España es el segundo país de la UE que más energía consume en aire acondicionado, según Eurostat

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Eurostat ha publicado que España gastó 14.300 terajulios (TJ) en refrigeración doméstica en 2024, el doble que en 2018, situándose como el segundo país de la UE, solo por detrás de Italia (26.300 TJ).
  • ¿Quién está detrás? La Oficina Estadística de la UE, con datos que reflejan el impacto de las olas de calor y la creciente dependencia del aire acondicionado en los hogares del sur de Europa.
  • ¿Qué impacto tiene? El incremento sostenido del consumo de refrigeración choca con los objetivos de eficiencia energética del Pacto Verde Europeo y presiona al Gobierno español para acelerar la rehabilitación de edificios y la adopción de sistemas más eficientes.

Según los últimos datos de Eurostat, hechos públicos este mes de julio, España consumió 14.300 terajulios de energía en refrigeración de espacios durante 2024, el doble que en 2018. La cifra, solo superada por Italia (26.300 TJ), confirma una tendencia al alza que complica los objetivos climáticos de la Unión Europea.

El doble que hace seis años: la serie que desvela Eurostat

La estadística europea muestra un aumento prácticamente constante del consumo de aire acondicionado en los hogares de los Veintisiete. En el conjunto de la UE, el gasto energético para refrigeración alcanzó cerca de 80.000 terajulios en 2024, frente a los 40.500 TJ de 2018. Solo en 2020 (–2,5 %) y 2023 (–1,9 %) se registraron ligeros descensos interanuales.

España ha multiplicado por 2,3 su consumo de refrigeración desde 2010, cuando lideraba la clasificación con 6.400 TJ. Entre 2015 y 2024, el incremento absoluto fue de 8.400 TJ, el segundo mayor de la UE tras Italia (14.900 TJ) y por delante de Grecia (6.100 TJ).

En términos relativos, sin embargo los porcentajes de energía destinada exclusivamente al aire acondicionado sobre el consumo total de los hogares son más bajos en España (2,5 %) e Italia (2,3 %) que en países como Chipre (16 %) o Grecia (7,4 %). La explicación es sencilla: los hogares españoles tienen un mix energético mayor, pero el volumen bruto de refrigeración es colosal.

Por qué el Green Deal se atraganta con el aire acondicionado

El Pacto Verde Europeo, con su ambicioso objetivo de reducción de emisiones, incluye un pilar de eficiencia energética que se ve directamente amenazado por la explosión del consumo de refrigeración. La Directiva de Eficiencia Energética y la Directiva de Eficiencia Energética en Edificios obligan a los Estados miembros a reducir el consumo de energía primaria y final, pero las olas de calor cada vez más frecuentes empujan en sentido contrario.

En España, el Gobierno ha incluido medidas de rehabilitación energética en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con los fondos Next Generation. Pero la velocidad de ejecución es lenta: apenas el 47 % de los fondos comprometidos han llegado a las convocatorias de rehabilitación residencial. Mientras tanto, el parque de viviendas sigue dependiendo de equipos de aire acondicionado poco eficientes.

Eurostat refrigeración España

El Eje del Poder Europeo

El reparto de la factura térmica en la UE refleja una división clásica entre el norte y el sur. Los países mediterráneos soportan un consumo de refrigeración muy superior al de los nórdicos o centroeuropeos, lo que crea una asimetría en las políticas de eficiencia. Bruselas intenta equilibrar la balanza con fondos del Fondo de Cohesión y del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), pero la tensión es evidente: cada ola de calor incrementa la demanda eléctrica y pone a prueba la estabilidad de la red.

España se sitúa en una posición incómoda. Por un lado, es el segundo mayor consumidor absoluto de refrigeración de la UE; por otro, su dependencia del gas para generar electricidad en horas punta eleva las emisiones y encarece la factura. Las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía indican que, sin una intervención masiva en la envolvente térmica de los edificios, el consumo de aire acondicionado en el sur de Europa podría duplicarse de nuevo antes de 2035.

El sur de Europa se recalienta, y con ello, la factura energética y la credibilidad del Green Deal quedan bajo presión cada verano.

La Comisión Europea ya ha advertido en su último informe de progreso del Pacto Verde que los objetivos de eficiencia energética para 2030 están en riesgo si no se acelera la renovación del parque edificatorio. España, que asumió el compromiso de rehabilitar 1,2 millones de viviendas antes de esa fecha, apenas ha completado un tercio del camino.

El precedente de la crisis energética de 2022, cuando los precios del gas se dispararon y los hogares redujeron la calefacción, demuestra que la demanda de refrigeración es mucho más rígida. No se puede apagar el aire acondicionado en una ola de calor sin consecuencias para la salud. Por eso, la única salida es invertir en sistemas pasivos de climatización, como el aislamiento térmico, las cubiertas vegetales o las bombas de calor de alta eficiencia.

La próxima revisión de la Directiva de Eficiencia Energética en Edificios, prevista para otoño de 2026, será el campo de batalla donde España y los demás países del sur intentarán arrancar más fondos europeos para adaptar sus viviendas a un clima cada vez más extremo. Mientras tanto, los termostatos de Madrid, Sevilla o Barcelona seguirán consumiendo energía a un ritmo que Bruselas observa con creciente preocupación.

Antonio de Ulloa, el científico que descubrió el platino

Capítulo I: El polvo gris del río Pinto

La lluvia caía sobre el campamento minero con una insistencia que ahogaba los gritos de los capataces. Antonio de Ulloa, marino de veintitantos años, enfundado en un capote que ya no sabía a cuero sino a humedad, se inclinaba sobre la batea que un esclavo le tendía. Entre las arenas negras y los granos dorados, algo brillaba distinto: un polvo gris, pesado, que los lavadores de oro desechaban con fastidio. Aquel metal, le dijeron, era inútil: ni se fundía ni se dejaba separar del oro. Ulloa lo frotó entre los dedos, sintió su densidad inusual y guardó una muestra en un pequeño frasco de vidrio. Corría el año de 1736, quizá 1737, y aquel polvo apenas intuido terminaría por cambiar la tabla periódica del mundo.

Capítulo II: Los caballeros del meridiano

La presencia de Ulloa en aquellos parajes no era casual. La Academia de Ciencias de París había organizado una expedición para medir un grado del meridiano terrestre en el ecuador y así zanjar la disputa sobre la forma de la Tierra —achatada en los polos o en el ecuador—. La Corona española, celosa de sus dominios americanos, accedió a que los científicos franceses pisaran suelo virreinal pero con una condición: dos jóvenes oficiales de la Armada española, Antonio de Ulloa y Jorge Juan y Santacilia, les acompañarían como representantes del rey, observadores y cartógrafos. Ambos, con apenas veinte años y una formación matemática excepcional para la época, zarparon de Cádiz en mayo de 1735 junto a Louis Godin, Pierre Bouguer y Charles Marie de La Condamine. La misión, que se preveía de tres años, se alargó durante casi una década de pugnas científicas, penalidades andinas y descubrimientos que iban mucho más allá de la geodesia.

expedición geodésica francesa

Capítulo III: Un metal que no era oro

Fue en las selvas del Chocó, en la provincia de Esmeraldas, donde los dos marinos toparon con el mineral que los indígenas llamaban platina o «platina de Pinto», por el río que lo arrastraba. Los mineros locales lo despreciaban: mezclado con el oro, dificultaba la fundición porque su punto de fusión superaba con creces los hornos de la época. Cuando intentaban purificar el oro con mercurio o fuego, el platino se resistía obstinadamente. Ulloa y Juan, cultivados en la química experimental de la Ilustración, intuyeron que aquello no era un residuo sino un metal distinto. Ulloa anotó en sus cuadernos sus observaciones: color parecido al del estaño, gran pesadez, infusibilidad. «Es un metal que parece enemigo del fuego», escribiría luego, parafraseando el sentir de los fundidores.

