La exdirectora del CNI vuelve a negarse a declarar por espionaje a ERC amparada en el secreto oficial

Paz Esteban no va a romper el silencio. La exdirectora del Centro Nacional de Inteligencia ha vuelto a escudarse en la Ley de Secretos Oficiales para no dar explicaciones a la jueza que investiga el espionaje con Pegasus al independentista Sergi Sabrià, exportavoz de ERC. Por tercera vez desde que fue cesada al frente del CNI, la maña —Esteban nació en Huesca— ha repetido el mismo guion defensivo: solo admite las infiltraciones que contaban con el aval del Tribunal Supremo. Del resto, nada.

La comparecencia, realizada por videoconferencia desde Madrid y con un abogado del Estado a su lado, se ha centrado en el caso Sabrià, una de la decena de causas abiertas en Barcelona por el uso del programa espía israelí Pegasus contra el entorno independentista. La jueza ya sabía lo que iba a escuchar. Y usted, si ha seguido este serial, también.

Qué sí puede contar y qué queda bajo siete llaves

El Supremo concedió permiso para entrar en el teléfono de Sabrià en 2020. Ese episodio, admite Esteban, fue legal. El problema llega con las dos fechas que se salen de ese paraguas judicial. Los forenses han acreditado rastros de Pegasus en el dispositivo del político en 2018 y 2019, antes incluso de que el CNI solicitara la autorización. Sobre esas intrusiones, la exresponsable del servicio de inteligencia se ha limitado a invocar el secreto oficial.

No es un gesto menor. En el oficio del espía, una defensa basada en la clasificación de los métodos implica, de facto, que las herramientas y procedimientos empleados siguen considerándose sensibles. Y por tanto, que el Estado quiere mantenerlos ocultos. La lectura de la defensa, respaldada por el Gobierno, es clara: nada de lo que ocurrió en 2018 y 2019 existió a efectos de esta causa.

Eso sí, la coartada judicial ha sido facilitada desde Moncloa. El acuerdo de desclasificación que autorizaba a Esteban a declarar venía con una letra pequeña que le recordaba su deber de reserva sobre las actividades del CNI. En la práctica, la exdirectora solo podía hablar de lo que ya era público porque el Supremo lo había avalado. El resto seguía bajo el paraguas del top secret.

El Estado no está desclasificando los documentos que le convienen, sino los que ya conocen los jueces. Y eso cambia la naturaleza del proceso.

Una huella técnica idéntica en doce móviles

El rastro dejado por Pegasus en los teléfonos de Sabrià, del expresident Pere Aragonès y de otros espiados comparte un patrón común. Tanto en las infiltraciones autorizadas por el Supremo como en las que no lo estuvieron, los forenses han detectado la misma metodología de intrusión, los mismos servidores de comando y control y la misma carga útil (payload) del spyware. En términos de inteligencia técnica (SIGINT), la atribución apunta a un solo actor.

Paz Esteban, sin embargo, ha trazado una línea nítida: la tecnología es la misma, pero la autorización no. Y sin esa autorización, la exjefa de los espías se desentiende. No ha dado una sola explicación sobre por qué aparecen esas marcas en los dispositivos de los independentistas. Tampoco sobre quién más podía estar usando Pegasus con una licencia similar a la del CNI.

Las otras cinco causas en las que Esteban está imputada —por las denuncias de Aragonès, los dirigentes de ERC Diana Riba y Josep Maria Jové, el abogado Andreu Van den Eynde o los exlíderes de la ANC Jordi Sànchez y Elisenda Paluzie— avanzan en en el mismo atolladero. Sin desclasificación, no hay imputación efectiva. Y sin imputación, el juicio se aleja.

Dossier Moncloa: Ojos en la Sombra

Me sitúo en el ángulo confidencial. Lo que hay aquí es menos un caso de espionaje y más un pulso entre dos lógicas: la del Estado profundo, que quiere blindar sus métodos incluso cuando se usan contra ciudadanos en suelo propio, y la judicial, que intenta sin mucho éxito levantar la alfombra. La Ley de Secretos Oficiales, una norma preconstitucional que en 2026 sigue sin reforma, se ha convertido en el salvoconducto perfecto para que el CNI no rinda cuentas.

El vector de amenaza es una infiltración SIGINT con malware de categoría zero-day, Pegasus, desplegado probablemente mediante spear-phishing o explotación de redes SS7. Las agencias implicadas están claras. El servicio atacante, según la instrucción judicial, fue el propio CNI —al menos en los casos avalados—. El defensor es inexistente, porque la víctima era un ciudadano protegido por la ley española. Y quienes miran de reojo son los socios europeos, la propia NSO Group en Israel y, por supuesto, los servicios de inteligencia marroquíes, que siempre han tenido Pegasus a mano en el Magreb.

El nivel de clasificación estimado de los informes internos que el CNI no quiere soltar es Top Secret. Cualquier documento que detalle las capacidades operativas del servicio, los procedimientos para obtener permisos judiciales o la relación contractual con NSO se considera nuclear. La Fiscalía, según el duro informe de Amnistía Internacional presentado ayer, ha jugado un papel de obstrucción que merece ser llamado por su nombre: defensa corporativa.

Yo ya advertí en El quinto elemento que el próximo 11-S empezará con un clic. Pero lo que no imaginé entonces es que el Estado usaría ese mismo arsenal contra los suyos sin que el Congreso levantara la voz. La diferencia entre una operación contra el terrorismo y una contra la disidencia política es tan fina como la cobertura legal que la respalde. Y en este caso, la cobertura se está escribiendo a golpe de silencio administrativo.

La única certeza que tengo, tras seguir de cerca este sumario desde 2022, es que ninguna de las causas llegará a juicio oral a corto plazo. La colaboración internacional —Israel no ha movido un dedo por aclarar la venta del software, e Irlanda, donde reside parte de la infraestructura de NSO, tampoco— es nula. Y el Gobierno, con su control sobre la desclasificación, ha convertido el procedimiento en una partida de ajedrez contra el reloj.

Excomandante de la OTAN pide calma con Trump: sugiere un ‘tiempo muerto’ y reducir actividades

La Alianza Atlántica necesita un respiro. Esa es la tesis central del artículo que James Stavridis, antiguo Comandante Supremo Aliado de la OTAN, ha publicado este viernes en Bloomberg. Tras la convulsa cumbre de la organización en Turquía, el almirante retirado sugiere que los miembros europeos den a Donald Trump un ‘tiempo muerto’ durante el resto de su mandato: reducir al mínimo indispensable las cumbres y el trabajo diario conjunto para evitar nuevas fricciones que puedan romper el pacto de forma definitiva.

¿Un ‘tiempo muerto’ en la OTAN?

Stavridis no esconde la gravedad del diagnóstico. «Los fundamentos entre Washington y el resto de la alianza son malos y es poco probable que mejoren en un futuro próximo», escribe. A su juicio, la OTAN probablemente no está viviendo sus últimos días, pero la relación se ha deteriorado hasta un punto en que cada encuentro de alto nivel se convierte en un campo de minas. El presidente estadounidense volvió a recriminar a los aliados su reticencia a participar en el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, reiteró su deseo de anexionarse Groenlandia —miembro del Reino de Dinamarca— y menospreció a los países de la OTAN porque «nunca están ahí para nosotros».

