparto final. La coalición ya ha avanzado sus candidaturas en varios municipios, mientras el PP todavía no ha formalizado las suyas. La convocatoria oficial de los comicios se formalizará mediante real decreto acordado en el Consejo de Ministros, como en cada cita municipal.

Podemos ha puesto en marcha el proceso de primarias solo para las Juntas Generales y los ayuntamientos de las tres capitales vascas. La ratificación de Garrastatxu y la designación de Elkoroiribe confirman que los dos bloques mantienen sus apuestas para una pugna que en 2023 se resolvió por un solo voto. La próxima cita con las urnas será en mayo de 2027.

El Museo de Bellas Artes de Bilbao reabre con la ampliación de Norman Foster

El Museo de Bellas Artes de Bilbao reabre el próximo martes 6 de octubre tras la ampliación de Norman Foster. El proyecto, firmado junto al arquitecto Luis María Uriarte, suma más de 6.000 metros cuadrados al recinto y traslada la primera sala expositiva al antiguo vestíbulo exterior.

Qué cambia con la ampliación de Foster y Uriarte

El nuevo atrio conecta el edificio neoclásico de 1945, inspirado en el Museo del Prado, con el inmueble de los años 70, de influencia miesiana. Bajo un óculo que ordena la entrada se ha instalado la fuente dedicada al compositor Juan Crisóstomo Arriaga, esculpida por Francisco Durrio en 1933. ‘Más que una ampliación, la reforma de Foster aporta una nueva dimensión al museo’, sostiene el director, Miguel Zugaza, en el vestíbulo que abre al público la próxima semana.

La intervención incorpora terrazas expositivas y una donación del propio Foster: dos esculturas de Anthony Caro y una de Anselm Kiefer. La superficie ganada se reparte entre la tercera y la cuarta planta, donde se sitúan las nuevas salas Foster-Uriarte, y la última altura, un vacío de 1.300 metros cuadrados reservado al arte vasco más reciente.

La colección conserva un criterio cronológico poco frecuente en los montajes actuales. ‘El museo es una colección de colecciones: prácticamente el 70% procede de donaciones y legados’, señala Zugaza, que dirigió el Museo del Prado entre 2002 y 2017 y regresó a Bilbao ese mismo año para pilotar el proyecto.

El recorrido arranca en la Antigüedad y avanza por salas de colores diferenciados —azul para el Barroco, verde para el siglo XIX y las vanguardias— hasta desembocar en el edificio moderno, de paredes blancas, reservado al pop, el minimalismo y el informalismo. En las estancias sin autoras históricas se cuelga la obra de una creadora contemporánea, como la fotografía Nike, de Lorea Alfaro, junto a un kouros clásico.

El nuevo atrio conecta los dos edificios históricos y ordena un recorrido cronológico que desemboca en las salas de arte vasco contemporáneo.

Qué se verá en las nuevas plantas Foster-Uriarte

La cuarta planta alberga el tramo más reciente de la colección. June Crespo, Jon Mikel Euba, Itziar Okariz e Ibon Aranberri ocupan un espacio de 1.300 metros cuadrados que antes no existía. ‘Foster ha creado una de las salas de exposiciones más bellas; el museo anterior habría sido incapaz de acoger obras de esta escala’, defiende su director. En el exterior, una terraza de 700 metros cuadrados se abre a la ciudad y al parque de Doña Casilda.

La muestra temporal La búsqueda del comienzo se presenta como homenaje al mecenas Plácido Arango. Reúne un Velázquez cedido por la Hispanic Society de Nueva York, un Ecce Homo del Divino Morales y una escultura suspendida de alambre de la artista venezolana, Gego, procedente de la colección Patricia Phelps de Cisneros.

El recorrido termina en la Sala 13, con las piezas de pequeño formato de Jorge Oteiza y vistas al parque. El nombre remite al lema Ez Dok Amairu (no hay trece) que el escultor propuso en los años 60 para la vanguardia cultural vasca. ‘Desafiamos el maleficio’, bromea Zugaza sobre una numeración que el Museo del Prado evita al saltar de la sala 12 a la 14.

El precedente del Guggenheim y el peso del mecenazgo

Bilbao ya vivió una operación de esta naturaleza en 1997 con la apertura del Museo Guggenheim, que transformó la imagen de la ciudad. El Bellas Artes se presenta ahora como el gran museo clásico y moderno de Bilbao, una posición que no compite en el relato del icono arquitectónico, sino que ordena y amplía una colección repartida hasta ahora entre dos edificios. La comparación con otras pinacotecas españolas resulta inevitable: el Museo del Prado sumó en 2007 la ampliación de Rafael Moneo y el Reina Sofía ha cerrado fases sucesivas de reforma.

El museo forma parte de la red de equipamientos culturales sostenidos por las instituciones vascas: su patronato lo integran el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación Foral de Bizkaia, el Gobierno Vasco y la Fundación BBK. La propia institución cifra en un 70% el peso de las donaciones y los legados en sus fondos. El Bellas Artes abrirá de forma completa el martes 6 de octubre, con la nueva presentación de la colección permanente y la muestra dedicada a Plácido Arango.

Brasil ofrece 56 GW de conexión a red para las subastas de baterías de diciembre

Brasil reserva unos 56 GW de capacidad de conexión a red para los proyectos de almacenamiento que competirán en las subastas de baterías del 2 y el 4 de diciembre, según el operador ONS y la asociación Absae.

El dato sale de la Nota Técnica 0095/2026 del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS), publicada el 30 de septiembre, y del cálculo que ha hecho sobre ella la Asociación Brasileña de Soluciones de Almacenamiento de Energía (Absae). El margen identificado equivale a entre 5,6 y 12,5 veces el déficit de potencia que la propia asociación proyecta para 2028-2030, una horquilla de entre 4,5 GW y 10 GW. Vamos a los datos.