Capítulo IV: Una carta con destino a la Corte

Las muestras de platino viajaron junto con los pliegos de la expedición cuando los marinos regresaron a España en 1744. Habían sobrevivido a naufragios, a la tensión con los académicos franceses y a la altitud de los páramos. Jorge Juan partió de incógnito hacia Londres para espiar los astilleros ingleses; Ulloa, en cambio, cuidó la redacción del informe que la Corona exigía. Así nació la Relación histórica del viaje a la América Meridional, que vio la luz en 1748, repleta de mapas, mediciones astronómicas y también de aquella curiosa noticia mineralógica: «En las minas del Chocó se halla un metal que llaman platina, de color ceniciento, tan sumamente duro y pesado que los naturales no pueden trabajarle por más que lo intentan». La descripción, que ocupa apenas unas páginas, fue la primera referencia científica que Europa tuvo sobre el platino.

Capítulo V: De los hornos de mercurio a las pompas virreinales

El descubrimiento del platino fue solo un capítulo en la vida de Ulloa. Durante los años siguientes, ascendió en la Armada, fue nombrado gobernador de Huancavelica —la mina de mercurio más importante del virreinato del Perú— y, más tarde, gobernador de la Luisiana, entonces una colonia española en el Misisipi. En Huancavelica, entre 1758 y 1764, intentó modernizar las explotaciones mineras, reducir la mortandad de los indígenas y acabar con las corruptelas de los corregidores. En la Luisiana, en 1766, desplegó sus dotes diplomáticas para atraer colonos franceses a la soberanía española, pero la oposición de los criollos desembocó en una revuelta que le obligó a abandonar Luisiana. A su regreso a Europa, una tormenta y un buque inglés le depararon dieciocho meses de cautiverio en Portsmouth, donde, deliciosa paradoja, pudo consultar bibliotecas científicas y cartearse con la Royal Society. Años después, ya como almirante, sería elegido miembro de la misma institución que le había retenido.

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Capítulo VI: El legado incandescente del platino

El platino que Ulloa bautizó como «platina» tardaría décadas en ser aceptado como elemento. El secretismo con que la Corona española trató el hallazgo retrasó su estudio: el metal se consideró un veneno para el oro y se prohibió su extracción hasta 1778. Pero la semilla plantada por el marino ilustrado germinó en los laboratorios europeos. Cuando el químico francés Antoine Lavoisier clasificó los elementos, el platino ocupó su lugar junto a los metales nobles, y hoy es imprescindible en catalizadores, joyería y medicina. La España de la Ilustración, con hombres como Jorge Juan y Antonio de Ulloa, demostró que la ciencia no se detenía en las cortes ni en las fronteras. Y el platino, aquel polvo gris desdeñado por los mineros del Chocó, fue la prueba más brillante de que el mundo contenía maravillas que ni el fuego podía domeñar.

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Irán ataca bases de EE.UU. en Kuwait y advierte a los países del Golfo que no sirvan de escenario de guerra

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Irán lanzó ayer misiles y drones contra bases militares de Estados Unidos en Kuwait, Catar, Baréin, Omán y Jordania, en represalia por la campaña de bombardeos estadounidense.
  • ¿Quién está detrás? Las Fuerzas Armadas iraníes, con respaldo del régimen de Teherán, que justifica los ataques como legítima defensa.
  • ¿Qué impacto tiene? Irán advierte que cualquier país del Golfo que preste territorio a EE.UU. será considerado objetivo militar. Sube la tensión en el estrecho de Ormuz, cerrado por Irán, y amenaza directamente la seguridad de los aliados árabes.

Irán ha respondido este domingo a la cuarta noche consecutiva de bombardeos estadounidenses sobre su territorio con un ataque coordinado de misiles y drones contra bases militares de Estados Unidos en Kuwait, Catar, Baréin, Omán y Jordania. Es la mayor ampliación regional del conflicto desde la ruptura del alto el fuego del pasado 17 de junio, y llega acompañada de una amenaza explícita a las monarquías del Golfo: Teherán considera objetivo legítimo cualquier país que ceda su territorio para lanzar ataques contra Irán.

Los ataques del domingo: misiles, drones y un mensaje a las monarquías del Golfo

El Ministerio de Defensa iraní confirmó anoche el lanzamiento de ‘decenas de misiles balísticos y drones de ataque’ contra posiciones estadounidenses en al menos cinco países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Fuentes de inteligencia regionales consultadas por Moncloa.com confirman impactos en la base aérea de Ali Al Salem, en Kuwait, y en el puerto de Duqm, en Omán, ambos utilizados por el Pentágono como nodos logísticos para las operaciones contra Irán. También se registraron explosiones cerca de la base aérea Rey Faisal, en Jordania, y en las instalaciones navales de Manama, Baréin, donde la Quinta Flota tiene su cuartel general. Catar, sede del Comando Central Avanzado de EE.UU., pudo recibir impactos en zonas periféricas.

El ataque constituye una represalia directa por la campaña de bombardeos que Estados Unidos mantiene desde el pasado jueves, y que en la madrugada de este lunes ha sumado una cuarta oleada sobre objetivos en el interior de Irán. Teherán, que había contenido sus respuestas durante semanas, ha decidido cambiar de escala y extender las hostilidades al territorio de los aliados árabes de Washington.

En un comunicado difundido por la agencia ISNA, el Ministerio de Exteriores iraní condenó los ‘bárbaros ataques’ estadounidenses y acusó a las monarquías del Golfo de haber convertido sus países ‘en un escenario para su guerra ilegal y criminal contra la nación iraní’. El portavoz Esmaeil Baghaei, en un mensaje en X, afirmó que ‘Irán no ataca; los golpes de Irán contra bases y activos militares estadounidenses estacionados en el sur del golfo Pérsico constituyen un ejercicio legítimo y legal de su derecho inherente a la legítima defensa bajo el derecho internacional.

La amenaza explícita a los países del Golfo y el cierre del estrecho de Ormuz

Golfo Pérsico

La nota de Teherán incluye una advertencia que cambia los parámetros del conflicto. ‘Los países vecinos están obligados, en virtud del derecho internacional, a impedir que el agresor utilice su territorio e instalaciones para llevar a cabo una agresión militar contra Irán’, señala el comunicado. La lectura es inequívoca: si un Estado del Golfo permite operaciones contra Irán desde su suelo, Teherán lo considerará parte beligerante y atacará sus infraestructuras militares, y potencialmente energéticas.

La amenaza se produce apenas dos semanas después de que Irán decretase el cierre del estrecho de Ormuz —por el que transita un tercio del crudo mundial— en represalia por los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero. Aquella acción militar, bautizada como Operación Guardián del Estrecho, desencadenó la guerra y forzó la mediación de Omán para alcanzar una tregua en abril y un memorando de entendimiento el 17 de junio. Sin embargo, las discrepancias sobre la interpretación del acuerdo y la reapertura del paso marítimo han reavivado los combates.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido ‘máxima moderación’ y ha instado a todas las partes a ‘evitar nuevas acciones de escalada y tomar medidas inmediatas para desescalar’. Washington no ha comentado oficialmente los impactos del domingo, pero fuentes del Pentágono reconocen que la situación en la región es ‘extremadamente volátil’.

El eje de la guerra se ha desplazado de un intercambio bilateral a una crisis de seguridad colectiva en el Golfo, con Irán dispuesto a atacar a los aliados de Washington si mantienen su respaldo logístico.

Equilibrio de Poder

El ataque iraní contra países del Golfo —y no solo contra la presencia militar estadounidense— reconfigura el tablero regional en un momento especialmente delicado. La administración Trump enfrenta ahora un dilema: mantener una campaña de bombardeos mientras sus aliados árabes empiezan a ser objetivos directos, o buscar una vía diplomática que restablezca el frágil memorando de junio.

Moscú, que ha mantenido un perfil bajo durante las primeras semanas del conflicto, observa con creciente inquietud una escalada que podría arrastrar a sus socios comerciales del Golfo y desestabilizar aún más los mercados energéticos. Fuentes del Kremlin consultadas por Moncloa.com señalan que la prioridad rusa es evitar que la guerra interrumpa sus exportaciones de crudo a través de puertos como Fujairah, lo que la convierte en un actor potencialmente mediador.

Para la Unión Europea, el conflicto supone un quebradero de cabeza energético de primer orden. Con el estrecho de Ormuz bloqueado de facto, el precio del barril Brent ha superado los 130 dólares, y las economías del sur de Europa, incluida España, sufren una presión inflacionista adicional. España mantiene desplegada la fragata Blas de Lezo en la operación Aspides de la UE, con instrucciones de proteger la libertad de navegación, aunque la misión se encuentra ahora bajo amenaza directa.