Al mismo tiempo, Trump suavizó el tono al cierre del evento, hablando de «amor en esa sala» y elogiando al secretario general, Mark Rutte, como «unificador». Para James Stavridis, antiguo jefe del Mando Aliado de Transformación y del Mando Europeo de Estados Unidos, esa dualidad es precisamente el problema: la imprevisibilidad hace imposible gestionar la alianza con normalidad.

Su propuesta, por tanto, es de corte radicalmente pragmático. «A veces, cuando un matrimonio atraviesa una relación tumultuosa, la respuesta no es una ruptura total. En lugar de eso, tomarse un ‘tiempo muerto’ puede ofrecer un respiro ante el intercambio constante de reproches», ilustra. La Alianza, según Stavridis, debería cancelar toda cumbre durante los próximos dos años y suspender de forma «fácil» el trabajo diario de los comités. Se trata de congelar las estructuras que más desgaste generan en el vínculo transatlántico mientras se pone en marcha un plan de autonomía europea.

La propuesta de un ‘tiempo muerto’ no es una rendición: es una estrategia de supervivencia para una alianza de 77 años que se enfrenta a su crisis más profunda desde la fundación.

Autonomía industrial, misión en el Golfo y un nuevo canal para Ucrania

El tiempo ganado debe emplearse, subraya el almirante, en dos tareas: seguir elevando el gasto militar —la exigencia de Trump del 5% del PIB sigue sobre la mesa— y «desarrollar una base industrial de defensa creíble» en Europa. El objetivo, en palabras de Stavridis, es «crear un equilibrio militar entre las dos orillas del Atlántico». Eso implica que los Veintisiete deben ser capaces de producir la mayor parte del hardware que necesitan sin depender de las cadenas de suministro estadounidenses.

Además, Stavridis propone un gesto hacia Washington que no requiere unanimidad: una misión europea en el Golfo Pérsico para tareas de desminado y escolta de tráfico mercante, liderada por países voluntarios, sin involucrar a la OTAN como bloque. Una fórmula similar se aplicaría al apoyo a Ucrania: canalizar todos los esfuerzos a través de canales exclusivamente europeos, fuera del paraguas aliado, para evitar el cortocircuito permanente con la Casa Blanca.

La lógica es clara: preservar el núcleo de la defensa colectiva —el Artículo 5— manteniendo a Trump lo más lejos posible de la mesa de decisiones cotidianas. De lo contrario, cada desaire público alimenta un discurso doméstico en Estados Unidos favorable al abandono total del compromiso de seguridad con Europa.

Equilibrio de Poder

El dilema que plantea Stavridis es tan incómodo como realista. Washington ha pasado en pocos años de considerar a Europa un aliado indispensable a tratarla como un competidor en materia de carga financiera. La administración Trump ha dejado claro que el paraguas de seguridad norteamericano no es gratuito y que la prioridad estratégica está en el Indo-Pacífico. El Kremlin, mientras tanto, observa cada grieta atlántica como una ventana de oportunidad: cualquier pausa en la actividad combinada de la OTAN es leída en Moscú como un debilitamiento de la disuasión, sobre todo en el flanco este. Bruselas, por su parte, carece aún de las capacidades militares y de mando para actuar de forma autónoma sin el músculo estadounidense.

Para España, el impacto de un posible «tiempo muerto» sería doble. Por un lado, la frontera sur —Marruecos, el Sáhara Occidental y el Sahel— quedaría más expuesta. Nuestro país depende en gran medida de los activos de inteligencia y de la capacidad de proyección que proporciona la OTAN para monitorizar amenazas yihadistas y flujos migratorios. Por otro, la apuesta por una industria de defensa europea más autónoma beneficia a empresas como Navantia, Indra o Escribano, que podrían capturar nuevos contratos si Bruselas acelera los programas conjuntos. Sin embargo, el salto del 2% al 5% del PIB en gasto militar —el objetivo que Trump impone— supondría para España destinar unos 70.000 millones de euros anuales, una cifra incompatible con las actuales prioridades de gasto social.

Hay un precedente histórico que ayuda a poner la propuesta en perspectiva: en 1966, el general De Gaulle retiró a Francia de la estructura militar integrada de la OTAN y expulsó las tropas aliadas y el cuartel general del territorio francés. La Alianza no se rompió; se adaptó. Algo similar ocurrió con la crisis de los misiles de 1962 o con la división por la guerra de Irak en 2003. La OTAN es resiliente, pero esta crisis es distinta porque el desafío no procede de un adversario externo, sino de la propia Casa Blanca. Aun así, Stavridis prefiere una hibernación controlada a una ruptura traumática.

La lectura estratégica a medio plazo es obligada: si Europa no logra construir en cinco años una disuasión propia creíble, la erosión definitiva del vínculo atlántico será cuestión de tiempo. El riesgo inmediato es que Rusia ponga a prueba la credibilidad del Artículo 5 en algún flanco —un incidente en los Países Bálticos, una provocación naval en el Ártico— justo cuando el comandante en jefe estadounidense esté negociando con Moscú por otros intereses. La próxima ventana crítica será la Cumbre de la OTAN de 2028, si es que llega a celebrarse.

Las claves de la cosecha de cereal 2026: 18,5 Mt, un 5% menos que la media de cinco campañas

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha presentado esta semana los primeros aforos (estimaciones de rendimiento en campo) de la cosecha de cereal para la campaña 2026/27. La cifra estimada es de 18,5 millones de toneladas, un 5 % por debajo de la media de los últimos cinco años (19,47 millones), según los datos de 24.150 mediciones directas que recoge ASAJA.

Los números del primer aforo por cultivo

Los cereales de invierno suponen la mayor parte de la superficie y de la producción: alcanzarán los 14,5 millones de toneladas sobre 5,1 millones de hectáreas, mientras que la media de las cinco campañas previas fue de 15,7 millones. La diferencia refleja un rendimiento más ajustado este año, pese a que la superficie se mantiene estable.

En el caso del maíz, con 324.000 hectáreas en su mayoría de regadío, las perspectivas son mejores gracias a las buenas reservas de agua acumuladas durante los primeros meses del año, lo que permite esperar un rendimiento adecuado.

Un cierre de campaña de récord que marca la comparación

La cosecha que terminó el pasado 30 de junio (campaña 2025/26) fue excepcional: se recolectaron más de 24 millones de toneladas de cereales, un 20 % más que el año anterior y un 22 % por encima de la media. Las oleaginosas superaron el millón de toneladas y las leguminosas grano rebasaron las 600.000. Este resultado influye en la percepción de la nueva estimación, que resulta discreta pero no crítica.

Aunque la diferencia porcentual parece moderada, en un sector acostumbrado a oscilaciones bruscas la reducción de más de un millón de toneladas respecto a la media reciente se deja sentir en las cuentas de los agricultores.

La cosecha de 2025/26 marcó un hito que no se repetirá fácilmente, pero la estimación actual se mantiene dentro de parámetros normales de producción.

