Novaya Gazeta, el último diario crítico con el Kremlin, ha anunciado su cierre por la presión del régimen ruso y apagará sus servidores el próximo 9 de noviembre. La redacción, que además ha sido desalojada de su sede en Moscú, atribuye el final a una campaña coordinada de las autoridades y de los servicios de seguridad.
Las tres claves del cierre: licencia revocada, desalojo y donaciones bloqueadas
«Nos han matado». Así arranca el comunicado del equipo editorial, difundido el viernes 30 de octubre, en el que el diario fija la fecha del apagón: «El 9 de noviembre apagaremos las luces en la casa en la que hemos vivido durante 30 años, desconectaremos nuestros servidores y nos iremos». El texto concluye que «el periódico ya no existe» y que «las autoridades rusas y los servicios de seguridad rusos han forzado a nuestra redacción a cesar sus operaciones».
El comunicado describe cómo se ha ejecutado el desmantelamiento. La redacción denuncia que se ha quedado «sin todos los recursos, por completo» y califica lo ocurrido de «campaña coordinada». Los bancos que han cortado los servicios al medio alegan, según su versión, reglas corporativas internas que el diario sostiene que fija el FSB, el servicio de seguridad del Estado.
- Licencia de medios revocada en 2022, tras el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania.
- Desalojo de la sede de Potapovsky Lane, en Moscú, donde el diario ha trabajado durante tres décadas.
- Cierre de la plataforma de donaciones con la que se financiaba gracias a sus lectores.
Desde febrero de 2022, el periódico no ha podido informar de «los acontecimientos más críticos y trágicos de nuestro tiempo», según su propio relato, y la censura se ha extendido a casi toda la vida civil. La licencia de medios le fue revocada ese mismo año, y varios de sus periodistas han sido detenidos.
Tres décadas de investigaciones que incomodaron al poder
Novaya Gazeta nació en 1993 de la mano de Serguéi Kushnerov, Pável Voshchánov, Akram Murtazáev, Dmitri Sabov y Dmitri Murátov. Los primeros ordenadores de la redacción se compraron con la ayuda del último presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov. Desde entonces el diario acumuló investigaciones sobre corrupción y conflictos armados que le valieron premios internacionales y enemigos dentro del aparato estatal.
El Nobel concedido a Dmitri Murátov y la lista de periodistas asesinados, entre ellos Anna Politkóvskaya, muerta a tiros en 2006, forman parte de su historial. También se ha conocido el cierre del museo dedicado a Politkóvskaya, inaugurado en su despacho el 7 de octubre de 2021, cuando se cumplían 15 años del crimen.
Un Nobel, varios periodistas asesinados y una redacción desalojada en Moscú: así se apaga el diario más premiado de Rusia.
A finales de marzo de 2022, el diario suspendió su actividad tras las advertencias del regulador Roskomnadzor (el organismo estatal que vigila los medios) y semanas después la retomó. Parte de la redacción salió del país y fundó Novaya Gazeta Europe, con sede principal en Letonia. Está previsto que todavía se publique una última edición del periódico.
Periodistas independientes rusos han difundido un comunicado de apoyo a través del medio Meduza. «La historia de la publicación independiente más importante de la Rusia moderna ha llegado a su fin», señala el texto, que añade: «Por todos los parámetros, fue el mejor medio de la historia de Rusia».
El impacto para España y Europa: menos información verificable sobre Rusia
El cierre deja al continente sin una de las pocas fuentes primarias que documentaban la guerra desde dentro de Rusia. Las cancillerías europeas y los servicios de análisis de la UE pierden un canal que hasta ahora permitía contrastar el relato oficial del Kremlin, y la cobertura del frente dependerá casi en exclusiva de redacciones en el exilio como Novaya Gazeta Europe, que trabaja desde Letonia, país miembro de la Unión.
Para el lector en España, la consecuencia inmediata es una menor oferta de periodismo ruso citado o traducido por los medios internacionales. En Bruselas, el debate sobre cómo proteger a estas redacciones sigue abierto y cualquier decisión en el ámbito de las sanciones requiere unanimidad de los Veintisiete.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Novaya Gazeta ha anunciado su cierre y apagará sus servidores el 9 de noviembre, según su comunicado editorial.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? La redacción del diario, las autoridades rusas, el FSB y el regulador Roskomnadzor, que revocó su licencia en 2022.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Queda una última edición por publicar y parte de la redacción trabaja ya en Novaya Gazeta Europe, con sede en Letonia.