La frontera sur española también es sensible: una guerra abierta entre Irán y los países del Golfo podría reavivar el malestar en el Magreb y el Sahel, donde actores como Marruecos y Argelia observan con atención el alineamiento de sus suministradores de armas y el flujo de inversiones. El riesgo de que el conflicto contamine las relaciones bilaterales es real, sobre todo si alguno de los intereses energéticos españoles en la región se ve afectado.

A corto plazo, la prioridad inmediata es evitar que los ataques se extiendan a infraestructuras civiles o a campos de petróleo saudíes, lo que dispararía una crisis humanitaria y económica global. La OTAN está siguiendo la situación minuto a minuto, aunque por ahora no se ha activado el artículo 5. No obstante, la posibilidad de que un misil iraní alcance por error territorio de un aliado, como ya ha ocurrido con Polonia en el conflicto ucraniano, añade una capa de impredecibilidad. Se espera que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convoque una sesión de emergencia en las próximas horas.

Samsung Salud datos borrará tu información si no aceptas el nuevo uso en la IA

Samsung ha decidido esta semana que la privacidad de los datos de salud de millones de usuarios se someta a un ultimátum sin precedentes. La compaña surcoreana ha activado un controvertido aviso en su aplicación Samsung Health, que obliga a consentir el uso de los datos personales para el entrenamiento de inteligencia artificial si se quiere mantener la sincronización de la información. La alternativa es tajante: negarse implica que Samsung borrará todos esos registros acumulados.

Claves de la operación

  • El nuevo consentimiento para IA es obligatorio para sincronizar. La app muestra un interruptor titulado «Consentimiento del uso de datos de salud para el entrenamiento y modelado de IA» y, si se desactiva, la sincronización con la cuenta Samsung se bloquea.
  • La negativa supone la eliminación de los datos históricos. Samsung advierte de que, si no se acepta, los datos de salud almacenados se borrarán, salvo los que la ley exija conservar.
  • La firma replica una estrategia que ya levanta ampollas en Europa. Movimientos similares de otras tecnológicas han provocado investigaciones de la AEPD y de la Comisión Europea, por lo que esta decisión podría atraer pronto al regulador español.

El ultimátum de Samsung: consentir o perder los datos

La noticia la han adelantado medios especializados como Android Authority, que ha recogido las quejas de los primeros usuarios afectados. La activación de esta casilla no es opcional: si el usuario quiere seguir utilizando Samsung Health con todas sus funciones —en especial, la sincronización con otros dispositivos y la nube—, debe aceptar que la inteligencia artificial de Samsung entrene con sus métricas de sueño, frecuencia cardíaca, peso o niveles de actividad.

Según ha podido saber esta redacción, el mensaje que aparece en la aplicación es inequívoco. «Si no das tu consentimiento, no podrás sincronizar los datos de salud con tu cuenta de Samsung y estos se eliminarán, salvo que la ley exija lo contrario». La compañía no ha publicado ninguna comunicación oficial, pero fuentes del sector confirman que la medida afecta ya a usuarios en España.

Quien ceda sus datos de salud a Samsung estará entrenando la IA que mañana la propia empresa venderá a aseguradoras o a sistemas sanitarios privados.

La privacidad de la salud se convierte en moneda de cambio

Samsung no es la primera gran tecnológica que vincula el acceso a un servicio con la cesión de información personal, y la jugada llega en un momento especialmente delicado. En la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) considera los datos de salud como categorías especialmente protegidas, lo que obliga a un consentimiento explícito, libre e informado. Sin embargo, este tipo de «consentimiento forzoso» —si no aceptas, pierdes el servicio— ha sido cuestionado reiteradamente por las autoridades de control.

De hecho, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya ha sancionado en el pasado a empresas que utilizaron el mismo esquema: consentir o asumir la pérdida de funcionalidades. Samsung deberá demostrar que la recopilación de esas métricas es estrictamente necesaria para el servicio y que el usuario tiene una alternativa real que no sea la eliminación de sus datos.

En el mercado español, Samsung es líder en pulseras y relojes inteligentes. La app Samsung Health acumula millones de descargas y, con esta decisión, la compañía se hace con un caudal de información biométrica que antes solo gestionaba de forma local. El riesgo reputacional es alto si los reguladores interpretan que ha forzado la mano a sus usuarios.

El análisis de moncloa.com: lo que está en juego más allá del consentimiento

Desde esta redacción consideramos que el movimiento de Samsung tiene una lectura que trasciende la privacidad. En un contexto en el que la inteligencia artificial generativa necesita cantidades ingentes de datos para entrenarse, los fabricantes de wearables se han convertido en los guardianes de una información especialmente valiosa: los patrones de salud de millones de personas. Si Samsung logra que la mayoría de sus usuarios acepte la cesión, habrá creado un activo de datos con el que competir con Apple, Google o Amazon en el pujante negocio de la salud digital.

Cabe recordar que Apple ya integra en su aplicación Salud un enfoque muy diferente: los datos se procesan en el dispositivo y la compañía se ha mostrado mucho más cautelosa a la hora de vincularlos con la nube o con su IA. Samsung parece optar por la vía agresiva, probablemente porque su división de IA necesita acelerar el entrenamiento de modelos y la información de salud es un diferenciador frente a sus rivales.

No obstante, la arista regulatoria no es la única amenaza. Si los usuarios perciben que se les extorsiona con la pérdida de sus datos, muchos podrían migrar a otras plataformas. En España, donde el ecosistema de la salud digital está aún en fase de consolidación, un goteo de bajas podría ser difícil de revertir. La otra gran incógnita es si la AEPD abrirá un expediente de oficio. Los próximos quince días, mientras los usuarios empiezan a ver el aviso en sus móviles, serán decisivos.

Senegal al borde del abismo: la crisis de deuda que amenaza el Sahel y la frontera sur de España

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Una auditoría independiente reveló en febrero de 2025 que el expresidente Macky Sall ocultó entre 7.000 y 13.000 millones de dólares de deuda contraída entre 2019 y 2023, elevando la ratio deuda/PIB de Senegal del 75% al 132%.
  • ¿Quién está detrás? El propio Sall maquilló las cuentas con la complicidad por omisión del FMI y el Banco Mundial, que inyectaron otros 2.100 millones en 2023 pese a las señales de alerta.
  • ¿Qué impacto tiene? La posible suspensión de pagos desestabiliza el Sahel, abre espacio para que Rusia capte nuevos aliados y puede disparar la presión migratoria sobre Canarias.

Senegal lleva meses al borde del colapso financiero, pero lo que está en juego va mucho más allá de una simple crisis de deuda. La última democracia que resiste en el Sahel francófono se enfrenta a un agujero fiscal provocado por la ocultación masiva de pasivos durante el mandato de Macky Sall, con la Mirada permisiva del Fondo Monetario Internacional. Mientras el presidente Diomaye Faye intenta negociar un rescate que evite el impago, la inestabilidad que se avecina amenaza con convertir la ruta migratoria hacia Canarias en una autopista todavía más saturada y con entregar a Rusia el argumento perfecto para seguir erosionando la influencia europea en la región.

El agujero negro de la deuda senegalesa: 132% del PIB y un FMI cómplice

La cifra es demoledora: la deuda pública de Senegal pasó de representar menos del 75% del PIB a superar el 132% de la noche a la mañana. El detonante fue la publicación, el 12 de febrero de 2025, de una auditoría independiente encargada por el nuevo gobierno que desveló un agujero de entre 7.000 y 13.000 millones de dólares en préstamos no registrados contraídos durante el segundo mandato de Macky Sall (2019-2023). Según detalla Foreign Affairs, la presidencia y el ministerio de Finanzas mantuvieron esas operaciones fuera de los libros, ocultándolas tanto al Parlamento senegalés como a los equipos de supervisión del FMI y del Banco Mundial.