El déficit estructural de grano y la respuesta del ministerio

Con un consumo interno de cereales de 37,7 millones de toneladas en la última campaña —tres cuartas partes destinadas a alimentación animal—, España necesita importar una cantidad significativa. La producción nacional de 24,1 millones apenas cubrió el 57 % del consumo, lo que implica una dependencia exterior del 43 %. En oleaginosas la situación es aún más ajustada: la dependencia externa ronda el 80 %.

Para amortiguar el impacto de los costes, el MAPA ha desplegado el Plan Integral de Respuesta a la Crisis de Oriente Medio, dotado con 1.107 millones de euros. De ellos, 665 millones se destinan a compensar el encarecimiento de los fertilizantes. El pasado 6 de julio se publicó el primer listado de beneficiarios: 424.593 agricultores recibirán más de 607 millones de euros.

🌾 Ficha del plan de ayuda

  • Organismo responsable: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
  • Normativa o convocatoria: Plan Integral de Respuesta a la Crisis de Oriente Medio.
  • A quién afecta: Agricultores de cultivos extensivos (cereal, oleaginosas, leguminosas).
  • Cuantía / Plazo: 1.107 millones de euros totales; 665 millones para fertilizantes. Primer pago ejecutado el 6 de julio.
  • Estado: En aplicación.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: La cosecha de cereal cae un 5 % respecto a la media reciente, pero se mantiene dentro de los registros normales.
  • 👥 A quién afecta: A los productores de secano y regadío, y a toda la cadena de alimentación animal.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: El déficit de grano obliga a importar más del 40 % del consumo, con efectos en los precios de los piensos.

La nueva identidad de Sumar sin Yolanda Díaz: claves del cónclave que redefinirá su rumbo

Movimiento Sumar celebra hoy la asamblea más decisiva de su todavía corta trayectoria. El partido fundado por Yolanda Díaz llega a esta cita con 31 diputados en el Congreso pero muy lejos del impulso con el que debutó en 2023. Las crisis internas, los reveses electorales y una organización menguada obligan a la formación a redefinir su identidad y su lugar en el espacio de la izquierda alternativa. La cita no resolverá todos los males, pero sí pretende cerrar la etapa de transición permanente y abrir otra de consolidación.

La asamblea que cierra tres años de transición continua

El cónclave ratificará una dirección de consenso encabezada por la portavoz parlamentaria Verónica Martínez Barbero y la secretaria de Estado de Derechos Sociales Rosa Martínez. No habrá competición interna. El objetivo es ordenar un proyecto que nació como el instrumento de Yolanda Díaz para cohesionar a una constelación de fuerzas –Izquierda Unida, Más Madrid, los Comunes, Compromís e incluso Podemos en su momento– y que quedó subordinado a ese papel de paraguas.

La nueva dirección quiere abandonar esa función y convertir a Movimiento Sumar en una fuerza más dentro de la alianza, con proyecto, discurso y estructuras propios. Dejar de ser el paraguas para ser un partido reconocible. Esa es la principal transformación política que aprobará la asamblea, según explican fuentes de la organización.

Paralelamente, el partido debe aprender a caminar sin la vicepresidenta segunda al frente. Díaz dio hace meses un paso atrás en la dirección y la nueva ejecutiva tendrá que construir un liderazgo menos dependiente de una figura personal y con mayor autonomía. La organización asume que ya no puede vivir bajo la sombra de su fundadora.

Una identidad ‘laborista ecosocialista’ para marcar perfil sin Díaz

Para esa nueva etapa, Movimiento Sumar se dotará de un marco ideológico propio que define como laborismo ecosocialista: derechos laborales, transición ecológica, ampliación de los servicios públicos y refuerzo del Estado del bienestar. La intención es convertir esa agenda en el principal elemento de diferenciación respecto al PSOE desde el propio Gobierno, sin romper la coalición.

La reducción de la jornada laboral, la reforma de los cuidados o nuevas medidas sociales forman parte de esa estrategia con la que aspiran a recuperar visibilidad. El cálculo es claro: la supervivencia electoral pasa por demostrar utilidad desde el Ejecutivo y volver a ocupar un espacio político propio tras meses en los que el protagonismo ha recaído casi exclusivamente sobre los socialistas.

Sumar deja de ser el paraguas para convertirse en un partido más dentro del espacio, pero la pregunta es si ese cambio llega a tiempo para frenar la sangría electoral.

Esa urgencia electoral explica también la obsesión por la implantación territorial. La creación de un Consejo de Coordinación Territorial y de un espacio juvenil propio son intentos de revertir una presencia muy débil fuera de las instituciones. Los fracasos en Galicia, Euskadi, las europeas y las más recientes andaluzas y aragonesas han dejado claro que el partido necesita arraigo antes del próximo ciclo autonómico y municipal.

A ese desgaste se suma la salida de dirigentes relevantes –Lara Hernández, Txema Guijarro, Joaquín Pérez Rey, Amparo Marino o Fabio Cortese– y la profunda crisis provocada por la dimisión de Íñigo Errejón tras las acusaciones de agresión sexual. Todo ello ha reducido la capacidad organizativa de un partido que, sin embargo, reivindica haber superado la fase más dura de tensiones internas y presenta unos documentos aprobados con un respaldo casi unánime.

La Dinámica de Coalición

El giro de este sábado cambia por completo los equilibrios dentro del espacio que Sumar aspiraba a liderar. Al abandonar la función de paraguas, Movimiento Sumar se sitúa como un socio más entre las confluentes. Izquierda Unida, Más Madrid, los Comunes, Compromís y el resto de fuerzas de la alianza deberán relacionarse ahora con un partido que ya no coordina el conjunto, sino que compite por un perfil propio. Esa nueva posición genera tanta oportunidad como riesgo de fragmentación. La polémica valenciana, con un sector de la federación que denuncia tutela desde Madrid y boicotea la asamblea, es la primera señal de que la descentralización territorial puede convertirse en el nuevo campo de batalla interno.

En la dimensión de coalición con el PSOE, la apuesta por marcar perfil desde el Gobierno es una maniobra arriesgada. La estrategia de visibilizar una agenda laborista y ecosocialista busca recuperar al electorado desencantado, pero cualquier choque excesivo puede tensar la estabilidad del Ejecutivo que comparten desde 2023. Con 31 escaños –y una proyección electoral incierta– el margen de presión de Sumar es limitado. El próximo ciclo electoral pondrá a prueba si esta refundación sirve para consolidar una fuerza autónoma o si, por el contrario, acelera la dispersión de un espacio que todavía no ha encontrado su fórmula de convivencia.

Ficha del Caso

  • El caso: Movimiento Sumar celebra su asamblea más decisiva hoy, 11 de julio de 2026, para abandonar su papel de paraguas del espacio de izquierdas y convertirse en un partido con identidad propia, sin Yolanda Díaz al frente.
  • Datos importantes: El partido posee 31 diputados en el Congreso; la dirección de consenso la encabezan Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez; la nueva identidad ideológica se define como ‘laborismo ecosocialista’; las últimas citas electorales autonómicas y europeas evidencian una alarmante falta de implantación territorial.
  • Resumen: La asamblea pretende cerrar tres años de transición y crisis para abrir una etapa de consolidación, pero el éxito dependerá de su capacidad para marcar perfil desde el Gobierno sin deteriorar la coalición con el PSOE y sin desgarrar el frágil equilibrio con las fuerzas aliadas.