El margen de conexión es la variable que decide si un proyecto llega a existir. Sin un punto de acceso en una subestación con hueco libre, un sistema de almacenamiento con baterías (BESS) no pasa del papel. Por eso la cifra importa más que cualquier titular de capacidad anunciada: no mide baterías ya construidas, mide cuántas caben en la red existente sin comprometer su estabilidad.

Dónde está el enchufe: Bahía, Piauí y Ceará concentran el margen

De las 129 subestaciones designadas con trato preferente para las subastas, 93 cuentan con capacidad de conexión disponible. Se concentran sobre todo en los estados de Bahía, Piauí y Ceará, además del norte de Minas Gerais, con bloques individuales de hasta 3,7 GW. La distribución repartida por varias regiones reduce el riesgo de que la puja se atasque en un único punto del mapa.

Fuera de las instalaciones preferentes el margen agregado ronda los 36 GW, según el cálculo de la asociación. Es decir, los proyectos que no entren en el grupo privilegiado no se quedan sin opciones: siguen teniendo red donde competir, lo que amplía el universo de desarrollos elegibles.

En las subestaciones con trato preferente el hueco conjunto alcanza unos 13,7 GW, por encima incluso del extremo alto del déficit estimado. No todas las instalaciones están en la misma situación: algunas tienen un margen menor o capacidad compartida entre varias subestaciones, y otras no admiten más proyectos por limitaciones de espacio físico, niveles de cortocircuito o calendario de obra.

Tener 56 GW de enchufe disponible no significa instalar 56 GW: la subasta adjudicará una fracción y el precio será el filtro final.

La disponibilidad de conexión se tiene en cuenta al clasificar los proyectos por subestación, subárea y área, según las reglas de la puja. Ese ordenamiento es determinante: decide qué desarrollos pasan el corte técnico y cuáles quedan fuera aunque hayan presentado toda la documentación en plazo.

El margen de red es enorme, pero no homogéneo: cada proyecto vivirá o morirá según el nudo donde consiga entrar.

La letra pequeña de la Ordenanza 136/2026: el bonus del 10% que ordena la puja

almacenamiento BESS

Las subestaciones declaradas estratégicas por la Ordenanza MME nº 136/2026 reciben un bonus del 10% en su precio de clasificación. El incentivo no es decorativo: busca, que las baterías se instalen donde puedan prestar servicios adicionales a la red, no solo inyectar energía.

Absae sostiene que los sistemas previstos pueden operar como activos grid-forming, capaces de aportar estabilidad de tensión y de reducir la necesidad de equipos de soporte eléctrico como los condensadores síncronos. Ahí está el valor diferencial del almacenamiento de energía: no es solo energía desplazada en el tiempo, es servicio al sistema.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad de conexión disponible: unos 56 GW para sistemas BESS en el conjunto de la red brasileña.
  • Subestaciones preferentes: 13,7 GW agregados en 93 de las 129 instalaciones designadas.
  • Déficit previsto 2028-2030: entre 4,5 GW y 10 GW, según las proyecciones de Absae.
  • CO2 evitado: no cuantificado en la fuente oficial; dependerá de la capacidad finalmente contratada.

El volumen de proyectos registrados, refuerza la idea de competencia. La Empresa de Pesquisa Energética (EPE) recibió inscripciones para 6.091 proyectos, que suman 296,8 GW de capacidad. La cifra final de habilitados será menor tras el análisis técnico y la aplicación de las restricciones de conexión, pero la asociación espera que siga muy por encima de la potencia que se va a contratar.

Con ese desequilibrio entre oferta y demanda de contratos, el precio será el principal diferenciador entre las ofertas. Fabio Lima, director ejecutivo de Absae, ha señalado que el cumplimiento del calendario demuestra el compromiso del sector y que la abundancia de proyectos debería trasladar la competencia al terreno económico, en beneficio del consumidor final.

De 6.091 proyectos a un puñado de contratos: quién acabará instalando baterías en Brasil

Las subastas de reserva de capacidad se han extendido entre los mercados eléctricos que quieren retribuir disponibilidad, y no solo energía generada. Brasil llega a diciembre con una posición poco habitual: el que históricamente ha sido el gran cuello de botella del almacenamiento, la conexión a red, deja de serlo. El margen existe y además está repartido.

El riesgo se desplaza ahora al diseño económico del proceso. Con 296,8 GW inscritos y una capacidad a contratar muy inferior, las ofertas pueden tensarse hasta dejar poco aire para el promotor. Es el precio de la competencia: para el consumidor brasileño, una factura de red más contenida; para los desarrolladores, la obligación de afinar costes, plazos y modelo de ingresos antes de firmar.

Queda la letra pequeña que no resuelve ninguna nota técnica: cuánta de esa capacidad termina en contratos firmes, cuántos proyectos sobreviven a la restricción de conexión y qué ritmo de instalación real permite la cadena de suministro de baterías. La subasta de diciembre dirá cuánto de esos 56 GW es oportunidad y cuánto, simple margen teórico.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 56 GW de capacidad de conexión habilitados para almacenamiento, frente a un déficit proyectado de 4,5 a 10 GW entre 2028 y 2030.
  • Modelo que cambia: la red deja de ser el freno del almacenamiento y el filtro pasa al precio y al diseño de los contratos de reserva de capacidad.
  • Para las próximas generaciones: más baterías conectadas significa más renovable integrada y menos dependencia de la generación de respaldo fósil en el sistema eléctrico brasileño.