Lo más grave es que los organismos multilaterales ignoraron señales de alarma evidentes. Ya en junio de 2021 el FMI recibió solicitudes de Senegal para modificar los criterios de rendimiento fiscal; un año después, en 2022, directamente se levantó la exigencia de cumplirlos. A pesar de esas banderas rojas —y de los datos internos que demostraban sobreendeudamiento—, en mayo de 2023 el Banco Mundial aprobó 300 millones de dólares adicionales para el país y, apenas un mes después, el FMI dio luz verde a un nuevo paquete de 1.800 millones, desembolsando 279 millones de forma inmediata. En esta redacción hemos consultado los calendarios: la inyección se produjo en plena crisis política, mientras Sall maniobraba para mantenerse en el poder.

El argumento oficial del FMI, recogido en la revisión de diciembre de 2023, calificó aquel sobreendeudamiento como una mera “operación de gestión de deuda sin impacto material”. Hoy, con Dakar al borde del default y el gobierno de Faye obligado a aplicar recortes del 20% en sanidad y a congelar inversiones en infraestructura, esa justificación resulta difícil de sostener. La deuda acumulada está ya provocando atrasos en salarios públicos y amenaza subsidios energéticos cuyo recorte podría incendiar las calles.

La última democracia del Sahel, bajo asedio financiero y ruso

Senegal no es Burkina Faso, Malí o Níger. Mientras las juntas militares del Sahel central desmantelan instituciones, pierden terreno frente a grupos insurgentes y abren las puertas a mercenarios rusos, el país conserva una democracia viva que en 2024 demostró su músculo institucional al impedir que Sall retrasara las elecciones. Un Consejo Constitucional independiente y una sociedad civil movilizada forzaron la convocatoria que llevó a la presidencia al reformista Diomaye Faye y a su entonces aliado Ousmane Sonko. Pero ese capital político se está diluyendo a toda velocidad bajo el peso de una deuda que no generaron.

La crisis ha quebrado además el tándem reformista. En mayo de 2026, Faye destituyó a Sonko como primer ministro por su oposición frontal a negociar con el FMI. Sonko, convertido ahora en presidente de la Asamblea Nacional con el respaldo de 132 de los 165 diputados, ha advertido de que “nunca habrá un acuerdo con el FMI” —una posición que bloquea cualquier reestructuración de la deuda y deja al ejecutivo sin margen fiscal—. La parálisis institucional resultante, entre un presidente que necesita el rescate y un Parlamento que lo veta, es la antesala perfecta para el caos financiero.

Mientras tanto, desde Moscú se frota las manos. Rusia ha aprovechado cada foco de desorden en el Sahel para ofrecer “asistencia en seguridad” a cambio de acceso a recursos y bases. La implosión de la economía senegalesa entregaría al Kremlin un nuevo y valioso punto de entrada en la fachada atlántica africana, a escasos kilómetros de las rutas marítimas que conectan el Golfo de Guinea con Europa. En el Ministerio de Defensa español llevan meses siguiendo con preocupación el deterioro del flanco sur, en en particular por el efecto llamada que cualquier colapso tendrá sobre los cayucos que llegan a Canarias.

La caída de Senegal no sería solo una quiebra financiera; sería la muerte del último argumento democrático en el Sahel y un imán migratorio para Canarias.

FMI

Equilibrio de Poder

La lectura estratégica de esta crisis obliga a conectar tres tableros. En el eje Washington-Bruselas-Moscú, el FMI y el Banco Mundial arrastran una responsabilidad que condiciona su credibilidad. La Administración estadounidense —máxima accionista del Fondo— tendrá que decidir si presiona para aliviar la carga de la deuda senegalesa o si, por el contrario, mantiene la ortodoxia financiera y deja que la cuenta la paguen los ciudadanos y, a la postre, la estabilidad de toda África Occidental. En un contexto en el que la Casa Blanca ya ha dado muestras de priorizar el Indo-Pacífico sobre el Atlántico, la omisión sería interpretada por Rusia como una invitación a seguir tejiendo su red de influencia con los regímenes golpistas y, ahora, con un Senegal desesperado. Para la Unión Europea —y singularmente para España—, lo que ocurra en Dakar es una cuestión de seguridad interior.

El impacto para España se mide en términos de presión migratoria y de encaje geopolítico en el Magreb. La ruta atlántica hacia Canarias ya batió récords en 2025; si Senegal suspende pagos, los subsidios al combustible se eliminan y los empleos públicos se desploman, el flujo de cayucos se multiplicará sin que las políticas de contención marroquíes ni los acuerdos con Mauritania ofrezcan un dique sólido. En Moncloa saben que Marruecos tampoco está en condiciones de absorber otra crisis regional y que cualquier desestabilización del sur de la península ibérica alimenta discursos populistas y tensiona las ya frágiles costuras de la política migratoria común. Algunas fuentes consultadas por esta redacción apuntan a que el Ministerio de Defensa está actualizando los escenarios de intervención de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Guardia Civil en el archipiélago canario, un extremo que de confirmarse subrayaría la gravedad del momento.

El precedente histórico que mejor ilumina el riesgo actual es el de Grecia en 2010: un país con una democracia funcional, un gobierno reformista y una deuda heredada de un antecesor que manipuló las cuentas. Entonces, la troika impuso una austeridad draconiana que fracturó socialmente al país y estuvo a punto de sacarlo del euro. La diferencia es que Senegal no dispone de un Banco Central Europeo que le respalde ni de un paraguas de seguridad comparable. Si Faye fracasa, el vacío será llenado por actores autoritarios —internos o externos— que venderán estabilidad a cambio de libertades. La alternativa, con todo, tampoco es indolora: una reestructuración sin participación legislativa volvería a incendiar la calle y entregaría el discurso nacionalista a Sonko o a quien logre capitalizar el descontento. El equilibrio es tan precario que cualquier movimiento en falso puede acelerar la implosión. La próxima ventana crítica se abre en otoño, cuando venzan los primeros tramos de deuda comercial y el gobierno deba presentar unos presupuestos que, sin acuerdo con el FMI, serán papel mojado.

PP y Vox disparan un 500% el presupuesto para tauromaquia en Extremadura en 2026 y buscan blindarla como BIC

El Gobierno de Extremadura, formado por PP y Vox, ha incrementado en un 500% el presupuesto destinado a la tauromaquia para 2026, hasta alcanzar los 1,78 millones de euros, al tiempo que inicia los trámites para declararla Bien de Interés Cultural (BIC). La partida, gestionada por la Consejería de Agricultura que dirige Juan José García (Vox), multiplica por seis los 297.500 euros del ejercicio anterior.

El eje taurino de Vox: tradición, empleo y 28 millones de impacto

Según los datos de la Junta de Extremadura, el sector taurino genera un impacto económico estimado en 28 millones de euros y su peso en el mundo rural es considerable. Desde la Consejería se insiste en que la declaracion como BIC busca proteger una tradición con ‘arraigo rural’ y evitar su desaparición. ‘No se trata de un capricho ideológico, sino de defender una actividad que es parte de la identidad extremeña’, defienden fuentes del departamento.

El consejero García ha subrayado en varias ocasiones que el apoyo a la tauromaquia no es un gasto, sino una inversión en el tejido productivo extremeño. ‘Hablamos de un sector que genera un impacto económico anual de 28 millones de euros; es nuestra obligación protegerlo’, ha declarado. Esta visión ha sido respaldada por las asociaciones ganaderas y los profesionales del sector, que ven en la declaración de BIC una salvaguarda frente a los ataques animalistas.

Dentro del incremento, destaca la partida de 700.000 euros destinada a la Fundación Toro de Lidia, que pasa de recibir 69.000 a casi la mitad del nuevo presupuesto taurino autonómico. Esa entidad organizará el circuito de Novilladas y el circuito Conquistadores, dos eventos que buscan promocionar el sector y atraer nuevos aficionados.

Críticas de la oposición y recortes en cooperación

La decisión del Ejecutivo de coalición no ha estado exenta de polémica. Unidas por Extremadura ha denunciado que, mientras se multiplica el presupuesto para la tauromaquia, se recortan en 9 millones de euros las partidas de cooperación internacional. La Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID) pasa de 11 a menos de 3 millones, lo que ha provocado la dimisión de su directora y ha sido contestado tanto por la Coordinadora Extremeña de ONGD como por las tres diócesis católicas de la región.