Felipe VI por el incendio Los Gallardos: el Rey cancela el brindis de la Academia del Aire

La ceremonia de entrega de los Reales Despachos en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier, Murcia, estaba llamada a ser un hito en la formación de la Princesa Leonor. Los Reyes, acompañados por la Infanta Sofía, presidieron ayer un acto cargado de emoción en el que Felipe VI impuso a su hija la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico. Pero, a poco más de 100 kilómetros, la tragedia del incendio de Los Gallardos pesaba como una losa.

El monarca, con la agenda ya marcada, tomó una decisión de última hora que rompió el protocolo previsto: canceló el brindis posterior a la ceremonia. No fue un simple gesto. Fue un acto de duelo institucional que lanzó un mensaje nítido sobre el papel de la Corona en los momentos de dolor colectivo. Su advertencia, pronunciada con serenidad, resonó en la academia: «No estaremos con vosotros para disfrutar y brindar como sería nuestro deseo».

Una ceremonia empañada por la tragedia

La jornada comenzó con el protocolo habitual de un acto de Estado: los Reyes, la Infanta Sofía, el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, ocuparon sus lugares en el palco. El momento más esperado fue la imposición de la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico a la Princesa de Asturias, un reconocimiento que simboliza el final de su formación castrense tras pasar por los tres ejércitos. Padre e hija se fundieron en un abrazo que condensaba tres intensos años.

Sin embargo, el eco del incendio que ya se cobraba 11 vidas y dejaba 19 desaparecidos en Almería lo cambió todo. La Casa del Rey había emitido un comunicado a primera hora en el que se mostraba «profundamente consternados» y trasladaba su pesar a las familias. El ambiente en San Javier era de contención.

El brindis suspendido: un mensaje de sensibilidad institucional

El protocolo de la entrega de despachos suele incluir un brindis como colofón festivo. Pero este año no hubo corchos descorchados. Felipe VI comunicó a los presentes la decisión de no participar en el brindis como señal de duelo. «Era lo adecuado», subrayó, sin alterar demasiado el desarrollo del resto de celebraciones. Detrás de esas palabras se leía el mismo pulso que rige las grandes decisiones de la Corona: estar a la altura emocional sin desdibujar la función institucional.

La ceremonia incluyó un minuto de silencio por las víctimas. El Rey agradeció la labor de los servicios de emergencia que combatían el fuego aún activo. Y, aunque no se mencionó explícitamente, la ausencia del brindis fue el mensaje más elocuente de la jornada: la monarquía no celebra mientras el país sufre.

La imagen de la Reina Letizia, de riguroso luto simbólico, y de la Infanta Sofía, seria, reforzó esa lectura.

En la monarquía del siglo XXI, un brindis que se cancela comunica más que cualquier discurso: cada gesto es un acto de comunicación institucional.

Los Gallardos, una prueba de temple para la Corona

Este tipo de tragedias ponen a prueba la capacidad de la institución para modular su presencia. No es la primera vez que la Casa del Rey ajusta una agenda en señal de luto, pero sí una de las más visibles porque implicó interrumpir un acto pensado como cierre de etapa para la heredera. La decisión de Felipe VI conecta con una tradición de la monarquía española: la cercanía en el dolor.

Aquí no hubo un gabinete de crisis, sino una decisión personal del monarca que se comunicó sin rodeos. El gesto fue leído en clave de liderazgo moral. A 100 kilómetros del fuego, el Rey eligió la empatía por encima del ceremonial. Y eso, en una institución que se mide por su capacidad de representar al país, pesa.

La Princesa Leonor, como testigo directo de la gestión de la adversidad, suma una lección que no figuraba en su plan de estudios castrenses: la función de la Corona va más más allá de los despachos y las medallas. La heredera de 20 años, que en septiembre iniciará Ciencias Políticas en la Carlos III, observó a su padre actuar con la misma templanza que exige un vuelo en solitario.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: La entrega de Reales Despachos en la AGA coincidió con la tragedia de Los Gallardos, que dejó 11 fallecidos. La Corona respondió con un ajuste inmediato de la agenda para guardar luto.
  • El detalle de protocolo: El brindis, que simboliza la celebración, fue suspendido por decisión del Rey. Se mantuvo el resto de la ceremonia, incluida la imposición de la Gran Cruz a Leonor, pero con un minuto de silencio.
  • Próximos pasos: La Casa del Rey no ha anunciado más actos de duelo. La Princesa de Asturias se prepara para sus estudios universitarios en septiembre.

Sanidad reparte 235 millones a las CCAA: así se distribuirán los fondos y qué prestaciones mejorarán

El Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS, órgano de coordinación sanitaria entre el Gobierno central y las autonomías) ha aprobado hoy, 11 de julio de 2026, la distribución de 235.449.950 euros entre las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) para reforzar prestaciones y servicios sanitarios durante el presente ejercicio presupuestario.

La decisión, adoptada en la reunión del CISNS, el órgano de coordinación entre el Gobierno central y los ejecutivos autonómicos, inyecta fondos en cuatro líneas estratégicas: Atención Primaria y Comunitaria, ampliación de la cartera común de salud bucodental, mejora de los sistemas de información del SNS y cuidados de enfermería, según ha informado el Ministerio de Sanidad a través de La Moncloa. El acuerdo ha sido respaldado por todos los territorios, según fuentes de la reunión.

Las cuatro líneas de financiación, al detalle

El reparto de los 235,4 millones de euros se estructura en las siguientes partidas:

  • 172,4 millones de euros para el Marco Estratégico de Atención Primaria y Comunitaria.
  • 60,06 millones de euros para la ampliación de la cartera común de servicios de salud bucodental.
  • 2,01 millones de euros para la mejora del sistema de información del SNS.
  • 960.000 euros para el Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería.

Del total, la mayor cuantía se la lleva el Marco Estratégico de Atención Primaria y Comunitaria, que absorbe más del 73% de los fondos.

La Atención Primaria y Comunitaria acapara la mayor parte del presupuesto

La mayor partida corresponde al Marco Estratégico de Atención Primaria y Comunitaria con una dotación total de 172.425.000 euros, destinada a financiar actuaciones gestionadas por las comunidades autónomas e INGESA. Esta cantidad busca reforzar la capacidad resolutiva de los centros de salud, impulsar la prevención y mejorar la coordinación entre niveles asistenciales.

Los 60,06 millones para la salud bucodental suponen un avance en la equiparación de las prestaciones odontológicas en toda España, mientras que los 2 millones para sistemas de información y los 960.000 euros para cuidados de enfermería completan el paquete.

La inyección de 172,4 millones para Atención Primaria representa casi las tres cuartas partes del total, una proporción que evidencia la prioridad política de fortalecer el primer nivel asistencial.