Las organizaciones de cooperación han mostrado su profundo malestar. En una carta conjunta, la Coordinadora Extremeña de ONGD y las diócesis católicas han pedido a la Junta que reconsidere el recorte, subrayando que los fondos de la AEXCID eran ‘una herramienta de solidaridad y de proyección de los valores extremeños’. La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, acusó al Gobierno de utilizar el dinero ‘para mantener en respiración asistida a un sector taurino estructuralmente agonizante’ y calificó la inyección a la Fundación Toro de Lidia como ‘la financiación descarada de los chiringuitos ideológicos’ de Vox.

Desde la Junta, en cambio, se defiende que los ajustes responden a una reordenación presupuestaria y que la cooperación no desaparece, sino que se reestructura para ser más eficiente. Fuentes del Gobierno regional insisten en que la apuesta por la tauromaquia es compatible con el mantenimiento de otros servicios públicos.

Mientras la oposición habla de desmantelamiento, la Junta extremeña defiende que invertir en tauromaquia es apostar por la cultura y la economía rural.

Una estrategia que va más allá de Extremadura

El movimiento en Extremadura no es aislado. Vox ha hecho de la defensa de las tradiciones —la caza, la tauromaquia, las lenguas cooficiales— una de sus banderas de identidad. Con este presupuesto y la declaración como BIC, el partido de Santiago Abascal demuestra que, incluso en gobiernos de coalición con el PP, logra imponer parte de su agenda cultural y económica. La tauromaquia se convierte así en un elemento de tensión con el Gobierno central y con formaciones de izquierda, reforzando su perfil frente a un electorado rural que se siente amenazado por las políticas verdes y globalistas.

La estrategia extremeña se alinea con movimientos similares en otras comunidades donde Vox comparte gobierno con el PP, como Castilla y León o la Región de Murcia, donde la tauromaquia también ha recibido un respaldo sin precedentes. Para Vox, esta apuesta tiene un doble rédito: por un lado, cumple con una promesa electoral clave; por otro, consolida su posición dentro del Gobierno autonómico, evidenciando que su presencia no es decorativa. Aunque la controversia está servida, el partido asume el coste político con la convicción de que la defensa de la tauromaquia conecta con su base social y marca distancias con el resto de fuerzas. La tramitación del BIC, que podría culminar en los próximos meses, será el siguiente hito de esta ofensiva cultural.

Apple paga 250 millones por el fallo de la IA: cómo reclamar tu compensación

Apple ha cerrado un acuerdo extrajudicial por 250 millones de dólares para compensar a los propietarios de iPhone que no recibieron las funciones de inteligencia artificial prometidas en el lanzamiento. El proceso de reclamación ya está en marcha y los primeros pagos podrían llegar este mismo otoño.

Claves de la operación

  • La demanda colectiva acusa de publicidad engañosa. Los anuncios del iPhone 16 prometían un Siri mejorado con IA que no estaba listo cuando los terminales llegaron a las tiendas.
  • El acuerdo cubre hasta 36 millones de dispositivos. Se incluyen los iPhone 15 Pro, 15 Pro Max y toda la familia iPhone 16 comprados entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025.
  • Los pagos oscilan entre 25 y 95 dólares por terminal. Las compensaciones, que equivalen a unos 22 y 85 euros al cambio actual, se enviarán tras la validación de los datos por parte de la administradora del acuerdo.

El origen de la demanda: ¿publicidad engañosa con Apple Intelligence?

Cuando Apple presentó la línea iPhone 16 en septiembre de 2024, la compañía puso el foco en las capacidades de inteligencia artificial de los nuevos dispositivos, con un Siri que prometía actuar como un agente inteligente. Sin embargo, las primeras funciones de Apple Intelligence no llegaron hasta iOS 18.1, cinco semanas después del lanzamiento de los teléfonos, y algunas de las características más avanzadas seguían sin estar disponibles meses más tarde.

La demanda colectiva que ahora se ha resuelto sostenía que Apple “saturó el mercado con anuncios engañosos”, induciendo a los consumidores a comprar iPhones basándose en la promesa de ciertas funciones mejoradas de Siri. El acuerdo extrajudicial aprobado por el tribunal el pasado 17 de junio evita que el caso llegue a juicio, pero no implica que la empresa reconozca las acusaciones.

En un comunicado remitido a CNET, un portavoz de Apple explicó que la compañía ha alcanzado el acuerdo para “seguir centrada en hacer lo que mejor sabemos hacer: ofrecer los productos y servicios más innovadores a nuestros usuarios”.

¿Qué modelos de iPhone entran en el acuerdo y cómo reclamar?

Los consumidores que compraron un iPhone 16, iPhone 16E, iPhone 16 Plus, iPhone 16 Pro, iPhone 16 Pro Max, iPhone 15 Pro o iPhone 15 Pro Max entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025 tienen derecho a una compensación. Se estima que alrededor de 36 millones de clientes cumplen los requisitos.

El procedimiento para reclamar es sencillo, pero requiere paciencia. Apple debe facilitar a Verita, la administradora del acuerdo, la lista de clientes afectados en un plazo que ya se ha cumplido. A partir de ahí, se abre un período de notificación de 45 días durante el cual los afectados recibirán un correo electrónico o una carta postal con un enlace al sitio web de la reclamación.

Una vez que llegue la notificación de de la solicitud, el plazo para presentar la reclamación será de 90 días. El pago efectivo de las indemnizaciones se realizará en un período de 60 días naturales una vez resueltos los últimos detalles administrativos, lo que sitúa los primeros ingresos en torno a septiembre de este año.

Apple prefiere pagar 250 millones antes que ver cómo sus anuncios de IA se convierten en un caso judicial que sienta precedente.

Un desembolso de 250 millones que Apple zanja sin reconocer culpa

El acuerdo es una class action que Apple liquida con un coste relativamente bajo si se compara con el daño reputacional que podría haber sufrido. La firma de Cupertino ya ha recurrido a esta estrategia en el pasado, como en el célebre caso del Batterygate, cuando pagó una compensación por ralentizar los iPhone más antiguos sin informar a los usuarios.

En esta ocasión, la maniobra tiene un componente estratégico adicional: la inteligencia artificial es el principal campo de batalla entre los gigantes tecnológicos. Samsung y Google ya han integrado funciones avanzadas de IA en sus terminales, y cualquier retraso o promesa incumplida puede traducirse en una pérdida de cuota de mercado. Apple ha preferido pagar y pasar página antes que enfrentarse a un juicio que pudiera generar un precedente incómodo para futuras campañas de marketing.

Para los consumidores españoles, el caso marca un precedente interesante. Aunque las demandas colectivas contra las grandes tecnológicas son aún excepcionales en Europa, la Comisión Europea ha mostrado una voluntad creciente de poner coto a las prácticas publicitarias que considera engañosas. El desenlace de este acuerdo, aunque no sienta jurisprudencia en la UE, sí envía un mensaje al sector: los anuncios grandilocuentes sobre capacidades de IA tienen un coste si no van acompañados de hechos.

Desde esta redacción observamos que Apple sale airosa del trance con un desembolso controlado, pero su credibilidad en el campo de la IA queda tocada. La compañía necesita ahora cumplir con los plazos de compensación y redoblar sus esfuerzos para que la siguiente versión de Apple Intelligence esté realmente lista desde el día uno.

La guerra de EEUU e Irán provoca que el 20% del crudo mundial se retenga en Ormuz

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Estados Unidos e Irán, con apoyo militar israelí, libran una guerra abierta desde febrero de 2026, interrumpida por un frágil memorando de entendimiento en junio que apenas detiene los ataques. Más de 300 bombardeos estadounidenses en los últimos días y represalias iraníes contra cinco países y navíos en el Estrecho de Ormuz mantienen la tensión.
  • ¿Quién está detrás? La administración Trump y el nuevo liderazgo del régimen iraní, con la Guardia Revolucionaria Islámica como actor determinante en el terreno y en la negociación. Israel participa como aliado tácito de Washington.
  • ¿Qué impacto tiene? El 20% del crudo mundial que transita por Ormuz sigue en vilo. Las conversaciones directas entre altos cargos de ambos países—algo inédito desde 1979—buscan estabilizar la región y relajar la presión sobre los mercados energéticos globales.