La reunión de este viernes ha estado presidida por la ministra de Sanidad, Mónica García, quien ha subrayado que los fondos permitirán a las comunidades acelerar los planes de refuerzo del sistema sanitario en el segundo semestre del año. INGESA gestionará una pequeña parte directamente en Ceuta y Melilla.

Los 2 millones de euros para sistemas de información, aunque modestos en comparación con las otras líneas, son clave para avanzar en la interoperabilidad de los historiales clínicos entre comunidades, un proyecto con años de retrasos. Por su parte, los 960.000 euros para cuidados de enfermería refuerzan un ámbito que ganó visibilidad tras la pandemia.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? El Consejo Interterritorial del SNS ha aprobado hoy la distribución de 235,4 millones de euros para prestaciones sanitarias en 2026.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? El Ministerio de Sanidad, las comunidades autónomas e INGESA son los actores principales.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Las comunidades autónomas ejecutarán las partidas a lo largo del presente ejercicio presupuestario según los criterios acordados.

Jorge Juan, el científico que reformó la Marina española

El viento del Támesis arrastraba olor a alquitrán y serrín fresco. En los muelles de Deptford, un hombre de treinta y cinco años, vestido con levita oscura y tricornio, apuntaba con trazo firme en un cuaderno de tafilete. Nadie en aquel astillero londinense, donde se botarían meses después navíos de setenta cañones, sospechaba que aquel caballero que se presentaba como Mr. Josue, un discreto comerciante sueco, era en realidad un oficial de la Armada española infiltrado en las entrañas de la Royal Navy. Su nombre: Jorge Juan y Santacilia. Su misión, ordenada por el todopoderoso marqués de la Ensenada: robar los secretos de la construcción naval británica.

Corría el año de 1749. Jorge Juan ya había recorrido medio mundo, medido la curvatura del planeta y sobrevivido a corsarios ingleses. Ahora volvía a Inglaterra, pero no como prisionero, sino como espía. En su libreta de tafilete copiaba gálibos, dimensiones de cuadernas, espesores de forro y hasta las recetas de la mezcla de alquitrán que impermeabilizaba los cascos. Durante meses, recorrió arsenales, sobornó a maestros carpinteros de ribera y contrató en secreto a técnicos para que cruzasen el canal de la Mancha rumbo a los puertos españoles. Su informe, entregado a Ensenada en 1750, contenía todos los detalles para reproducir la superioridad naval británica. Aquel documento cambiaría para siempre la flota de guerra de España.

Capítulo I: La medida del mundo

Para entender cómo un marino ilustrado de apenas veintidós años se convirtió en el espía científico más audaz de la monarquía borbónica, hay que remontarse quince años atrás. En la primavera de 1735, una pequeña fragata zarpa de Cádiz con rumbo al Virreinato del Perú. A bordo viajan dos jóvenes tenientes de navío: Jorge Juan, natural de Novelda, y Antonio de Ulloa, sevillano. Forman parte de la Expedición Geodésica al Ecuador, una misión patrocinada por la Academia de Ciencias de Francia y autorizada por Felipe V, cuyo objetivo es dirimir una de las grandes disputas científicas del momento: la forma exacta de la Tierra.

Newton había predicho que el planeta estaba achatado por los polos y ensanchado en el ecuador. Los cartesianos, encabezados por Cassini, defendían lo contrario. Para zanjar la cuestión, era necesario medir con precisión un arco de meridiano de un grado tanto en latitudes polares como ecuatoriales y comparar las longitudes. La misión al ecuador, liderada por los académicos franceses La Condamine, Bouguer y Godin, sería la contrapartida tropical a la expedición enviada a Laponia. A los españoles Juan y Ulloa se les encomendaba representar a la Corona y, de paso, recabar información sobre el terreno y las riquezas de aquellos reinos.

Lo que siguió fueron nueve años de penurias, trabajo científico y disputas internas. En los páramos andinos, a más de tres mil metros de altitud, el aire enrarecía y los cuadrantes y sectores cenitales se empañaban de rocío. La correspondencia conservada en el Archivo General de Indias refleja las tensiones entre franceses y españoles, la falta de fondos y la resistencia de las autoridades locales. Pero Juan no solo midió ángulos y estrellas: anotó minuciosamente fenómenos como la desviación de la plomada por la atracción de la cordillera, un efecto gravitatorio que anticipaba la geodesia moderna. Al final, los resultados fueron inequívocos: la longitud del grado ecuatorial era mayor que la del grado polar. Newton tenía razón.

Ilustración española

Capítulo II: De prisionero a espía

En 1744, concluidas las observaciones, Jorge Juan y Antonio de Ulloa emprenden el regreso a España en dos navíos distintos. A pocas jornadas de la península, un corsario inglés apresa la fragata en la que viaja Ulloa y, días después, la de Juan. Ambos son conducidos a Portsmouth y luego a Londres como prisioneros de guerra. Pero la fama científica de los dos españoles los precede. La Royal Society, admirada por la precisión de sus mediciones, intercede para que sean tratados con cortesía. Se convierten en invitados de los círculos científicos londinenses antes de ser liberados. Aquella estancia forzosa en Inglaterra, aunque breve, le proporcionó a Jorge Juan un conocimiento directo de los arsenales y los métodos británicos que años más tarde rentabilizaría al máximo.

De vuelta en España, Juan publica en 1748 sus Observaciones astronómicas y físicas hechas en los reinos del Perú, un tratado que deslumbró a la comunidad científica europea. Pero el marqués de la Ensenada, ministro de Marina e Indias de Fernando VI, no tardó en ver en aquel marino ejemplar algo más que un sabio: lo necesitaba como agente secreto. La rivalidad con Inglaterra exigía rejuvenecer una flota desfasada, y nadie mejor que el testigo de los triángulos de Deptford para copiar lo que funcionaba. Así nació la misión de 1749, con el falso nombre de Mr. Josue y una coartada de comerciante sueco.

Ilustración española

Capítulo III: El gran salto tecnológico

El informe secreto que Jorge Juan depositó sobre la mesa de Ensenada en 1750 no era una mera crónica: era un manual completo de construcción naval a la inglesa. En sus páginas desplegaba planos, cálculos de desplazamiento, relaciones de eslora y manga, disposiciones de la artillería y, sobre todo, el secreto mejor guardado de la marina británica: la técnica de los «navíos de línea» de tres puentes, capaces de sostener combates prolongados y maniobrar con un viento que a los buques españoles dejaba tumbados.

Con esos planos bajo el brazo, el marino alicantino fue nombrado director de construcciones de la Armada. En los arsenales de Cartagena, Ferrol y La Carraca, se empezaron a levantar navíos según el nuevo sistema, que combinaba solidez estructural con velocidad. Los carpinteros de ribera ingleses que Juan había contratado en secreto dirigieron las obras. En pocos años, España botó una nueva generación de buques —entre ellos los poderosos «San Juan Nepomuceno» o «San Ildefonso»— que igualaban en prestaciones a los mejores navíos británicos.

Pero el científico no se limitó a copiar. En 1753 funda el Real Observatorio de Cádiz, el primer centro astronómico moderno de España, donde se forman generaciones de oficiales en navegación astronómica. En 1771, ya al final de su vida, entrega a la imprenta su obra definitiva: el Examen marítimo, un tratado que aplica por primera vez el cálculo integral a la teoría de la construcción naval. La obra se traduce al inglés, al francés y al italiano, y sitúa a Juan como uno de los padres de la ingeniería naval moderna.

Ilustración española

Capítulo IV: La última singladura y un eco sin fecha de caducidad

Jorge Juan y Santacilia murió en Madrid el 21 de junio de 1773. Tenía sesenta años y un prestigio que ningún otro marino español había alcanzado desde la época de los grandes almirantes. Pero su legado no se extinguió con él. Los astilleros que modernizó siguieron botando navíos durante décadas, y el Observatorio de Cádiz fue el germen de la astronomía institucional en España. Sus observaciones sobre la desviación de la plomada en los Andes tardaron casi un siglo en ser plenamente comprendidas, y hoy figuran en los manuales de geodesia.

Hay un dato final, casi anecdótico, que encierra la dimensión humana de aquel espía geómetra. Tras su muerte, entre sus papeles se encontraron cuadernos de viaje con esbozos de indígenas, orquídeas ecuatoriales y fragmentos de quichua. Aquel hombre que robó secretos a la todopoderosa Royal Navy nunca dejó de ser un científico apasionado. Los archivos del Museo Naval aún conservan esos cuadernos. En sus páginas anida la paradoja de un siglo que creía a la vez en la razón, el cañón y la belleza de una flor dibujada a lápiz sobre la nieve perpetua.

El Gobierno Vasco prohíbe circular a camiones de más de 7.500 kilos el 12 de agosto por el eclipse solar

El Gobierno Vasco ha prohibido la circulación de vehículos de más de 7.500 kilos por todas las carreteras de la comunidad durante el 12 de agosto, jornada en la que un eclipse solar total recorrerá el norte peninsular. La orden, firmada por la directora de Tráfico, Estíbaliz Olabarri, se publica este viernes en el Boletín Oficial del País Vasco y establece una restricción ininterrumpida desde las 00:00 hasta las 24:00 horas.

Prohibición total para vehículos pesados en todo el territorio

La medida afecta a toda la red viaria de la comunidad autónoma sin excepciones geográficas. Únicamente quedan excluidos de la prohibición los autobuses y autocares, según precisa el texto normativo. La orden otorga a la Ertzaintza la facultad de proceder a la retirada del vehículo y su depósito si este constituye un peligro o genera perturbaciones graves, en caso de que el conductor no lo haga por sí mismo.

El eclipse solar, que en algunas zonas de Euskadi podrá apreciarse en su totalidad hacia las 20:27 horas, ha llevado al Ejecutivo de Imanol Pradales a adoptar esta restricción excepcional. La última vez que se decretó una inhibición tan amplia del tránsito de camiones por un evento astronómico fue durante el eclipse de 1999, aunque entonces las limitaciones fueron parciales y acotadas a determinadas franjas horarias.

El texto también contempla la posibilidad de que la Dirección de Tráfico autorice circulaciones puntuales en función de cómo evolucione el tráfico, con instrucciones directas a la Ertzaintza y comunicación a las asociaciones de transportistas.

Fenadismer tacha la medida de ‘despropósito’ y anuncia recursos

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha reaccionado con dureza. En un comunicado difundido este viernes, califica la decisión del Gobierno Vasco de “despropósito” y ya había solicitado al Ejecutivo autonómico que no imitara a Navarra, donde una medida idéntica entró en vigor la semana pasada.

Fenadismer sostiene que la prohibición forzará a miles de camiones a detenerse al unísono en áreas de descanso y arcenes, lo que generará “problemas de seguridad vial adicionales” además de perjuicios logísticos y económicos. La patronal subraya que la fecha elegida está muy próxima a las restricciones de circulación propias del 15 de agosto, festividad nacional, y ha advertido que combatirá “este atropello regulatorio” mediante todas las vías administrativas y de recurso disponibles.

La prohibición simultánea de camiones en Euskadi y Navarra el 12 de agosto busca prevenir incidentes durante un eclipse total que podría movilizar millas de desplazamientos, pero el sector del transporte advierte de un colapso logístico en el norte peninsular.

Impacto en la cadena logística y encaje con el calendario estival

La decisión del Gobierno foral de Navarra, pionera en este caso, ya había generado controversia en el sector. Ahora, con la adhesión vasca, el corredor de transporte entre la cornisa cantábrica y el resto de la península queda bloqueado para vehículos pesados durante 24 horas. Fuentes del Departamento de Transportes navarro señalaron que la medida se adoptó por criterios de seguridad vial, dada la previsible afluencia de vehículos particulares para observar el fenómeno.

El Gobierno Vasco ha recogido en la orden la posibilidad de que la Ertzaintza autorice el paso de camiones en situaciones imprevistas. Sin embargo, los transportistas critican que esta salvaguarda resulta insuficiente para planificar las rutas con antelación. La normativa exige, además, que se comunique a las asociaciones del sector cualquier excepción que se dicte durante la jornada.

El eclipse solar de 2026 será visible de forma total en una franja que atraviesa el norte de España desde Galicia hasta Cataluña. En Euskadi y Navarra, la fase de totalidad durará aproximadamente dos minutos, lo que ha llevado a las administraciones a extremar las precauciones. La restricción al transporte pesado, aunque inédita en su alcance actual, se suma a otras disposiciones adoptadas en décadas anteriores para momentos de tránsito masivo, como las limitaciones durante los Sanfermines o en operaciones especiales de la DGT.

La propuesta de arranque de viñedo de La Unión Extremadura: 5.000 €/ha y al menos un 10% de la superficie

La Unión Extremadura ha presentado hoy, 11 de julio, una propuesta de arranque de viñedo para la campaña 2026/27 que contempla una ayuda a tanto alzado de 5.000 euros por hectárea y afectaría, como mínimo, al 10 % de la superficie vitícola de la región. La iniciativa busca paliar la crisis estructural que arrastra el sector desde hace años, según ha informado la organización agraria en un documento detallado.

En qué consiste la propuesta de arranque de viñedo

La medida planteada por La Unión Extremadura no es voluntaria en su totalidad: la ayuda a tanto alzado (una cantidad fija por hectárea, independiente del coste real del arranque) se fija en 5.000 euros y se exigiría que el viticultor elimine al menos el 10 % de su superficie productiva. El objetivo es reducir de manera ordenada la capacidad de producción y evitar nuevos excedentes que hundan los precios.

La propuesta está diseñada para la campaña 2026/27 y se enmarca en la normativa comunitaria de reestructuración y reconversión, que permite a los Estados miembros articular intervenciones de este tipo con fondos de la Política Agraria Común (PAC). No obstante, se trata de una propuesta de la organización, por lo que necesitaría el respaldo de la Administración y su encaje en el Plan Estratégico Nacional para ser efectiva.