La guerra entre Estados Unidos e Irán ha entrado en una fase paradójica: nunca antes la hostilidad había sido tan descarnada y, al mismo tiempo, nunca había habido una ventana tan real para la paz. Desde febrero de 2026, los ejércitos estadounidense e israelí han castigado con dureza a la República Islámica, asesinando a gran parte de su cúpula política y militar. Teherán ha respondido atacando bases norteamericanas, infraestructura de países árabes del Golfo y buques que navegan el Estrecho de Ormuz. Un alto el fuego firmado a principios de abril y un memorando de entendimiento rubricado en junio han fracasado en su intento de detener las hostilidades, que continúan con intensidad. Sin embargo, en ambos bandos crece la constatación de que no existe una victoria militar decisiva a un coste asumible. Ese empate insatisfactorio está empujando a Washington y a Teherán a explorar una convivencia que sorprende al tablero geopolítico.

El callejón sin salida militar

El balance de cuatro meses de combate es desolador para ambos. Estados Unidos ha lanzado más de 300 ataques en los últimos días sin doblegar al régimen iraní, ni obligarlo a abandonar su programa nuclear, ni a dejar de apoyar a sus aliados regionales. Irán, por su parte, no ha podido expulsar a las fuerzas norteamericanas de Oriente Medio ni frenar el uso de sanciones y represalias económicas. El resultado es un empate estratégico que convierte cada día de guerra en un riesgo insoportable para la estabilidad global. Por primera vez, altos funcionarios de Estados Unidos e Irán se han sentado frente a frente, discutiendo concesiones significativas y la posibilidad de establecer una línea directa de desconflicción militar —un canal inexistente desde el asalto a la embajada estadounidense en Teherán en 1979—. Lo que está sobre la mesa no es una reconciliación ideológica, sino la gestión pragmática de un conflicto que se ha vuelto demasiado caro para ambos.

Lecciones de Pekín y Hanói: cuando el agotamiento abre la puerta

La historia ofrece dos precedentes reveladores. A principios de los años 70, tras perder guerras indirectas contra China en Corea y Vietnam, Washington reconoció que el aislamiento no revertiría la revolución china y comenzó un lento proceso de normalización con Pekín, sin renunciar por ello a Taiwán. Décadas después, con Vietnam, el patrón fue similar: después de una guerra devastadora y años de bloqueo, a mediados de los 90 la Casa Blanca optó por estrechar lazos comerciales y diplomáticos con Hanói, aparcando las heridas del pasado. En ambos casos, la diplomacia empezó antes de resolver las disputas de fondo. Con Irán, el punto de partida es aún más extremo: una guerra activa que nadie puede ganar. Como señala un análisis reciente de Foreign Affairs, “las ilusiones se disipan cuando los costes del conflicto superan cualquier posible rédito”.

El memorando de junio, aunque al borde del colapso, ha servido para poner sobre la mesa un alivio sustancial de sanciones que, de materializarse, supondría un giro copernicano tras cuatro décadas de intentos de coerción. La clave, no obstante, no es técnica sino política: cualquier nuevo acuerdo deberá construirse asumiendo que los saboteadores se moverán más rápido que los beneficiarios. En Teherán, el liderazgo del nuevo guía supremo oculta profundas divisiones internas entre quienes ven en el diálogo con Washington la única vía para estabilizar el sistema tras una guerra ruinosa y quienes lo consideran una erosión ideológica. La balanza se inclinará en función de si la diplomacia se traduce en un alivio económico que la ciudadanía iraní pueda sentir.

La guerra ha demostrado lo que la diplomacia no podía: que ni Washington ni Teherán pueden asestar un golpe definitivo sin un coste inasumible.

Equilibrio de Poder

Para España, el conflicto en Ormuz tiene una lectura directa en los mercados energéticos y en la inflación. El 20% del crudo mundial y una parte relevante del gas natural licuado cruzan ese cuello de botella de 21 millas de ancho. Cualquier escalada que interrumpa el tráfico marítimo dispararía el precio del barril y del GNL, encarecería la cesta de la compra y pondría bajo presión los presupuestos de Moncloa, ya tensionados por el compromiso de gasto en defensa con la OTAN. Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, por tanto, no son un asunto lejano: una desescalada permitiría estabilizar los futuros del petróleo y aliviar la prima de riesgo que ya se descuenta en los mercados. Mientras tanto, la administración Trump mantiene su ambivalencia: por un lado ofrece generosos alivios de sanciones en el papel; por otro, los más de 300 ataques recientes contradicen cualquier narrativa de distensión. La Casa Blanca necesita cuadrar su discurso de mano dura con una realidad que le exige pragmatismo, sobre todo cuando la atención estratégica se desplaza hacia el Indo-Pacífico. En el seno de la UE, la lectura es clara: un conflicto prolongado en el Golfo sería letal para la recuperación económica europea, y Bruselas observa con cautela unas negociaciones que podrían marcar el precio de la energía el próximo invierno. La gran incógnita es si Trump reconocerá la magnitud de su propio giro y si el nuevo líder supremo iraní tendrá margen para vender un pacto que, inevitablemente, olerá a rendición para los sectores más duros del régimen. La próxima ventana crítica será la supervivencia del propio memorando de entendimiento; su colapso arrastraría consigo la incipiente línea directa militar y devolvería a Ormuz la condición de polvorín. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, el agotamiento mutuo ha abierto un espacio para la diplomacia que ni Pekín ni Hanói tuvieron en sus peores momentos. Y ese espacio, aunque frágil, es la mejor noticia para la economía global en lo que va de año.

La guerra EEUU-Irán, mientras tanto, sigue redefiniendo la arquitectura de seguridad del Golfo y el precio del petróleo en un verano que ya anticipa un otoño cargado de incertidumbres.

La banca europea urge a Bruselas a acelerar el mercado único digital de banca

Un frente común bancario, desde los gigantes tradicionales hasta los neobancos más disruptivos, ha lanzado este lunes un mensaje claro a Bruselas: sin un auténtico mercado único para los servicios financieros digitales, Europa seguirá perdiendo competitividad frente a Estados Unidos y Asia. Santander y BBVA, junto a entidades como Revolut y N26, lideran una presión que, según fuentes del sector recogidas por Expansión, apunta a eliminar las barreras nacionales que todavía dificultan operar con un mismo modelo de negocio en toda la Unión.

Bruselas ya es consciente del problema y prepara un paso al frente. El próximo 15 de julio, la Comisión Europea presentará un informe sobre competitividad en el que, según avanza el borrador al que ha tenido acceso este medio, se reconoce que la aplicación fragmentada de normas como la prevención del blanqueo o la protección de datos puede desincentivar los servicios transfronterizos. La señal es clara: la presión del sector empieza a cuajar.

Un clamor unánime del sector financiero europeo

Las entidades denuncian que se enfrentan a requerimientos operativos distintos o a interpretaciones divergentes de una misma norma en cada mercado. Desde la identificación mediante firma electrónica hasta la evaluación de solvencia, cada país añade su capa de fricción. BBVA ha expandido su oferta digital a Italia y Alemania —con cerca de un millón y más de 100.000 clientes respectivamente— pero su presidente, Carlos Torres, admitió hace unas semanas que la experiencia, aunque “muy exitosa”, habría sido mucho más sin las “fricciones regulatorias” que obligan a adaptar procesos.

“Si un banco puede desplegar la misma aplicación y los mismos procesos en distintos países, las economías de escala son enormes. El problema es que todavía existen muchas diferencias nacionales que obligan a modificar esa plataforma mercado por mercado”, explica Santiago Fernández de Lis, responsable de Regulación de BBVA.

Los neobancos trasladan el mismo mensaje. Revolut reclama eliminar la discriminación por IBAN y avanzar hacia estándares comunes de blanqueo de capitales. N26 subraya que el reto ya no es lanzarse a nuevos países, sino escalar de forma eficiente en un entorno fragmentado pese al pasaporte europeo. El crédito al consumo es el ejemplo recurrente: aunque existe una normativa europea común, su aplicación varía en función del país en aspectos como periodos de reflexión o límites a los tipos de interés, impidiendo desplegar el mismo producto en todos los mercados.

Estas divergencias generan costes operativos importantes y dificultan aprovechar plenamente las economías de escala que debería ofrecer el mercado único, insisten desde las entidades.

El mercado único no existe realmente mientras abrir una cuenta digital en Alemania requiera los mismos trámites que una hipoteca.

Las fricciones regulatorias que fracturan el mercado único

La banca lleva años pidiendo armonización, pero la presión se intensifica en un momento en que Bruselas busca reforzar la competitividad de la economía europea. Según el presidente de BBVA Carlos Torres, la fragmentación desincentiva la inversión transfronteriza en banca minorista, precisamente el segmento donde España tiene dos campeones digitales. El informe sobre competitividad que la Comisión presentará el 15 de julio ya admite que la aplicación de las normas sobre prevención del blanqueo o ejecución hipotecaria puede desincentivar la prestación de servicios, y se compromete a supervisar el potencial digital.

Bruselas apoyará el open banking y la tokenización de activos como palancas de integración. El desarrollo de la inteligencia artificial también está en el radar: la Comisión cree que estas tecnologías serán determinantes para mejorar la eficiencia y reforzar la competitividad. Pero sin una base regulatoria común, advierten las fuentes consultadas, los avances técnicos chocarán con los mismos muros nacionales de siempre.

El Eje del Poder Europeo

La petición de la banca no es solo técnica: es profundamente política. Lo que se está discutiendo es hasta dónde están dispuestos a ceder soberanía los supervisores nacionales —desde el BaFin alemán hasta la ACPR francesa— en favor de un supervisor único digital. Alemania, por ejemplo, mantiene reticencias a ceder el control de los datos financieros de sus ciudadanos, mientras que Países Bajos y los nórdicos temen que una armonización precipitada rebaje sus estándares de protección al consumidor. En el lado opuesto, Italia y España ven una oportunidad para que sus grandes bancos compitan en igualdad de condiciones con los challenger banks anglosajones.

Para España el impacto sería directo y de gran calado. Santander y BBVA ya han demostrado que el modelo digital es exportable, pero cada nuevo mercado exige un esfuerzo de adaptación que lastra la rentabilidad. Un mercado único real permitiría a esos bancos desplegar su aplicación y sus procesos en toda la UE con un único desarrollo, multiplicando las economías de escala. Además, la tokenización y el open banking abrirían la puerta a nuevos servicios financieros que podrían crearse desde Madrid, reforzando el papel de España como hub de innovación europeo. La banca española se juega, por tanto, mucho más que un ahorro de costes: está en juego su capacidad de competir de tú a tú con los gigantes tecnológicos que acechan el negocio financiero.

La Comisión Europea, presionada por el informe sobre competitividad que ella misma encargó, tiene ahora la oportunidad de dar un salto cualitativo. Pero la historia reciente muestra que los intentos de integración financiera —desde la Unión Bancaria hasta el mercado único de capitales— siempre han topado con los intereses nacionales. El 15 de julio será una primera prueba: si el informe se queda en buenas palabras sin un calendario vinculante, el mercado único digital seguirá siendo una promesa incumplida. Y los bancos, mientras tanto, seguirán tropezando con las mismas fronteras invisibles.

Bruselas corrige el mayor agujero de transparencia de los fondos europeos en los nuevos presupuestos de la UE

La Comisión Europea ha decidido corregir de raíz el mayor fallo de opacidad detectado en la gestión de los fondos europeos: de cara al próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034, obligará a los Estados miembros a publicar la identidad de todos los perceptores de fondos, incluidos contratistas y subcontratistas.

Un agujero que el Tribunal de Cuentas ya había denunciado

El origen de este agujero se remonta al diseño del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), el gran plan de inversiones pospandemia. El Reglamento del MRR solo exigía a los países publicar la relación de los cien mayores beneficiarios, sin fijar un modelo homogéneo de publicidad ni obligar a identificar al destinatario final de cada euro.

El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea calificó de “insuficiente” la información disponible sobre los beneficiarios reales, los costes y los resultados. En su último informe, reprochó a España que publicase los importes “asignados” en lugar de las cantidades efectivamente “recibidas”, vulnerando la normativa comunitaria.

La consecuencia fue un mosaico de transparencia. Croacia, Portugal o Italia optaron voluntariamente por estándares más exigentes, pero la mayoría de países, incluido España, se limitaron a publicar los cien mayores beneficiarios, una lista donde asomaban ministerios, ayuntamientos y empresas públicas que actuaban como simples intermediarios. Esa falta de transparencia oscurecía quién era realmente el receptor final del dinero europeo.

Este diseño de mínimos es lo que Bruselas pretende liquidar en los próximos presupuestos, que ascenderán a más de dos billones de euros, 700.000 millones más que en el ciclo 2021-2027.

El nuevo MFP copiará la arquitectura del Next Generation: simplificará de 52 a 16 programas y gestionará los fondos mediante 865 planes nacionales y regionales. Los desembolsos dependerán del cumplimiento de hitos y objetivos, igual que ocurrió con el plan de recuperación.

El nuevo presupuesto europeo mantiene la lógica de los hitos, pero impone una exigencia de publicidad que no existía en el Next Generation.

La nueva arquitectura presupuestaria: ¿el fin de las políticas comunes?

MFP

Ese cambio de modelo despierta fuertes recelos en el Parlamento Europeo. La eurodiputada socialista Sandra Gómez, miembro de la comisión de Presupuestos, defendió que la UE “es un grupo de socios con intereses comunes” y criticó la sustitución de políticas compartidas por planes nacionales con una metáfora: “Es como si la abuela reparte sobres de dinero en Navidad a los nietos y cada nieto se lo gasta como quiera”.

En la misma línea, la eurodiputada popular Isabel Benjumea alertó de que el nuevo diseño “bajo la etiqueta de la simplificación y la flexibilidad” encubre un recorte de “políticas que son el ADN de la política europea, como la PAC, la cohesión, Erasmus o el Fondo Social”. A su juicio, el sistema trasladará la responsabilidad del recorte a los gobiernos nacionales: “serán ellos los que apliquen el recorte final a una política u otra”.

El Eje del Poder Europeo

La propuesta de la Comisión revela un pulso de fondo entre las instituciones comunitarias y los Estados miembros. Bruselas, con el respaldo de los organismos fiscalizadores, avanza hacia un control directo de la ejecución del gasto que reduce el margen de maniobra de las capitales. Sin embargo, al mantener el modelo de hitos nacionales —una cesión que gusta a gobiernos como el español— el Ejecutivo comunitario gana influencia pero cede terreno al Parlamento, que ve cómo sus competencias presupuestarias se diluyen.

Para España, el giro tiene una doble lectura. La obligación de publicar a todos los perceptores y subcontratistas cerrará el agujero que permitió incluir a administraciones como meros canalizadores de fondos, una práctica cuestionada por el Tribunal de Cuentas y que lastró la credibilidad del plan de recuperación. Pero, al mismo tiempo, el nuevo MFP forzará a Moncloa a someterse a un escrutinio de gasto que sus socios de investidura y la oposición explotarán políticamente. La experiencia del Next Generation deja claro que la transparencia en la ejecución de los fondos europeos es una de las líneas rojas que Bruselas ya no está dispuesta a negociar.

Los próximos meses, en los que se negociará el reglamento financiero que dará forma al MFP 2028-2034, medirán hasta dónde está dispuesto a llegar el eje hispano-italiano, tradicionalmente partidario de una gestión nacional de los fondos cohesionados, cuando se enfrente a la exigencia de una transparencia plena y sin intermediarios. La historia reciente —desde el rescate financiero de 2012 hasta el condicionamiento del desembolso de los Next Generation— demuestra que en Bruselas la confianza se tasa en datos y que la opacidad se paga con recortes futuros.

«The Drama» con Zendaya y Robert Pattinson llega a Max el 16 de julio, la película más esperada del mes

Zendaya vuelve a poner de acuerdo a la crítica y al público, algo que no siempre es fácil en Hollywood. The Drama, la película que la reúne por primera vez con Robert Pattinson, ya tiene fecha confirmada para llegar a Max: será el 31 de julio. Lo que empezó pareciendo una comedia romántica al uso termina convirtiéndose en otra cosa muy distinta.

La cinta llega precedida de un dato que no es menor: superó los 100 millones de dólares en taquilla en solo 19 días, con un presupuesto de apenas 28 millones. Y si a eso le sumamos una campaña de marketing que incluyó anuncios de boda en prensa y hasta una capilla temporal en Las Vegas, entender el revuelo resulta bastante sencillo.