La crisis estructural que arrastra el viñedo extremeño

El sector vitivinícola extremeño encadena ejercicios marcados por la baja rentabilidad, el estancamiento de los precios en origen y una demanda que no absorbe la producción regional. La Unión Extremadura justifica su iniciativa en la necesidad de una intervención de calado, ya que, según sus análisis, la situación de de de larga duración de la crisis obliga a medidas más allá de los planes de promoción o los ajustes voluntarios.

La organización advierte de que sin una reducción forzosa de la superficie cultivada, el riesgo de abandono desordenado de explotaciones es alto, lo que provocaría un deterioro aún mayor del tejido económico rural. La propuesta de arranque (es decir, la eliminación física de las cepas) se plantea como una intervención directa en el mercado.

La propuesta de La Unión Extremadura fija un listón mínimo del 10 % de la superficie arrancada, una intervención que marcaría un antes y un después en el viñedo extremeño.

Qué consecuencias tendría para las comarcas rurales de Extremadura

El arranque de viñedo a esta escala tendría un impacto territorial considerable. Extremadura cuenta con cerca de 86.000 hectáreas de viñedo, concentradas en comarcas como Tierra de Barros, Ribera del Guadiana o Montánchez. Con la aplicación de la propuesta, se dejarían de cultivar, como mínimo, unas 8.600 hectáreas, lo que supondría una pérdida de empleo agrario directo en las zonas rurales más dependientes del cultivo de la vid.

Sin embargo, desde La Unión Extremadura se defiende que la reducción ordenada permitiría preservar la viabilidad de las explotaciones supervivientes, al equilibrar oferta y demanda y estabilizar los precios. La propuesta también contempla que el viticultor que arranque reciba la ayuda sin tener que reinvertir necesariamente en nuevos derechos de plantación, una flexibilidad que busca reducir los costes del abandono controlado.

🌾 Ficha de la medida

  • Organismo responsable: La Unión Extremadura (proponente); la decisión final corresponde a la Administración central y autonómica.
  • Normativa o convocatoria: Propuesta de Arranque de Viñedo 2026/27 (documento presentado por la organización).
  • A quién afecta: Viticultores extremeños con viñedo productivo, con obligación de reducir al menos el 10 % de la superficie.
  • Cuantía / Plazo: Ayuda a tanto alzado de 5.000 euros por hectárea arrancada. Campaña 2026/27.
  • Estado: Propuesta presentada a la Administración; a la espera de que sea evaluada y, en su caso, aprobada e incluida en el marco de la PAC.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: La Unión Extremadura ha propuesto un plan de arranque de viñedo con 5.000 €/ha y la obligación de eliminar al menos un 10 % de la superficie.
  • 👥 A quién afecta: A los viticultores extremeños, especialmente en comarcas de alta dependencia del viñedo.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Reducción de la producción para salvar precios, con posible pérdida de empleo agrario pero evitando el abandono masivo.

Detenido un profesor jubilado de 74 años en Torroella por presuntos tocamientos a seis alumnas, tres menores

Los Mossos d’Esquadra han detenido en Torroella de Montgrí (Baix Empordà) a un profesor jubilado de 74 años como presunto autor (la persona señalada como responsable sin condena firme) de tocamientos a al menos seis alumnas a las que daba clases particulares en su propio domicilio. Tres de las víctimas eran menores de edad en el momento de los hechos, según ha confirmado la policía autonómica.

La primera denuncia destapó el caso

El caso comenzó a conocerse después de que una alumna, a la que el profesor preparaba para la asignatura de Matemáticas, interpusiera una denuncia el pasado 1 de julio. Según la información recabada por los Mossos d’Esquadra, la joven relató que el docente le hizo tocamientos durante una clase individual en su vivienda de Torroella.

A raíz de esa primera denuncia, otras cinco alumnas se decidieron a contar experiencias similares. De las seis víctimas que han dado el paso hasta ahora, tres eran menores de edad en la fecha de los presuntos abusos. Los investigadores no descartan que el número de afectadas aumente en los próximos días.

El perfil del profesor y su presunto método

El detenido, que durante años se había labrado buena fama como profesor particular, preparaba a adolescentes —chicos y chicas de entre 15 y 18 años— para el bachillerato y la selectividad. Daba las clases en su domicilio, a menudo con otros familiares presentes en la casa.

Las pesquisas apuntan a que el hombre solo habría abusado de las alumnas y que evitaba cualquier contacto cuando las clases eran en grupo. Fuentes cercanas al caso explican que, presuntamente, empezaba con insinuaciones y tocamientos en zonas como los muslos, incrementando la frecuencia y la gravedad de los actos a medida que ganaba confianza con la víctima.

La investigación continúa abierta y los Mossos no descartan la aparición de nuevas denuncias en los próximos días.

El hombre, que gozaba de un amplio círculo de alumnos, habría elegido los momentos en los que se quedaba a solas con las chicas para cometer los presuntos tocamientos. Esta pauta se repite en los testimonios recabados hasta ahora.

Investigación abierta y posibles más víctimas

Los Mossos d’Esquadra mantienen al profesor jubilado bajo custodia a la espera de que pase a disposición del juzgado de guardia de La Bisbal d’Empordà. La causa se encuentra en fase de instrucción y, por el momento, el hombre está siendo investigado como presunto autor de un delito de abuso sexual.

La policía autonómica ha hecho un llamamiento a posibles víctimas que aún no hayan denunciado para que se pongan en contacto con la comisaría. El caso ha causado conmoción en Torroella de Montgrí, una localidad donde el profesor era conocido por su labor de refuerzo educativo.

La investigación sigue su curso para esclarecer el alcance exacto de los hechos y determinar si existieron más episodios en los años de actividad docente del detenido.

EH Bildu convoca una cadena humana en la frontera con Francia para reclamar una selección vasca oficial durante el Mundial

EH Bildu ha convocado una cadena humana para el próximo martes en la frontera de Irún, bajo el lema ‘Una nación, una selección’, en demanda de la oficialidad de la selección vasca de fútbol en pleno desarrollo del Mundial.

La convocatoria, difundida en redes sociales por Arnaldo Otegi, líder de EH Bildu, se produce apenas cuatro horas antes de la semifinal del Mundial de 2026, en la que se prevé la participación de la selección francesa y, si supera a Bélgica, la de España. La formación abertzale se ha sumado así a un acto organizado por las plataformas soberanistas Zazpi Baietz, Gure Esku y Gu ere Bai!.

Detalles de la movilización y el contexto del Mundial

La marcha se desarrollará en el puente de Santiago y consistirá en una cadena humana con el objetivo de reivindicar la creación de una selección vasca oficial, una demanda que ha cobrado fuerza en las últimas semanas coincidiendo con la fase decisiva del campeonato. La hipotética semifinal entre España y Francia ha sido un factor determinante en la elección de la fecha y el lugar.

Paralelamente, el colectivo Uztailak 14 (U14), catalogado como radical por las autoridades y que mantiene vínculos con la escisión abertzale Jardun, ha convocado una protesta en la localidad vascofrancesa de Ezpeleta. Esta segunda movilización ha puesto en alerta a los responsables policiales galos, según informó El Mundo en su edición del 10 de julio.