Zendaya, el secreto y una boda que se tuerce

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La historia sigue a Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson), una pareja que está a una semana de casarse y que, sobre el papel, lo tiene todo controlado. Nada más lejos de la realidad: durante una cena con amigos, Emma revela un secreto que desmonta por completo la relación tal y como la conocían hasta entonces.

Lo interesante es que el filme evita el maniqueísmo fácil. Kristoffer Borgli, su director, ha construido una historia donde nadie es del todo víctima ni del todo culpable, y esa ambigüedad es precisamente lo que ha generado tanto debate en redes sociales desde su estreno en cines.

Un thriller psicológico con la firma de Kristoffer Borgli

En su paso por España, Zendaya ha ido dejando claro que su carrera se aleja cada vez más de los papeles adolescentes que la lanzaron a la fama. Con The Drama da un paso más: interpreta a una mujer que elige la transparencia radical como forma de supervivencia, algo que no todo el mundo sabe encajar. Junto a ella, Robert Pattinson compone a un hombre que se desmorona poco a poco, casi de forma geológica, ante una verdad que no esperaba.

El resultado es una comedia negra con ecos de Bergman y Haneke, referencias que el propio Borgli pidió a sus actores que vieran antes del rodaje. No es casualidad: el director noruego ya había jugado con esa mezcla de incomodidad y humor en Sick of Myself, y aquí la lleva un paso más allá.

De la sala de cine a la pantalla de casa

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Conviene aclarar un matiz que ha generado cierta confusión en España: mientras que en Estados Unidos la película llegará a Max el 31 de julio, el público español ya puede disfrutarla desde el 10 de julio en Prime Video, donde figura como una de las grandes incorporaciones cinematográficas del mes. Dos plataformas, dos fechas, la misma historia que no deja indiferente a nadie.

La crítica especializada tampoco ha sido tibia. En Filmaffinity, algunas reseñas la definen como «un gran y poderoso caballo de Troya», mientras que otras destacan su capacidad para plantear preguntas incómodas sin ofrecer respuestas cómodas. Ese punto de fricción, lejos de restarle interés, es parte de lo que la ha convertido en tema de conversación constante.

Por qué todo el mundo habla de esta película

El rodaje, realizado en Boston y con escenas adicionales en Nueva York, Los Ángeles y Nueva Orleans, cuidó hasta el más mínimo detalle de producción. La diseñadora de vestuario, por ejemplo, eligió básicos intercambiables para que Emma y Charlie parecieran una unidad cohesionada, un guiño visual que cobra sentido cuando esa unidad empieza a resquebrajarse.

Pero si algo ha disparado el interés del público ha sido la propia campaña promocional, deliberadamente misteriosa. Ari Aster, uno de sus productores, ya tiene experiencia generando expectación con propuestas incómodas, y aquí el equipo ha jugado esa carta con inteligencia.

Estos son algunos de los datos que explican el fenómeno:

  • Taquilla mundial: más de 130 millones de dólares con solo 28 millones de presupuesto.
  • Reparto secundario de peso: Alana Haim, Mamoudou Athie y Hailey Gates completan un elenco muy comentado.
  • Reencuentro confirmado: Zendaya y Pattinson volverán a coincidir en The Odyssey de Christopher Nolan y en Dune: Parte Tres.
  • Duración: 106 minutos que, según varias críticas, se sienten más largos por la tensión constante.

Lo que se viene para Zendaya y Robert Pattinson

Con The Drama ya en el radar de las plataformas, el año de ambos actores no hace más que empezar. La combinación de crítica favorable, boca a boca y un final deliberadamente abierto convierte esta película en una de esas propuestas que se disfrutan mejor comentadas, ya sea en el sofá de casa o al día siguiente en la oficina.

Si algo demuestra este estreno es que el público sigue premiando las historias que incomodan sin dejar de entretener. Con Nolan y Villeneuve esperando en el horizonte, todo apunta a que Zendaya y Pattinson seguirán siendo protagonistas de las conversaciones de cine durante bastante tiempo más.

Elecciones en Israel: las claves del referéndum sobre el liderazgo de Netanyahu

Israel ha fijado la fecha de las próximas elecciones legislativas para el 27 de octubre de 2026, la última jornada legalmente permitida, en una convocatoria que se interpreta como un referéndum sobre el liderazgo del primer ministro Benjamin Netanyahu, según ha anunciado hoy la Knéset (el Parlamento israelí).

Calendario electoral: por qué el 27 de octubre y qué significa el fin de la legislatura

La legislatura actual de la Knéset concluye el 17 de julio, y la ley israelí permite celebrar los comicios hasta 37 días después del fin del mandato parlamentario. Por tanto, el 27 de octubre es la última fecha posible. El comunicado del Parlamento subraya que ‘no hay intención de acortar la legislatura’, por lo que será la primera vez en décadas que una coalición de gobierno completa un mandato completo de cuatro años, un hecho que no se daba desde 1988. La cita electoral llega en un contexto de fuerte polarización y tras una guerra que ha redefinido el tablero regional.

Netanyahu, de líder indiscutible a primer ministro cuestionado: las claves del referéndum

Benjamin Netanyahu, de 76 años, es el primer ministro más longevo de Israel y ha superado en el cargo al fundador del Estado, David Ben-Gurión. Lidera uno de los gobiernos de coalición más derechistas de la historia del país y ha confirmado su intención de presentarse a la reelección. Su gabinete ha estado acelerando la aprobación de un paquete de proyectos de ley para reforzar su alianza de cara a las urnas, entre los que se incluyen medidas para limitar el poder judicial y modificar aspectos del sistema electoral, según ha informado Euronews este 12 de julio. Sin embargo, el primer ministro ha intentado reposicionar su campaña en torno a la unidad nacional. Hace un mes declaró su intención de ‘crear un Gobierno nacional amplio, no un Gobierno de derecha ni de izquierda que dependa de partidos árabes, sino un Gobierno nacional amplio’.

Las encuestas recientes, sin embargo, muestran que la mayoría de los israelíes quieren su salida del poder. El exjefe militar Gadi Eisenkot, de 66 años y antiguo jefe del Estado Mayor, se perfila como su principal contrincante, según esos mismos sondeos. El público israelí también ha mostrado un malestar generalizado por el alto al fuego que puso fin a la guerra que Israel y Estados Unidos lanzaron contra Irán a finales de febrero, y que muchos consideran desfavorable para los intereses israelíes. A ello se suma la crítica latente por los fallos de seguridad durante su mandato que rodearon los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.

La estrategia del primer ministro de apelar al centro y de presentar la elección como un plebiscito sobre su capacidad para gestionar la seguridad nacional podría no ser suficiente, a la vista de los sondeos.

La convocatoria representa un plebiscito sobre Netanyahu tras la guerra, la gestión de la seguridad y el alto al fuego con Irán. Los sondeos apuntan a un cambio de ciclo.

Impacto para España y Europa: un Oriente Medio convulso

Para España y la Unión Europea, el resultado de estas elecciones es crucial. Un cambio de Gobierno en Israel podría reabrir el diálogo de paz con los palestinos o alterar la frágil tregua con Irán. España mantiene una presencia activa en la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) y ha abogado históricamente por una solución de dos Estados. Cualquier evolución del conflicto en Oriente Medio afecta directamente a la seguridad energética europea y a las rutas comerciales. Además, la inestabilidad regional puede generar nuevos flujos migratorios hacia el Mediterráneo, un asunto prioritario para España. El Gobierno español, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, sigue de cerca el proceso electoral y mantiene contactos con todas las partes para promover la estabilidad. Por todo ello, la cita electoral del 27 de octubre se observa con atención desde Madrid y Bruselas.

Lo esencial

  • 📌 ¿Qué ha ocurrido? Israel celebrará elecciones legislativas el 27 de octubre de 2026, la última fecha legal, en un clima de referéndum sobre Netanyahu.
  • 👤 ¿Quiénes están implicados? Benjamin Netanyahu (primer ministro) y Gadi Eisenkot (exjefe militar) como principal rival, junto a los partidos de la coalición.
  • ⏭️ ¿Qué pasa ahora? La campaña se intensificará en los próximos meses; el impacto para la política exterior de España y la UE dependerá del resultado en las urnas.