Las posiciones de los actores implicados y la respuesta institucional

Desde el entorno de EH Bildu se ha impulsado la participación en la marcha con un discurso inequívocamente soberanista. Otegi, en sus redes sociales, escribió: ‘¡Una nación, una selección!’, en apoyo a la iniciativa. Las plataformas convocantes han mantenido desde el inicio del Mundial una campaña de movilizaciones con el lema ‘Una nación, una selección’.

El acto central en el puente de Santiago, a las 17.00 horas del martes, reivindica una selección vasca oficial en un momento de máxima audiencia futbolística.

Por su parte, la Policía gala ha extremado la vigilancia ante la protesta de U14 en Ezpeleta, según las mismas fuentes. En el lado vasco, la Ertzaintza mantiene su dispositivo de seguridad habitual para este tipo de concentraciones. No se ha informado de un despliegue especial.

La reivindicación, sin embargo, no es nueva en la escena política vasca. El Parlamento Vasco ha debatido en distintas legislaturas sobre la posibilidad de impulsar el reconocimiento internacional de la selección vasca, aunque ninguna propuesta ha logrado los apoyos suficientes para salir adelante. La cuestión combina elementos identitarios con el debate sobre el modelo territorial y el encaje de Euskadi en el Estado.

Antecedentes de movilizaciones y contestación social

La reivindicación de la selección vasca ha vivido varios episodios en los últimos años. El pasado 15 de noviembre de 2025, EH Bildu, la Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) y otras organizaciones juveniles afines lideraron las movilizaciones previas al partido amistoso entre Euskadi y Palestina en San Mamés. Aquel encuentro contó con la presencia en el palco del lehendakari Imanol Pradales, lo que fue interpretado como un respaldo simbólico del Gobierno Vasco a la selección vasca.

Durante el presente Mundial, han aparecido pegatinas contra la selección española en comercios y edificios públicos de municipios como Getxo. La plataforma juvenil Ernai impulsó además una campaña de robo de camisetas de España en centros comerciales de Bilbao, Vitoria-Gasteiz y Pamplona. Pese a ello, las ventas de camisetas de la selección española en Euskadi se han multiplicado, según datos de establecimientos y mercadillos, a pesar de la agresión sufrida por un aficionado en las fiestas del barrio vitoriano de Aranbizkarra, un hecho que fue condenado por todos los partidos del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz excepto EH Bildu.

El Movimiento Socialista, una corriente juvenil de carácter neocomunista con ramificaciones en el conjunto de España, también ha mostrado su apoyo a la protesta del martes. La coincidencia de estas movilizaciones con la fase final del Mundial otorga una visibilidad nacional e internacional a la reivindicación de la oficialidad de la selección vasca.

Aeropuerto de Bilbao: guerra política entre PNV y EH Bildu por el nombre

El Parlamento Vasco ha acogido este jueves la proposición no de ley de EH Bildu para añadir el nombre del primer lehendakari, José Antonio Aguirre, al aeropuerto de Bilbao, una iniciativa que ha desatado un duro enfrentamiento con el PNV y ha sacado a la luz las diferentes lecturas que ambas formaciones hacen del legado del histórico dirigente nacionalista.

La propuesta registrada por la formación de Arnaldo Otegi defiende que el complejo aeroportuario pase a denominarse Aeropuerto lehendakari Aguirre-Bilbao/Bilbo o una fórmula equivalente pactada con las instituciones. Su argumentario se apoya en la trayectoria de Aguirre como presidente del primer Gobierno vasco durante la Guerra Civil y en su capacidad para reunir en aquel ejecutivo a nacionalistas, socialistas, republicanos y comunistas bajo “el compromiso compartido de la defensa del autogobierno y las libertades democráticas”.

La iniciativa de EH Bildu: de Aguirre a la práctica internacional

En el texto registrado en la Cámara vasca, EH Bildu recalca que los aeropuertos “no son meras infraestructuras estratégicas” sino “las principales puertas de los países”, y recuerda que es práctica habitual que los aeródromos de las capitales lleven el nombre de presidentes o dirigentes democráticos. Cita, entre otros, el Charles de Gaulle de París, el John F. Kennedy de Nueva York, el Josep Tarradellas Barcelona-El Prat o el Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

De los 46 aeropuertos de la red de Aena, cinco llevan ya el nombre de personalidades históricas. La formación abertzale sostiene que Aguirre, que presidió el Ejecutivo autonómico “en medio de la guerra, la amenaza del fascismo y el ataque contra las instituciones vascas” y que mantuvo la legitimidad democrática desde el exilio, merece ese mismo reconocimiento institucional en la principal conexión aérea de Euskadi.

El PNV replica: “Bienvenidos, pero respeten todo su legado”

La reacción del PNV no se ha hecho esperar. El lehendakari, Imanol Pradales, ha dirigido sus críticas directamente a la izquierda abertzale: “Es una propuesta más que se puede analizar. Pero me gustaría recordar algo que han olvidado históricamente: el legado de Aguirre y su legitimidad democrática volvieron a Euskadi con el lehendakari Leizaola, mediante el Estatuto de Gernika y la reconstrucción del país. Era entonces cuando había que defenderlo, y ustedes se opusieron. No solo eso. Durante décadas, su familia política se dedicó a combatirlo”.

Pradales ha recordado que Aguirre repudió el uso de la violencia para fines políticos y ha instado a EH Bildu a “poner en práctica y respetar todo su legado”. Más contundente aún se ha mostrado el presidente del PNV, Aitor Esteban, quien ha preguntado por los referentes históricos de la formación de Otegi: “¿Cuáles son? Txabi Etxebarrieta, Argala, Gadafi, Txapote, Josu Ternera… el propio Otegi. Tienen un legado que no es muy vistoso y tienen que tirar del de otros, pero eso es PNV”.

La propuesta de EH Bildu busca convertir el aeropuerto en un homenaje al primer lehendakari, mientras el PNV denuncia un intento de apropiarse de una figura central de su propia tradición política.

El procedimiento para el cambio de nombre, en manos del Estado

Modificar la denominación oficial de un aeropuerto de la red de Aena requiere, según recuerdan fuentes del sector, un acuerdo entre el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y las instituciones vascas. El aeródromo de Loiu, que en 2025 batió su récord con 7.062.681 pasajeros, es el decimotercero del país por tráfico y un nodo estratégico para la conectividad del norte peninsular.

La terminal actual, obra del arquitecto Santiago Calatrava conocida como La Paloma, entró en servicio en el año 2000 sobre una explanada del municipio de Loiu, a doce kilómetros de Bilbao. En el debate parlamentario, PNV y EH Bildu han chocado también sobre la utilidad de la propuesta en un momento en que, según Esteban, “nos ofrecen ir juntos pero discrepan de nuestras políticas”. El pleno, aún sin fecha de votación, deberá medir el respaldo de los grupos a una iniciativa que tensa el tablero vasco y que trasciende, por su simbolismo, las fronteras forales.

El PSE-EE, socio del Gobierno Vasco, no ha fijado por ahora una postura pública definitiva, mientras que el PP ha adelantado su rechazo por considerar que el cambio responde a un “reparto de siglas” del nacionalismo. Aena, por su parte, se remite a lo que acuerden las administraciones competentes.